"Anda tía, cuéntame un cuento... Pero de los tuyos, ¿eh?"
Y me encanta, claro.
Siempre es igual: los imagino a toda velocidad, se los cuento de la mejor manera posible, y al llegar a casa los escribo haciendo todos los cambios que considero oportuno.
Y los guardo.
Para mí, es más fácil escribir con referencias a mi realidad. Y aunque siempre tiro de imaginación y fantasía, el origen de mis historias está casi siempre relacionado con las cosas que me pasan.
Y así empiezo a tirar del hilo...
Este cuento surgió de una maravillosa pregunta que le hizo la hija de un amigo mío a su papá. Me pareció sublime, con esa sensatez aplastante de muchas de las dudas que surgen en esas cabecitas de los cuatro o cinco años:
Papá, ¿por qué las mujeres tenemos mejor cara por la noche que recién levantadas?, preguntó la pequeña Lucía.
Cinco recién cumplidos. Pocos años y mucha curiosidad. La que cada instante le llevaba a hacerse las más inverosímiles preguntas. Y de paso, hacérselas al que pillara más a mano.
Hoy le había tocado a su padre.
Los segundos se hicieron eternos. No era fácil encontrar la respuesta que pudiera convencer a esa niña de mirada de océano.
Además, lo primero que le vino a la mente no era respuesta para su hija pequeña. A sus amigos les hubiera contestado que todo depende del hombre con el que esa mujer pase la noche. Respuesta invalidada. Había que buscar otra.
Tampoco era cuestión de incordiar al recién inaugurado espíritu femenino de la pequeña, así que la respuesta de la falta de maquillaje tampoco vería la luz. Demasiado cruel para una niña de cinco años que ya le había pedido a los Reyes Magos su primera caja de maquillaje, y que aunque aún escribía con torpeza, era capaz de dibujar perfectamente sus rasgos ante el espejo con esas pinturas color pastel.
Porque no han dormido bien. Era tan simple esta respuesta que también la rechazó. Sobre todo, por incredulidad. ¿Cómo decirle a quien es capaz de dormir durante más de doce horas seguidas que eso… acaba por desaparecer con los años?
A falta de respuestas, recurrió al requiebro al que todos los padres son expertos.
Pues yo te veo igual de bonita por las noches que por las mañanas. No sé por qué dices eso, Lucía.
Se quedó pensando. En cuanto se quedó solo y tuvo un minuto, cogió su móvil para llamar a su mejor amiga. 
Hola querida. Pregunta de urgencia: ¿Tú eres de las que piensan que las mujeres tenéis mejor cara por la tarde o por la noche que recién levantadas?
Pues claro... No es muy difícil darse cuenta.
La rotundidad y la rapidez en la respuesta de su amiga le dejó de piedra. Pero había encontrado la horma de su zapato.
Y, ¿tú sabrías decirme por qué?
Pues sí, sabría... Pero no pienso decírtelo. Oía reír a su amiga. No creo que sea bueno que los hombres conozcáis todos los secretos de las mujeres. Pero, ¿sabes una cosa? Hay mañanas en las que me despierto radiante, todo depende ya no te diría tanto de dónde he pasado la noche sino de con quién... y sobre todo (seguía riendo), cómo. Y mucho me temo que la huella de la pasión no dura eternamente en mi rostro. Así que... cambio la respuesta: depende del día.
Mejor dicho, de la noche.
domingo, marzo 01, 2009
Un cuento
miércoles, febrero 25, 2009
Enamorada
Pues estoy contenta hoy.
Y es que hoy he sido capaz de enamorarme.
Ha sido breve, pero intenso.
Aproximadamente veinte segundos.
Total, ¿para qué quiero más?
De coche a coche.
Poco antes de las 10 de la mañana.
Allí parada, en el semáforo junto al Puente de Ventas.
Él me mira. Con descaro.
Yo le miro, claro. Hasta me quito las gafas de sol.
Creo que hasta le he sonreído.
Siempre he pensado que se liga mucho al volante.
Pero hay un problema de tiempo, es lo que tiene.
No hay nada perfecto.
Es un buen lugar para ligar... sin miedo a lo que viene después.
Porque no existe el después.
El semáforo se pone en verde, y cada cual... sigue su camino.
Pero esta mañana me he enamorado.
Y eso, en estos momentos, tiene mucho valor.
Por cierto, mañana volveré a estar en el mismo sitio... y a la misma hora.
Por si acaso.
lunes, febrero 23, 2009
¿Olvidado?
"Perdono, pero no olvido".
Pocas veces escucho frases tan vacías como ésta.
Al menos, para mí, lo es.
Porque me cuesta demasiado trabajo comprender que alguien es capaz de perdonar sin olvidar.
Lo he dicho en alguna ocasión: el único camino directo al perdón es, para mí, el olvido.
No me sale a cuenta perdonar pero no olvidar.
Creo que al final, genera rencor.
Y estoy convencida de que el rencor es uno de los peores sentimientos que podemos tener.
Sale caro. Demasiado.
El rencor sólo trae dolor. Y ese sentimiento tan abominable que es el odio.
Se lo oía hoy a una compañera de trabajo.
"Perdono, pero no olvido".
No tenía yo ganas de polémicas recién inaugurada la tarde.
Pero lo tenía que soltar.
Y te ha tocado a ti, Verdadosa.
Las veces que he perdonado, he tratado de olvidar.
Y creo haberlo conseguido.
No di con otra fórmula.
No digo que sea lo mejor, pero es en lo que creo.
Lo que a mí me vale.
Primero olvido, luego perdono.
Son dos esfuerzos en uno solo.
Es un tema apasionante.
Quizá, demasiado difícil para resumirlo en unas cuantas líneas.
Pero me interesan vuestras opiniones.
¿Quién empieza?
The Reader
sábado, febrero 21, 2009
Prefiero
Prefiero una bofetada a una mentira,
estar aburrida que estar triste.
Prefiero estar sola que mal acompañada,
prefiero que no me llames a que me utilices.
Prefiero sentir a no amar,
ser valiente mejor que cobarde,
arriesgarme antes que dejar pasar.
Prefiero vivir que imaginar,
soñar que dudar,
prefiero ser alma que cuerpo,
tu ausencia a tu indiferencia,
mi sonrisa antes que la tuya.
Prefiero ser libre que vivir atada,
que me olvides a que me destruyas,
prefiero decir adiós antes que desaparecer,
mis verdades a tus mentiras,
mis ganas a tus desganas.
Prefiero ser que estar,
querer que odiar,
mirar hacia delante antes que atrás.
