Depende el tipo de verdad y las implicaciones que pueda tener que alguien conozca tu versión. Estrictamente, te diría que si el asunto queda entre pocas personas, esa verdad la has de defender hasta el punto que personalmente te deje satisfecha/o, importando poco lo que piense la otra persona, ya que si ya ha prejuzgado, le importará tres pitos lo que tú puedas decirle (por mucha razón que tengas). Si te defiendes, también otras personas podrán ver que no aceptas la versión que dé el otro (porque ya se sabe "quien calla otorga"). Si esto lo hacemos extensible a mayor escala, con implicaciones económicas, judiciales, etc, ... sin duda que has de ir a por todas (escuche lo que escuche el otro...).
por más que la defendamos a capa y espada y pongamos los altavoces al máximo todo dependerá de la otra persona... Muy buenas tus preguntas y respuestas. Besos
Creo que puedes defenderla hasta dónde lo necesites, siempre que no obligues a nadie a escucharla... tanto derecho tienes tú a tu verdad como la persona que tienes enfrente tiene a su mentira o a su ignorancia.
Depende el tipo de verdad y las implicaciones que pueda tener que alguien conozca tu versión. Estrictamente, te diría que si el asunto queda entre pocas personas, esa verdad la has de defender hasta el punto que personalmente te deje satisfecha/o, importando poco lo que piense la otra persona, ya que si ya ha prejuzgado, le importará tres pitos lo que tú puedas decirle (por mucha razón que tengas). Si te defiendes, también otras personas podrán ver que no aceptas la versión que dé el otro (porque ya se sabe "quien calla otorga"). Si esto lo hacemos extensible a mayor escala, con implicaciones económicas, judiciales, etc, ... sin duda que has de ir a por todas (escuche lo que escuche el otro...).
ResponderEliminarpor más que la defendamos a capa y espada y pongamos los altavoces al máximo todo dependerá de la otra persona...
ResponderEliminarMuy buenas tus preguntas y respuestas.
Besos
Yo... si se de antemano que no me van a escuchar... ni siquiera me molesto en intentarlo.
ResponderEliminarCon saber yo para mí, que tengo la verdad... me basta.
No se si es la mejor opción, pero...
Saludos
Creo que puedes defenderla hasta dónde lo necesites, siempre que no obligues a nadie a escucharla... tanto derecho tienes tú a tu verdad como la persona que tienes enfrente tiene a su mentira o a su ignorancia.
ResponderEliminarSi no quiere escuchar es que no merece saber la verdad. Eso que se pierde.
ResponderEliminarEn este caso, no merece mucho la pena, no? Al fin y al cabo, no sepuede hacer que uno quiera.
ResponderEliminarAh! respondí en la pregunta (I)
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