lunes, marzo 16, 2009

El primer año

Dicen que el primer año de una relación es el más difícil. No estoy de acuerdo.

No sé lo que la vida nos deparará, pero soy consciente de que nuestros primeros doce meses juntos han sido maravillosos.

Sin duda nuestro amor fue todo un flechazo. Amor a primera vista. Hablo por mí.
En cuanto te vi, hace ya siete u ocho años, supe que serías para mí... que acabaríamos juntos. No fue hasta el año pasado cuando finalmente me decidí.
Te busqué por todas partes. Esta vez te busqué. No voy a negarlo. ¿Y?
Y como el que busca encuentra, te hice mío.
Reconozco que fue rápido. Y sobre todo, muy emocionante.

Aquel día de marzo de 2008 estaba más nerviosa de lo que creía. Habíamos quedado que te recogería a las cuatro de la tarde. Hoy te descubro que incluso me tomé el día libre en la oficina.
Elegí mi ropa con cuidado, yo también quería gustarte. De negro. No, de blanco. Finalmente, de rojo.
El lugar elegido: Alcalá de Henares, en medio de un polígono industrial al que ya no sabría llegar.

De camino a tu casa, recordé todo lo que me habían contado de ti: tu fuerza, tu potencia, tu saber estar, tu dominio de las situaciones, tu atractivo, tu personalidad. Eras mi héroe, y por fin te había encontrado. Sonreí al acordarme también de aquel imbécil que te criticó por tu tamaño, como si no hubiera aprendido que el tamaño no es lo más importante.

La verdad es que no me costó nada adaptarme a ti. Hoy quiero que lo sepas. Que te dominé enseguida. Que no me hizo falta aprender a quererte... porque es imposible no quererte.
Que me gustas por dentro y por fuera, por delante y por detrás, cuando vas despacio y sobre todo cuando te aceleras. Que te cuido porque realmente te lo mereces.
Y que después de haberte probado, puedes estar seguro que no te pondré los cuernos con ningún otro... de momento.

Me has ganado.
Que lo sepas.

Eres grande..., pequeño.




domingo, marzo 15, 2009

Nosotras

Regla número 1 de las amigas:

Jamás te fijes en el hombre que le gusta a una amiga tuya. Jamás.
Eso incluye no tontear, no querer ser protagonista, no tocarle, no ponerle caritas. No acosarle.

Ayer, sin quererlo, asistí perpleja a un acontecimiento de este tipo.
En ocasiones soy demasiado ácida con el género masculino, pero hoy no tengo más remedio que serlo con el femenino.
¿Dónde está la integridad?
Ser mujer incluye muchas cosas. Y últimamente veo actitudes que sin ningún género de dudas, son criticables.

Tengo asumido que ser mujer soltera en esta época es difícil. Si lo das todo, mal pero si te lo quedas, peor. Si vas muy rápido, eres algo ligera y si vas muy lento, una estrecha. Si esperas que te llamen, demasiado clásica. Si llamas tú, demasiado directa. Si haces que te importa, probablemente no consigas nada, pero si haces que no te importa, te estás haciendo la interesante.
Reconozco que andamos algo perdidas últimamente. En nuestra actitud con los hombres. Es malo generalizar, pero lo llevo viendo con bastante frecuencia, para qué negarlo. Pero el colmo es que una mujer intente quitarle el novio, ligue, futurible, presunta ilusión o lo que sea a su amiga. Teniendo amigas así, no es necesiario tener enemigas.

Me gustan mucho las mujeres firmes, las que saben lo que quieren y hasta dónde quieren llegar. Pero sobre todo, las que llegan a ese lugar sin pisar a otras mujeres, sin hacer daño a nadie, sin quedarse lo que no es suyo. Las que respetan a sus amigas y sobre todo se respetan a sí mismas.

La verdad es que estoy sorprendida. Hoy tengo la tarde escéptica en cuanto a relaciones se refiere (e incluyo todas). Y es que hay cosas que no me gustan...
Y además, no las tolero.

jueves, marzo 12, 2009

¿Acto involuntario?

Este post nace del interesante debate que se ha creado en los comentarios del anterior. A raíz de la frase del rímel de la MacLaine, y de las lágrimas que conlleva el enamorarse de un hombre casado (valdría igual con una mujer casada), el tema es si enamorarse es un acto cien por cien involuntario.

¿Por qué nos enamoramos de personas comprometidas?
¿Por qué lo hacemos de personas que no nos convienen?
¿Sería eso evitable?
¿Ese amor surge porque la persona libre lo inicia o es realmente la persona comprometida la que primero lanza el anzuelo?
¿De verdad manda la cabeza sobre el corazón en cuestiones de enamoramientos?

Sin pensarlo demasiado, yo diría que enamorarse es un acto involuntario. Mejor dicho, enamorarse de determinadas personas. Hay veces que simplemente... ocurre, y ni tú misma sabes por qué. Y cuanto más esfuerzo pones en que no, antes acaba en un sí.
Quizá de ahí el enamorarnos de personas equivocadas. ¿A quién no le ha pasado?

