martes, agosto 14, 2007

Un post en la mesa de un chino

- Me enamoré yo. Me desenamoraste tú.

- No mientas. Fue exactamente al contrario: te enamoré yo, te desenamoraste tú solito.

- Te estoy poniendo el post en bandeja.

- No, no lo creo. ¡Qué cosas tienes! Nunca escribiría esto.

17 comentarios:

  1. qué cosa tan misteriosa

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Yo me imaginaba mas una conversacion del tipo :

    - Me enamore yo .. me desenamoraste tu.

    - Anda, Luna, deja de meterme Rollitos .. de Primavera

    - Cerdo agridulce !!! Ahora mismo te voy a dedicar un post ..

    ResponderEliminar
  4. Cariño...me llevas un verano!!...pero nosotros siempre contigo..besos

    ResponderEliminar
  5. No sé quien enamoró a quien, pero sí sé que después del desenamoramiento de sea quien sea es mejor volver a enamorarse -de otr@-

    Lo del Finisterre era una leyenda urbana medieval.

    ResponderEliminar
  6. Cielos... y todo eso en la mesa de un chino???

    ResponderEliminar
  7. Anónimo1:08 a. m.

    Al final creo que tú te enamoraste y tú de desenamoraste.

    ResponderEliminar
  8. Sí, pero al final acabaste escribiéndolo.
    Y con razón, porque uno nunca llega a saber quien es el que desenamora, pero tiene que dejar constancia del hecho.

    Besos

    ResponderEliminar
  9. Anónimo2:36 p. m.

    sí, sí, Lunarroja..

    no, si todos estos diferentes puntos de vista están muy bien... pero cuéntanos, ¿qué pasó en los postres?

    ResponderEliminar
  10. Tan real como un disparo,
    certero y pulido.

    Tan hermoso como un recuerdo,
    como un amor,
    donde nos enamoramos juntos,
    y me marché sin desenamorarme.

    ResponderEliminar
  11. Sofía, pasó... lo que tenía que pasar.
    ;-)

    ResponderEliminar
  12. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  13. Hola Luna, ¿todavía de curro?... ánimos que ya falta poco... yo ya estoy "out" desde hace unos días. En relación a tu post te diré que según mi punto de vista (personal pero transferible) tanto vale una cosa como otra, aunque se admiten variaciones como por ejemplo:

    "Me enamoré yo. Me desenamoré yo solito."

    o

    "te enamoré yo, te desenamoré yo también".

    Tanto monta y monta tanto. El amor (y el desamor) es cosa de dos.

    Besos.

    ResponderEliminar
  14. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  15. Apuesto más por el original:
    "Me enamoré yo, me desenamoraste tú"

    Es lo que siente él.

    ResponderEliminar
  16. Yo creo que en estas cosas no se enamora ni se desenamora nadie solito.

    Es cosa de dos, me parece...

    Besos (a dúo).

    ResponderEliminar