- ¿Necesitas algo? ¿Puedo ayudarte? - No, no lo creo. - ¿Estás segura? - Estoy convencida de que no puedes darme lo que quiero. - Yo no lo tendría tan claro... - Tan claro como el agua: sólo estoy buscando mi pintalabios.
Los ojos, los labios...cuanto amor se desprende en una mirada y en un movimiento sensual de labios pintados con el color que tu pasión merece...besos de luna
Hola, llego a este lugar siguiendo un enlace desde la página de "la casualidad de mi vida"...me gustó lo que dijiste en una entrada, una frase muy acertada, sobre lo olvidable que es incluso...lo inolvidable! un saludo!
Tarea ingente la de provocar una sonrisa en quien busca un pintalabios para pintársela. Porque, tratando de sacarla del interior en que dormita, a veces es cuestión -difícil en verdad- de encontrar el lado desde el que se derriba el muro de la tristeza. ¿Lo intentamos mientras te tomo de la mano y nos miramos fijamente mientras nos apostamos una cerveza que pague el primero que pierda la seriedad?
Un buen amigo conseguía efectos extraordinarios amenazando al triste con el beso de la vaca... ¡Nooo! -clamaba el amenazado, sin poder evitar una sonrisa. Que luego me tengo que secar el lametón.
siempre que creemos que es una cosa, resulta que es otra.
ResponderEliminarpor qué sois tan complicadas?
Un pintalabios puede ser en ocasiones, tan transcendente...reparar un beso furtivo, por ejemplo...
ResponderEliminarJoe para una vez que me ponia profundo y seductor...luego te quejas...
ResponderEliminar;)
le rouge?, c'est moi!
ResponderEliminarLos ojos, los labios...cuanto amor se desprende en una mirada y en un movimiento sensual de labios pintados con el color que tu pasión merece...besos de luna
ResponderEliminarJajaja! que bueno! No me esperaba esa salida...
ResponderEliminarHola, llego a este lugar siguiendo un enlace desde la página de "la casualidad de mi vida"...me gustó lo que dijiste en una entrada, una frase muy acertada, sobre lo olvidable que es incluso...lo inolvidable! un saludo!
Mira que si fuese quien te lo quitó y ahora se arrepiente...
ResponderEliminarTarea ingente la de provocar una sonrisa en quien busca un pintalabios para pintársela.
ResponderEliminarPorque, tratando de sacarla del interior en que dormita, a veces es cuestión -difícil en verdad- de encontrar el lado desde el que se derriba el muro de la tristeza.
¿Lo intentamos mientras te tomo de la mano y nos miramos fijamente mientras nos apostamos una cerveza que pague el primero que pierda la seriedad?
Un buen amigo conseguía efectos extraordinarios amenazando al triste con el beso de la vaca...
¡Nooo! -clamaba el amenazado, sin poder evitar una sonrisa. Que luego me tengo que secar el lametón.
:) :) :)
ResponderEliminarConseguir un pintalabios no es tan complicado. Seguro que hasta en las tiendas de los chinos los venden.
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