Nunca llegaron.
Nunca volvieron a encontrarse.
Él tuvo miedo. Ella no se decidió.
Ella no lo vio claro. Él lo tuvo demasiado claro.
Se quedaron sin miradas, sin palabras y sin caricias.
Se quedaron esperando a que el tiempo pasara.
Para no aparecer.
Para no ser.
Para no ser.
Incluso para no sentir.
Sin darse cuenta, habían consumido los sueños.
Y no lo disimularon. Ya no.
La sed agotada, bebiendo en otras fuentes.
Escapando de lo que fueron paraísos y ahora no eran más que escenarios de papel desteñidos.
Viajando por el túnel donde se olvidan las fantasías.
Recorriendo el cauce donde el calor se transforma en hielo. Del que duele más que hiela.
Estaban mayores.
No, estaban agotados.
Cualquier excusa era buena para llegar a una conclusión.
Fue la última conclusión en la que estuvieron de acuerdo.
Lo habían preparado con cuidado.
Sin embargo, nunca llegaron.
Nunca volvieron a encontrarse.
Desencuentros, despedidas, conclusiones.
ResponderEliminar¡Qué penita! ¿No?
Yo te he encontrado.
Ninguna conclusión me quitará el recuerdo.
A veces sucede.
Gracias.
Besos.
Vaya! Con lo bonitos que pueden ser los encuentros.... aunque....siempre puede torcerse y pasarse de un abrazo a una puñalada... (en el sentido metafórico, por supuesto).
ResponderEliminarLos encuentros no deben forzarse, deben ser expontáneos para que las sonrisas no se fuercen sino que sean naturales, para que no haya silencios, para que haya miradas...
ResponderEliminarBesos
Es triste hacer un viaje juntos para terminarlo separados.
ResponderEliminarPensamos que el compañero/a de viaje es el ideal pero luego los destinos preferidos son distintos.
Triste pero bonito.
ResponderEliminar¡Qué satisfacción saber que algo de lo que en mí encuentras (o buscas) te resulta de interés!
ResponderEliminarGracias. De corazón.
Joan.
tan desgarrador como hermoso. Enhorabuena, querida
ResponderEliminarjooooo y con lo triste que estoy yo últimamente.
ResponderEliminarDel miedo del amor nadie salva más que el recuerdo y la sensación de lo que pudo ser y no fue..un beso
ResponderEliminarUna conclusión, donde no llegaron, tanto esmero le pusieron que les quedo perfecta.
ResponderEliminarsalu2
Impresiona, ¿no?
ResponderEliminarPocas cosas hay más tristes que cuando se pierde la magia.
Un beso sonriente, a ver si nos animamos.
¡Me has "matao"! hoy me has matado, querida...que situación tan ajustada y bien descrita...demoledora pero certera...
ResponderEliminarNo era esa mi intención, nanci.
ResponderEliminarUn beso muy grande.
Una pena...No todos los finales pueden ser felices, imagino. Muy bonito en cualquier caso.
ResponderEliminarTodo lo que empieza, ha de concluir... sólo la forma y el tiempo cambian el final de la historia...
ResponderEliminarEspejo??? Quién sabe... quién lo sabe...