jueves, junio 12, 2008

Cosas de políticos

Miembros y miembras
...
Mediocres y mediocras
...
Por este camino nunca llegaremos a ser iguales
La estupidez no debe igualarnos
Jamás

martes, junio 10, 2008

No hobbies

En la nevera de mi casa hay un imán con una frase de Marcel Proust: "My favourite occupation is loving". Por cierto que el que la frase de un autor francés esté en inglés responde únicamente a que este imán lo compré durante mi último viaje al país de Shakespeare.

Me gustan muchas cosas en la vida, pero nunca he tenido hobbies. Mis aficiones son tan caseras y tan normalitas que no creo merezcan estar en el capítulo de hobbies. Por eso cuando leí por primera vez esa frase me la apropié. Y cuando me la encontré recientemente en Inglaterra en forma de imán, la compré y ahora anda colgada donde soy capaz de leerla docenas de veces al día.

Pues eso, que my favourite occupation is loving. Aunque haya días que me cueste un poco más y otros en los que no acabe de entender qué significa eso de loving.

Casi que mejor me pongo a jugar al parchís...

sábado, junio 07, 2008

Espejo del alma

Salió el tema el otro día, en los comentarios de uno de los últimos posts, ¿es la cara el espejo del alma?
Supongo que todos respondemos a nuestros propios estereotipos. Ser alto, bajo, gordo, rubio o negro, no seamos ingenuos, influye. No digo que para bien o para mal. Pero afecta a nuestra personalidad, incluso puede llegar a condicionarla. Hay personas que, por sus complejos, dejan de hacer cosas. Hay otras que viven de ridiculizar al que tienen enfrente.
Hay quienes luchan por llegar a tener lo que la naturaleza no les dió. Otros, que esconden lo que les sobra.

La cara. Nuestras caras. Las caras como lo que somos cada uno de nosotros. Personalmente, me encanta leer en los ojos del que tengo enfrente. Aunque hay quien disimula muy bien.

Pienso en alto y creo que nuestro físico nos condiciona. Ser rubia, clara de piel y ojos, y con cara de no haber roto nunca un plato, me llevó durante todos los años de mi niñez a ser el ángel en las representaciones de Navidad. Yo no quería ponerme aquellas alas de plumas ni ser la buena del grupo. Pero era lo que yo representaba. No había más que hablar. Estereotipos. Cuando me he hecho mayor, reconozco que me han venido bien algunos de los estereotipos que tanto me molestaron cuando era pequeña. Aunque dicho sea de paso, siempre he procurado esconder esa cara de niña buena dándole un aire de misterio.

Y así cada uno de nosotros. Afortunadamente, conozco a pocas personas malas a mi alrededor. Por eso me pregunto si el malo lo lleva escrito en la frente. Si sus ojos engañan o sus miradas les delatan. ¿Qué alma representa una cara fea? ¿tiene que ser un alma buena el que se esconde tras un rostro bonito?
Preguntas demasiado complejas, difíciles de responder.

Por eso quiero personalizar en todos los que pasáis a verme.
¿Crees que tu cara, para lo bueno y para lo malo, representa todo lo que hay tras ella? ¿Me bastaría mirarte para saber quién y sobre todo, cómo eres?

jueves, junio 05, 2008

Soledad

Tumbada a la sombra de tu desprecio,
en el ocaso de tus besos,
en el hastío de una piel envenenada por la costumbre.

Esperando.
Sola.

Jugando a ver si soy capaz de despistar a tu indiferencia,
dibujando con renglones torcidos algo de luz en tus tinieblas.

Surcando caminos a ningún sitio,
de los que aún me queda aprender el recorrido de vuelta.
Hoy el día se hace noche, la noche larga,
tu ausencia eterna.

Sé que no me quedan demasiadas fuerzas,
y que si alguna encontrara, decidiría ocultarla.
Incluso matarla.

