Ejercicio de redacción escrito por un niño que se conserva en el Museo Pedagógico de París.
El tema propuesto era: Describir un mamífero o un ave.
"El pájaro del que voy a hablar es el búho. El búho no ve de día y de noche es más ciego que un topo. No sé gran bosa del búho, así que continuaré con otro animal que voy a alegir: la vaca.
La vaca es un mamífero. Tiene seis lados: el de la derecha, el de la izquierda, el de arriba y el de abajo. El de la parte de atrás tiene un rabo, del que cuelga la brocha. Con esta brocha se espantan las moscas para que no caigan en la leche. La cabeza sirve para que le salgan los cuernos y, además, porque la boca tiene que estar en alguna parte. Los cuernos son para combatir con ellos. La parte de abajo tiene la leche. Está equipada para que se la pueda ordeñar. Cuando se le ordeña, la leche viene y ya no para nunca. ¿Cómo se las arregla la vaca? Nunca he podido comprenderlo, pero cada vez sale con más abundancia.
El marido de la vaca es el buey. El buey no es mamífero. La vaca no come mucho, pero lo que come, lo come dos veces, así que ya tiene bastante. Cuando tiene hambre, muge, y cuando no dice nada es que está llena de hierba por dentro. Sus patas le llegan hasta el suelo. Las vacas tienen el olfato muy desarrollado, por lo que se le puede oler desde muy lejos. Por eso es por lo que el aire del campo es tan puro".
domingo, febrero 08, 2009
Define vaca
miércoles, febrero 04, 2009
Comentario hecho post
A riesgo de que me sigan llamando "investigadora de la realidad sexual de este país" (genial ese e-mail mañanero), hoy convierto en post el comentario que a la pregunta anterior dejó Xana: "¿Se pueden tener amigos con los que practiques sexo y no haya problemas?"
Para mí, es bastante complicado. Porque:
a) Tengo amigos con los que nunca pasará nada. Esos son amigos de verdad, de toda la vida. Que me da igual que sean hombres o mujeres, porque son eso... amigos. Y no quiero sexo con ellos. Quiero otras cosas.
b) Con los otros "amigos" con los que sí he cruzado esa barrera, seguramente quiera algo más que sexo. Una hora, un día, un mes, un año o una vida... pero querré algo más que el revolcón. Y ya se sabe, ahí empiezan a surgir los problemas.
Os toca...
lunes, febrero 02, 2009
Más
Maravillosa cena a cuatro bandas de sólochicas. Hablamos de la vida y de la muerte, claro. Pero sobre todo, de hombres. De lo confundidas que nos tienen. De lo raros que son (sois). De que no hay dios que os entienda. De lo distintos que somos. De tantas cosas.
Hasta que sale el tema del sexo.
Una de mis amigas mantiene que lo que más nos diferencia es que ellos (vosotros) queréis/necesitáis más sexo que las mujeres. Más frecuencia, se entiende. Yo, y prometo que en esta ocasión no es por mi afán de llevar la contrario, digo que no estoy de acuerdo. Que todo depende de las circunstancias, del momento vital en el que estemos instalados, de si tenemos o no pareja, de nuestros propios gustos, de cada persona...
El resto del grupo está de acuerdo con la primera opinión.
Y yo... sigo estando en desacuerdo.
Por eso os pregunto, hombres y mujeres: ¿Creéis que los hombres necesitan, por regla general, más sexo que las mujeres?
Y no hablo de calidad, sino de cantidad.
domingo, febrero 01, 2009
Domingo
Desde que soy soltera y vivo sola, los domingos son por lo general días de "comunidad", de atender a personas a las que no veo el resto de la semana, de encuentros familiares, de sonrisas infantiles, de cine con amigos...
Lo había avisado con tiempo y a los cuatro vientos: este domingo que nadie cuente conmigo. Quería el día. Para mí. Entero. Sin concesiones.
Y así ha sido.
Un absoluto placer.
