sábado, noviembre 17, 2007

Echardemenos

Echardemenos no es un verbo.
Es una lanza bien punzante, es me duelen hasta las entrañas, es sangre de la que no se ve.
Es ausencia(s), es soledad(es), es desengaño(s). Es crueldad.

Es recordar lo que un día fue y ya no volverá,
como arena entre los dedos se nos va,
es no comprender por qué ni cómo ni dónde. Es no comprender.

Echardemenos es un sentimiento que llevo dentro,
que se me ha clavado como un imperdible bien bueno que no se cae.
Admiro a las personas que no echan de menos, que no sienten, que no padecen.
Quizá no sea lo mejor pero es lo que menos duele. Por eso las admiro, por prácticas.

En estos días tengo muchos echodemenos como recién sacados del horno.
Calientes, que queman.
Aún un poco duros, sin suficiente tiempo de cocción (entendiéndose como asimilación).
Pero que si los dejo un poco más ahí dentro estoy segura que explotarán.

Echardemenos me hace humana, frente a la frialdad que veo y siento ahí fuera,
me deja kao pero con la cabeza muy alta,
me acerca y me aleja, hay tiempo para todo,
me sorprende, me regala dudas, me quita lágrimas, me roba sentimientos puros.


Te echodemenos.
Sí, a ti también.

jueves, noviembre 15, 2007

Hasta que algo (o alguien) nos separe...

Los datos son de poner los pelos de punta. En 2006 se incrementó en un 330,6% respecto a 2005, el número de matrimonios que se disuelven en su primer año. Son cifras dadas por el Instituto Nacional de Estadística.

El INE explica esta llamativa evolución por la aplicación de la nueva ley (de hace un par de años), que permite el divorcio sin necesidad de separación. Atendiendo al tipo de ruptura matrimonial, el 52% de las separaciones han sido de mutuo acuerdo y el 48% contenciosas.

El estudio recién publicado da más datos: En los tres tipos de disolución matrimonial se observa que el mayor número de rupturas tiene lugar entre los 40 y 49 años, tanto en hombres como en mujeres.

Según el tipo de ruptura, los matrimonios disueltos por nulidad han tenido una duración media de 9 años, los disueltos por separación 17,8 años y los disueltos por divorcio 14,7 años.
La mayor parte de las separaciones (36,5%) se producen después de los 20 años de matrimonio, en segundo lugar figuran las relativas a matrimonios que duran entre seis y 10 años (16,4%).
En el caso de los divorcios, el 27,1% corresponden a matrimonios con una duración superior a los 20 años, seguidos por aquellos que duran entre seis y 10 años (20,6%).


Está claro que cada día aguantamos menos, somos menos tolerantes en la pareja, nos volvemos más impacientes, más exigentes y enseguida decimos ahí te quedas, me voy. Las mujeres, ahora, somos exactamente iguales a los hombres en cuanto a la capacidad de tomar decisiones y a ser independientes, por lo que tampoco alargamos ninguna situación si no nos convence cien por cien.
Venía precisamente de hablar del tema con un amigo cuando me he encontrado con la noticia y ese dato alucinante del incremento de más de un 300% de divorcios en los primeros años de casados, en tan solo un año.

El otro día, en una reunión de amigos ninguno sobrepasábamos los 35. Y sin embargo éramos todos separados (o divorciados). Quizá la menos separada era yo porque nunca me he casado aunque haya vivido con mis parejas. Y me atreví a comentarlo en voz alta: "pero qué triste, todos tan jóvenes... y todos tan separados".

Pocos son los que quedan sin haber pasado por esta triste experiencia. Y no digamos si subimos un poco más en el escalafón de años: dos y tres divorcios a las espaldas son ya bastante habituales.

¿Hay alguna solución para frenar este incremento tan gigantesco?
Dicho de otra manera quizá un poco más romántica: ¿alguien sabe que hacer para evitar tantas separaciones?

martes, noviembre 13, 2007

¿Por qué?

¿Para qué sirve un blog?
Muchas veces me lo pregunto.

¿Puro exhibicionismo? ¿Psicoanálisis gratuito? ¿Demostración de uno mismo? ¿Para escribir lo que, en otros foros, no nos atrevemos a decir? ¿Para que nos lean? ¿Para que nos lea alguien determinado?
¿Para los demás o para uno mismo?