Esperando.
Sola.


martes, junio 03, 2008

Tres años

El domingo pasado este blog cumplió 3 años.
...
Y después de tanto tiempo, ya me he acostumbrado a ti.
Gracias por todo lo bueno que me das, Verdadosa.
,,,
Gracias a los que pasasteis, pasáis y pasareis.
,,,
,,,

Un control

Hoy, mi trabajo me ha llevado a Segovia.
El plan, estupendo. 80 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta para disfrutar de un triángulo perfecto: carretera, mi coche y yo.
Me encanta conducir con las carreteras vacías, con la música bien alta, a horas en las que no circula la mayoría. Mi mente más preparada que nunca para pensar.
He dejado por el asfalto amores del pasado, ilusiones del futuro, inquietudes del presente, deseos inmediatos, ganas, esperanzas, conversaciones a punto de empezar, silencios que no deben esperar...

En todo eso venía pensando, de vuelta ya de noche, hace un rato, cuando me ha parado un control de la Guardia Civl en medio de la A6. Escenografía espectacular, muy de película americana, todo demasiado evidente. Muchos agentes, luces provocadoras, uniformes reflectantes... y una cola de coches que iba creciendo según nos apartaban al arcén derecho.

Estoy llegando al agente que pide los DNIs a los conductores y les mete por la ventanilla una especie de linterna aunque mucho más brillante buscando aún no sé muy bien el qué.
Me quedan dos coches para llegar a ese puesto. Me hace ilusión lo de la linterna brillante rastreando entre mis pertenencias. Quizá el agente encuentre algún secreto que alguien dejó escondido entre los sillones de mi coche. Imaginación, ¡detente!

Como la espera se me hace lenta, bajo la ventanilla y llamó a otro guardia civil que está hablando con sus compañeros, indicando a los que vienen detrás que bajen la marcha.

- Perdone agente... ¿ha pasado algo?
- No, tranquila. No ha pasado nada. Pero pasará....
- ¿Por qué dice eso? ¿A qué se refiere? (A estas alturas yo ya me he dado cuenta que me ha tocado el guardia simpático del grupo).
- No, nada... Que estamos buscando a los malos.
- Vaya.
- Pero usted no se preocupe. Además, usted no es lo que buscamos. Usted tiene cara de buena.
- (Le sonrío). Bueno, si usted lo dice... Se lo diré a mi madre.
- Bueno... (como si se arrepintiera de lo que acaba de decir)... será mala como todas las mujeres. Pero no la clase de malas que ahora buscamos.
- Bueno agente. Gracias por la información.
- Gracias a usted. Y buen viaje.

Total, que el de la linterna esa luminosa que tanta ilusión me hacía que me metiera... (por la ventanilla), al verme hablar y sonreír a su compañero decide que no soy peligrosa, tampoco mala, y me deja pasar de inmediato. Ni bajada de ventanilla, ni pedida de carné, ni nada de nada. ¡Pues qué desilusión! Tanto tiempo parada, ¿para qué?

Para compensar, una vez superado esta primera barrera llega lo que más me ha llamado la atención: otros guardias civiles con sus metralletas en posición de firme, mirando a los conductores como si nos estuvieran perdonando la vida. ¡Aquello parecía un estado de excepción!
Uno me ha mirado mal porque he dudado entre irme por el carril derecho o el izquierdo, claro que es que él no se aclaraba. Por fin, el último, me ha sonreído cuando he vuelto a bajar la ventanilla para preguntarle:

- ¿Ya se ha acabado todo?

- Sí señora. Circule. Buenas noches.

- Buenas noches.

jueves, mayo 29, 2008

Mejor decirlo

Una vez más, no estoy de acuerdo.
Claro que hay muchas personas que saben decir te quiero.
Que lo dicen, lo disfrutan, lo regalan con una sonrisa.
Para que te enteres, la mayoría, además, lo sienten.
No decirlo es no sentirlo.
Claro que tiene truco.
No decirlo cuando se siente es cobardía.
No decirlo cuando no se tiene que decir, es obviedad.
"De no decirlo se acaba por no sentirlo".
Cierto.
Como de no reír se acaba en amargura
O de no comer se acaba adelgazando.
Si te tapas la boca, te tapas el corazón.
Bozal a los sentimientos.
Pues qué pena.
Con lo bonito que es decir te quiero.
Pero sobre todo, lo bonito que es sentirlo.