Comenzó la mañana reposada. Despertándome sin despertador alguno, cuando mi cuerpo decidió que no quería más sueño. Rápido a la radio. Para escuchar con gusto esa voz conocida a la que soy capaz de pedirle si no un sueño, sí una canción. Mi nombre en las ondas. También mi localidad.
Primer sms del día, aún en la cama. Me avisan que nieva en Madrid. Aún lluvia tras mis cristales. Comparto algunos e-mails de ida y vuelta que me hacen agudizar el ingenio. Sonrío. Y me voy a la ducha mirando por los cristales. El paisaje se ha vuelto blanco. No podía ser mejor el domingo.
Pierdo el tiempo, cojo libros, sigo mirando cómo nieva, reviso el móvil una y otra vez leyendomensajes antiguos, letras recientes, paseo por este universo casero sin prisas, queriendo hacer tantas cosas... que prácticamente no hago ninguna.
Me espera Rafa Nadal. Me emociono ante su fortaleza tan de hombre, su personalidad tan de niño. Me encanta admirar a las personas. Y no tengo más remedio que quedarme atónita ante el juego que me ofrecen estos dos hombres, frente a frente, planteando mucho más que un deporte de pelota. Aplaudo al español en la soledad de mi casa. Se lo merece. Enhorabuena.
Después de comer, dedico tiempo a dos de mis grandes aficiones: lectura y cine. Elijo con cuidado la película. Hoy toca Isabel Coixet. Turno ahora para Paul Auster, quien debo decirlo, no me tiene nada cautivada con su última novela "Un hombre en la oscuridad". Reconozco la originalidad de la trama, pero me falta algo. Y es que llevo ya varias obras pensando que está algo sobrevalorado el americano. Al menos, en ésta su última etapa.
Me quedan muchas cosas por hacer y hace ya varias horas que ha anochedido. Me quedaría a vivir en este domingo. En un día en el que, aunque me faltan muchas cosas, he decidido fijarme en lo que tengo (que es mucho).
Me faltan horas, pero acabo contenta un domingo cualquiera que necesitaba para mí.
Además, hoy es noche de gala. De premios de cine español. Los sigo con atención..., que por algo mi empresa está nomida en una de las categorías con una de las películas que parte como preferida.
Acaba el domingo. Una última sorpresa, con fotografías y palabras que me llenan el alma.
Y pienso que esto se parece mucho a la felicidad.
Qué es la vida sino estos pequeños momentos.
Momentos... de un domingo cualquiera.
sábado, enero 31, 2009
Este post
Demasiado corto.
Demasiado intenso.
Demasiado efímero.
Demasiado débil.
Demasiado irreal.
Algunas sensaciones,
algunos amores,
algunos besos,
algunos instantes,
algunas personas.
Este post.
jueves, enero 29, 2009
Por vos
Las canciones, como las poesías, como muchos posts, no siempre dicen verdades.
Pero en ocasiones, se acercan demasiado a ellas.
martes, enero 27, 2009
De nuevo
Cosas que me siguen gustando:
Escribir, el chocolate, besar, el mar, leer, hacer el amor, bailar, querer, sonreír, mi colonia de Narciso Rodríguez, el caviar, el olor de los libros recién estrenados, escuchar, dormir, el color rojo, los Minis, cocinar, la inteligencia, la luna, comer, las conversaciones sin hora de caducidad, las conversaciones horizontales, la sensibilidad, los abrazos, que me hagan la cena, los mimos, hablar con los ojos, compartir, regalarme a quien yo quiero, los besos en el cuello, conducir, cantar, los pantalones vaqueros, tú, los Ferrero, el silencio, ver llover, mi casa, brillar, enviar y recibir correos electrónicos, que cuando lo sientan me digan te quiero, ser libre, nadar, la magia, las plantas, la buena educación, los blogs, decir lo que siento, las verdades...
lunes, enero 26, 2009
Visto con otros ojos
Es curioso esto del blog.

