Haciendo limpieza, hoy me he encontrado con un montón de sonrisas que estaban a punto de caducar.
No sabía ni que estaban ahí, la verdad. Ha sido casualidad.
Y he decidido ponérmelas. Por encima, a modo de toquilla (Nota de la autora: ¡cuánto tiempo sin utilizar esta palabra!).
El único problema es que cuando ha llegado un golpe de viento, éste se las ha llevado todas.
Y yo me he quedado en pelotas.
Que cosas se encuentra una haciendo limpieza, de verdad. Sonrisas, lágrimas, estremecimientos...
ResponderEliminarDulce pensamiento...
Venga...sabemos que escondes unas cuantas...deja que el día las haga salir..besos.
ResponderEliminarMás antiguo el velo que la toquilla.
ResponderEliminarY si el viento te lo lleva no te deja en pelotas.
Me agarro a las sonrisas para no verme nunca en tan vergonzoso trance.
Besos.
Las pelotas te sientan fatal, mira en el tratero a ver si tienes más sonrisas aunque sean de otra temporada. :-)
ResponderEliminarLas sonrisas no deben caducar. Busca, busca un poco. Ya verás como encuentras otras tantas :-)
ResponderEliminarBesos
Puedes estar bien segura de que es mejor quedarse desnudo, pues no tenemos nada de que avergonzarnos, que cubiertos de sonrisas medio caducas, impostadas e insinceras.
ResponderEliminar¡Desnúdate, mujer, que ha de ser nuestra piel y la energía que emana del interior quienes expresen la alegría!
jaajajajajajajaja como me ha gustado la nota de la autora!! jajajajajaja
ResponderEliminarvaya! con lo desnudita que iba yo hoy y e acabo de vestir de carcajadas recién estrenadas!!
Espero que no se te hayan volado todas... sino... habrá que comprar más!
ResponderEliminarUn saludo!
Es que las sonrisas visten mucho, pero vuelan con facilidad.
ResponderEliminarPero persevera, que te quedan muy bien.
Besos sonrientes.