Me encantan los anónimos. Me muero de curiosidad por saber quién se esconde tras la mágica palabra de anonimous, pero reconozco que me chiflan.
Está claro que en este mundo de los blogs, todos somos anónimos. Escondidos tras un pseudónimo y con una página a la que nos asomamos de vez en cuando. Con matices que llegamos a entrever entre lectura y lectura, pero anónimos al fin y al cabo.
¿Hay diferencias entre los comentarios que yo te dejo a ti si firmo como anónimo o por el contrario, elijo la palabra lunarroja? ¿Te atreves algo más si dejas tus comments con un simple anónimo?
Fascinante mundo este... ¿Exhibicionismo de uno mismo? El otro día me lo preguntaba un amigo recién incorporado al mundo del blog. Difícil respuesta.
Está claro que hay personas que se sienten más cómodas escribiendo en su blog para auténticos desconocidos (quizá yo estoy más cerca de este grupo. Apenas conocen esta página cuatro o cinco personas conocidas; y me consta que no todas lo leen); aunque también se dan casos de autores que mantienen su blog casi exclusivamente para sus amigos o personas cercanas.
Me gustan los anónimos, ya lo he dicho. Todos: los fáciles, los provocadores, los originales, los que no están de acuerdo, los que sí, los que se curran los comentarios, los que escriben sin pensar e incluso los que piensan lo que escriben.
Mi gratitud al anónimo (sea quien sea) que ayer dejó el siguiente comentario en mi post anterior. Sólo decirte que me dejaste sin palabras. Por eso hoy publico las tuyas. Gracias.
Y soñé con ella
divina, radiante, bella
pude tocarla y besarla
en verdad linda como una estrella
su pelo rubio y sedoso
parecía la noche en mis
manos
y su cuerpo una escultura
hecha por el mejor artesano
su rostro como el de una
diosa
era terso y bello
se me figuraba tener en mis
brazos
al más bello angel del cielo
y qué decir de sus ojos, boca
y demás encantos
tenía un...no se qué, y me
estaba embrujando
tanto que llegue a pensar
que en el mismo sueño estaba
soñando
quizás el mejor sueño
que jamás hubiera tenido
pues llegué a sentirme
impropio
de que estuviera conmigo
pero sé que no fue así
de eso estoy seguro
porque con su sonrisa y
mirada
de mi tristeza rompió los
muros
y en el momento más feliz
de mi sueño extasiado
volví mi cabeza para verla
y se había marchado
yo estaba preparado
presentía que se iría
porque aunque fuera un
sueño yo sabía
que en mi vida real no existe
la alegría
al despertar latía mi pecho
estaba solo y desorientado
ya que nunca había sentido
esto...
creo que estoy enamorado.
domingo, septiembre 17, 2006
Anónimo
viernes, septiembre 15, 2006
Por la mañana
Son bonitas.
Nos hacen soñar.
Desde abajo, y también desde arriba.
Esta mañana me la he encontrado con forma de regalo.
No sólo me gustan a mí.
Quizá prefiero el pasillo porque me he acostumbrado a ceder la ventanilla a mis compañeros para que disfrutaran ellos.
Porque en su sonrisa estaba la mía.
Porque encontré felicidad en felicidades ajenas.
Porque no me importa renunciar, cuando la renuncia es para aumentar.
"Estamos para sumar, nunca para restar".
Yo no soy de pasar lista.
Y no me gusta que nadie pase lista para ver si están y sobre todo quién está.
Yo sé que está quien tiene que estar.
Yo estoy... hoy paseando por las nubes.

(Gracias A. No sólo por tus nubes).
martes, septiembre 12, 2006
Hoja en blanco
Una hoja en blanco y empezar... ¿Cómo empiezo hoy, cuando hay tanto que decir, tanto que callar?
Suena de fondo Bebe diciéndome que hoy voy a descubrir que el mundo es sólo para mí y que nadie puede hacerme daño. Fíjate si estoy contenta que hasta me lo creo.
Suenan en mi recuerdo algunos noes. Demasiados. Y otros síes como soles. Algún bolero con sabor a melocotón y un par de canciones a punto de nacer que no sé si veré morir.
Suena también el echarme de menos a la altura de la ingle.
Suenan teorías de círculos y espirales bien compartidas cuando menos te lo esperas.