domingo, enero 25, 2009
En las nubes
martes, enero 20, 2009
Mi lista
Me encanta conducir. Lo hago a diario. Y es en uno de los momentos en los que más tranquila me siento y más capacidad tengo para pensar. Aunque reconozco que es también una de las pocas situaciones en las que soy capaz de no pensar... absolutamente en nada (y mira que esto es difícil).
Hoy, de camino al trabajo, y mientras me evadía del atasco de turno, he encontrado las respuestas a la pregunta que me hacían el otro día.
Lo que quiero no es más que esto:
Ternura.
Tiempo.
Ganas.
Confianza.
Cariño.
Fidelidad (no sólo a la altura de la entrepierna).
Talento.
Pasión.
Prioridad.
Sensatez.
Calma.
Alegría.
Creo que no es mucho.
Ni poco.
Pero ahora mi verdadera dura es: ¿existe?
domingo, enero 18, 2009
Partituras
Acostumbrada como estaba a escucharte decir que mi piel era como tu piano, decidí convertirme en melodía.
viernes, enero 16, 2009
Lo que yo quiero
miércoles, enero 14, 2009
Luna
Anda estos días la luna coqueta. Descaradamente hermosa. Sobrecogedora.
Desde la habitación de mi casa, no se ve la luna. Por eso llevo un par de días acercándome a la rotonda. Allí me quedo un buen rato. Dentro de mi coche. Observándola.
Y me maravillo.
Y sí, sueño.
Y recuerdo aquello que un día escribiste:
Da pena irse a la cama con una luna tan hermosa.
Lo pienso mientras levanto un culín de vino.
Contemplándola......
-Me quedaría toda la noche mirándote. Y echándote piropos.
La muy descarada baja y se baña en mi vaso.
Vuelve a subir.
La miro.
Apuro lo que me queda.
Me sabe a ella.
Levanto la vista y ahora ya no es una luna blanca, es una luna roja.
También tú me enseñaste que hay otros que se maravillan, como nosotros, con la luna:
La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna para
cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.
Jaime Sabines
martes, enero 13, 2009
Ausencias
Un año sin Ángel González.
MUERTE EN EL OLVIDO
Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...
...
...
domingo, enero 11, 2009
viernes, enero 09, 2009
El lugar exacto
Quédate ahí. En medio de mis risas.
Sal de allí. Del silencio de mis dudas.
Búscate un hueco en el rincón de mis alegrías,
acomódate en la esquina de mis deseos.
Huye de la sombra de mis tristezas.
Aléjate de la resaca de mis incertidumbres.
Conquista todos los poros de mi cerebro
seduce a las neuronas de mi piel.
Respira la música de mis besos,
cómete el secreto de mis silencios.
Hazme el calor cuando hiele
y enfríame antes de que el fuego nos queme.
Sal de ahí.
Quédate aquí.
Tú sabes dónde.
jueves, enero 08, 2009
Experimentos
Es noticia de portada.
Frente a guerras, aumento de paro, juicios varios y desgracias de todos los colores, el amor encuentra un hueco.
Una nueva visión, eso sí, de ese mágico sentimiento. Como dice la redactora, "el amor como un cóctel de neurotransmisores y mutaciones genéticas".
...
Y ahora que sabemos algo más, dime... ¿crees en el elixir bioquímico del amor?
lunes, enero 05, 2009
Carta a los Reyes Magos
Queridos Reyes Magos:
A continuación quiero recordarles la carta que les escribí el año pasado justo por estas fechas, también publicada en este mismo blog:
Queridos Reyes Magos:
Este año, cansada de pedir paz y armonía para el mundo, os voy a pedir algo para mí. Algo muy especial que me hace mucha ilusión. Un novio.
Bueno, ahora que me doy cuenta voy a matizar: un buen novio, que no sé si es lo mismo que un novio bueno.
Fijaos bien en lo que pido porque no quiero ni líos ni amantes ni amigos especiales ni rollos ni nada por el estilo. No. No quiero nada de eso. Quiero un novio, así, a la antigua usanza.