Supongo que para todo eso y mucho más. Depende del momento, de la actitud vital... de tantas cosas.
No miento si digo que he pensado en cerrar el mío (que es éste) en varias ocasiones. Además, es un curro. Sin embargo, algo me lo impide. Es impensable en este momento vivir sin verdadosa.

Porque es una ventana abierta a mi libertad en medio del trabajo diario, porque me gusta lo que leo, porque sé que me lo miras con frecuencia, porque si no tengo hijos ni perros ni tamagochi ni marido al menos tengo un blog, porque da morbo cuando le cuento a alguien que tengo un blog no decirle la dirección (bueno, esto es broma), porque me gusta escribir y así me obligo, porque cuando sea mayor lo leeré y me reiré de mí misma, porque es un estímulo, porque me ha permitido conocer a gente estupenda..., porque sí.

No sé si es bueno que existan razones para hacer lo que nos gusta. Es como cuando te agrada una persona, no siempre hay que saber por qué. A veces, ni tan siquiera hay razones.

Pero yo, que soy de pensar, le sigo dando vueltas al asunto: ¿por qué tengo un blog?

domingo, noviembre 11, 2007

Domingo

Acaba un fin de semana largo.
Largo e intenso.
Un fin de semana de soledades y abandonos, de conversaciones maravillosas, de bombones de foie, de dolor y lágrimas, de Madrid en la piel porque Pamplona no era para mí, de controversias y cambio de pareceres, de sms que van y vienen haciendo burbujas en el aire, de sinceridades, de la casa más bonita del mundo, de dudas, de barreras que no son tales, de amigos de verdad, de amigas que no lo son tanto, de miedo, de un viaje al sur de Madrid repleto de sorpresas, de vuestros comentarios que cada día me gustan más (leo que alguien me dice que soy una romántica irremediable, sí, ¿qué le voy a hacer?), de la resaca por el trabajo bien hecho, de sabores llenos de magia, de escuchar cosas bonitas y dejar de oír otras porque nadie me las dice, de quedarme con la boca abierta porque no tengo más remedio...

Un fin de semana en el que reclamo paz, que no llega, maldita sea y tanto necesito. Tan poco me gusta el gris que la vida sólo me depara intensidades. Pero ojalá no fueran tantas, o no siempre en la misma dirección.

Tengo una tristeza clavada en un corazón que de momento sigue en pié. Y muchos por qués que nadie se atreve a responder. Incomprensiones por un camino de asfalto que otros se empeñan en suavizar, en dulcificar, en hacérmelo más fácil. Me caigo y me levanto. ¿Por qué no venden mercromina para las pupas del alma? Están en ello, dicen los expertos. Sé paciente, que todo llega.

¿Sabes como son los besos domingueros? Largos, casi interminables.
Como este fin de semana.

sábado, noviembre 10, 2007

Cambio climático

En medio del otoño
,,,,,,,,,,,,
llega la primavera
,,,,,,,,,,,



jueves, noviembre 08, 2007

Recuerdo, vivido, sentido

Reconozco que el amor más salvaje me llegó bien mayorcita. Lo más parecido a ese amor adolescente que no tuve entonces, porque el que me ocupó en la adolescencia se presuponía muy maduro.

Pasados los 30 me enamoré como un niña. Comprendí que el amor es irracional. Que no tiene nada que ver con la cabeza. Que sale por los poros de los piel. Entendí lo que significaba la química. Lo que es que dos pieles hagan fuegos artificiales sin necesidad de otra energía que el propio deseo.
Me salían los tequieros sin pensarlos. Sin programarlos, sin ordenarlos. Me salían de dentro. Era necesidad.

Dejé a un lado la cautela para adentrarme por la senda del riesgo (en lo que a sentimientos se refiere), de la ausencia de tranquilidad (algo a lo que estaba acostumbrada), de los nervios constantes, de las mariposas que creí que sólo existían en las películas... Y así pasó el tiempo. Mucho.

Y hoy llevo grabados en mi piel ciertos jeroglíficos ancestrales con pócimas secretas de amantes, y filigranas llenas de letras en azul.

Hoy miro atrás sabiendo que he de mirar hacia adelante.
Pero hay ciertas cosas que no se olvidan.
Nunca.

lunes, noviembre 05, 2007

Robados

¿Valen lo mismo los besos robados?

Te lo pregunto a ti... que los robas.
Y también a ti... que te los han robado alguna vez.

