Recuerdo que un día me dijiste que era capaz de utilizar las palabras como el cirujano el bisturí.
También recuerdo otras muchas otras voces al decirme que soy capaz de acercar con la palabra. Atraer hacia mí.
Lo quiero todo, sí. ¿Eso es malo?
Quizá sea peor no querer dar nada.
O no ser capaz de recibir.
Me llama la enfermera.
Estoy a punto de abrir a mi paciente.
A diseccionarlo vivo.
A base de palabras.
De las que no se lleva el viento.
De las que suenan mejor cuando se dicen en voz baja.
Al oído.
Como a ti te gusta.
Ahora entiendo las nuevas cicatrices que me encuentro cada vez que me miro al espejo ...
ResponderEliminarNo hay nada malo en ser egoista y quererlo todo .. mientras tu lo des todo a cambio !!
Espero que uses bien ese gran poder, y que tus palabras sigan siendo sinceras, dulces y certeras... como siempre. Besos
ResponderEliminarNo mucha gente puede utilizar la magia del lenguaje para conseguir lo que se quiere. Y créeme que utilizando las palabras adecuadas, en el momento preciso, con la entonación que se debe y el volumen correcto... se consiguen maravillas.
ResponderEliminarNo dejes de utilizar esa gran virtud.
Besos
Quítale
ResponderEliminardelicadamente
la piel
y
muéstrale
en la oscuridad
como se visten
las palabras.
Saludos.
Las palabras siempre han sido un arma de doble filo.
ResponderEliminarNo es tan fácil saber encontrar el equilibrio cuando se dispone del poder de saber usarlas.
Con tus palabras desnudas, con tus palabras buceas en lo más profundo.
ResponderEliminarque bien que las palabras también sirvan para sanar...
ResponderEliminarsaludos sin guantes de latex ;)