Prefiero encontrar antes que buscar.
Prefiero el rocío antes que la lluvia,
la luna llena mejor que nueva,
lo bueno por conocer antes que lo malo conocido.
Hoy, prefiero irme que quedarme.
Callarme antes que hablar.
Decirte hasta siempre que hasta nunca.
Prefiero llorar por mí que por ti.
Sí, hoy prefiero seguir.
Entérate, porque hoy no te prefiero a ti.
jueves, febrero 19, 2009
Nunca llegó
Se había estado embadurnado todo el cuerpo de aceite de coco. Sin prisa, como hacía cada día que quería sorprenderle. Había tardado segundo y medio en elegir ese aceite, ese olor, ese frasco. Porque era su preferido.
La liturgia, el ritmo, los rincones elegidos… eran los habituales, sin mayores licencias a la improvisación. Empezando por los hombros, siempre de arriba abajo. Brazos, pecho, estómago, lo que podía de espalda, muslos, pantorrillas, pies, terminando siempre por las manos. Mirada relámpago al espejo. La piel reluciente, chorreante, para otros ojos irresistible. Más dulce que de costumbre. Deliciosamente pringosa.
No más de cinco minutos. Era rápida y además, el timbre podía sonar en cualquier momento.
Un poco más tardó en elegir la ropa interior. Negra. No, mejor blanca. Roja tal vez. De encaje. No, mejor totalmente transparente. De rejilla, esa siempre le gustó. Cambio a última hora: esa de niña buena que tan buenos recuerdos le traía.
La cena a punto. De fácil elaboración pero muy pensada. Esto sí. Los sabores más deliciosos, las combinaciones siempre sorprendentes con las que ella le esperaba, su osadía hasta en la cocina, solía recordarle él. El vino, abundante. De un rojo vestido de magia. Las copas relucientes. Esperando su propia orgía que no tardaría en llegar.
No era la primera cita y sabía que no sería la última. Porque lo que vivían en aquel universo de sentidos era lo más parecido al paraíso. No necesitaban nada más. Les bastaba con mirarse, sonreírse, besarse primero, luego devorarse. En aquellos treinta metros cuadrados tenían todo lo que necesitaban para ser felices. Palabras seleccionadas para decirse al oído, brotando del alma, rubricando un deseo aplazado al segundo posterior. Caricias de esas que ponen el alma en vilo, si es que el alma permanece despierta en los momentos en los que la pasión gana.
Nunca me cansaré de noches como ésta, solía decir él mientras miraba con descaro esa piel tan llena de matices a la cual se acercaba cada vez más para respirar lo que él pensaba que era fragancia de vainilla.
Tardaba más de lo normal. Impaciente, ella se colocó el reloj de muñeca que tenía guardado en el cajón porque no le gustaba usarlo. Decía que no le hacía falta ponerse un reloj para llegar puntual a todos sus compromisos. Pero esta vez lo hizo.Se lo puso y se lo quitó otras catorce veces. Una por cada cinco minutos de retraso.
Se sentó a esperarle. Se levantó casi cuarenta veces. Se miró al espejo, se entretuvo como pudo sabiendo que nada le haría entretenerse. Miró de reojo a su teléfono móvil al que había subido el volumen del timbre para escucharlo desde cualquier lado de su casa, sabiendo que desde todos los sitios de aquella casa se escuchaba incluso con el volumen al mínimo.
Se quitó el brillo de labios de tanto mordérselos. Se lo volvió a poner. Se los volvió a morder.
La cena fría. El vino caliente. La piel pringosa que antes era de lujuria, ahora lo era de ridículo. El poder del tiempo, que todo lo transforma, todo lo cambia. Todo.
Sólo hubo un sms.
Fue dos semanas después.
Se me hizo tarde. ¿Nos vemos mañana?
martes, febrero 17, 2009
Otras cosas
Lo dijo Jorge Luis Borges:
lunes, febrero 16, 2009
Amigo
¿Cómo definir la amistad?
(Gracias, A. -A también de amigo-.
Por mucho más de lo que te imaginas)
viernes, febrero 13, 2009
jueves, febrero 12, 2009
Dudando
miércoles, febrero 11, 2009
Escepticismo
Te lo preguntaba hace apenas unos minutos, mientras te oía bostezar al otro lado del teléfono:
- ¿Crees que hay días en los que todo sale bien y otros en los que todo sale mal? Es que yo hoy he tenido uno de los segundos.
- En la mayoría de los días, hay cosas que salen mal y otras que salen bien. Me has contestado con esa lógica aplastante que de vez en cuando se te escapa por cada poro de tu piel.
Tiene gracia que hoy acabe el día contándole lo que me duelen las mentiras a la persona que más me ha mentido en mi vida.
Es curiosa la vida. Un círculo raro en el que entramos y salimos. En el que abrimos las puertas y las cerramos. En el que dejamos pasar y echamos casi sin darnos cuenta.
Y esta noche pienso que hay personas que siempre se quedarán en ese círculo raro que es nuestra vida. Que hay uniones que se mantienen más allá de la propia razón. Que es fácil entrar y en ocasiones... muy difícil, salir.
Que quizá (y sólo quizá) hay miradas que se hacen eternas.
Y me da por pensar en eso que llamamos amor, en mis últimos cuatro años y medio, en lo que me está pasando, en por qué me pasa, en cuándo me llegará la tranquilidad que me falta, en los ecos de "algún día", en ese contenta me tienes que nació en la dirección equivocada, en el cumpleaños feliz que hoy no he podido cantar, en desapariciones que no comprendo, en lo difícil que es todo... con lo fácil que podría serlo.
Al final, nos quedamos mi pantalla y yo. Frente a frente. En silencio.
Sin dejar de preguntarnos la una a la otra ¿por qué?
Perdonadme que un mal día... lo tiene cualquiera.
¿Juegas?
martes, febrero 10, 2009
domingo, febrero 08, 2009
Define vaca
Ejercicio de redacción escrito por un niño que se conserva en el Museo Pedagógico de París.
El tema propuesto era: Describir un mamífero o un ave.
"El pájaro del que voy a hablar es el búho. El búho no ve de día y de noche es más ciego que un topo. No sé gran bosa del búho, así que continuaré con otro animal que voy a alegir: la vaca.
La vaca es un mamífero. Tiene seis lados: el de la derecha, el de la izquierda, el de arriba y el de abajo. El de la parte de atrás tiene un rabo, del que cuelga la brocha. Con esta brocha se espantan las moscas para que no caigan en la leche. La cabeza sirve para que le salgan los cuernos y, además, porque la boca tiene que estar en alguna parte. Los cuernos son para combatir con ellos. La parte de abajo tiene la leche. Está equipada para que se la pueda ordeñar. Cuando se le ordeña, la leche viene y ya no para nunca. ¿Cómo se las arregla la vaca? Nunca he podido comprenderlo, pero cada vez sale con más abundancia.
