Me gustan las dulces palabras al oído, me gustan los buenos días con una sonrisa, me gustan los olores conocidos, me gusta el dulce de leche, me gustan las caricias, los besos interminables, los besos efímeros, me gustan todos los besos del mundo, me gusta el chocolate, me gustan mis vaqueros, me gustan los sms, me gustan los detalles, me gusta el color rojo, me gustan el olor de los libros nuevos, me gusta mucho el viento fuerte en la cara, me gusta el mar, me gusta gustar, me gustan las conversaciones hasta altas horas de la madrugada, me gusta parar, me gusta el invierno, me gusta la gente sobre todo la buena, me gusta mi universo y mi continente y mi país y mi ciudad y mi barrio y mi casa, me gustan mucho mis plantas, me gustan los ferrero roché, me gustan los bolis, las agendas, los cuadernos y todo aquello que se venda en una papelería, me gusta conducir, me gusta mandar correos electrónicos tanto como recibirlos, me gusta la fruta de verano, me gustan las flores, me gusta el orden, me gusta ir al teatro, me gusta la fantasía y la vitalidad y el optimismo, me gustan los valientes, me gusta que te fijes en mí, me gusta el buen gusto, me gusta mucho el ingenio, me gustais todos los que leéis este blog, me gusta comer, me gusta aprender, me gusta disfrazarme aunque no lo haga casi nunca, me gusta no poner el despertador, me gustan las ostras, me gusta la oscuridad para dormir, me gustan las personas inteligentes
Ahora que me doy cuenta, me gustan tantas cosas...
viernes, mayo 16, 2008
Con carrerilla
martes, mayo 13, 2008
La niña de mis ojos
El otro día, mientras estabas en mis brazos, me sorprendió una emoción extraña. Me decían que éramos "como dos gotas de agua".
- ¿Es tuya?
- Bueno, de mi propiedad no es. Ni aunque fuera su madre. Soy su tía.
- Pues quién lo diría. Sois iguales.
Ha sido un maravilloso placer escucharlo. Eres lo más parecido a una hija, sí. Y me encanta parecerme a ti.
Eres, sobre todo, una niña feliz. Ojalá lo seas toda la vida.
Te quiero, L.
domingo, mayo 11, 2008
Hombres
No me gustan los tópicos ni el corporativismo ni ponerme en plan fenimista de todo a cien. Pero en algún momento tendría que preguntármelo: ¿Por qué no entiendo a los hombres?
Ahora que me paro a pensarlo, esa pregunta tiene truco. Mejor debería decir, ¿por qué ellos son tan raros? Eso simplifica la realidad. Y llego a una fácil solución: No les entiendo porque son raros.
La verdad es que cada vez me cuesta más entender por qué un no es un ahora no y tal vez mañana sí; o por qué un sí significa puede ser depende de lo que a mí me apetezca. Ahora entiendo que la teoría de la relatividad viniera firmada por un hombre.
Son (sois) imprevisibles, cambiantes, incorregibles, tan duros por fuera, tan..., tan..., tan adorables. Tan imprescindibles.
Aunque yo, lo reconozco, últimamente no os entiendo.
Y a menudo pienso que ni falta que me hace.
viernes, mayo 09, 2008
Lo de las musas
Hoy, un amigo desde Inglaterra, me ha preguntado si la inspiración me ha dado la espalda, porque antes escribía casi a diario, como mucho cada dos días, y ahora no.
Probablemente tenga razón. Pero es que escribir a diario, todo el que tiene un blog lo sabe, es un currazo. Y que hay temporadas con menos tiempo. O con menos ganas. O con distintas prioridades.
Pero volvamos a la inspiración: ¿de verdad me has dado la espalda? ¿dónde habitas, maldita?
No, no creo que te hayas ido definitivamente. Admito que para mí es fácil escribir. Forma parte de mí: de mi vida, de mi trabajo, de mi ocio, de mis costumbres...
Así que, futuro papi de una maravillosa niña inglesa-española, me temo que si no escribo tanto será por otros motivos.