Claro que si me paro a pensarlo, y a mis treintaymuchos, sé que para enamorarse bien también actúa la voluntad: la buena. Y que hay veces en que hay que fiarse de la buena voluntad, y poner nuestra cabeza en la balanza.

Ahora bien, enamorarse de personas casadas o comprometidas... No creo que se trate de robar, ni de quitar nada a nadie. Para empezar, creo que en este tipo de relaciones quien da el primer paso es, en la mayoría de los casos, la persona con relación que está dispuesta a comenzar una nueva. La persona libre se deja seducir por la ocupada... y ahí nace el problema. Y para terminar, creo que cuando una persona ocupada se fija en otra es porque su relación anterior está como mínimo, en la UVI.

Me enamoré una vez de un hombre que por aquel entonces estaba casado. Pero... ¡¡se estaba separando!! Reconozco que fue él quien se fijó en mí. A mí no me gustan los casados, más que nada... porque uso rímel todas las mañanas, después de haberme rizado las pestañas. Curiosamente, esa relación se convirtió en una de las más importantes de mi vida, con uno de los hombres que más perdura en mi piel.

Pero también quiero incorporar otro matiz: ¿Qué pasa cuando la persona comprometida lo esconde? Las personas somos libres de enamorarnos, incluso... de quienes nos mienten. No todos jugamos las mismas normas, está claro. Y la cobardía se instala en muchas pieles que no se atreven o no quieren reconocer sus verdades. La persona libre se enamora de quien cree también libre, quien ha jugado a engañar..., hasta que se descubre el pastel. ¿Dónde queda el acto involuntario de enamorarse del que hablábamos en las primeras líneas?

Así que, llegado a este punto, creo que cada persona nos enamoramos a nuestra manera, que no tiene porque ser la misma. Ni yo misma me enamoro de la misma forma de distintas personas. Y mi forma, tiene más que ver con el corazón que con la cabeza. No me vale eso de "enamórate de ese que te conviene". Tampoco "olvídate de él que no te conviene".

Pero ahora no quiero ni casados ni comprometidos a escondidas, ni engaños ni dificultades. Quiero amores fáciles. Totalmente voluntarios. Y sobre todo, libres.
Será que me estoy haciendo mayor.

domingo, marzo 08, 2009

Mujeres

"He perdido mi reputación. Pero no la echo en falta"

(Mae West)
...

...



"Cuando una se enamora de un hombre casado no debería ponerse rímel".

(Shirley MacLaine, en "El apartamento")


...

"Ojalá que la espera no desgaste mis sueños"

(Marily Monroe)


...
...
...

sábado, marzo 07, 2009

Mis emociones

"Hoy brindo porque despues de esta vida separados .. haya una eternidad .. pero solo si me da la oportunidad de conocerte"
...
...

jueves, marzo 05, 2009

La mujer que necesitaba los tequieros

Había una vez una niña (bueno, para qué vamos a engañarnos... una mujer) a la que le gustaba mucho que le dijeran tequiero. Y mira tú por dónde, hoy había recibido tres tequieros. De dos amigos (sin más) y de una amiga (sin más). Por vías distintas: e-mail, de viva voz en medio de una carretera, y a través del teléfono.

Y mira tú por dónde, aquella niña (ya mujer) hoy se siente feliz.

Hay quien necesita fumar, beber, jugar, drogarse...
Cada cual con sus vicios, sus obsesiones, sus necesidades.
Ella necesita querer.
Y también sentirse querida,
saberse querida.

Hoy lo sabe así.
Y sonríe.

martes, marzo 03, 2009

La media vuelta

Divertida cena a dos bandas en un restaurante mexicano.
Había mucho de qué hablar.
Mucho que contar y también mucho que escuchar.
"No sabía que comieras tanto, R."
Y allí, entre enchiladas, tacos, totopos, quesadillas y frijoles... música en directo.

Se acercan tres mariachis por las mesas.
Los clientes les piden las canciones que quieren oír.
Mi compañero de cena me dice que elija yo.
Cuando me preguntan, no tengo ninguna duda:
"La media vuelta", por favor.



Te vas porque yo quiero que te vayas
A la hora que yo quiera te detengo
Yo sé que mi cariño te hace falta
Porque quieras o no
Yo soy tu dueño
...
Yo quiero que te vayas por el mundo
Y quiero que conozcas mucha gente
Yo quiero que te besen otros labios
Para que me compares
Hoy, como siempre
...
Si encuentras un amor que te comprenda
Y sientas que te quiera más que nadie
Entonces yo daré la media vuelta
Y me iré con el sol
Cuando muera la tarde
...
Te vas porque yo quiero que te vayas....

domingo, marzo 01, 2009

Un cuento

"Anda tía, cuéntame un cuento... Pero de los tuyos, ¿eh?"
Y me encanta, claro.
Siempre es igual: los imagino a toda velocidad, se los cuento de la mejor manera posible, y al llegar a casa los escribo haciendo todos los cambios que considero oportuno.
Y los guardo.

Para mí, es más fácil escribir con referencias a mi realidad. Y aunque siempre tiro de imaginación y fantasía, el origen de mis historias está casi siempre relacionado con las cosas que me pasan.
Y así empiezo a tirar del hilo...