No sé cómo andáis de novios en vuestros almacenes. No sé si estarán agotados o si lo habrán pedido mucho este año. Me imagino que no. Últimamente, no veo yo a la gente con muchas ganas de compromiso, la verdad. Pero estoy segura que encontraréis alguno para mí.
Durante este año, en el que he sido muy buena, me he cansado de no buscarlo por otros cauces, digamos, más tradicionales. De ahí que me dirija a Sus Majestades, amigos desde mi infancia, que nunca me han defraudado y siempre han querido lo mejor para mí.
Sepan los tres que, esta noche, volveré a poner mis zapatos junto al árbol. No, mejor botas. Las más grandes que encuentre. Y ríanse ustedes como el resto del mundo cuando les cuento que, aún viviendo sola, sigo poniendo los zapatos debajo del árbol. Pero la fe que tengo en ustedes es tan grande que no me cuesta ningún esfuerzo. Claro que dada la petición de regalo para este año, no sé si las botas son un buen lugar para dejar un novio. Por eso les concedo una tregua de unos pocos meses, y me basta con que lo dejen en mi camino de la forma que Sus Majestades tengan a bien.
No soy excesivamente exigente, así que me fío de su buen gusto y criterio. No hacen falta credenciales ni cartas de recomendación. Sólo que esté dispuesto a ser feliz sin condiciones, a perder la cabeza por mí, a ser posible sin miedos de ningún tipo, y abierto a lo que la vida decida regalarnos.
Me dijeron que las rebajas de Enero eran otra buena oportunidad para encontrar lo que busco, pero he preferido remitirles a ustedes mi petición, con la certeza absoluta de que no me defraudarán.
El año que viene por estas fechas les contaré cómo se portaron en 2008. Y si fueron todo lo generosos que cabía esperar.
Atentamente. Siempre suya.
Pues bien, ha llegado el momento de hacer la carta de este año y creo que les debo hacer ciertas puntualizaciones:
1.- Ruego me digan si disponen de un departamento de quejas. En cualquier caso, envíenme urgentemente la Hoja de Reclamaciones.
2.- Conocer los motivos de por qué los "novios" que tuvieron a bien regalarme durante este año fueron del especímen conocido como losmásrarosdeMadrid (miren que no soy nada presuntuosa y me quedo en Madrid, pero bien podría haber dicho losmásrarosdelUniverso).
3.- Saber en qué se basaron para sus elecciones. Bueno, más que nada saber si me tenían (o me tienen) algún tipo de manía. No me canso de decirles que yo he sido muy buena...
4.- Quizá sea ésta una duda que ni Vds. puedan responder, pero me encantaría saber por qué todos, una vez que han dejado esa modalidad para la que fueron elegidos, vuelven a contarme lo mucho que les gusto pero lo mucho más que le gustan las demás.
Dicho lo cual, Majestades, casi que este año dejo la carta en blanco. Porque ya no sé si pedir un novio, una novia o un saco de carbón (sostenible, eso sí)...
Por nada querría que consideran esto como un ultimátum, pero permítanme que les diga que si este año se portan de la misma manera conmigo, me voy con el gordo de Papa Noel, que aunque me cae fatal, igual es más obendiente. Y visto lo rápido que pasa el tiempo, creo que no tendré tiempo de pedirle un novio, así que casi mejor que iré encargando un marido.
De todas formas, y por su seguridad (y por el futuro de los regalos de los niños de España), espero que a la segunda vaya la vencida.
Me quedo a su entera disposición para cualquier duda o sugerencia.
Afectuosamente.
domingo, enero 04, 2009
Australia
No sé si por las críticas que había leído, por el cartel (demasiado pastel), por su largo metraje, o por el tema de la película, la verdad es que se me habían pasado las ganas de ir a verla.


sábado, enero 03, 2009
Contenta
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(A quien me dijo esto, todas mis sonrisas. Y mi promesa de contentarme... cada día más)
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