El marido de la vaca es el buey. El buey no es mamífero. La vaca no come mucho, pero lo que come, lo come dos veces, así que ya tiene bastante. Cuando tiene hambre, muge, y cuando no dice nada es que está llena de hierba por dentro. Sus patas le llegan hasta el suelo. Las vacas tienen el olfato muy desarrollado, por lo que se le puede oler desde muy lejos. Por eso es por lo que el aire del campo es tan puro".
miércoles, febrero 04, 2009
Comentario hecho post
A riesgo de que me sigan llamando "investigadora de la realidad sexual de este país" (genial ese e-mail mañanero), hoy convierto en post el comentario que a la pregunta anterior dejó Xana: "¿Se pueden tener amigos con los que practiques sexo y no haya problemas?"
Para mí, es bastante complicado. Porque:
a) Tengo amigos con los que nunca pasará nada. Esos son amigos de verdad, de toda la vida. Que me da igual que sean hombres o mujeres, porque son eso... amigos. Y no quiero sexo con ellos. Quiero otras cosas.
b) Con los otros "amigos" con los que sí he cruzado esa barrera, seguramente quiera algo más que sexo. Una hora, un día, un mes, un año o una vida... pero querré algo más que el revolcón. Y ya se sabe, ahí empiezan a surgir los problemas.
Os toca...
lunes, febrero 02, 2009
Más
Maravillosa cena a cuatro bandas de sólochicas. Hablamos de la vida y de la muerte, claro. Pero sobre todo, de hombres. De lo confundidas que nos tienen. De lo raros que son (sois). De que no hay dios que os entienda. De lo distintos que somos. De tantas cosas.
Hasta que sale el tema del sexo.
Una de mis amigas mantiene que lo que más nos diferencia es que ellos (vosotros) queréis/necesitáis más sexo que las mujeres. Más frecuencia, se entiende. Yo, y prometo que en esta ocasión no es por mi afán de llevar la contrario, digo que no estoy de acuerdo. Que todo depende de las circunstancias, del momento vital en el que estemos instalados, de si tenemos o no pareja, de nuestros propios gustos, de cada persona...
El resto del grupo está de acuerdo con la primera opinión.
Y yo... sigo estando en desacuerdo.
Por eso os pregunto, hombres y mujeres: ¿Creéis que los hombres necesitan, por regla general, más sexo que las mujeres?
Y no hablo de calidad, sino de cantidad.
domingo, febrero 01, 2009
Domingo
Desde que soy soltera y vivo sola, los domingos son por lo general días de "comunidad", de atender a personas a las que no veo el resto de la semana, de encuentros familiares, de sonrisas infantiles, de cine con amigos...
Lo había avisado con tiempo y a los cuatro vientos: este domingo que nadie cuente conmigo. Quería el día. Para mí. Entero. Sin concesiones.
Y así ha sido.
Un absoluto placer.
Comenzó la mañana reposada. Despertándome sin despertador alguno, cuando mi cuerpo decidió que no quería más sueño. Rápido a la radio. Para escuchar con gusto esa voz conocida a la que soy capaz de pedirle si no un sueño, sí una canción. Mi nombre en las ondas. También mi localidad.
Primer sms del día, aún en la cama. Me avisan que nieva en Madrid. Aún lluvia tras mis cristales. Comparto algunos e-mails de ida y vuelta que me hacen agudizar el ingenio. Sonrío. Y me voy a la ducha mirando por los cristales. El paisaje se ha vuelto blanco. No podía ser mejor el domingo.
Pierdo el tiempo, cojo libros, sigo mirando cómo nieva, reviso el móvil una y otra vez leyendomensajes antiguos, letras recientes, paseo por este universo casero sin prisas, queriendo hacer tantas cosas... que prácticamente no hago ninguna.
Me espera Rafa Nadal. Me emociono ante su fortaleza tan de hombre, su personalidad tan de niño. Me encanta admirar a las personas. Y no tengo más remedio que quedarme atónita ante el juego que me ofrecen estos dos hombres, frente a frente, planteando mucho más que un deporte de pelota. Aplaudo al español en la soledad de mi casa. Se lo merece. Enhorabuena.
Después de comer, dedico tiempo a dos de mis grandes aficiones: lectura y cine. Elijo con cuidado la película. Hoy toca Isabel Coixet. Turno ahora para Paul Auster, quien debo decirlo, no me tiene nada cautivada con su última novela "Un hombre en la oscuridad". Reconozco la originalidad de la trama, pero me falta algo. Y es que llevo ya varias obras pensando que está algo sobrevalorado el americano. Al menos, en ésta su última etapa.
Me quedan muchas cosas por hacer y hace ya varias horas que ha anochedido. Me quedaría a vivir en este domingo. En un día en el que, aunque me faltan muchas cosas, he decidido fijarme en lo que tengo (que es mucho).
Me faltan horas, pero acabo contenta un domingo cualquiera que necesitaba para mí.
Además, hoy es noche de gala. De premios de cine español. Los sigo con atención..., que por algo mi empresa está nomida en una de las categorías con una de las películas que parte como preferida.
Acaba el domingo. Una última sorpresa, con fotografías y palabras que me llenan el alma.
Y pienso que esto se parece mucho a la felicidad.
Qué es la vida sino estos pequeños momentos.
Momentos... de un domingo cualquiera.
sábado, enero 31, 2009
Este post
Demasiado corto.
Demasiado intenso.
Demasiado efímero.
Demasiado débil.
Demasiado irreal.
Algunas sensaciones,
algunos amores,
algunos besos,
algunos instantes,
algunas personas.
Este post.
jueves, enero 29, 2009
Por vos
Las canciones, como las poesías, como muchos posts, no siempre dicen verdades.
Pero en ocasiones, se acercan demasiado a ellas.
martes, enero 27, 2009
De nuevo
Cosas que me siguen gustando:
Escribir, el chocolate, besar, el mar, leer, hacer el amor, bailar, querer, sonreír, mi colonia de Narciso Rodríguez, el caviar, el olor de los libros recién estrenados, escuchar, dormir, el color rojo, los Minis, cocinar, la inteligencia, la luna, comer, las conversaciones sin hora de caducidad, las conversaciones horizontales, la sensibilidad, los abrazos, que me hagan la cena, los mimos, hablar con los ojos, compartir, regalarme a quien yo quiero, los besos en el cuello, conducir, cantar, los pantalones vaqueros, tú, los Ferrero, el silencio, ver llover, mi casa, brillar, enviar y recibir correos electrónicos, que cuando lo sientan me digan te quiero, ser libre, nadar, la magia, las plantas, la buena educación, los blogs, decir lo que siento, las verdades...
lunes, enero 26, 2009
Visto con otros ojos
Es curioso esto del blog.