Este cuento surgió de una maravillosa pregunta que le hizo la hija de un amigo mío a su papá. Me pareció sublime, con esa sensatez aplastante de muchas de las dudas que surgen en esas cabecitas de los cuatro o cinco años:



Papá, ¿por qué las mujeres tenemos mejor cara por la noche que recién levantadas?, preguntó la pequeña Lucía.
Cinco recién cumplidos. Pocos años y mucha curiosidad. La que cada instante le llevaba a hacerse las más inverosímiles preguntas. Y de paso, hacérselas al que pillara más a mano.
Hoy le había tocado a su padre.

Los segundos se hicieron eternos. No era fácil encontrar la respuesta que pudiera convencer a esa niña de mirada de océano.
Además, lo primero que le vino a la mente no era respuesta para su hija pequeña. A sus amigos les hubiera contestado que todo depende del hombre con el que esa mujer pase la noche. Respuesta invalidada. Había que buscar otra.

Tampoco era cuestión de incordiar al recién inaugurado espíritu femenino de la pequeña, así que la respuesta de la falta de maquillaje tampoco vería la luz. Demasiado cruel para una niña de cinco años que ya le había pedido a los Reyes Magos su primera caja de maquillaje, y que aunque aún escribía con torpeza, era capaz de dibujar perfectamente sus rasgos ante el espejo con esas pinturas color pastel.

Porque no han dormido bien. Era tan simple esta respuesta que también la rechazó. Sobre todo, por incredulidad. ¿Cómo decirle a quien es capaz de dormir durante más de doce horas seguidas que eso… acaba por desaparecer con los años?

A falta de respuestas, recurrió al requiebro al que todos los padres son expertos.
Pues yo te veo igual de bonita por las noches que por las mañanas. No sé por qué dices eso, Lucía.

Se quedó pensando. En cuanto se quedó solo y tuvo un minuto, cogió su móvil para llamar a su mejor amiga. Cursiva


Hola querida. Pregunta de urgencia: ¿Tú eres de las que piensan que las mujeres tenéis mejor cara por la tarde o por la noche que recién levantadas?

Pues claro... No es muy difícil darse cuenta.

La rotundidad y la rapidez en la respuesta de su amiga le dejó de piedra. Pero había encontrado la horma de su zapato.

Y, ¿tú sabrías decirme por qué?

Pues sí, sabría... Pero no pienso decírtelo. Oía reír a su amiga. No creo que sea bueno que los hombres conozcáis todos los secretos de las mujeres. Pero, ¿sabes una cosa? Hay mañanas en las que me despierto radiante, todo depende ya no te diría tanto de dónde he pasado la noche sino de con quién... y sobre todo (seguía riendo), cómo. Y mucho me temo que la huella de la pasión no dura eternamente en mi rostro. Así que... cambio la respuesta: depende del día.

Mejor dicho, de la noche.




(Dedicado a todos mis amigos papis que se enfrentan a diario a las preguntas impredecibles de sus pequeños.
En especial, a esos papis que no ven tanto a sus hijos como querrían, y que luchan por demostrar que la paternidad es mucho más que un fin de semana alterno).

miércoles, febrero 25, 2009

Enamorada

Pues estoy contenta hoy.
Y es que hoy he sido capaz de enamorarme.
Ha sido breve, pero intenso.
Aproximadamente veinte segundos.
Total, ¿para qué quiero más?

De coche a coche.
Poco antes de las 10 de la mañana.
Allí parada, en el semáforo junto al Puente de Ventas.
Él me mira. Con descaro.
Yo le miro, claro. Hasta me quito las gafas de sol.
Creo que hasta le he sonreído.
Siempre he pensado que se liga mucho al volante.
Pero hay un problema de tiempo, es lo que tiene.
No hay nada perfecto.
Es un buen lugar para ligar... sin miedo a lo que viene después.
Porque no existe el después.
El semáforo se pone en verde, y cada cual... sigue su camino.

Pero esta mañana me he enamorado.
Y eso, en estos momentos, tiene mucho valor.

Por cierto, mañana volveré a estar en el mismo sitio... y a la misma hora.
Por si acaso.

lunes, febrero 23, 2009

¿Olvidado?

"Perdono, pero no olvido".
Pocas veces escucho frases tan vacías como ésta.
Al menos, para mí, lo es.

Porque me cuesta demasiado trabajo comprender que alguien es capaz de perdonar sin olvidar.
Lo he dicho en alguna ocasión: el único camino directo al perdón es, para mí, el olvido.
No me sale a cuenta perdonar pero no olvidar.
Creo que al final, genera rencor.
Y estoy convencida de que el rencor es uno de los peores sentimientos que podemos tener.
Sale caro. Demasiado.
El rencor sólo trae dolor. Y ese sentimiento tan abominable que es el odio.

Se lo oía hoy a una compañera de trabajo.
"Perdono, pero no olvido".
No tenía yo ganas de polémicas recién inaugurada la tarde.
Pero lo tenía que soltar.
Y te ha tocado a ti, Verdadosa.