Podría hacer un boquete entre la cabeza y el corazón para que hablaran de una vez y se dejaran de tonterías. Que me tienen frita. O disociarse para siempre de una vez. Debería llamar a mi abogado para preguntarle qué me cobra por el divorcio entre mi cabeza y mi corazón. Y sobre todo, por saber si va a ser tan expres como dicen en el telediario, que tengo entendido que luego no es tan expres como debe ser en este caso.
Un divorcio, ¡lo que me faltaba!
Lo pienso, mejor me quedo como estoy. No vaya a ser que al final la cabeza pida la custodia de mis ojos y no pueda volver a mirarte.
lunes, septiembre 11, 2006
Buscando...
"Los hombres damos amor buscando sexo y las mujeres dais sexo buscando amor".
Me lo acaba de contar un amigo y me ha dejado pensativa.
¿Estás de acuerdo?
sábado, septiembre 09, 2006
Un cuento
........................... LA SUMISIÓN
La mujer que ahora está tomando un helado de vainilla en la primera mesa de este café lo ha tenido siempre muy claro. Busca (y buscará hasta que lo encuentre) lo que ella llama un hombre de verdad, que esté por la labor, que no pierda el tiempo en detalles galantes, en gentilezas inútiles. Quiere un hombre que no preste atención a lo que ella pueda contarle, pongamos, en la mesa, mientras comen. No soporta a los hombres que intentan hacerse los comprensivos y, con cara de angelitos, le dicen que quieren compartir los problemas de ella. Quiere un hombre que no se preocupe por los sentimientos que ella pueda tener. Desde púber huyó de los pipiolos que se pasan el día hablándole de amor. ¡De amor! Quiere un hombre que nunca hable de amor, que no le diga nunca que la quiere. Le resulta ridículo, un hombre con los ojos enamorados y diciéndole: "Te quiero". Ya se lo dirá ella (y se lo dirá a menudo, porque lo querrá de veras), y cuando se lo haya dicho recibirá complacida la mirada de compasión que él le dirigirá. Ésa es la clase de hombre que quiere. Un hombre que en la cama la use como le apetezca, sin preocuparse por lo que le apetezca a ella, porque el placer de ella será el que él obtenga. Nada la saca más de quicio que uno de esos hombres que, en un momento u otro de la cópula, se interesan por si ha llegado o no al orgasmo. Eso sí: tiene que ser un hombre inteligente, que tenga éxito y con una vida propia e intensa. Que no esté pendiente de ella. Que viaje, y que (no hace falta que lo haga muy a a escondidas) tenga otras mujeres además de ella. A ella no le importa, porque ese hombre sabrá que, con una simple silbido, siempre la tendrá a sus pies para lo que quiera mandar. Porque quiere que la mande. Quiere un hombre que la meta en cintura, que la domine. Que (cuando le dé la gana) la manosee sin miramientos delante de todo el mundo. Y que, si por esas cosas de la vida ella tiene un acceso de pudor, le estampe una bofetada sin pensar si los están mirando o no. Quiere que también le pegue en casa, en parte porque le gusta (disfruta como una loca cuando le pegan) y en parte porque está convencida de que con toda esta oferta no podrá prescindir jamá de ella.
............................. QUIM MONZÓ (Ochenta y seis cuentos)
viernes, septiembre 08, 2006
Olímpica
Estoy agotada. Llevo una semana entrenando duro.
Le he dicho a mi entrenador que se relaje. Que no pretendo ser olímpica. Ni mucho menos.
Aunque para mis adentros, y a pesar de que la competencia es dura, después de estos días de rendimiento a tope tengo claro que podría hacerme con la plata. Incluso con el oro.
CATEGORÍA: Salto de obstáculos.
jueves, septiembre 07, 2006
Dudas
Sí.
No.
Sí.
No.
Sí.
No.
Sí.
No.
Sí.
No.
Sí.
No.
Sí.
No.
Sí.
No.
Sí.
No.
Sí.
No.
Sí.
No.
Sí.
No.
Sí.
No.
Sí.
No.
Sí.
... ¿O es que tú siempre lo has tenido claro?
martes, septiembre 05, 2006
Brillos
En un comentario del post anterior, 33+2 dice que le encanta la primera frase. "Cuando menos te lo esperas, surgen brillos".
Lo escribí hace unas horas. Ahora debería empezar éste con un "Cuando menos te lo esperas, el cielo se nubla y no vuelves a ver el sol".