Aunque admito que no sé cuáles son.
martes, mayo 06, 2008
De Dublín, 1971
domingo, mayo 04, 2008
Ecos
Fue el sábado pasado.
Tan rubia y tan rizosa como yo. Tan sincera como yo.
Los tuyos, azules. Los míos, verdes.
Pero el mismo idioma al cruzarlos.
Teníamos que despedirnos.
Dos mujeres frente a frente que no son amigas pero que saben mucho la una de la otra.
Que no han hablado apenas pero que si se pusieran, no pararían.
Elegantemente, como la otra vez, me separaste del resto.
Al oído, casi susurrándome: "hasta el próximo día, valiente. ¿Sabes lo que pienso? Que hoy más valiente que nunca".
Y tus palabras, hoy como hace un par de años, me hicieron brotar burbujitas de colores.
Hoy sí hablo de mí.
En primera persona.
Para todos aquellos que tienen dudas sobre si esta página es 100% autobiográfica.
Y es que me siento muy orgullosa de cada paso que voy dando en este camino llamado vida.
Con mis errores y defectos, que tengo miles.
También con mis aciertos, que intento hacerlos crecer.
Haciendo, una vez más, de mi valentía, una manera de vivir.
La mía.
La que a mí me vale.
La que a mí me gusta.
Sí E. Lo soy.
Aunque no tenga oportunidad de decirte por qué.
Ni de escuchar por qué lo piensas tú.
lunes, abril 28, 2008
Pirata
Si hoy escribiera saldría oscuro.
Si hoy hablara, diría alto.
Si hoy dijera, sonaría feo.
Si hoy callara, me quedaría muda.
Sólo se me ocurre convertirme en pirata
de esos que asaltan barcos
cambiar la proa por tus labios,
las velas por tus brazos.
Ahí me quedo.
En medio del oceáno.
Porque si hoy hablara, diría alto.
Si hoy escribiera saldría oscuro.
domingo, abril 27, 2008
jueves, abril 24, 2008
lunes, abril 21, 2008
Amarillos

domingo, abril 20, 2008
¿Qué ves?
viernes, abril 18, 2008
Escritorio
Un compañero de mi trabajo anda estos días decorándonos los ordenadores. Busca fotos o imágenes acordes a la personalidad de cada uno para ponérnoslas en nuestros escritorios.

lunes, abril 14, 2008
Anónimos
Lo digo antes de empezar: Me gustan los comentarios anónimos.
Pero me llenan de curiosidad.
No sé lo que pensáis sobre si somos anónimos o no los que escribimos en esto de la bloggesfera con nuestro nick. En el fondo, no dejamos de serlo. Pero parece esclarecedor el comentario firmado por cualquiera de nosotros, mientras que los nombres en negrita que van y vienen o los anónimos lo llenan todo de misterio y fascinación.
Que conste que no se me ha olvidado. Me causó gracia y un mucho encanto por original y divertido el anónimo al que se le ocurrió lo de la puja de besos. Tanto que le seguí el juego. Sigo sin tener ni idea de quién es. Y sigo queriendo saberlo. En esos días creo que le di la tabarra a los pocos amigos que saben esto del blog preguntando si me estaban gastando una broma. La respuesta fue la misma: No.
Todos somos anónimos para el resto. ¿Quién es lunarroja? Sí, escribe siempre que puede y se va quedando en pelotas día tras día, en lo que a sentimientos se refiere. Pero está escondida en ese nombre tan de indio xius. Claro que ¿cambiaría algo saber quién es realmente quien escribe esto?
Reconozco que yo misma, cuando me interesa, dejo en algunos otros blogs mis comentarios como anónima, o mejor aún, inventando nombres que me gusta más. Aunque ocurre muy de tarde en tarde, normalmente en blogs de amigos personales, para no dar demasiadas pistas.
