lunes, marzo 19, 2007

Luna





Por circunstancias de mi trabajo, hoy me ha tocado la luna.
Y me ha dado por soñar, por imaginar, por viajar a paraísos inventados. Por sentirme feliz, aunque sólo fuera un juego.
Lo malo de la felicidad es que le coges gusto. Que no se conforma con ser momentánea. Que echa raíces muy pronto.
Y hoy mi felicidad es redonda, clara, grande y luminosa.
¿A qué sabe hoy tu felicidad?


domingo, marzo 18, 2007

No lo sé.

No sé si valen más mis palabras o mis silencios. Si valgo más por lo que digo o por lo que callo.
No sé si me ganan mis sueños o mis realidades. Si soy lo que los demás ven o lo que nadie quiere ver.
La dichosa noria.

No sé si quiero o puedo. Si te quiero o me puedes.
No sé si debo o no debería.
No sé por qué estoy hoy aquí.

No sé ni por qué escribo ni a quien lo escribo.
No sé por qué sonrío cuando quiero gritar.
No sé por qué lloro si me gustaría brillar.

No lo sé.

No sé de dónde vengo pero sí a donde voy.
Me he equivocado.
Sé de donde vengo pero no a donde quiero ir.

No lo sé.

No quiero saberlo.
Me he vuelto a equivocar.
No quiero no saberlo.

¿Qué más da?

jueves, marzo 15, 2007

De compras

He oído decir que acaban de abrir una tienda nueva en NY : la "Tienda de Maridos".

Cuando las mujeres van a elegir un marido, tienen que seguir las instrucciones que se indican a la entrada:
1.- Sólo se puede visitar esta tienda una vez.
2.- Hay 6 plantas y el valor de los maridos aumenta a medida que se va subiendo de planta.
3.- Se puede elegir marido en cualquier planta o seguir subiendo a las siguientes plantas, pero NO SE PUEDE volver a bajar, excepto para salir del edificio.

Así que una mujer va a la "Tienda de Maridos" para encontrar uno.
En la primera planta, el cartel de la puerta indica: Primera Planta, estos hombres tienen trabajo.
El cartel de la segunda planta dice: Segunda planta, estos hombres tienen trabajo y adoran a los niños.
En el cartel de la tercera planta pone: Tercera planta, estos hombres tienen trabajo, adoran a los niños y son guapísimos.
'¡Vaya!' piensa la mujer, pero se siente obligada a seguir subiendo.
Va a la cuarta planta y el cartel dice: Cuarta planta, estos hombres tienen trabajo, adoran a los niños, son guapísimos y ayudan con las tareas de casa.
'¡¡Madre mía!!', exclama; '¡casi no puedo creerlo!'
Pero a pesar de ello sube a la quinta planta. En el cartel pone: Quinta Planta, estos hombres tienen trabajo, adoran a los niños, son guapísimos, ayudan en casa y son super románticos. Siente la tentación de quedarse, pero no puede resistir seguir subiendo.
Va a la sexta planta y el cartel dice: Planta Sexta, eres la visitante nº 31.456.012 de esta planta. No hay hombres en esta planta. Esta planta sólo existe como prueba de que las mujeres son imposibles de complacer. Gracias por visitar la "Tienda de Maridos".


Para evitar un conflicto de géneros, el propietario de la tienda ha abierto también una "Tienda de Esposas" justo enfrente.
Esto es lo que hay:
La primera planta tiene esposas que adoran el sexo.
En la segunda planta hay esposas que adoran el sexo y tienen dinero.

Se desconoce el contenido de la plantas 3 a 6, nunca han sido visitadas.

martes, marzo 13, 2007

Preferir

¿Qué prefieres que te llamen: guapo/a o inteligente?

¿Qué prefieres oír: que eres bueno/a o que estás bueno/a?

lunes, marzo 12, 2007

Orillas

Llevo días (qué digo días, semanas) enganchada a esta canción.
Es de esas letras que me hubiera gustado escribir a mí.
De esas letras que te abren el alma, te la diseccionan, y te la cosen con nostalgias.
Es de esas letras que te adivinan lo que tú ya sabías, pero en bonito.
Es de esas letras que voy escuchando una y otra vez de camino al trabajo, de camino a casa, de camino al camino...

"En la otra orilla"

Antes de empezar yo te perdono
en brazos de este amor
me estaba haciendo lodo.
Antes de empezar me gustaría
saber por qué este amor
se hizo pesadilla...

y si tus besos no son mi orilla
naufragaremos toda la vida.