Hoy ha sido así: un día de luces y sombras. De sol y brillos; y de nubarrones que amenazan tormenta.
Creo que mi blog es sincero. Aquí habitualmente paseo desnuda, ando en zapatillas y escribo lo que en cada momento siento. Pero hay de un tema del que casi nunca hablo.
Hoy gran parte de las nubes han venido de ahí.
La persona que un día descubrió de muy mala manera este blog y que me obligó a cambiar el nombre (hace ahora un año aproximadamente) no soporta que la gente me valore.
Puede levantarse revenida y entonces darte el día. Ommmmm, me encomiendo a los dioses. Es cuestión de paciencia.
Siempre he creído que los complejos de inferioridad y los celos (también los profesionales) son requisitos que sólo le corresponden a los mediocres.
Pero la cosa, amigo mío, es mucho más fácil.
Sí, me quieren a mí. No te sorprendas. Porque lo hago bien. Para algunos, incluso muy bien. Me temo que lo sabes. Porque me implico, me apasiono, y lo disfruto. Y por muchas otras cosas más.
Y a ti, eso te debería venir más bien que mal. Deberías utilizarlo a tu favor y nunca en mi contra.
Habían sido suficientes nubes.
Eso creía. Porque el cielo me tenía reservada otras de propina. Éstas también descargaron fuerte.
Con forma de incomprensión, de frases equivocadas en su dirección, de frialdad, de mantener loqueyodigo porque yolodigo.
Me ha costado mucho escribir este post.
Creo que nunca he tardado tanto tiempo en más de un año.
No estará bien escrito ni pienso revisarlo. No hay fuerzas.
Pero no quiero dejar las zapatillas ni vestirme a toda prisa porque me miren por donde no deben.
Tengo miedo, pero lo aparto y lo dejo en una esquina hasta que me atreva a darle a "Publicar entrada".
Aquí escribo simplemente lo que me da la gana, cuando me da la gana.
No voy a disimularlo: estoy triste. Mucho.
Y efectivamente, cuando menos te lo esperas los brillos se van a tomar por culo.
Vitamina
Cuando menos te lo esperas, surgen brillos.
Y siempre hay personas que logran que sonrías.
Aunque no estén muy cerca de ti.
Aunque desconozcan la importancia de sus palabras.
Siempre es bueno que te valoren.
La mejor vitamina en una mañana que otros se empeñan en convertir en gris.
Y no me viene mal, ahora que se me han terminado esas pastillitas de hierro que tomaba cada mañana en el desayuno...
sábado, septiembre 02, 2006
Amigas
Somos amigas desde hace muchos años.
Desde que la conocí, sabía que nos llevaríamos bien. No hace falta saber mucho de quien tienes enfrente para darte cuenta enseguida de que hay complicidades por medio.
Viene a mi casa a menudo. Hay rachas en que tiene otros planes y no aparece. Ni me llama. Yo la entiendo, y por eso no la pregunto demasiado. Cuando viene para instalarse una temporada larga, reconozco que llega a agobiame. Y hay días en los que, sinceramente, no la soporto.
Últimamente no quiero cruzarme con ella. Trato de evitarla. Sí, la evito. No quiero que me mire a los ojos y me pregunte qué me pasa o cómo estoy. Las cosas, las personas, las situaciones cambian.
Y aunque seguimos siendo amigas, hoy no quiero cenar contigo, maldita soledad.
jueves, agosto 31, 2006
Preguntas de difícil respuesta
Hace unos días quedé a comer con unos amigos. La hija de uno de ellos, de siete años, me dijo con toda la naturalidad del mundo que por qué no me convertía en la novia de su padre. Le pregunté por qué y ella me dio sus motivos, que me llegaron al corazón (que por tan personales no voy a exponer aquí, no sea que me denuncie el defensor del menor).
Los mundos y las mentalidades de los más pequeños son un viaje a la fantasía, a la simpleza y evidencia más inteligentes, a un sentido común evidente pero certero, al descaro aceptado de quien se sabe inocente.
Para salir del paso le contesté rápidamente que no, que eso no podía ser porque su padre no quería tener novia. Ella contestó que eso no era así, que su papi le había dicho lo contrario. Llamada por la frivolidad y buscando una respuesta que no dejara abierta ninguna posibilidad, le añadí que además, mi próximo novio debía ser rico. Pensé que el tema quedaría zanjado. Ella inventó entonces enormes riquezas, divertidísimas y muy originales.