Las veces que he perdonado, he tratado de olvidar.
Y creo haberlo conseguido.
No di con otra fórmula.
No digo que sea lo mejor, pero es en lo que creo.
Lo que a mí me vale.
Primero olvido, luego perdono.
Son dos esfuerzos en uno solo.

Es un tema apasionante.
Quizá, demasiado difícil para resumirlo en unas cuantas líneas.
Pero me interesan vuestras opiniones.
¿Quién empieza?

The Reader


Sólo diré que hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una película como con esta.
Sutil. Intensa. Impresionante.
...
De amores, pasiones y emociones, bajo la sombra de uno de los episodios más dramáticos de la historia de este mundo: el nazismo, con su brutalidad cobarde y deshumanizadora de los campos de concentración.
Y la lectura y la escritura que envuelven toda la trama. Orgullo y dignidad de la protagonista, aún poniendo en peligro su propia libertad.
...
Del director británico Stephen Daldry, que ya me subyugó en The Hours y me enterneció antes con la historia de Billy Elliot, está basada en la novela del escritor alemán Bernhard Schlink.
...
Imprescindible en esta noche de Óscar.
Se merece unas cuantas estatuíllas.
A ver qué pasa dentro de unas horas...


sábado, febrero 21, 2009

Prefiero

Prefiero una bofetada a una mentira,
estar aburrida que estar triste.
Prefiero estar sola que mal acompañada,
prefiero que no me llames a que me utilices.
Prefiero sentir a no amar,
ser valiente mejor que cobarde,
arriesgarme antes que dejar pasar.


Prefiero vivir que imaginar,
soñar que dudar,
prefiero ser alma que cuerpo,
tu ausencia a tu indiferencia,
mi sonrisa antes que la tuya.
Prefiero que me quieran a que me deseen.

Prefiero ser libre que vivir atada,
que me olvides a que me destruyas,
prefiero decir adiós antes que desaparecer,
mis verdades a tus mentiras,
mis ganas a tus desganas.
Prefiero ser que estar,
querer que odiar,
mirar hacia delante antes que atrás.
Prefiero encontrar antes que buscar.
Prefiero el rocío antes que la lluvia,
la luna llena mejor que nueva,
lo bueno por conocer antes que lo malo conocido.

Hoy, prefiero irme que quedarme.
Callarme antes que hablar.
Decirte hasta siempre que hasta nunca.
Prefiero llorar por mí que por ti.

Sí, hoy prefiero seguir.
Entérate, porque hoy no te prefiero a ti.
...
...

jueves, febrero 19, 2009

Nunca llegó

Es curiosa la vida, ya lo he dicho mil veces.
Releo lo que escribí por estas fechas hace un año.
Me encuentro con esto.
Y no puedo dejar de pensar en las malditas casualidades.
En los porqués.
En las causas.
Y en las consecuencias.


Se había estado embadurnado todo el cuerpo de aceite de coco. Sin prisa, como hacía cada día que quería sorprenderle. Había tardado segundo y medio en elegir ese aceite, ese olor, ese frasco. Porque era su preferido.
La liturgia, el ritmo, los rincones elegidos… eran los habituales, sin mayores licencias a la improvisación. Empezando por los hombros, siempre de arriba abajo. Brazos, pecho, estómago, lo que podía de espalda, muslos, pantorrillas, pies, terminando siempre por las manos. Mirada relámpago al espejo. La piel reluciente, chorreante, para otros ojos irresistible. Más dulce que de costumbre. Deliciosamente pringosa.
No más de cinco minutos. Era rápida y además, el timbre podía sonar en cualquier momento.

Un poco más tardó en elegir la ropa interior. Negra. No, mejor blanca. Roja tal vez. De encaje. No, mejor totalmente transparente. De rejilla, esa siempre le gustó. Cambio a última hora: esa de niña buena que tan buenos recuerdos le traía.

La cena a punto. De fácil elaboración pero muy pensada. Esto sí. Los sabores más deliciosos, las combinaciones siempre sorprendentes con las que ella le esperaba, su osadía hasta en la cocina, solía recordarle él. El vino, abundante. De un rojo vestido de magia. Las copas relucientes. Esperando su propia orgía que no tardaría en llegar.

No era la primera cita y sabía que no sería la última. Porque lo que vivían en aquel universo de sentidos era lo más parecido al paraíso. No necesitaban nada más. Les bastaba con mirarse, sonreírse, besarse primero, luego devorarse. En aquellos treinta metros cuadrados tenían todo lo que necesitaban para ser felices. Palabras seleccionadas para decirse al oído, brotando del alma, rubricando un deseo aplazado al segundo posterior. Caricias de esas que ponen el alma en vilo, si es que el alma permanece despierta en los momentos en los que la pasión gana.

Nunca me cansaré de noches como ésta, solía decir él mientras miraba con descaro esa piel tan llena de matices a la cual se acercaba cada vez más para respirar lo que él pensaba que era fragancia de vainilla.

Tardaba más de lo normal. Impaciente, ella se colocó el reloj de muñeca que tenía guardado en el cajón porque no le gustaba usarlo. Decía que no le hacía falta ponerse un reloj para llegar puntual a todos sus compromisos. Pero esta vez lo hizo.Se lo puso y se lo quitó otras catorce veces. Una por cada cinco minutos de retraso.

