Yo espero.
Tú esperas.
Él espera.
Ella espera.
Nosotros esperamos.
Vosotros esperáis.
Ellos esperan.
...
...
Al hacerme mayor, he descubierto que esa no era la forma correcta. Los matices llegan con los años, está claro.
...
Yo espero.
Tú no esperas.
Él no espera jamás.
Ella sigue esperando.
Nosotros esperamos cosas distintas.
Vosotros esperáis a ratos.
Ellos esperan... el autobús.
Genial! Qué ocurrente! Y encima es que a veces es verdad verdadosa... Por desgracia.
ResponderEliminarPues yo espero que no tengas que esperar por nadie -ni nada de nadie- que no te corresponda.
Besos esperanzadores desde mi cabaret, que espera tu visita.
Estupendo.
ResponderEliminarTú y yo esperamos.
Tenemos tiempo y esperanza.
Besos
Vale, pero no pierdas la esperanza...
ResponderEliminarBesos desesperados.
Mi sueño dorado es vivir una vida en la que las cosas lleguen sin necesidad de esperarlas.
ResponderEliminarLa espera produce incertidumbre y a veces angustia.
Pero todos/as esperamos cosas, no nos conformamos con lo que ha llegado....
oooohhhh genial!!!
ResponderEliminarme ha encantado!!
y... si! nos enseñaron tantas cosas que no eras ciertas!! (ah! y pretty woman hizo mucho daño!)
Me han encantado los matices. Lástima que en algunos casos tengan que ser así...
ResponderEliminarSaludos!
Muy buenoooo...
ResponderEliminarVerdad verdadera de verdadosa...
ResponderEliminar"fumando espero..." aunque ya no esté bien visto...
yo (te)espero
ResponderEliminarporque
tú (me)esperas...
lo demás, acaso importa?
Jaja, buenísima revisión de los tiempos verbales.
ResponderEliminarBesos orgiásticos.