Entre todos

De lo que hemos sido capaces:


"Acabárase, barruntó calmadamente. Desnudándome excitado, feliz, gimiendo horadando íctineamente jardines jugosidades kirsch. Lima madura nutriéndonos, oliéndonos para querernos, rozándonos suavemente. Tú. Unidos vientres zambulléndonos al brindar".

Habrá una tercera edición.
Seguro.

lunes, mayo 26, 2008

Segunda Edición

Hace ya un año (¡qué rápido pasa el tiempo!) lo intentamos: crear un cuento, o una historia, o en cualquier caso, algo con sentido. Cada uno escribía una palabra según llegara a este blog, siguiendo el orden de las letras del abecedario.

Éste fue el resultado:

Anoche, borracho, cantaba demasiado esperando furioso gozar. Hipnotizado, incrédulo, justificar kilopondio lanzado lloros mezquinos. Nadaba ocupada permaneciendo quisiera resistir simpática tendencia urbana velándote. Yo, zozobrando al buscar caminos donde encontrar fuerza, ganas. Hoy idilio Jácara kioskera leyendo misteriosos...

Y yo, que soy más bien perfeccionista, no me quedé muy contenta.
Hoy convoco la Segunda Edición de los Cuentos de la A a la Z de Verdadosa.

El primero que llegue... que empiece.

Por la A

domingo, mayo 25, 2008

Parejas

"Ni contigo sin ti

tienen mis penas remedio

contigo porque me matas

y sin ti porque me muero"
,,,
....
...

Dedicado a mis buenos amigos O. y Y. con todo mi cariño.

Soy de las pocas personas que vaticinó que acabaríais juntos.
A pesar de todas vuestras diferencias.
O probablemente, por la suma de todas ellas.

Pero aún no sé si he ganado la apuesta.



sábado, mayo 24, 2008

Eurovisión nostálgica

Sin ganas de perder ni un segundo en la necesidad o no del festival de Eurovisión (cada día más hortera, todo hay que decirlo) o en el oportunismo de un actor reconvertido en Chiquilicuatre, estos días mi cabeza, pero sobre todo mi corazón, se han llenado de recuerdos.

Hace ya muchos años, cuando era pequeña, cada año esperaba impaciente que llegara la noche de Eurovisión. También aquel otro festival que era la OTI. Para mi hermana y para mí era una noche de emociones. Era la posibilidad de trasnochar y quedarnos levantadas hasta altas horas de la madrugada.
Esas noches las pasábamos en casa de mis abuelos. Era ya una costumbre. O un ritual. Dábamos vacaciones a mis padres obligándoles a que nos dejaran a dormir en la que siempre ha sido la maravillosa casa de mis abuelos.
Mi abuelo organizaba una gran fiesta de geografía sobre la mesa en torno a la tele. Cogíamos papel y boli... y empezaba el juego.
Íbamos votando a los países que iban apareciendo en pantalla, y de paso, si no sabíamos dónde colocarlos en el mapa o con quién hacían frontera o qué idioma se hablaba allí o cualquier otra duda... pues lo aprendíamos sobre unos maravillosos dibujos que nos hacía el gran iniciador de aquellas maravillosas veladas. Claro que aquella Europa poco tenía que ver con la de ahora. Si pudiera recuperar aquellos planos, pensaría que estábamos incluso en otro continente.
Casi siempre llegábamos a esas noches con la canción que representaba a España bien aprendida, así que llegado el momento... también dejábamos volar nuestras dotes interpretativas.

Y hoy, cuando todo eso está demasiado lejos en el tiempo, me doy cuenta que está demasiado cerca en mi corazón. Y que la nostalgia, maldita sea, llega siempre cuando menos te lo esperas. Y cuando menos lo necesitas. Y cuando no la necesitas nada. Y sobre todo, cuando ya estás tan llena de teechodemenos que crees que no te cabe ninguno más. Y te das cuenta que estás equivocada. Que hay personas a las que no puedes olvidar jamás. Ni quieres. Porque forman parte de tu vida. Porque están dentro. Porque las has hecho tuyas. Fundamentalmente, porque no quieres que se vayan nunca.