Se sentó a esperarle. Se levantó casi cuarenta veces. Se miró al espejo, se entretuvo como pudo sabiendo que nada le haría entretenerse. Miró de reojo a su teléfono móvil al que había subido el volumen del timbre para escucharlo desde cualquier lado de su casa, sabiendo que desde todos los sitios de aquella casa se escuchaba incluso con el volumen al mínimo.
Se quitó el brillo de labios de tanto mordérselos. Se lo volvió a poner. Se los volvió a morder.

La cena fría. El vino caliente. La piel pringosa que antes era de lujuria, ahora lo era de ridículo. El poder del tiempo, que todo lo transforma, todo lo cambia. Todo.

Sólo hubo un sms.
Fue dos semanas después.
Se me hizo tarde. ¿Nos vemos mañana?

martes, febrero 17, 2009

Otras cosas

Lo dijo Jorge Luis Borges:


"Ya no seré feliz.
Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo..."
...
...
...

lunes, febrero 16, 2009

Amigo

¿Cómo definir la amistad?

A veces es complicado.
Otras, es tan fácil como copiar y pegar:


"Aquí tienes mi regalo: un muñeco de nieve que hice el otra dia inspirado en ti .. rubio y de rizos, jajaja .. y de ojos verdes .. no te quejaras..."
...
...

(Gracias, A. -A también de amigo-.

Por mucho más de lo que te imaginas)

viernes, febrero 13, 2009

Frase


jueves, febrero 12, 2009

Dudando

Yo dudo
Tú dudas
Él duda
...
Nosotros dudamos
Vosotros dudáis
Ellos dudan
...
¿Alguien sabe por qué últimamente todos dudamos tanto?
...
....

miércoles, febrero 11, 2009

Escepticismo

Te lo preguntaba hace apenas unos minutos, mientras te oía bostezar al otro lado del teléfono:

- ¿Crees que hay días en los que todo sale bien y otros en los que todo sale mal? Es que yo hoy he tenido uno de los segundos.

- En la mayoría de los días, hay cosas que salen mal y otras que salen bien. Me has contestado con esa lógica aplastante que de vez en cuando se te escapa por cada poro de tu piel.


Tiene gracia que hoy acabe el día contándole lo que me duelen las mentiras a la persona que más me ha mentido en mi vida.
Es curiosa la vida. Un círculo raro en el que entramos y salimos. En el que abrimos las puertas y las cerramos. En el que dejamos pasar y echamos casi sin darnos cuenta.
Y esta noche pienso que hay personas que siempre se quedarán en ese círculo raro que es nuestra vida. Que hay uniones que se mantienen más allá de la propia razón. Que es fácil entrar y en ocasiones... muy difícil, salir.
Que quizá (y sólo quizá) hay miradas que se hacen eternas.

Y me da por pensar en eso que llamamos amor, en mis últimos cuatro años y medio, en lo que me está pasando, en por qué me pasa, en cuándo me llegará la tranquilidad que me falta, en los ecos de "algún día", en ese contenta me tienes que nació en la dirección equivocada, en el cumpleaños feliz que hoy no he podido cantar, en desapariciones que no comprendo, en lo difícil que es todo... con lo fácil que podría serlo.

Al final, nos quedamos mi pantalla y yo. Frente a frente. En silencio.
Sin dejar de preguntarnos la una a la otra ¿por qué?

Perdonadme que un mal día... lo tiene cualquiera.

¿Juegas?

Palabras en castellano que contengan las cinco vocales:
...
Murciélago.
Menstruación.
Educación.
Peliagudo.
Auténtico.
Euforia.
Adulterio.
Arquitecto.
...
...
¿Quién sigue la lista?

martes, febrero 10, 2009

Teoría de la evolución



Prometo que quien me lo mandado... pertenece al segundo grupo, es decir, al género masculino.
Y ahora llamadme provocadora. Hoy no perdería el tiempo en negarlo.

domingo, febrero 08, 2009

Define vaca

Ejercicio de redacción escrito por un niño que se conserva en el Museo Pedagógico de París.
El tema propuesto era: Describir un mamífero o un ave.

"El pájaro del que voy a hablar es el búho. El búho no ve de día y de noche es más ciego que un topo. No sé gran bosa del búho, así que continuaré con otro animal que voy a alegir: la vaca.

La vaca es un mamífero. Tiene seis lados: el de la derecha, el de la izquierda, el de arriba y el de abajo. El de la parte de atrás tiene un rabo, del que cuelga la brocha. Con esta brocha se espantan las moscas para que no caigan en la leche. La cabeza sirve para que le salgan los cuernos y, además, porque la boca tiene que estar en alguna parte. Los cuernos son para combatir con ellos. La parte de abajo tiene la leche. Está equipada para que se la pueda ordeñar. Cuando se le ordeña, la leche viene y ya no para nunca. ¿Cómo se las arregla la vaca? Nunca he podido comprenderlo, pero cada vez sale con más abundancia.