Se me acababan las posibilidades.
Miré para otro lado.
Entonces ella, dándome una tregua, inició otra pregunta. Se acabó la tregua: me dijo que por qué no me gustaban los niños. Yo, asombrada, le pregunté que por qué me decía eso. "Porque nunca has tenido hijos", me respondió como si nada. Intenté convencerla de que eso no tenía nada que ver con mis gustos, que eran circunstancias de mi vida, pero que pensaba tenerlos algún día... Parece que se quedó tranquila. Pensaba en su objetivo, tener un hermano bebé cuanto antes.
La cosa paró ahí. Nada que ver con la pregunta que me ha hecho hace un par de días mi sobrino de 6 años. "Tía, ¿qué es un eyaculador precoz?"
martes, agosto 29, 2006
Insomnio
Anoche tuve un ataque de insomnio, algo que no es frecuente.
De repente, allí estaba todo.
Entre mis sábanas se mezclaban la lágrima viajera nacida un par de horas antes, la crueldad en algunas respuestas que no merezco, la elección desafortunada de un teléfono sin batería, la sonrisa sincera de siete años, la falta de comunicación en mi despacho, las llamadas que no cesan, la falta de vacaciones largas que me hayan permitido desconectar, las frases inacabadas, un cansancio que no es físico…
Subida a mi almohada me sonreía esa intención descarada de ignorarme, de no dar oportunidad siquiera a la insinuación. De hacer inexistente todo lo bueno que hay.
¡Qué malo es el insomnio… pero que de verdades encierra!
lunes, agosto 28, 2006
Viajera lágrima
El otro día soñé que era lágrima.
Salía de tus ojos, paseaba por tu rostro, moría en tu boca.
Me gustó navegar por la geografía de tu cara.
Llegar hasta esos rincones que conozco tan bien,
mojar tus pestañas, tus mejillas.
Sentir la humedad de tu lengua,
que me atrapaba para no dejarme escapar.
Pero sin que te dieras cuenta seguí mi camino...
Recorrí tu cuello como quien flota en un plácido mar.
Me encontré en tu pecho convirtiendo tus venas en barrotes que me encarcelaran para no escapar jamás.
Me resbalé por tus muñecas, dibujándote nuevas líneas que no pudieras borrar.
Salté a los muslos, abriéndome el camino que de sobra conocía pero que no dejaba de impacientarme.
Surqué las rodillas, viajé hasta tus tobillos, y casi al final de tu cuerpo me di cuenta que era imposible volver atrás.
Que llegar hasta ahí había sido un viaje largo pero maravilloso; pero que una lágrima, al fin y al cabo, es algo efímero, etéreo, insignificante, caduco.
Pero verdadero.
viernes, agosto 25, 2006
Terapia
El otro día hablaba con D. sobre la facultad terapéutica que tienen los blogs.
También he leído recientemente que escribir un blog sustituye en muchos casos la visita al psicólogo. Es mucho más barato y para mi gusto, mucho más divertido.
Yo no hago uso del segundo. Bastante del primero. Y si fuera efectivamente una terapia, o si tuviera que sentarme en el diván, hoy sería esto:
Últimamente siento que falto de muchos sitios:
De aquella terraza un par de noches.
De ese cumpleaños que no fue diseñado para mí.
De varios paseos por Madrid,
Esta misma noche, en el norte.
Últimamente siento que me callo muchas cosas.
Pero que también digo más.
Últimamente estoy contenta.
A ratos.
Ahora te toca a ti hacer de psicólogo.
Y dejar aquí tu diagnóstico.
jueves, agosto 24, 2006
Adivina adivinanza
Es deseo.
Es impaciencia.
Es nervios.
Es fuego.
Es compartir.
Es risa.
Es fuerza.
Es seguridad.
Es gustito.
Es música.
Es sol.
Es pasión.
Es mirada.
Es plenitud.
Es dar.
Es felicidad.
Es creación.
Es brillo.
No es eterno.
¿Qué es?
miércoles, agosto 23, 2006
Animal de de cinco letras: BURRO
Una mujer va en coche por la carretera.
Un hombre va conduciendo por la carretera pero en sentido contrario.
Cuando se cruzan, la mujer baja la ventanilla y le grita: ¡¡BURRO!!