Antes de seguir con esta historia
de todo lo mejorlo guardo en la memoria.
Antes de seguir y castigarnos
prefiero el corazónde pie que arrodillado...

y si tus besos no son mi orilla
naufragaremos toda la vida.

Antes de acabar de despedirme
tienes que saber
que no me marcho triste
que no quiero herirte aunque me pierdas
ni que me hagas daño aunque me quieras.

Y antes de seguir con desengaños
te dejo esta canción
como único legado...

que si tus besos no son mi vida
navegaremos en otra orilla
y si tus besos no son mi orilla
naufragaremos toda la vida.


Gracias Rosana.

Cuesta abajo

No dejo de sorprenderme.

Y supongo que ése es uno de mis mejores logros.

¡Feliz lunes a todos!

viernes, marzo 09, 2007

Ser mujer en Irán

Abro mi correo y me encuentro con el siguiente mensaje:


"Hola.soy zita.una mujer irani en Madrid.casi siempre leo tu blog,yo no tengo blog en spañol,poedes scribir algo,sobre la situacion de mujer en iran,porfavor? Solo para sencibilizar a tus vizitantes.algo es algo.
Gracias: zita"



La foto es esta:




Lo primero que tengo que decir es que no conozco Irán, y no me gusta hablar de las cosas que no he visto con mis propios ojos.
Por mi profesión de periodista, he tenido la suerte de viajar con mucha frecuencia. Y me he movido por varios países musulmanes, incluso por lugares bastante integristas, de alguno de los cuales he tenido que salir corriendo al ver cómo las mujeres del grupo nos tiraban piedras cuando se daban cuenta de que les estábamos grabando, concretamente a mí, que era la única mujer del equipo. En cualquier caso, esto no deja de ser una anécdota y como tal lo tomo.


Pero no conozco Irán. Ni creo que pueda hablar con mucho conocimiento, más que por las noticias o comentarios que nos llegan de allí. Sin embargo, conozco a varios iraníes (residentes y admiradores apasionados del estilo de vida español), a los cuales los identifico con una gran sonrisa y que me han hablado muy bien de su país... a pesar de los pesares.

Por tanto, prefiero hablar de mis sentimientos al ver esa foto, Zita. Primero, no me gusta la violencia. Sea cual sea, venga de donde venga. No soporto que me levanten la voz, mucho menos que alguien utilice la violencia para conseguir sus objetivos. Ahí ya cae toda la razón.

Obviamente, no me gusta que la mujer esté oprimida. Mucho menos por parte de otras mujeres. Pero como todos sabemos, en ocasiones el machismo es fomentado por las propias mujeres.
Es difícil para una mujer occidental, totalmente independiente, entender ciertas aptitudes, costumbres y tradiciones que afectan sobre todo a las mujeres musulmanas. Aunque Irán está experimentando una cierta apertura, creo que las mujeres siguen teniendo muy difícil el acceso a determinadas carreras y a puestos de trabajo. Sin embargo, más del 50% de los universitarios de allí son mujeres.

A la mujer iraní siempre la hemos visto con su velo negro, el chador, pero no está ahí el problema. Al fin y al cabo, eso no deja de ser una costumbre. El problema es lo que tapa ese velo: sus ilusiones, su deseo por progresar, por dejarse ver, sus libertades, sus gustos... Muchas mujeres iraníes han tenido que huír de su país para vivir en libertad. Y eso ya es tremendo.


Añado unas palabras de la escritora Rosa Regás, que conoce bien aquel país ya que hasta allí viajó en varias ocasiones para documentarse bien para una de sus novelas:

"Tras el velo, pues, se esconde la creencia de que en la mujer hay algo pecaminoso que hay que ocultar, una debilidad, cuanto menos, que hay que reordenar, proteger, guiar. De ahí el gesto de humildad tan bien visto, de sumisión, de aceptación de un destino impuesto como si se tratara de un ser humano de segunda categoría. Y, sin embargo, las mujeres islámicas defienden el chador como un elemento que les permite acceder a una igualdad que de otro modo no tendrían en el trabajo, y los hombres que se preocupan de este asunto dicen que en la mezquita, en el cine, las mujeres han de estar separadas de los hombres para preservar su privacidad".

Ese velo negro es hoy más que un símbolo. Hay quien ve en él una barrera, otros un muro infranqueable, una costumbre incómoda, un retroceso, una imposición, un suplicio... En cualquier caso, es una pena que haya que llevarlo por obligación.