¿De verdad quieres un beso aunque sea robado?
¿Tanto te importa dar un beso... que prefieres que te lo roben?

Siempre he pensado en que es bonito eso de que te roben un beso.
Y que no siempre es una frase hecha.
Ser ladrón de besos debe ser un oficio fascinante.
Sin guantes blancos de por medio.
Debe dar categoría en el DNI (cuando el DNI era carné de identidad y te ponían hasta la profesión).
Claro que estar en paro debe ser en esos casos una tragedia.

Pero es cierto.
Cuando menos te lo esperas, alguien está dispuesto a robarte un beso.
Y hay veces que hasta lo consiguen.

sábado, noviembre 03, 2007

Ensalada

Miedo
,,,,
Dudas
,,,,
Desconfianza
,,,,
Distancia
,,,,
Intranquilidad
,,,,
Más dudas
,,,,
Más miedo
,,,,
Más
............
..............
A pesar de todo, y como me acaban de decir "La vida es como una ensalada, donde cada ingrediente le aporta un sabor distinto... no dejes que un bocado amargo te haga decir que ya no te gusta"
,,,,,,,,,
,,,,,,,,,,
A quien me dio ese gran consejo, GRACIAS

jueves, noviembre 01, 2007

Amigas

Supongo que todo adiós tiene algo de muerte. Y es algo a lo que no me termino de acostumbrar.

Hay adioses que los esperas. Los que no, son cuchillos directos al corazón. Por eso, el tuyo me duele hasta lo infinito (y no es una frase hecha). Un adiós que me huele a capricho, a adolescencia tardía. Un adiós que noentiendonada.
Pero era tu regalo para este día festivo.

La amistad es un regalo maravilloso. Creo que si hago algo bien en la vida es ser amiga. Pero hoy ya no hablamos el mismo idioma, ni miramos desde el mismo lado del cristal, ni queremos contarnos. De repente, ya no tenemos nada que decirnos. Aunque desgracidamente, ocurre sólo en una dirección.

Hoy me quedo un poco huérfana, sí. Si este año lo he compartido con alguien, ha sido contigo. Y de repente, no sé qué número de teléfono marcar.

La vida me está dando fuerte últimamente. Y hay días en que no sé ni adónde mirar.

Te voy a echar de menos, B. Mucho.

lunes, octubre 29, 2007

Lunes

El vino de rueda a última hora de la tarde con M. mojado en nuestros sentimientos más sinceros.
Las fotografías de J.C. llenas de luces y sombras. "Véndelas, no seas tonto".
Los mimos de B. Siempre. Hoy, por teléfono.
Las manos de A. que hacen magia donde otros hacen indiferencia.
Las preguntas tan ingenuas de M. Sonrisas... una vez más.
El encuentro con A. Queríamos alargarlo... no sabiendo muy bien cómo.
Mi vestido nuevo. Verde que te quiero verde.
La inteligencia de R. de la que me gusta aprender cada día. Su chispa, su ingenio. Un milagro.
La comprensión de M. Ayer, hace un mes, mañana, el año que viene, el lustro siguiente...
El buen humor de N. Conversaciones cruzadas entre prisas y nervios.

La hoja en blanco de V. Parece que el lunes empieza a terminar...

viernes, octubre 26, 2007

Luna brillante

Veo en la tele que esta noche brilla la luna más llena de todo el año.
Y pienso que me gustaría disfrutarla más allá de estas cuatro paredes.

Hay cosas que no entiendo. Que no entenderé jamás.
El desprecio es una de ellas.
El egoísmo, otra.
Y la vida, hoy, me ha vuelto a poner de frente junto a ellas.

Sí, la luna está brillando. Allá afuera.
¿Por qué no pasas y me acompañas?
Yo soy roja, tú blanca. Hacemos buena pareja.
Podemos contarnos cosas.
Tú me cuentas cómo se vive allá arriba, yo aquí abajo.
¿Tú te pones triste alguna vez? ¿Tú convives con mediocres?
¿Tú eres feliz? ¿Tú estás enamorada?

Vuelvo a la realidad.
A la luna no hay quien la mueva.
Ni quien la engañe.
Ni quien la utilice.

Y hoy, además, está brillando más que ninguna otra noche en el año.
Aprovéchala.

jueves, octubre 25, 2007

¿De verdad es un estorbo?