El marido de la vaca es el buey. El buey no es mamífero. La vaca no come mucho, pero lo que come, lo come dos veces, así que ya tiene bastante. Cuando tiene hambre, muge, y cuando no dice nada es que está llena de hierba por dentro. Sus patas le llegan hasta el suelo. Las vacas tienen el olfato muy desarrollado, por lo que se le puede oler desde muy lejos. Por eso es por lo que el aire del campo es tan puro".

miércoles, febrero 04, 2009

Comentario hecho post

A riesgo de que me sigan llamando "investigadora de la realidad sexual de este país" (genial ese e-mail mañanero), hoy convierto en post el comentario que a la pregunta anterior dejó Xana: "¿Se pueden tener amigos con los que practiques sexo y no haya problemas?"


Para mí, es bastante complicado. Porque:

a) Tengo amigos con los que nunca pasará nada. Esos son amigos de verdad, de toda la vida. Que me da igual que sean hombres o mujeres, porque son eso... amigos. Y no quiero sexo con ellos. Quiero otras cosas.

b) Con los otros "amigos" con los que sí he cruzado esa barrera, seguramente quiera algo más que sexo. Una hora, un día, un mes, un año o una vida... pero querré algo más que el revolcón. Y ya se sabe, ahí empiezan a surgir los problemas.

Os toca...

lunes, febrero 02, 2009

Más

Maravillosa cena a cuatro bandas de sólochicas. Hablamos de la vida y de la muerte, claro. Pero sobre todo, de hombres. De lo confundidas que nos tienen. De lo raros que son (sois). De que no hay dios que os entienda. De lo distintos que somos. De tantas cosas.

Hasta que sale el tema del sexo.
Una de mis amigas mantiene que lo que más nos diferencia es que ellos (vosotros) queréis/necesitáis más sexo que las mujeres. Más frecuencia, se entiende. Yo, y prometo que en esta ocasión no es por mi afán de llevar la contrario, digo que no estoy de acuerdo. Que todo depende de las circunstancias, del momento vital en el que estemos instalados, de si tenemos o no pareja, de nuestros propios gustos, de cada persona...

El resto del grupo está de acuerdo con la primera opinión.
Y yo... sigo estando en desacuerdo.

Por eso os pregunto, hombres y mujeres: ¿Creéis que los hombres necesitan, por regla general, más sexo que las mujeres?
Y no hablo de calidad, sino de cantidad.

domingo, febrero 01, 2009

Domingo

Desde que soy soltera y vivo sola, los domingos son por lo general días de "comunidad", de atender a personas a las que no veo el resto de la semana, de encuentros familiares, de sonrisas infantiles, de cine con amigos...

Lo había avisado con tiempo y a los cuatro vientos: este domingo que nadie cuente conmigo. Quería el día. Para mí. Entero. Sin concesiones.
Y así ha sido.
Un absoluto placer.

Comenzó la mañana reposada. Despertándome sin despertador alguno, cuando mi cuerpo decidió que no quería más sueño. Rápido a la radio. Para escuchar con gusto esa voz conocida a la que soy capaz de pedirle si no un sueño, sí una canción. Mi nombre en las ondas. También mi localidad.

Primer sms del día, aún en la cama. Me avisan que nieva en Madrid. Aún lluvia tras mis cristales. Comparto algunos e-mails de ida y vuelta que me hacen agudizar el ingenio. Sonrío. Y me voy a la ducha mirando por los cristales. El paisaje se ha vuelto blanco. No podía ser mejor el domingo.

Pierdo el tiempo, cojo libros, sigo mirando cómo nieva, reviso el móvil una y otra vez leyendomensajes antiguos, letras recientes, paseo por este universo casero sin prisas, queriendo hacer tantas cosas... que prácticamente no hago ninguna.

Me espera Rafa Nadal. Me emociono ante su fortaleza tan de hombre, su personalidad tan de niño. Me encanta admirar a las personas. Y no tengo más remedio que quedarme atónita ante el juego que me ofrecen estos dos hombres, frente a frente, planteando mucho más que un deporte de pelota. Aplaudo al español en la soledad de mi casa. Se lo merece. Enhorabuena.

Después de comer, dedico tiempo a dos de mis grandes aficiones: lectura y cine. Elijo con cuidado la película. Hoy toca Isabel Coixet. Turno ahora para Paul Auster, quien debo decirlo, no me tiene nada cautivada con su última novela "Un hombre en la oscuridad". Reconozco la originalidad de la trama, pero me falta algo. Y es que llevo ya varias obras pensando que está algo sobrevalorado el americano. Al menos, en ésta su última etapa.

Me quedan muchas cosas por hacer y hace ya varias horas que ha anochedido. Me quedaría a vivir en este domingo. En un día en el que, aunque me faltan muchas cosas, he decidido fijarme en lo que tengo (que es mucho).
Me faltan horas, pero acabo contenta un domingo cualquiera que necesitaba para mí.

Además, hoy es noche de gala. De premios de cine español. Los sigo con atención..., que por algo mi empresa está nomida en una de las categorías con una de las películas que parte como preferida.