domingo, enero 25, 2009
En las nubes
martes, enero 20, 2009
Mi lista
Me encanta conducir. Lo hago a diario. Y es en uno de los momentos en los que más tranquila me siento y más capacidad tengo para pensar. Aunque reconozco que es también una de las pocas situaciones en las que soy capaz de no pensar... absolutamente en nada (y mira que esto es difícil).
Hoy, de camino al trabajo, y mientras me evadía del atasco de turno, he encontrado las respuestas a la pregunta que me hacían el otro día.
Lo que quiero no es más que esto:
Ternura.
Tiempo.
Ganas.
Confianza.
Cariño.
Fidelidad (no sólo a la altura de la entrepierna).
Talento.
Pasión.
Prioridad.
Sensatez.
Calma.
Alegría.
Creo que no es mucho.
Ni poco.
Pero ahora mi verdadera dura es: ¿existe?
domingo, enero 18, 2009
Partituras
Acostumbrada como estaba a escucharte decir que mi piel era como tu piano, decidí convertirme en melodía.
viernes, enero 16, 2009
Lo que yo quiero
miércoles, enero 14, 2009
Luna
Anda estos días la luna coqueta. Descaradamente hermosa. Sobrecogedora.
Desde la habitación de mi casa, no se ve la luna. Por eso llevo un par de días acercándome a la rotonda. Allí me quedo un buen rato. Dentro de mi coche. Observándola.
Y me maravillo.
Y sí, sueño.
Y recuerdo aquello que un día escribiste:
Da pena irse a la cama con una luna tan hermosa.
Lo pienso mientras levanto un culín de vino.
Contemplándola......
-Me quedaría toda la noche mirándote. Y echándote piropos.
La muy descarada baja y se baña en mi vaso.
Vuelve a subir.
La miro.
Apuro lo que me queda.
Me sabe a ella.
Levanto la vista y ahora ya no es una luna blanca, es una luna roja.
También tú me enseñaste que hay otros que se maravillan, como nosotros, con la luna:
La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna para
cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.
Jaime Sabines
martes, enero 13, 2009
Ausencias
Un año sin Ángel González.
MUERTE EN EL OLVIDO
Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...
...
...
domingo, enero 11, 2009
viernes, enero 09, 2009
El lugar exacto
Quédate ahí. En medio de mis risas.
Sal de allí. Del silencio de mis dudas.
Búscate un hueco en el rincón de mis alegrías,
acomódate en la esquina de mis deseos.
Huye de la sombra de mis tristezas.
Aléjate de la resaca de mis incertidumbres.
Conquista todos los poros de mi cerebro
seduce a las neuronas de mi piel.
Respira la música de mis besos,
cómete el secreto de mis silencios.
Hazme el calor cuando hiele
y enfríame antes de que el fuego nos queme.
Sal de ahí.
Quédate aquí.
Tú sabes dónde.
jueves, enero 08, 2009
Experimentos
Es noticia de portada.
Frente a guerras, aumento de paro, juicios varios y desgracias de todos los colores, el amor encuentra un hueco.
Una nueva visión, eso sí, de ese mágico sentimiento. Como dice la redactora, "el amor como un cóctel de neurotransmisores y mutaciones genéticas".
...
Y ahora que sabemos algo más, dime... ¿crees en el elixir bioquímico del amor?
lunes, enero 05, 2009
Carta a los Reyes Magos
Queridos Reyes Magos:
A continuación quiero recordarles la carta que les escribí el año pasado justo por estas fechas, también publicada en este mismo blog:
Queridos Reyes Magos:
Este año, cansada de pedir paz y armonía para el mundo, os voy a pedir algo para mí. Algo muy especial que me hace mucha ilusión. Un novio.
Bueno, ahora que me doy cuenta voy a matizar: un buen novio, que no sé si es lo mismo que un novio bueno.
Fijaos bien en lo que pido porque no quiero ni líos ni amantes ni amigos especiales ni rollos ni nada por el estilo. No. No quiero nada de eso. Quiero un novio, así, a la antigua usanza.
No sé cómo andáis de novios en vuestros almacenes. No sé si estarán agotados o si lo habrán pedido mucho este año. Me imagino que no. Últimamente, no veo yo a la gente con muchas ganas de compromiso, la verdad. Pero estoy segura que encontraréis alguno para mí.
Durante este año, en el que he sido muy buena, me he cansado de no buscarlo por otros cauces, digamos, más tradicionales. De ahí que me dirija a Sus Majestades, amigos desde mi infancia, que nunca me han defraudado y siempre han querido lo mejor para mí.
Sepan los tres que, esta noche, volveré a poner mis zapatos junto al árbol. No, mejor botas. Las más grandes que encuentre. Y ríanse ustedes como el resto del mundo cuando les cuento que, aún viviendo sola, sigo poniendo los zapatos debajo del árbol. Pero la fe que tengo en ustedes es tan grande que no me cuesta ningún esfuerzo. Claro que dada la petición de regalo para este año, no sé si las botas son un buen lugar para dejar un novio. Por eso les concedo una tregua de unos pocos meses, y me basta con que lo dejen en mi camino de la forma que Sus Majestades tengan a bien.
No soy excesivamente exigente, así que me fío de su buen gusto y criterio. No hacen falta credenciales ni cartas de recomendación. Sólo que esté dispuesto a ser feliz sin condiciones, a perder la cabeza por mí, a ser posible sin miedos de ningún tipo, y abierto a lo que la vida decida regalarnos.
Me dijeron que las rebajas de Enero eran otra buena oportunidad para encontrar lo que busco, pero he preferido remitirles a ustedes mi petición, con la certeza absoluta de que no me defraudarán.
El año que viene por estas fechas les contaré cómo se portaron en 2008. Y si fueron todo lo generosos que cabía esperar.
Atentamente. Siempre suya.
Pues bien, ha llegado el momento de hacer la carta de este año y creo que les debo hacer ciertas puntualizaciones:
1.- Ruego me digan si disponen de un departamento de quejas. En cualquier caso, envíenme urgentemente la Hoja de Reclamaciones.