Leo unas declaraciones de Bienvenida Pérez, esa mujer rubia un tanto insípida cuyos mayores méritos son haberse casado con un ex ministro de la Marina Británica y casi al mismo tiempo haber tenido un lío con un alto militar de aquel país, que “el sexo es poder y el amor, un estorbo”.

He de reconocer que la frase no me parece tan insípida. Hay días en los que quiero creer en tal afirmación, seguramente todo sería más fácil, pero no encuentro el camino que me lleve a esa conclusión tan rotunda. ¿Alguien sabe cómo?

lunes, octubre 22, 2007

sms

Hablábamos de los sms. De lo que nos gusta enviarlos y recibirlos. De cómo se convierten (aún no queriendo. ¿Seguro?) en lo que yo llamo sms incendiarios.
En la cantidad de cosas que significan con tan pocas palabras.
En lo que queremos decir sin apenas necesidad de escribirlo.
En las situaciones en las que nos hemos visto envueltos mientras los escribíamos.
En lo que hemos conseguido con ellos.
En lo que hemos perdido.

He de reconocer que siempre (casi) los respondo. Y además, me encanta. Muy pocas veces no provoco lo que al final acaba siendo una auténtica conversación por escrito. Los disfruto. Eso sí, (ya lo he comentado alguna otra vez aquí) con sus comas, sus tildes, sus puntos y todas las palabras escritas íntegramente.

De mi teléfono móvil normalmente borro los que envío y guardo los recibidos. Sobre todo, aquellos que me parecen especiales. En una ocasión, al cambiar el teléfono, me daba tanta pena perderlos que los escribí en una libreta (¡más de cien!).

Poer cierto, no me gusta que no me respondan. He enviado uno a las 15,30 de la tarde y aún estoy esperando la respuesta...

Me gustaría compartir con vosotros esos sms especiales, divertidos, jugosos, osados... ¿Cuál ha sido el sms que más te ha gustado enviar/recibir? ¿En qué situación rocambolesca te has visto envuelto mientras los escribías? ¿Cúal ha sido el último? ¿Cuál el que guardas con más cariño?

Y para que no parezca que soy de las que tiro la piedra y escondo la mano, ahí va mi respuesta: Iba en el ascensor de mi trabajo. Acababa de mantener una conversación muy larga con el autor del mensaje. Pi pi: "Se me ha olvidado decirte que te quiero".
Desgraciadamente, eso fue hace mucho tiempo.

Ahora te toca a ti. Adelante...

jueves, octubre 18, 2007

Pienso

No todas las palabras son bonitas.
Ni todos los días radiantes.
No todas las historias son entretenidas.
No todo es capaz de atraparte.

El gris existe. ¡Y vaya que existe!
Las dudas, también.
La incertidumbre, lo desigual, las confusiones, las paradojas son realidad.
La soledad, también.

Me buscáis pero no me encontráis.
Te encuentro sin buscarte.
Me evitas para no decir no.
Te sigo, queriendo que por fin llegue el sí.

Hay noches en las que la luna sangra.
Días, en los que el sol no sale.
Se esconde.
O huye, que no siempre es lo mismo.

Lo complicado a veces lo es demasiado.
Lo fácil, casi nunca lo es suficiente.
Los silencios, demasiado largos.
Las palabras también se me escapan.
Arrogantes.
Indómitas.
Y soy incapaz de pronunciarlas.
Ni siquiera de imaginarlas.

Y entonces pienso si lo que no soy capaz de imaginar es porque no existe.
O porque tengo esa incapacidad.

¿Complicada?
¿Rara?
Sólo diferente.

miércoles, octubre 17, 2007

Estampitas

Corta, muy corta, pero deliciosa conversación telefónica con un compañero de trabajo:


- ¿Cómo estás?
- Bien, como siempre.
- ¿Cómo está tu corazón?
- Bien, como siempre.
- ¿En fase de reconstrucción?
- Eso significa que antes ha estado destruido... No me gusta la pregunta...
- No hombre... no lo decía con esa intención.
- De todas formas (digo) tú pon velas a tus santos para que mi corazón esté bien.
- Pero si yo no creo en los santos.
- No, si yo tampoco..., pero por si acaso.
- Bueno, le rezaré a Nuestra Señora de la Buena Actitud. Tú encomiéndate a ella.
- ¿Tienes estampitas?
- Lo siento, pero no se caracteriza por un gran merchandising. No te preocupes, le pediré por ti...