Acaba el domingo. Una última sorpresa, con fotografías y palabras que me llenan el alma.
Y pienso que esto se parece mucho a la felicidad.
Qué es la vida sino estos pequeños momentos.
Momentos... de un domingo cualquiera.

sábado, enero 31, 2009

Este post

Demasiado corto.
Demasiado intenso.
Demasiado efímero.
Demasiado débil.
Demasiado irreal.

Algunas sensaciones,
algunos amores,
algunos besos,
algunos instantes,
algunas personas.

Este post.

jueves, enero 29, 2009

Por vos

Las canciones, como las poesías, como muchos posts, no siempre dicen verdades.

Pero en ocasiones, se acercan demasiado a ellas.


martes, enero 27, 2009

De nuevo

Cosas que me siguen gustando:



Escribir, el chocolate, besar, el mar, leer, hacer el amor, bailar, querer, sonreír, mi colonia de Narciso Rodríguez, el caviar, el olor de los libros recién estrenados, escuchar, dormir, el color rojo, los Minis, cocinar, la inteligencia, la luna, comer, las conversaciones sin hora de caducidad, las conversaciones horizontales, la sensibilidad, los abrazos, que me hagan la cena, los mimos, hablar con los ojos, compartir, regalarme a quien yo quiero, los besos en el cuello, conducir, cantar, los pantalones vaqueros, tú, los Ferrero, el silencio, ver llover, mi casa, brillar, enviar y recibir correos electrónicos, que cuando lo sientan me digan te quiero, ser libre, nadar, la magia, las plantas, la buena educación, los blogs, decir lo que siento, las verdades...

lunes, enero 26, 2009

Visto con otros ojos

Es curioso esto del blog.

Muy curioso.
Siempre interesante.

Me ha dado algún que otro sobresalto, pero me da muchas cosas buenas.
Sobre todo, me ha permitido conocer personas (aunque a la mayoría no les ponga ni cara): Personas de mi misma ciudad, de otras ciudades españolas, y de distintos países del mundo.
Con algunas me he visto en alguna ocasión, con otras mantengo un periódico contacto vía e-mail, a la mayoría os "conozco" por vuestros comentarios, y también a mi blog le debo al menos dos buenos amigos.

Hace ya unos días, una fiel lectora argentina (insultantemente joven) y que siempre tiene palabras encantadoras para este espacio, me mandó una foto de una pintada que encontró en una calle de Buenos Aires porque le recordó a este blog.
Gracias Gala.



domingo, enero 25, 2009

En las nubes

Estoy viva
=
Siento


Para bien
y para mal.
Las penas son muy profundas
las desilusiones, se clavan con sangre.
Las nostalgias son de museo
y los desengaños siempre van bañados en lágrimas.


Pero cuando llega, la felicidad es más.
Más grande, más limpia, más plácida.
Cuando mi cuerpo vibra, vibra más que ninguno.
Cuando sonrío, mi sonrisa es la más sincera.
Y cuando encuentro la chispa que me hace falta,
la disfruto... como nadie.


Suena la música en la radio de esta habitación con vistas,
en un domingo feliz.
Llueve tras los cristales
hace frío fuera
calor dentro.


Ecos de juegos inofensivos,
una sorpresa que se convierte en mirada,
la mirada que me ata.


Acumulo penas, sí
pero también colecciono trozos de cielo,
a los que le robo un puñado de nubes
donde hoy... me quedo.
...
...




martes, enero 20, 2009

Mi lista

Me encanta conducir. Lo hago a diario. Y es en uno de los momentos en los que más tranquila me siento y más capacidad tengo para pensar. Aunque reconozco que es también una de las pocas situaciones en las que soy capaz de no pensar... absolutamente en nada (y mira que esto es difícil).

Hoy, de camino al trabajo, y mientras me evadía del atasco de turno, he encontrado las respuestas a la pregunta que me hacían el otro día.


Lo que quiero no es más que esto:


Ternura.
Tiempo.
Ganas.
Confianza.
Cariño.
Fidelidad (no sólo a la altura de la entrepierna).
Talento.
Pasión.
Prioridad.
Sensatez.
Calma.
Alegría.



Creo que no es mucho.
Ni poco.
Pero ahora mi verdadera dura es: ¿existe?

domingo, enero 18, 2009

Partituras

Acostumbrada como estaba a escucharte decir que mi piel era como tu piano, decidí convertirme en melodía.

Teclas blancas y negras. Pasión hecha pedazos, de tantos colores que tuvimos que inventarlos.
Música que sale de esa caja negra, grande, fuerte, maciza. Sintonías de mi alma, que emergen por mis venas y salen por mi boca. En forma de besos, de suspiros. De un gemido.
Pisas el pedal con delicadeza esperando los mejores sonidos. Lo manejas a tu antojo. Me diriges de la misma manera. No quieres que se escape el timbre que conviertes en tu preferido.
Te aferras al teclado, primero suave, luego rápido. Te sumerges en ese matiz tan delicado y sabiéndote héroe, te haces cada vez más fuego.

Paras para buscar la próxima nota, conjunto de mis corcheas que localizas a la primera. Y continúas con ese ritmo que convertimos en íntima coreografía de dos cuerpos conocidos. Nuestro mejor baile.

