Es curioso cómo nos acostumbramos. Sobre todo, rápido. A lo bueno. A lo malo. A lo regular. A la vida. A veces sin saber por qué, las cosas cambian. A veces muy rápido. A veces demasiado. Sin saber por qué.
Nos adaptamos a los cambios (buenos, malos, regulares) y seguimos, sin tiempo casi para reflexionar, no hay tiempo: nueva situación, hay que continuar.
Supongo que al cambio, a la continua improvisación de la vida y a adaptarte a ello con facilidad... ;)
ResponderEliminarNos adaptamos a los cambios (buenos, malos, regulares) y seguimos, sin tiempo casi para reflexionar, no hay tiempo: nueva situación, hay que continuar.
ResponderEliminarYo odio las costumbres, me aduerman, me paralizan, no me gustan nada. ¿Será esto malo?
ResponderEliminar¡Qué triste es acostumbrarse a la mediocridad!
ResponderEliminarSí que es triste, sí. ¿Pero desde cuándo tienes tú nada que ver con la mediocridad, luna lunera?
ResponderEliminarTe hacía en cuarto creciente, cualquier día llena.