(A quien me hizo sonreír a primera hora de la mañana, gracias).





martes, octubre 16, 2007

Empieza con K

Podía haber sido una comida de trabajo aburrida como tantas otras. Podía haber sido una comida de trabajo sin más, como tantas otras. Podía haber sido una comida de trabajo como la de todos los días.

Pero no, ha sido una comida especial. Porque las comidas de trabajo divertidas y relajadas también existen. Y porque hay personas que tienen la capacidad de transformar esas comidas de trabajo en divertidas y relajadas.

Por muchas cosas ha sido especial. Por esos platos que iban y venían llenos de cosas riquísimas. Porque alguien pidió enseguida cubiertos normales y pude olvidarme de los palillos. Porque me ha reconciliado un poco con la comida japonesa. Porque tenía enfrente a personas con las que da gusto hablar, de las que es muy fácil aprender. Porque las conversaciones han sido suficientemente interesantes. Porque me encanta comer con champán. Porque hay miradas que lo dicen todo. Porque estoy orgullosa de mis amigos. Pero sobre todo, porque en la mitad de la comida (de trabajo, no lo olvidemos), alguien me ha preguntado:

- ¿Tú crees que en el amor, como en la guerra, todo vale?
- Categoricamente no, he contestado.
- ¿Y por qué dices que no? Debería valer todo, ¿no te parece?


La falta de confianza con mi interlocutor, o mi prudencia, (o las tres o cuatro copas de champán que a esa hora ya debía de llevar encima) me ha impedido contestarle los motivos por los que creo que no vale todo en el amor. Pero esa es otra conversación. O mejor dicho, otro post.

Hoy me quedo con el recuerdo de una entrañable comida.
Y de las palabras robadas a una tarde de Madrid en medio de un taxi.
La culpa, una vez más, la tiene el nada maldito champán.

lunes, octubre 15, 2007

Esperar

De pequeña, en el colegio, me enseñaron a conjugar el verbo esperar de la siguiente manera:

Yo espero.
Tú esperas.
Él espera.
Ella espera.
Nosotros esperamos.
Vosotros esperáis.
Ellos esperan.
...
...
Al hacerme mayor, he descubierto que esa no era la forma correcta. Los matices llegan con los años, está claro.
...
Yo espero.
Tú no esperas.
Él no espera jamás.
Ella sigue esperando.
Nosotros esperamos cosas distintas.
Vosotros esperáis a ratos.
Ellos esperan... el autobús.

jueves, octubre 11, 2007

Otra verdad (mía)

No es por falta de tiempo.
.........
........
Cuando las cosas no funcionan, es por falta de ganas.

martes, octubre 09, 2007

Cuidado

Es una noticia del periódico de hoy: "Las relaciones tormentosas dañan el corazón".

Lo dice la redactora de la sección de Sanidad: "De todos es sabido que los gritos, las peleas y los conflictos constantes ponen en riesgo a la más sólida de las parejas y pueden acabar rompiendo más de un corazón.

Por si alguno aún lo dudaba, un estudio científico acaba de confirmarlo. Literalmente. Según este trabajo, las personas que mantienen una relación tormentosa tienen más posibilidades de padecer una enfermedad cardiovascular.
Para llevar a cabo esta investigación, publicada en el último número de la revista 'Archives of Internal Medicine', un equipo de científicos británicos dirigidos por el especialista Roberto de Vogli analizó el caso de más de 9.000 individuos, quienes completaron un cuestionario sobre los aspectos negativos de sus relaciones más íntimas.


Entre otras cosas, los participantes tuvieron que aportar datos sobre el apoyo mutuo, la confianza, los intereses compartidos o la reciprocidad de la relación.

Además, los investigadores también midieron otras variables como la edad, el sexo, el tipo de ocupación laboral o si los individuos se habían divorciado o separado en los últimos meses.

Después, siguieron la evolución de cada paciente durante más de 12 años para comprobar si desarrollaban algún problema de salud y, especialmente, si padecían algún evento cardiovascular".


El resultado:

- Según el refranero: "Ni contigo ni sin ti tienen mis penas remedio, contigo porque me matas y sin ti porque me muero".

- Según Sabina: "Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres... porque el amor cuando no muere, mata; porque amores que matan nunca mueren".

- Según mi humilde opinión: "Mejor vino y rosas".

Pues eso.

lunes, octubre 08, 2007

A trozos

¿Se pueden romper los sueños rotos?


No hace falta que respondáis.

La respuesta es SÍ.