Los fantasmas,
los miedos,
las incertidumbres,
los silencios
y las dudas
son tuyos
... aunque te hayas encargado de albergarlos en mi mochila.
Las sonrisas,
los brillos,
las palabras con sabor a bolero,
las burbujas
y las certezas
son míos
... aunque un día te los dejara prestados y entienda perfectamente que no me los quieras devolver.
¿Cómo aceptaste un intercambio tan desparejo...?
ResponderEliminarPor una mujer así se desollaría uno el alma a fuerza de abrazarla para que no se escapara.
ResponderEliminarVen que te abrace.
Voy...
ResponderEliminar¡Cuántas veces aceptamos esos intercambios, aunque sepamos que no nos convienen!
ResponderEliminarQuerer no suele ser muy razonable...
Besos, Lunarroja.
Hum... es un intercambio desparejo, bueno como son todos los intercambios, no?
ResponderEliminarbeso
marcelo
quedate con lo que te gusta, y con lo bueno, lo necesario, lo demas SOBRA.
ResponderEliminarBesos!
SIIiii...estoy con Francotirador....¿sales perdiendo bastante, no?
ResponderEliminarArregala eso, srreglalo...
Besos!!!
Bueno, tú tienes la capacidad como las lagartijas de todo lo que se te ha llevado la marea regenerarlo...eso seguro que no lo tiene él...a veces sin la persona que lo crea los días se mueren solos en las manos de los impostores...besos.
ResponderEliminarlunarroja, pero... ¿qué hacemos con las latas de cerveza entonces?
ResponderEliminar;)
Santa Rita, Rita... ¿???
ResponderEliminarUfffff
Me temo qeu has salido perdiendo en el cambio, eh?
ResponderEliminarSe valiente y solicita lo que era tuyo.
Saludos!
Que absoluta preciosidad, Luna.
ResponderEliminarHe tenido que tomar aire después de leerlo.
Muchos recuerdos...
Los que somos así...nunca aprendemos.Pero me niego a cambiar...
Besos Rojos.
G.