Y ahora Zita, si quieres decirnos tú cuál es la situación a día de hoy de las mujeres en tu país...

Gracias por permitirme haberos conocido un poco mejor.

miércoles, marzo 07, 2007

Ilusiones

Buscando ilusiones.
Buscar para encontrar.
Sonrisas. Risas. Carcajadas.

Buscar atención y encontrar cariño.
Buscar sensatez y encontrar sentido común.
Buscar silencios y encontar palabras.

Me acuerdo del cuento de Pulgarcito.
Ese que iba echando migas de pan al suelo para encontrar el camino de vuelta.
Ahora soy yo la que va tirando sonrisas al suelo.
Porque pienso que bien plantadas darán su fruto.
Y me aligerarán el camino de regreso.

Reacciono.
Intento recuperarme a mí misma.
A lo que siempre he sido.
Y pienso que he sido (quiero creer que soy) de las que ríen.

¿Por qué conformarse con tan poco?
Peor aún, ¿por qué conformarse con casi nada?
No tengo respuesta, no creo que la haya.

Ilusiones.
Las busco bajo las piedras.
En las 30.000 visitas a este blog que están a punto de caer (¿hacemos una fiesta?).
En las llamadas, correos y comentarios que recibo a diario.
En el trabajo bien hecho.
En el cariño de mis amigos.
En la luz del sol que esta mañana me ha hecho soñar.
En escribir, siempre intenso, siempre sincero. A veces duro. Pero qué a gusto me siento...
En dormir con la conciencia bien tranquila.
En las rentas del fin de semana en Santander.
En la mirada puesta en otro continente, allá abajo tirando al sur.
En saber que no va conmigo ni el rencor ni la venganza.
En estrenar mis zapatillas de pádel.
En ser más buena.
Incluso en estarlo.

Ilusiones.
Buscar para encontrar.
Las busco.
Las encuentro.

martes, marzo 06, 2007

En carne viva

Me he dado cuenta de que hay una cosa peor a que descubras que las personas a las que quieres te mientan.
Que te mientan dos veces.


Me despierto antes de que suene el despertador.
No estoy durmiendo bien.
Hoy no toca atasco, voy en dirección contraria.
Decepción.
Me asalta la duda. No, ya no.
Hoy me asaltan las certezas.
Está nublado.
Claro, no hay motivos para sonreír.
Valentía.
Leo. Escribo. Leo. Escribo.
Un sueño roto.
El corazón partío, que diría Alejandro Sanz.
Mentiras como puñales.
Palabras que hieren.
Que tengas un buen día.
Estupidez.
Mi cabeza, una centrifugadora.
No me puedo concentrar.
Oigo "tienes los ojos tristes".
Lo oigo pero no lo escucho.
Es martes, y estás solo.
Nunca dije que fuera lista.
Sólo que no soy tonta.
Te gusta mi nuca.
Me gusta que te guste.
Y que miraras hacia el eclipse.
Que vieras la luna roja.
Otra vez las mentiras.
Me falta el aire.
Me faltan tantas cosas.

jueves, marzo 01, 2007

Camino


Lo importante no es la meta,
lo importante es el camino.
(Al menos, eso dicen.
Y yo, en este momento, me lo creo...)

martes, febrero 27, 2007

no
No
nO
NO
no
NO
No
nO
no
nO
NO
No
no
NO
nO
No


¡Con lo bonito que es decir Sí!

lunes, febrero 26, 2007

Billete

Llevo todo el día sintiéndome billete. Todos me sonreían nada más verme, más de uno quería llevarme al lado de su corazón, me han pasado de mano en mano sin ni siquiera mirarme a la cara, y todos se han esforzado en que mantuviera mi integridad. Incluso alguno ha habido que me ha querido cambiar por otro más poderoso. Sólo uno ha querido hacerme un burruño para demostrar su estupidez.

Y en ello estoy. Mirándome al derecho y al revés para saber si al menos soy de 5 o de 500 euros.

domingo, febrero 25, 2007

Diferentes modos de enamorarse

Hace algunos días, escribía aquí mismo un nada científico tratado sobre la pena, basándome en las experiencias de alguien cercano a mí.

Pues bien, hoy quiero reflexionar sobre los diferentes modos con los que nos enamoramos. Pienso que cada vez que el amor llama a nuestra puerta, lo hace de diferente forma. Bien por las circunstancias de cada relación, por el momento vital en el que nos encontremos o por cómo se produzca. Pero sobre todo, por la persona que tenemos delante.