2.- Conocer los motivos de por qué los "novios" que tuvieron a bien regalarme durante este año fueron del especímen conocido como losmásrarosdeMadrid (miren que no soy nada presuntuosa y me quedo en Madrid, pero bien podría haber dicho losmásrarosdelUniverso).
3.- Saber en qué se basaron para sus elecciones. Bueno, más que nada saber si me tenían (o me tienen) algún tipo de manía. No me canso de decirles que yo he sido muy buena...
4.- Quizá sea ésta una duda que ni Vds. puedan responder, pero me encantaría saber por qué todos, una vez que han dejado esa modalidad para la que fueron elegidos, vuelven a contarme lo mucho que les gusto pero lo mucho más que le gustan las demás.
Dicho lo cual, Majestades, casi que este año dejo la carta en blanco. Porque ya no sé si pedir un novio, una novia o un saco de carbón (sostenible, eso sí)...
Por nada querría que consideran esto como un ultimátum, pero permítanme que les diga que si este año se portan de la misma manera conmigo, me voy con el gordo de Papa Noel, que aunque me cae fatal, igual es más obendiente. Y visto lo rápido que pasa el tiempo, creo que no tendré tiempo de pedirle un novio, así que casi mejor que iré encargando un marido.
De todas formas, y por su seguridad (y por el futuro de los regalos de los niños de España), espero que a la segunda vaya la vencida.
Me quedo a su entera disposición para cualquier duda o sugerencia.
Afectuosamente.
domingo, enero 04, 2009
Australia
No sé si por las críticas que había leído, por el cartel (demasiado pastel), por su largo metraje, o por el tema de la película, la verdad es que se me habían pasado las ganas de ir a verla.


sábado, enero 03, 2009
Contenta
...
...
(A quien me dijo esto, todas mis sonrisas. Y mi promesa de contentarme... cada día más)
...
...
viernes, enero 02, 2009
Miradas
(Gracias por la foto, C.)
miércoles, diciembre 31, 2008
Mis doce uvas
1.- Alejarme de todo lo que me hizo daño en 2008.
2.- Quererme más.
3.- Querer un poquito menos a quien no se merece más.
4.- Sonreírme cada mañana al mirarme en el espejo.
5.- Seguir buscando... para al fin, encontrar.
6.- Ganar.
7.- No cometer los mismos errores que los de este año que hoy acabamos.
8.- Escribir más y mejor. Y a ser posible, algo serio.
9.- Volver a ser quien fui.
10.- Tener la capacidad de elegir, de decidir.
11.- Ser yo.
12.- Estar cerca de ti.
¡Feliz 2009!
martes, diciembre 30, 2008
Libros
Son días de regalos.
Días de libros.
Dice la contraportada que "Esas pequeñas cosas"es un regalo para esa persona excepcional cuya generosidad cambió las cosas. Para alguien que se merece un "gracias" muy especial".
De sencillas ilustraciones y frases que te hacen pensar, lo único malo es que te lo lees en dos paradas de autobús, pero yo sigo dándole vueltas porque desde el sábado encuentro nuevos matices.
Mis preferidas:
"Los que más ayudan son quienes se quedan cuando ha pasado el primer arrebato de compasión".
"Me vi reducida a la melancolía por la brutalidad de los demás. Tú me recogista, me sacudiste el polvo, me devolviste la seguridad y la esperanza".
"Gracias poe estar ahí cuando me embarqué en alguna idiotez... Y por quedarte a recoger los platos rotos sin decir ni una sola vez: ¡Te lo advertí!"
(Y ahora me voy a por "El Secreto" que es, a estas horas, lo único que me espera junto a la almohada).
lunes, diciembre 29, 2008
El Intercambio
domingo, diciembre 28, 2008
Le bastaron nueve palabras
...
...
Los amantes:
Ellos son dos por error que la noche corrige
...
sábado, diciembre 27, 2008
Dedicado
Gracias LM por permitirme robarte horas de sueño para enseñarme a colgar vídeos como éste.
Pero sobre todo, gracias por ser el dueño de mis sueños.
jueves, diciembre 25, 2008
37
"(...)
Ese mismo día, el 25 de Diciembre de 1971, mira tú por donde estabas llorando como una loca. Supongo que despistada sin saber muy bien qué hacías por aquí.
Hay días maravillosos".
37 años después, aún tengo dudas de qué hago por aquí.
Pero sé que en cada cosa que hago me dejo el corazón.
Y hoy, además, lo reparto entre todos los que continuáis mirando a la luna roja.
Hay días maravillosos, sí.
Y éste puede serlo.
miércoles, diciembre 24, 2008
Reencarnación
domingo, diciembre 21, 2008
Preguntando, gerundio
"Si no fueras tan preguntona, serías perfecta".
Pero como la perfección no es un objetivo en mi vida ni algo en lo que crea ni tan siquiera le veo utilidad alguna, me sigo preguntando. Porque si no, no sería yo.
Y entonces, no te gustaría.
Tengo en estos días tantas preguntas y encuentro tan pocas respuestas que he decidido arrojar aquí alguna de ellas.
¿Por qué?
¿Por qué tanta falta de tiempo, tanto exceso de ganas?
¿Por qué tantas ausencias?
¿Por qué tus miedos, tus dudas?
Pero sobre todo, ¿a cuento de qué tanto silencio?
¿Qué significa echardemenos?
¿Es lo mismo echar de menos mis conversaciones que echarme de menos a mí?
¿Por qué últimamente todos vienen a contarme lo mismo?
¿De dónde saco ya la fuerza? ¿Y el valor?
¿Cómo decirte lo que pienso, sobre todo lo que siento?
¿Cómo lograr entenderte?
Preguntar no siempre es fácil. Es cierto que responder, en ocasiones tampoco.
Pero lo fundamental es poder hacerlo mirándose a los ojos.
Hablar.
Hablarse.
Sentirse.
Mucho mejor.
Ni hablar por hablar,
ni hablar sin escuchar
pero es cierto que hablando se entiende la gente.
Y yo, a ti, te entiendo mucho mejor cuando me hablas.
Sí, unas veces pregunto y siempre respondo.
Y no creo que si un día me diera por la perfección dejara de hacerlo.
domingo, diciembre 14, 2008
Siroco
Había comenzado a sonreír. Después de tanto tiempo en el que los ojos se le habían acostumbrado a un exceso de lágrimas.
Nunca había creído en los milagros, pero esta vez entendió que existe una diosa llamada fortuna y que por fin los dioses le concedieron un trato de favor.