Sobre este tema también opinaba recientemente el gran maestro Ybris: Su necesidad de mantenerse en el anonimato más absoluto y no contar a nadie sus escarceos con esto del blog. Yo, que empecé de una forma parecida, sucumbí a los encantos del enorme placer que supone decir yotengounblog. Y ahora, casi tres años después, puedo decir que hay algunas personas de mi entorno que conocen la página. No muchas, pero algunas. Suficientes.
No me condicionan en absoluto, sobre todo porque cuando escribo no pienso en nadie. Pero quizá si me parara a pensarlo... Suerte que no lo hago. Soy consciente, sin embargo, de que hay personas que sí que limitarían mi libertad, de ahí que en determinados casos no suelte prenda.
De todas formas, si lo he querido compartir ha sido con quien he considerado importante en algún momento de estos casi tres largos años y no me arrepiento.
Volviendo al tema de los anónimos, creo que precisamente quienes mejor los manejan son los conocidos. Los que quizá querrían decirme algo y encuentran ese camino como el más fácil, o el más cómodo.
Siempre que veo un anónimo, aunque sea un comentario de una sola palabra, pienso en quién estará detrás. Y me vuelve a parecer fascinante.
Sólo una norma: la del buen gusto. Por eso no me gustan los moderadores de comentarios ni nada de eso. Claro que tengo la suerte de tener muy pocos comentarios ácidos y ninguno que me haya dolido de verdad. Lo digo porque sé de compañeros que me han contado que se decidieron a ponerlo porque recibían a diario verdaderos insultos (sobre todo en los blogs más políticos). Es diferente.
Con lo fácil que es hacer cosquillas con las palabras, y esbozar sonrisas con apenas un puñadito de letras entre las manos...
Así es esto: el que quiera que diga y que diga lo que quiera.
Sí, me gustan los anónimos.
Pero más me gustaría saber quién se esconde detrás de cada uno de ellos.
domingo, abril 13, 2008
No más
Desafortunadamente, en los últimos meses me ha tocado lidiar con exquisiteces varias:
"No me voy a enamorar de ti".
"No puedo darte lo que tú quieres".
"Estamos condenados a no entendernos".
"No quiero enamorarme".
"No sé lo que quiero".
"No queremos lo mismo".
Y alguna otra, no crean. Pero no quiero aburrirles con más de lo mismo.
Y de repente, lo que son las cosas, me he dado cuenta de que no lo voy a escuchar más.
No porque no vengan personas a decirme cosas parecidas, los dioses me libren; no soy tan prepotente como para pensar eso.
Simplemente porque si vuelve a ocurrir... yo no me quedaré escuchándolo.
sábado, abril 12, 2008
Además, innecesarias
No sé ni quién lo dijo ni dónde lo he leído o escuchado ni de dónde salió la frase. Incluso creo que ya la publiqué aquí en otra ocasión. Pero de vez en cuando me acuerdo de estas palabras.
Hay días en que me provoca una sonrisa.
Otros, una ligera destemplanza.
Y otros, simplemente, miedo.
miércoles, abril 09, 2008
Olvido
Hace unos días un comentario firmado por Luna llamó mi atención: "A la vuelta me cuentas cómo se consigue olvidar. Por favor lo necesito".
Mi primera respuesta fue que obviamente no tenía la solución aunque quizá había que seguir el refrán de querer es poder.
Sin embargo, me parece muy interesante reflexionar sobre el olvido y nuestra capacidad para ello. Y hoy, por qué no, es un día estupendo para hacerlo.
Me imagino que el olvido que Luna pretende conseguir es el de algún amor. Sólo me lo imagino porque no daba muchos datos, puede que me equivoque. No me equivoco tanto si digo que los amores rotos son lo más difícil de olvidar.
De todas formas creo que lo más importante para olvidar es querer hacerlo. Aunque no sea tan fácil en el ámbito del corazón. En los demás, a mí me sirve.