Tengo 35 años y la suerte de haberme enamorado en varias ocasiones. Ahí está mi vida:

- Mi primer amor. Con todo lo que eso significa. Mariposas en el estómago, las hormonas a flor de piel, las ganas de darlo todo, la idea absoluta de que eso sería para siempre. Adolescencia en el corazón, madurez a pesar de todo en la cabeza. Varios años compartiendo una manera muy parecida de ver la vida. Recuerdos llenos de cariño cuando miro hacia atrás para asomarme a aquella historia maravillosa.

- Amor de juventud. Desde el principio intuí que no sería definitivo. Estrellitas a cada paso, muchas más luces que sombras, ráfagas incluso. Quizá una venda en los ojos para comprender que tenía más de cuento que de realidad. Que en una relación es mejor mantener posición de igualdad. El mundo roto cuando aquello terminó. Amor hasta el último día. Incertidumbre absoluta por aquel final tan de película como había sido el resto de la historia. Sonrisas cuando pongo a trabajar la memoria hacia todo aquello.

- Amor maduro. Porque así lo construimos, a pesar de que yo era joven aún. Un amor absolutamente estable, de aguas tranquilas, nada revueltas. Pareja 100%, ningún secreto, ninguna duda, ningún miedo. A pesar de todo, demasiado diferentes para seguir con ello después de un mundo construido a la medida de dos. Demasiado distintos para haber comenzado con aquello que vino tras una larga amistad. Mi experiencia me ha demostrado que es mejor dejar la amistad en su sitio y que el amor debe comenzar por otros caminos. Es sólo mi experiencia. Un sabor dulce al recordar los ecos de una historia profunda y sincera, mezclado con el amargor de quien sabe que lo difícil, en ocasiones, se vuelve imposible.

- Mi último amor. No por ser el más reciente, el más intenso. El que me hizo comprender lo que significa perder la cabeza. El que me transportó a la adolescencia más insultante, a las intensidades más profundas. El que me devolvió la sonrisa cuando tenía el corazón en mil pedazos. De nuevo tan distintos como osada para empezar historias que nunca sé donde van a terminar. Pero, en estos temas, prefiero moverme por impulsos del corazón. Quizá el amor más irracional, el menos sensato, el más loco. Camino también sembrado por lágrimas y dificultades, no vaya a ser que encuentre una relación fácil y me crea que la vida es un regalo... Carne de gallina al recordarlo.


No han sido muchos amores. Supongo que los suficientes. Sí, soy de relaciones largas.
No sé si habrá otros, nuevos o viejos. No sé si estoy en condiciones de vivirlos. Pero lo que tengo claro es que la vida es mucho más bonita estando en ese estado maravilloso estado que todos hemos conocido alguna vez.

viernes, febrero 23, 2007

Nostalgia

Llevo todo el día disfrazada de nostalgia. Cargando con ella como puedo. Intentando esquivarla sin conseguirlo.

A estas horas, me he dado cuenta de que la nostalgia es una mala compañera de viaje. Una farsa. Una embustera.
Porque se apodera de la sombra que has dejado en esa esquina y la convierte en luz. Porque convierte los silencios en burbujas. Porque transforma lo bueno en mejor, lo malo en regular, el hielo en deshielo, lo lejano en próximo, lo difícil en seguro, el no en un quizá, el quizá en un tal vez, el tal vez en definitivamente sí.

Se me agarrotó la nostalgia esta mañana y me hizo un nudo en la garganta. A ratos creí vencerla. Pero ahora sé que me espera sentada en el borde de mi cama. Y aunque no tengo ganas de hablar, quizá me haga un sitio en su regazo y hasta lleguemos al sueño juntas.

martes, febrero 20, 2007

Amigas

Paseo entre la perenne sonrisa de una, la templanza de otra, y la naturalidad de la tercera. Compartimos risas, secretos a voces, raquetazos al viento, penas ahogadas no siempre en una copa de alcohol, preguntas a veces sin respuestas, respuestas casi siempre sin preguntas.
Me atrevo con los "yo nunca he" más íntimos. Los busco sin rebuscarlos. Me salen porque me dejan.

Establecemos pequeñas bandas de a dos depende de la ocasión. Yo contigo, luego contigo, ahora contigo. Nos gustamos y nos lo decimos.
Ante mi asombro, las tres están de acuerdo en mi falta de sensatez. Lo llevo clavado en el alma. Aún sonrío al pensarlo. Mejor no pensarlo.