Poco a poco, sin darse cuenta, fue abandonado los miedos, las incertidumbres. Se fue acostumbrando a sonreírse cada vez que se miraba en el espejo, a sonreírle al viento, a sonreírle a todos, hasta a su propia sombra.
Fue, primero, como un siroco; lo más parecido a una dulce ráfaga de viento de primavera. Más tarde cogió la fuerza de un huracán. Llevándose por delante desgastes y soledades. Las ojeras eran ahora de felicidad. De horas negadas al sueño en favor de eso que enseguida llamaron magia. Porque la magia existe y estaba más cerca de lo que creía. Tiempo de amaneceres infinitos, de secretos al oído, de tatuarse la piel, de corazones pintados en la pared, de cuentos con final feliz.
Pero lo que ella no sabía es que los huracanes acaban convirtiéndose en tornados. Más pronto de lo que quería y mucho más de lo que se hubiera imaginado, las fuerzas de la naturaleza se volvieron en su contra. Y otra vez sintió cómo la estructura que la sujetaba al suelo salía volando dejándola desnuda, asustada, patas arriba. Con miedo.
Otra vez.
Ahora sabe que los sueños, de vez en cuando, se cumplen.
Pero que las pesadillas no tardan en aparecer.
Y cada día al despertarse no quiere dejar de pensar cómo volver a que su sueño se haga realidad. Porque un tornado, al fin y al cabo, acaba desapareciendo.
Y tras la tormenta siempre llega la calma.
Al menos, eso dicen.
sábado, diciembre 13, 2008
En un parking
Hace un rato, pagando el parking en la estación del AVE:
- ¿Me das un recibo, por favor?
- No.
- Perdón... ¿cómo dice? (dejo de tutearle y paso al usted, como si quisiera protegerme).
- Que no te doy nada. Hasta que no me regales tus ojos, no te lo doy.
- (Respiro aliviada). Pero, ¿para qué querrías mis ojos? Me quedaría sin poder hacer nada...
- No te preocupes, yo sería tu guía.
- Estoy segura que te cansarías. Te cansarías muy rápido. Todos los hombres os cansáis muy rápido.
- Tienes razón. Enseguida nos cansamos. Pero mira que soy un buen guía...
(Pido perdón por este post pelín egocéntrico. Pero es que ha sido tal cual, y me ha parecido tan adecuado a este momento que me ha hecho mucha gracia.
Tal vez porque aún escucho los ecos de aquel maravilloso "Lo único que tengo claro en la vida es que tus ojos son los más bonitos del Universo".
Y porque sé que los hombres, efectivamente, enseguida se cansan.
O enseguida huyen.
O enseguida salen corriendo.
O enseguida se van).
jueves, diciembre 11, 2008
El encuentro
Una de las cosas que más me gustan de mi ciudad, Madrid, es la perpetua sensación de anonimato. Nadie te conoce, nadie te controla, nadie critica, nadie sabe más de ti... Nadie te encuentra.
En Madrid es difícil encontrarte con alguien... así por casualidad.
Bueno, eso creía.
Hoy he cambiado mi rutina de horarios y recorridos. Y aunque ese camino no me es del todo ajeno, por circunstancias que no vienen al caso, lo he recorrido a una hora en la que jamás paso por ahí.
Puente de los Franceses. Alrededor de las 12 de la mañana. Escuchando música en el coche. Me paro en el semáforo en el que me paro todos los días. No hay forma de encontrarlo en verde.
Cuando circulas por Madrid es difícil observar los coches que pasan a tu alrededor. Nunca me fijo en ninguno.
Casi nunca.
Desde el semáforo veo tu coche. No sé por qué pero me fijo en él desde lo lejos. No es que estuviera muy brillante. Enseguida bajo los ojos a la matrícula. Tres simples letras (DDX) me dicen que estoy en lo cierto.
Y me pregunto por qué hoy, por qué así, por qué en ese preciso instante. Pienso en las casualidades y en si existen. En si por algún oculto capricho de la vida tu vida y la mía están hechas para confluir.
Tan cerca y tan lejos. Es curiosa la vida.
Quiero pitar pero algo me dice que no. Quiero bajar la ventanilla y gritar pero alguna incapacidad mental transitoria me impide hacerlo.
Y me quedo ahí, petrificada, sin saber a dónde tirar. Hoy que podría darme la vuelta y seguirte hasta donde tú hubieras querido llevarme.
No encuentro los pedales, no reconozco la palanca de cambios, no veo el verde de adelante ni esucho el claxon de las prisas del de atrás.
Pero ha sido hoy. Justamente hoy.
Y aunque no encuentro razones, a las rayas de la carretera no he dejado de preguntarles si algún día seré capaz de vivir sin echarte de menos.
martes, diciembre 09, 2008
Efímero
jueves, diciembre 04, 2008
Hombres
Divertida velada a dos bandas en torno a sendos cócteles (Dry Martini para él, Piña Colada sin alcohol para mí).
Converso con mi amigo LM sobre la vida, las relaciones, los hombres, las mujeres... Hablamos de la vida, sí.
LM tiene 35 años, quiero decir, es un hombre joven, dato nada baladí para lo que viene a continuación. Además, es cabal hasta donde yo sé, inteligente, sensato y bastante razonable.
Pues bien, a pesar de todo eso, de sus legítimas facultades y de sus esplendorosos 35, va y me suelta dos teorías que dice son una realidad entre los de su género. Atención:
1.- Que los hombres nunca terminan una relación hasta que tienen la próxima agarrada. Y bien agarrada.
Y me dejó pensando. Pero no fui lo suficientemente valiente como para decirle que probablemente tenía razón, que si miro mi experiencia personal esa teoría es cierta, que mi último hombre no me dejó hasta que tuvo su cama bien cubierta, que conozco a muchos amigos que van por ese camino, que vivimos en un mundo en el que es demasiado fácil cambiar de camisa, que la valentía no está al alcance de todos, que las mentiras cotizan al alza...
Lo que más pude fue sonreírle y decirle que no estaba de acuerdo con esa teoría. Que había muchos hombres que no actuaban así y que eso no era más que un tópico.
Su segunda teoría creo que fue aún peor.
2.- Que los hombres, por lo general, no soportan las relaciones con mujeres muy inteligentes.
Y aunque en aquel momento también se la negué, creo que en el fondo algo de eso hay.
No me gusta generalizar, nunca. Y aborrezco los tópicos que no llevan a ningún lado, pero reconozco que, como mujer preguntona que soy, mis preguntas no siempre son bien acogidas. ¿Pasará lo mismo con la inteligencia?
Tengo mis dudas.