Y todo esto, porque esta noche se celebra el ridículo festival de Eurovisión.



jueves, mayo 22, 2008

Del verbo poner

Es el sol el que se pone...


pero es la luna la que te pone.
...
....

martes, mayo 20, 2008

A mi manera

¿Qué es el amor?
Hoy lo pinto como oasis.
Espejismo.
Invención.
Incluso mentira.

¿Qué es la vida?
Un juego.
Esperpento.
Caminos de ida y vuelta.
Intensidades.

¿Qué es la felicidad?
Verlo claro.
Amar.
Sentir.
Un rato. Más bien corto.

¿Qué es un día?
Un ejercicio circense, con números de equilibrismo.
Tiempo para mirar bien.
Sueños.
Indispensable, la fuerza.

¿Qué son las ganas?
Atreverse.
Un sms de madrugada.
Chispas.
Poder elegir. Y elegir bien.
,,,
¿Qué es esperar?
Delirar.
Creer en ti mismo.
Otra vez soñar.
Todo al mismo tiempo.
nnn
nnn
6 bonitas palabras
Amor
Vida
Felicidad
Día
Ganas
Esperar
,,,
6 deseos

domingo, mayo 18, 2008

Brindo

- ¿Brindamos?

- Vale.

- Elige tú.

- No tengo dudas: Porque un día te despiertes... mires esa cabeza en tu almohada y pienses que has encontrado el hombre con el que envejecer a su lado.

- Brindemos.



Chin chin

viernes, mayo 16, 2008

Con carrerilla

Me gustan las dulces palabras al oído, me gustan los buenos días con una sonrisa, me gustan los olores conocidos, me gusta el dulce de leche, me gustan las caricias, los besos interminables, los besos efímeros, me gustan todos los besos del mundo, me gusta el chocolate, me gustan mis vaqueros, me gustan los sms, me gustan los detalles, me gusta el color rojo, me gustan el olor de los libros nuevos, me gusta mucho el viento fuerte en la cara, me gusta el mar, me gusta gustar, me gustan las conversaciones hasta altas horas de la madrugada, me gusta parar, me gusta el invierno, me gusta la gente sobre todo la buena, me gusta mi universo y mi continente y mi país y mi ciudad y mi barrio y mi casa, me gustan mucho mis plantas, me gustan los ferrero roché, me gustan los bolis, las agendas, los cuadernos y todo aquello que se venda en una papelería, me gusta conducir, me gusta mandar correos electrónicos tanto como recibirlos, me gusta la fruta de verano, me gustan las flores, me gusta el orden, me gusta ir al teatro, me gusta la fantasía y la vitalidad y el optimismo, me gustan los valientes, me gusta que te fijes en mí, me gusta el buen gusto, me gusta mucho el ingenio, me gustais todos los que leéis este blog, me gusta comer, me gusta aprender, me gusta disfrazarme aunque no lo haga casi nunca, me gusta no poner el despertador, me gustan las ostras, me gusta la oscuridad para dormir, me gustan las personas inteligentes



Ahora que me doy cuenta, me gustan tantas cosas...

martes, mayo 13, 2008

La niña de mis ojos




El otro día, mientras estabas en mis brazos, me sorprendió una emoción extraña. Me decían que éramos "como dos gotas de agua".

- ¿Es tuya?

- Bueno, de mi propiedad no es. Ni aunque fuera su madre. Soy su tía.

- Pues quién lo diría. Sois iguales.

Ha sido un maravilloso placer escucharlo. Eres lo más parecido a una hija, sí. Y me encanta parecerme a ti.
Eres, sobre todo, una niña feliz. Ojalá lo seas toda la vida.

Te quiero, L.




domingo, mayo 11, 2008

Hombres

No me gustan los tópicos ni el corporativismo ni ponerme en plan fenimista de todo a cien. Pero en algún momento tendría que preguntármelo: ¿Por qué no entiendo a los hombres?

Ahora que me paro a pensarlo, esa pregunta tiene truco. Mejor debería decir, ¿por qué ellos son tan raros? Eso simplifica la realidad. Y llego a una fácil solución: No les entiendo porque son raros.


La verdad es que cada vez me cuesta más entender por qué un no es un ahora no y tal vez mañana sí; o por qué un sí significa puede ser depende de lo que a mí me apetezca. Ahora entiendo que la teoría de la relatividad viniera firmada por un hombre.