Entre cuatro, hay de todo. Por eso se puede elegir:

- La íntegra, nunca una palabra más alta que otra, nunca una mala cara, nunca un enfado. Natural como el aire puro, transparente como su mar, sabrosa. Divertida. Me fío.

- La más cerebral. Reflexiva, pausada, necesitada de sus tiempos. Serena y sensata (tú sí). La que mejor maneja sus dudas. La que menos teme a sus miedos. 32 años siguiéndonos la pista...

- La pasión con forma de mujer. Alegre, positiva hasta decir basta, fiel a sí misma, generosa y ocurrente. Sabe poner al mal tiempo buena cara y por eso me gusta respirarla. Aprender de ella, con ella.

- La última, la que todos conocéis. No hace falta que cuente mucho más. Rizos en la cabeza, serpentinas en el alma.

Alguien dijo que tener un amigo es tener un tesoro.
Teneros a vosotras, uno de mis pequeños grandes triunfos.


Por vosotras... ¡salud!

lunes, febrero 19, 2007

Cajones

Dice Lou Marinoff, el autor de aquella laureada "Más Platón y menos Prozac" que "la felicidad dura más que una borrachera, pero exige que seas creativo y que trabajes. La felicidad no viene sola".

El otro día escuchaba a un buen amigo decir que la felicidad hay que buscarla.
Y justo en estos momentos tengo todos los cajones de la casa patas arriba. La estoy buscando. Con creatividad, eso sí.

De momento, no está ni en el de la ropa interior ni en el de los cubiertos. Ni en el de los calcetines ni en el de los trapos de cocina. Ni con los pijamas ni con los collares. Ni con los manteles ni en el cajón de los secretos.

Pero aún no he terminado. Hay muchos cajones en mi casa. Y por algún rincón tiene que estar... Y ya de paso me entero si es verdad lo de la borrachera.

domingo, febrero 18, 2007

Sí, quiero

Me caso



(Quería haber escrito ME CANSO.
Y hay que ver el poder que tiene una letra.
O mejor dicho, la falta de ella).

sábado, febrero 17, 2007

Para pintarme la sonrisa

- ¿Necesitas algo? ¿Puedo ayudarte?
- No, no lo creo.
- ¿Estás segura?
- Estoy convencida de que no puedes darme lo que quiero.
- Yo no lo tendría tan claro...
- Tan claro como el agua: sólo estoy buscando mi pintalabios.

jueves, febrero 15, 2007

Por vosotros

Cada cual tendrá sus motivos para escribir. Pero no termino de creerme a aquellos que dicen que escriben su blog para sí mismos. Recostada en mi razonamiento más elemental, les diría que si de verdad quieren escribir para ellos mismos, lo hagan en un cuaderno privado que, una vez cerrado, no salga del cajón. Eso sí es escribir para uno mismo.

No es mi caso. Aunque me gusta escribir y lo hago por mero placer y como ejercicio para mi coco y para mi alma, me gusta que me lean. Pues claro.

Por eso este post se lo dedico a tres personas.

A mi amigo P., porque sin querer saber los motivos de mi silencio me has hecho saber que echabas de menos ese ejercicio mañanero de pasearte por mis sentimientos.

Al otro P., curioso como yo, siempre ahí, sintiéndome aun sin verme o sin oírme. Pidiéndome palabras a cambio de sonrisas.

Y a otro amigo al que no conozco pero que lo siento cerca. Ybris, que en su comentario a mi último post me dedicó unas de las palabras más enriquecedoras que me hayan dicho jamás, y que en un ejercicio de mirarme el ombligo releo en estos momentos: "Pero ¿sabes? Uno sale a veces de tus letras con la extraña sensaciónde haber encontrado lo que siempre andaba buscando.Y de quedarse con ganas de más. Mañana vuelvo".

Por ese mañana vuelvo estoy aquí.
A vosotros, gracias.


Continuará...

miércoles, febrero 07, 2007

El trueque

Compro un corazón sin miedos.
Alquilo sonrisas eternas, besos interminables, caricias infinitas.

Busco respuestas sin preguntas.
Encuentro silencios escandalosos.

Compro una delicadeza que me ponga la piel de gallina.
Alquilo un trozo de amor, una pizca de ilusión.

Bebo sueños mientras cuento las monedas.

No hay dinero para comprar lo que no me vendes.
Ni tiempo para disfrutar lo que no me regalas.

Quizá todo tenga un precio.
Quizá nada pueda comprarse.
Sólo sé que pagaría.
Si con el dinero llegara todo eso que tanto deseo.