Teorías que dichas por otro perfil de hombre hubieran sonado machistas, incluso retrógradas, pero que sentenciadas por un tipo joven con la cabeza bien amueblada se merecen que al menos me quede un rato pensando en ellas.
Y que sin duda me han servido para conocer un poco mejor al género masculino.
Cogimos el dry martini y la piña colada y...
¡por los hombres!
Chin chin.
lunes, diciembre 01, 2008
sábado, noviembre 29, 2008
Hubiéramos amanecido
Hubiéramos amanecido
entre los retales de pasiones inagotables,
aferrados al lecho del placer,
acariciando ecos de azúcar y sal.
Hubieras amanecido
buscando calor,
regalando una sonrisa a medias
que me dice que la felicidad ni se compra ni se vende.
Hubiera amanecido
sorteando las sombras de tu cuerpo
escondiéndome en el rincón de tu imaginación
que una vez más, me altera.
Y me grita,
vida.
Hubiéramos amanecido
cantándole al sol
prometiéndonos escalofríos sin apenas tocarnos
diciéndonos sin palabras
abrasados por esa varita que algunos llaman química.
Atosigados por tanta urgencia,
indómita y egoísta,
que nos maneja como a dos niños.
Ignorantes de que nada se puede hacer
cuando todo está dicho.
Bebiendo la perfección de aquel baile
cuyos pasos no fueron enseñados,
pero tantas veces imaginados.
Respirando alientos de vida,
naufragando por mares de silencio
sin apenas tiempo
para un nuevo desafío.
Hubiéramos amanecido
entre lianas de besos,
en medio de una selva ingobernable,
conjurando a ese momento
para hacerlo eterno.
Para volver a ese amanecer,
hoy
mañana
y siempre.
Sí, amanecemos.
martes, noviembre 25, 2008
En el dentista
En ocasiones, es necesario sufrir para dejar de sufrir.
En cualquier caso, nuestro objetivo vital ha de ser no sufrir.
Y sobre todo, no permitir que nadie nos haga sufrir.
(Hay que ver lo que da de sí estar sentada en ese potro de tortura que es, para mí, la silla del dentista, mientras te sacan una muela.
Miento, dos.
Y la duda de saber si me habré quedado sin juicio para siempre, que esa es otra).
domingo, noviembre 23, 2008
Sin darme cuenta
Sin darme cuenta
y mucho mejor, río.
jueves, noviembre 20, 2008
Aires nuevos

martes, noviembre 18, 2008
Incómodo
Debe ser incómodo vivir discriminando comentarios anónimos, apagando el ordenador con cada visita sorpresa, o incluyendo claves imposibles de recordar.
Debe ser muy incómodo vivir entre mentiras, recordando verdades a medias y olvidando lo que nunca se llegó a decir.
Debe ser muy incómodo vivir sin amar, con miedo a los tequieros, sin ganas de soñar.
... Debe ser tan incómodo que no lo puedo ni imaginar.
lunes, noviembre 17, 2008
Finales
Como escritora, me gustan los finales que no son del todo felices.
Como vividora, prefiero las perdices de los finales felices.
Como superviviente, me basta con llegar al final.
sábado, noviembre 15, 2008
El baile
Supongo que por muchos motivos.
Porque os he cogido cariño y mucho gusto a mirar por esta ventana de esperanza, porque es difícil renunciar a lo que nos hemos acostumbrado, porque yo soy esto (y mucho más), porque lo necesito tanto como respirar (escribir), porque estoy llena de vida, porque me llegó un e-mail diciendo "yo rezo porque nunca cierres tu blog", porque es una gozada saberme querida, porque he pensado que me gustaría enseñarles este blog a mis hijos futuros, porque lo empecé con mucha ilusión y así debe continuar.
Por muchos motivos.
Pero sobre todo, porque quiero.
Recuerdo que cuando era pequeña, era una niña muy tímida. Tan vergonzosa que hablaba muy bajito para que no pudieran oírme. Las monjas de mi colegio me regañaban por no levantar la voz. Sin embargo, lo que más me gustaba era que me eligieran en clase para leer en voz alta. Porque se trataba de contar historias escritas por otros. Entonces, desaparecían mis miedos y mis pueriles vergüenzas. Aparecía la niña R. segura, capaz de comerse el mundo y de convencer al más escéptico de que la historia que estaba leyendo era buena.
En cuanto cerraba las tapas de lo que me mandaban leer, volvía a mi situación de enfermiza timidez.
La vida me ha hecho desprenderme de esa timidez de todo a cien, aunque por ahí se han quedado algunas vergüenzas que manejo como mejor puedo, y que algunos despistados pueden confundir con altivez o seriedad en exceso.
En aquella pista de baile volví a descubrirme como la mujer que nunca debí dejar de ser y sobre todo, como la que quiero seguir siendo: fuerte, segura, y capaz. Olvidados los miedos, no hay mucho que temer.
Por eso vuelvo.
Por cierto, ¿alguien quiere bailar conmigo?
domingo, noviembre 09, 2008
Referéndum
Los referéndums se hacen para cosas serias, vale.
Que si OTAN sí, OTAN no. Que si República o Monarquía. Que si esto o lo otro.
De acuerdo.
Pero es que esto también es importante.
Y es que ando estos días con dudas.
Con muchas.
Y después de darle muchas vueltas, pensar los pros y los contras, no encuentro una respuesta consecuente.
Así que planteo un referéndum.
Mejor dicho, os lo planteo a vosotros.
¿Seguir o no seguir?
¿Mantener viva a mi verdadosa o dar muerte para siempre a esta luna roja que anda un poco desteñida?
Los motivos que encuentro para una y otra decisión son encontrados: Por un lado, quiero protegerme. Por otro, no puedo evitar mirar de reojo a ese contador que supera las 93.500 visitas (ni en sueños pensé en llegar ahí cuando abrí este blog) y pensar en que esta página la hacemos entre todos, y quizá dejar de escribir sea pelín egoísta.
Total, que estoy hecha un lío.
Y como en estos días me sobran problemas y ando más bien escasa para tomar decisiones, ésta que es de las más fáciles... la dejo en vuestras manos.
El referéndum es claro:
¿Muerte o vida para Verdadosa?
domingo, noviembre 02, 2008
Andresín
Desde que era bien pequeña, mi padre me llamaba Andresín. No sé muy bien quién era ese personaje, pero me llamaba por su nombre siempre que conseguía lo que me proponía; cosa que ocurría... con mucha frecuencia.
Nunca he sido especialmente caprichosa, pero sí he conseguido muchas de las cosas que he perseguido. Esto tiene dos matices: el malo (pesada hasta decir basta) y el bueno (perseverancia y fuerza de voluntad, que me han acompañado desde siempre).