Son (sois) imprevisibles, cambiantes, incorregibles, tan duros por fuera, tan..., tan..., tan adorables. Tan imprescindibles.


Aunque yo, lo reconozco, últimamente no os entiendo.
Y a menudo pienso que ni falta que me hace.

viernes, mayo 09, 2008

Lo de las musas

Hoy, un amigo desde Inglaterra, me ha preguntado si la inspiración me ha dado la espalda, porque antes escribía casi a diario, como mucho cada dos días, y ahora no.

Probablemente tenga razón. Pero es que escribir a diario, todo el que tiene un blog lo sabe, es un currazo. Y que hay temporadas con menos tiempo. O con menos ganas. O con distintas prioridades.

Pero volvamos a la inspiración: ¿de verdad me has dado la espalda? ¿dónde habitas, maldita?
No, no creo que te hayas ido definitivamente. Admito que para mí es fácil escribir. Forma parte de mí: de mi vida, de mi trabajo, de mi ocio, de mis costumbres...

Así que, futuro papi de una maravillosa niña inglesa-española, me temo que si no escribo tanto será por otros motivos.
Aunque admito que no sé cuáles son.

martes, mayo 06, 2008

De Dublín, 1971


Llevaba varios meses en el estante de pendientes. Era un libro que, a pesar de que me habían hablado muy bien de él, nunca me llamó especialmente la atención. Lo intuía ñoño y no sé por qué, blando.

Me equivoqué.

Al terminar "El niño con el pijama de rayas", lo primero que pienso es por qué narices no se me habrá ocurrido a mí esa historia, y no a John Boyne, el chico calvo que me sonríe desde la contraportada del libro. Leo su biografía. Es de 1971, igual que yo.

Envidia.

Parece fácil. Parece un libro fácil, pero no lo es en absoluto. John Boyne, el chico calvo por el que siento una terrible envidia, demuestra una vez más que lo verdaderamente importante es la idea. Y eso es lo que ha tenido él: una excelente idea. Y un maravilloso enfoque a la hora de contarla y transmitirla.

Voy a seguir su juego (y el de su editorial) de no contar nada de la historia. Ya lo avisa su editor: "Creemos que es importante empezar esta novela sin saber de qué trata.
No sólo porque el libro que tienes en tus manos es mu difícil de definir, sino porque estamos convencidos de que explicar su contenido estropearía la experiencia de la lectura".

Ideas. Qué difícil es encontrar una buena idea que además, parezca fácil.
En mi trabajo me pagan por tener ideas. Lo peor es cuando sólo se agolpan las malas, las que no te llevan a ningún lado.

Por eso, cuando he cerrado esta novela corta, de fácil y deliciosa lectura, he sentido una cochina envidia por quien tuvo la agudeza de contar lo de siempre como nunca.

Y además, es de 1971.


domingo, mayo 04, 2008

Ecos

Fue el sábado pasado.
Tan rubia y tan rizosa como yo. Tan sincera como yo.
Los tuyos, azules. Los míos, verdes.
Pero el mismo idioma al cruzarlos.

Teníamos que despedirnos.
Dos mujeres frente a frente que no son amigas pero que saben mucho la una de la otra.
Que no han hablado apenas pero que si se pusieran, no pararían.
Elegantemente, como la otra vez, me separaste del resto.
Al oído, casi susurrándome: "hasta el próximo día, valiente. ¿Sabes lo que pienso? Que hoy más valiente que nunca".
Y tus palabras, hoy como hace un par de años, me hicieron brotar burbujitas de colores.

Hoy sí hablo de mí.
En primera persona.
Para todos aquellos que tienen dudas sobre si esta página es 100% autobiográfica.
Y es que me siento muy orgullosa de cada paso que voy dando en este camino llamado vida.
Con mis errores y defectos, que tengo miles.
También con mis aciertos, que intento hacerlos crecer.
Haciendo, una vez más, de mi valentía, una manera de vivir.
La mía.
La que a mí me vale.
La que a mí me gusta.

Sí E. Lo soy.
Aunque no tenga oportunidad de decirte por qué.
Ni de escuchar por qué lo piensas tú.