El hombre inmediatamente le responde: ¡¡PUTA!!
Ambos continúan su camino, el hombre especialmente satisfecho de su agilidad en la réplica. Pero en la primera curva de la carretera...

Moraleja:
Los hombres nunca entienden lo que las mujeres quieren decir.
lunes, agosto 21, 2006
Hombres: Manual de uso y disfrute
En mi último post, frivolizaba escasamente sobre algunas actitudes de los hombres, de sobra conocidas por todas las lectoras de este blog y mucho me temo que también por los lectores (genero masculino).
Lo de provocar siempre me ha gustado, y más sobre ciertos tópicos. Pero casualidad ha sido elegir el libro que me acompañaría esta tarde en la piscina. Recién terminado "Brooklyn Follies" de Paul Auster, y esperándome en la mesilla de noche "La vida sexual de Catherine M." de Catherine Millet, me apetecía algo fácil, de transición, que me pudiera terminar en apenas un par de horas. He echado mano de la librería y me ha hecho gracia el título de ese típico libro que nunca sabes cómo ha llegado hasta ahí: "Hombres. Manual de uso y disfrute", de una tal Stephanie Brush.
Reproduzco literalmente el texto que viene en la contraportada:
"Usted es una mujer inteligente, atractiva, sofisticada y brillante. Tiene una espléndida carrera profesional por delante, un cómodo apartamento, una cautivadora figura y, seguramente, despierta la envidia de todos sus conocidos. Usted no necesita un hombre.
Pero si, a pesar de todo, quiere gozar de su compañía, sus gracias, sus saltitos y sus caricias, este libro puede serle muy útil. Le enseñará cómo elegir al hombre que mejor se adapta a sus necesidades, cómo acostumbrarlo a su excitante ritmo de vida o cómo domarlo para que haga las delicias de sus amigos en las reuniones sociales.
Aprenda a disfrutar de los hombres, úselos sin miedo. Después de todo, ellos se lo agradecerán".
Después de eso, podéis imaginar el contenido de sus más de doscientas páginas. Sin comentarios. Y palabrita que esta vez no ha sido para provocar.
viernes, agosto 18, 2006
Hombres
Algunas dudas que tengo en torno a los hombres:
¿Por qué a la mayoría, a determinada edad, le entra una alergia violentísima a la palabra novia?
¿Por qué, a pesar de esa violentísima alergia, la mayoría de la mayoría acaba casándose con ellas?
¿Por qué no hacen lo que dicen y no dicen lo que hacen?
¿Por qué los que dicen lo que hacen se lo cuentan primero a sus amigos?
¿Por qué siempre colocan el tubo de la pasta de dientes al contrario de como lo pones tú?
¿Por qué piensan que los pasos de cebra se inventron para mirarle el culo a las viandantes?
¿Por qué sí es no, no es depende, y no sé es por supuesto?
¿Por qué nunca piensan nada cuando les preguntas en qué piensan?
Ay, ay, ay... Hombres... ¡benditos!
miércoles, agosto 16, 2006
Nostalgia
Empieza a refrescar. Y llega. La nostalgia.
Mira que no me gusta el calor, te lo tengo dicho.
Pero todos los años me pasa. Cuando llegan estas noches en las que cierro las ventanas, sé que tengo que hacerle un hueco en mi sillón. Que se quedará conmigo unos días. Y que lo mejor que puedo hacer es darle un poco de conversación.
- ¿Cómo te fue?
- No me fue mal.
- Vuelta a la normalidad.
- No me lo recuerdes, por favor. Que mañana empiezo otra vez a trabajar.
- Atrás dejas bonitos recuerdos.
- No los dejo atrás, más bien van a mi lado.
- Pero ¿y esa bonita cena al borde del mar? Ya sólo puedes recordarla.
- Con saber que lo he vivido me basta.
- Y esa conversación en torno a una vela... ya no volverá.
- Volverán otras muchas.
- Pero la luna ya no será esa luna. Y el sol ya no será ese sol.
- Quizá para entonces yo ya no sea la misma.
- Me tenéis sobrevalorada. Te digo que no sirvo para mucho. Deberías saberlo ya.
Nostalgia, en noches como hoy, te hago un hueco en mi casa.
Estamos entre amigas.
martes, agosto 15, 2006
Conquistada
"La primera y mejor de las victorias es la conquista de uno mismo"
........................................... Platón