Todavía hoy, con 36 maravillosos años, se refieren a mí como Andresín cuando me ven perseverar y perseguir muchos de mis sueños. Saben que, más tarde o más temprano, de una forma o de otra... acabaré consiguiéndolos.
Por eso me gusta mucho la frase de "querer es poder". Y que nadie me la discuta ahora.
Y por eso, hoy, domingo principios de Noviembre, a punto de dar las 9 de la noche, sé que puedo conseguir lo que más deseo en el mundo.
Es cuestión de tiempo.
... Y ya me falta menos.
viernes, octubre 31, 2008
Reencuentros
Mes de Agosto de 1945. Un soldado de la marina norteamericana besa apasionadamente (como deben ser los besos) a una enfermera.
La fotografía, que luego daría la vuelta al mundo, fue hecha por Victor Jorgensen en Times Square y es conocida como "Beso de despedida a la guerra".
Curiosamente, y contrariamente a lo que muchos piensan, ésta no es la foto de una despedida. No. Ni de una pareja. El soldado y la enfermera ni se conocían. Se acababan de encontrar por primera vez. El soldado la besó por lo feliz que se sentía al volver a casa después de mucho tiempo fuera , y también para celebrar el final de la guerra.
Personalmente, no me gustan las despedidas. Ni las grandes ni las pequeñas. Ni las parasiempre ni las hastadentrodeunasemana. No soporto decir adiós. Para ser exactos, no tengo necesidad.
Me gustan en cambio los encuentros, sobre todo los reencuentros, las sonrisas con nervios en los aeropuertos, las ganas que no se pueden controlar instantes antes de coger el teléfono y decir: "Espérame, que ya voy".
Por cierto, los reencuentros siempre con besos. Cuanto más apasionados, mejor.
jueves, octubre 30, 2008
miércoles, octubre 29, 2008
Por el mundo
A todos, en mayor o menor medida, en algún momento del día, nos gusta mirarnos el ombligo.
Y para un blog, mirarse el ombligo es acudir al maravilloso Google Analytics, para comprobar quién te lee, con qué frecuencia, cuántos lo hacen a diario... En fin, un poco voyeaur pero en versión cibernética, claro.
Y hoy me ha dado por mirar los países que más se detienen en esta página.
Por detrás de España, están México, Argentina y Chile. Aparecen prácticamente todos los países latinoamericanos, que por idioma es lo normal. Y Estados Unidos, que por número de personas, tampoco es tan raro. Pero sigo con la lista y para mi sorpresa, me encuentro con países tan dispares como Netherlands, Tanzania, Vietnam, Nigeria, o China como visitantes habituales.
No dejo de preguntarme cómo llegarían hasta aquí y los motivos por los que decidieron quedarse.
Sean cuales sean, a ellos, a vosotros, a todos,
gracias.
martes, octubre 28, 2008
Inteligencia
"La mujer necesita menos cerebro para igual inteligencia".
Por supuesto, no lo digo yo. Lo dice alguien tan sensato como para definir la inteligencia como "lo que uno hace cuando uno no sabe que hacer".
Interesantísimas declaraciones de un tipo inteligente.
lunes, octubre 27, 2008
Eligiendo
Las mentiras... duelen siempre.
Las verdades... en ocasiones hacen daño.
Entonces, difícil elección.
¿Qué prefieres: que te engañen o que te digan la verdad aunque duela?
¿Es cierto eso de que ojos que no ven corazón que no siente?
¿Prefieres ir con la verdad por delante o no lo dudas y mientes en cuanto puedes?
Y una última duda:
El mentiroso, ¿hasta dónde ha de mantener su mentira? ¿debe rendirse ante la más mínima pillada? ¿es capaz de creerse sus propias mentiras?
Lo pregunto porque las mentiras duelen,
pero hay verdades que se clavan como puñales.
viernes, octubre 24, 2008
Con las sirenas puestas
Media tarde en la oficina. Suena el móvil. Ring ring.
"Corre, voy a doblar Alcalá, bájate a tomar un café".
Es mi amigo P.
Trabaja en el SUMA (emergencias de la Comunidad de Madrid), pero hoy (como tantos otros días) está de voluntario en el SAMUR, que pertenece al Ayuntamiento de Madrid. Siempre de aquí para allá, sin rumbo fijo, a golpe de sirena, sin tiempo, con prisa.
Con ganas de ayudar.
Con fuerza para enfrentarse al nunca sé lo que me voy a encontrar.
Sin lágrimas pero estoy segura que, en muchas ocasiones, con ganas de llorar.
Sin poder expresarlos, pero con los mismos sentimientos que cualquiera de nosotros.
Bajo rápidamente desde el quinto piso. No tardo ni dos minutos.
"¡Por fin voy a conocer la ambulancia por dentro!", pienso.
Además, voy a ver a su hija que trabaja como enfermera con él, a quien conocí siendo una niña y ya es toda una mujer.
Apenas pongo el pié en la calle, le veo haciéndome un no con la cabeza.
"Tenemos que irnos. Ha habido un incendio aquí mismo. Hay una mujer tendida en el suelo. Luego te llamo".
Sonido de ambulancia.
Y de acelerador.
Las luces intensas del coche se pierden en apenas unos segundos por las calles de Madrid.
Algún compañero del trabajo al verme apoyada en la ambulancia del SAMUR, me pregunta si estoy bien.
Y me subo a la oficina con ganas del café y de un poquito de conversación con mi amigo y con su hija.
Cojo el mismo ascensor pero ahora en dirección contraria; toca subir.
Pero me quedo pensando.
Pensando en esos ángeles de la guardia que tenemos y que apenas nos damos cuenta.
Personas que, en muchos casos (como éste) de forma voluntaria dan su tiempo y su valor para ayudar a los demás.
En grandes ciudades como Madrid estamos acostumbrados a compartir tráfico con sirenas, ambulancias, emergencias... Como mucho, nos apartamos en cuanto los vemos por el retrovisor.
Pero pocas veces nos paramos a pensar la importante labor que desempeñan todos y cuantos van dentro de esos vehículos.
Mi pequeño, pequeñísimo homenaje a quienes hacen de su generosidad un verdadero oficio.
miércoles, octubre 22, 2008
Tatuaje
martes, octubre 21, 2008
Soñar
Al fin y al cabo, como dijo el gran Calderón, "que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son".
sábado, octubre 18, 2008
¿Juegas?
También podéis proponer cuál debería ser el premio...