Yo, que soy de naturaleza un poco tonta, no tengo ningún problema en perdonar los posibles errores que la gente que está cerca de mí pueda cometer. También me gusta que me perdonen cuando soy yo la que comete los fallos. Y al perdón sólo llego por el camino del olvido. No entiendo a los que dicen eso de "yo perdono pero no olvido". En el fondo, si no olvidas el error es difícil perdonarlo por completo. Yo primero lo olvido y luego lo perdono. Así es más fácil.
Por el contrario, cuando no quiero perdonar no pretendo olvidar.
Ya he dicho que esto no es del todo aplicable a los amoríos que se nos van. Porque en la mayoría de los casos no hay nada que perdonar, por tanto nada que olvidar. Entonces, ¿cómo olvidarnos de quien ya no quiere seguir a nuestro lado y a quien probablemente sigamos queriendo? No tengo la respuesta. Luna, te digo lo mismo que te dije por escrito hace algunos días.
Aunque siempre nos queda el camino de no olvidar, esa opción puede ser válida. ¿Cómo olvidar a quien hemos querido tanto? Una misión... ciertamente imposible. Me fascina esa gente que dice que del amor al odio hay un paso. Para mí, pasar del amor a la indiferencia ya es un camino eterno... no te cuento para llegar al odio (sentimiento que, por cierto, no me parece nada recomendable).
Hay por ahí una frase que a mí personalmente no me convence que dice algo así como no llores porque terminó, alégrate de que pasó. Tal vez a ti te sirva, tocaya.
Y ahora, si alguien tiene la solución que nos la cuente, ¿cómo se consigue olvidar?
martes, abril 08, 2008
Ideas claras
Ni porque no encontremos nada mejor.
Ni porque nos asuste la soledad.
Ni porque recojamos calabazas ajenas.
Ni porque nos pueda la costumbre.
Ni porque nos dejemos llevar por lo fácil.
Ni porque con esto me vale.
Ni porque me podría valer.
Ni porque nos tenemos cariño.
Ni porque me pones la piel de gallina.
Ni porque es demasiado tiempo.
Ni porque hemos pasado mucho.
Ni porque me has enseñado tanto.
Ni porque nos lo pasamos bien.
Ni porque te gusta el sabor de mi piel.
Ni porque sí.
El día que estemos juntos será simplemente
porque no quiero estar sin ti.
lunes, abril 07, 2008
Mil soles espléndidos
"Todos los ciudadanos deben rezar cinco veces al dia. Si os encuentran haciendo otra cosa a la hora de rezar, seréis azotados.

viernes, abril 04, 2008
Tú
Me buscas aunque no quieras.
Aunque no debas me buscas.
Me encuentras sin quererlo.
Sin querer sigues buscándome.
No sé si te das cuenta
que no puedes estar lejos
que ya no sé si no quieres o no sabes
alejarte de nuestro universo.
No sé si te importa
que me vaya para siempre
o que me quede desde nunca
no sé si te importa
que me haga un hueco entre tus manos
o que vuele por donde más nos duele.
Que me buscas es cierto.
Que me encuentras, más.
Otra cosa es lo que debamos.
Lo que queremos, no hay duda.
Me buscas aunque no quieras.
Aunque no debas me buscas.
miércoles, abril 02, 2008
STOP
No me gusta:
Ducharme con la puerta cerrada y que todo el baño se llene de vaho.
Los huevos fritos.
El color blanco.
Que llueva cuando estoy de viaje.
Hacer colas.
Los despertadores.
Tener ojeras.
Que desaparezca el punto y coma.
El tabaco.
Perderte.
La sopa de fideos.
Los chicos que después de una cena te dicen "no me dejas que te invite, ¿verdad?"
El calor pegajoso.
Los gatos.
La falta de persianas.
Que me miren cuando no quiero que me miren.
Esperar la nada.
La prepotencia.
La leche caliente.
Las verificaciones de palabras en los blogs.
El IPC.
Que me griten.
Los prejuicios.
No soporto:
Las mentiras y quienes las utilizan para hacer daño.
La cobardía y todos aquellos que la ejercen.