Tu piano necesita del viento. El deseo se alimenta de esas manos que saben la próxima pieza que hay que tocar. La melodía se vuelve entonces sublime. Porque ese viento, imprescindible, ahora mío, penetra lentamente por cada poro de mi piel. Y nos siembra con sonrisas cómplices que te dicen, un día más, lo fácil que es para ti afinar mi cuerpo.

Suena el eco de las últimas notas de tu piano. Me respiras aún con la impaciencia de quien lo quiere todo, de quien apuesta a ganador. Me cubres con el calor de tu cuerpo, mientras terminas el último pentagrama de la noche. Nuestras manos siguen bailando, la una con la otra, la tuya sobre la mía. Imprimes un sol sostenido en mi cintura cada vez más extenuada. Dibujas acordes en mi espalda que nunca había estado tan viva. Incluso borras por minutos los desacordes (y desacuerdos) que sabes fallan en esta partitura.
Concluye esa serenata secreta que firmas con madera de artista.

Las teclas de tu piano quedan ahora en silencio. Llenas. Sabiéndose protagonistas de cuanto acaba de ocurrir. Sabiéndose necesarias para que tus manos toquen tu mejor sintonía.
Esperando una nueva versión de esa música recién inventada que ha sonado con más fuerza que nunca.

No hay nada mejor que la música.
La tuya.
La mía.
La nuestra.
Y entre medias, las teclas de tu piano.
...

viernes, enero 16, 2009

Lo que yo quiero

Paro. Sí, de vez en cuando paro.
Y me doy cuenta que últimamente pregunto con demasiada frecuencia ¿qué es lo que quieres?
...
El otro día me lo preguntaban a mí. ¿Qué es lo que quieres tú?
...
Y hoy, que he conseguido parar, estoy buscando las respuestas.
De momento, sé lo que no quiero.
Voy por el buen camino.

miércoles, enero 14, 2009

Luna

Anda estos días la luna coqueta. Descaradamente hermosa. Sobrecogedora.
Desde la habitación de mi casa, no se ve la luna. Por eso llevo un par de días acercándome a la rotonda. Allí me quedo un buen rato. Dentro de mi coche. Observándola.
Y me maravillo.
Y sí, sueño.

Y recuerdo aquello que un día escribiste:

Da pena irse a la cama con una luna tan hermosa.
Lo pienso mientras levanto un culín de vino.
Contemplándola......

-Me quedaría toda la noche mirándote. Y echándote piropos.

La muy descarada baja y se baña en mi vaso.
Vuelve a subir.
La miro.
Apuro lo que me queda.
Me sabe a ella.
Levanto la vista y ahora ya no es una luna blanca, es una luna roja.


También tú me enseñaste que hay otros que se maravillan, como nosotros, con la luna:

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.

Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.

Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
y para alejar a los médicos y las clínicas.

Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.

Lleva siempre un frasquito del aire de la luna para
cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.

Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.

Jaime Sabines

martes, enero 13, 2009

Ausencias

Un año sin Ángel González.


MUERTE EN EL OLVIDO

Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...

...
...

domingo, enero 11, 2009

Duda

...
...

¿Se puede amar a dos personas a la vez?
...
...

viernes, enero 09, 2009

El lugar exacto

Quédate ahí. En medio de mis risas.
Sal de allí. Del silencio de mis dudas.
Búscate un hueco en el rincón de mis alegrías,
acomódate en la esquina de mis deseos.
Huye de la sombra de mis tristezas.
Aléjate de la resaca de mis incertidumbres.
Conquista todos los poros de mi cerebro
seduce a las neuronas de mi piel.

Respira la música de mis besos,
cómete el secreto de mis silencios.
Hazme el calor cuando hiele
y enfríame antes de que el fuego nos queme.

Sal de ahí.
Quédate aquí.
Tú sabes dónde.

jueves, enero 08, 2009

Experimentos

Es noticia de portada.

Frente a guerras, aumento de paro, juicios varios y desgracias de todos los colores, el amor encuentra un hueco.
Una nueva visión, eso sí, de ese mágico sentimiento. Como dice la redactora, "el amor como un cóctel de neurotransmisores y mutaciones genéticas".

...
Y ahora que sabemos algo más, dime... ¿crees en el elixir bioquímico del amor?

lunes, enero 05, 2009

Carta a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:
A continuación quiero recordarles la carta que les escribí el año pasado justo por estas fechas, también publicada en este mismo blog:


Queridos Reyes Magos:


Este año, cansada de pedir paz y armonía para el mundo, os voy a pedir algo para mí. Algo muy especial que me hace mucha ilusión. Un novio.
Bueno, ahora que me doy cuenta voy a matizar: un buen novio, que no sé si es lo mismo que un novio bueno.
Fijaos bien en lo que pido porque no quiero ni líos ni amantes ni amigos especiales ni rollos ni nada por el estilo. No. No quiero nada de eso. Quiero un novio, así, a la antigua usanza.


No sé cómo andáis de novios en vuestros almacenes. No sé si estarán agotados o si lo habrán pedido mucho este año. Me imagino que no. Últimamente, no veo yo a la gente con muchas ganas de compromiso, la verdad. Pero estoy segura que encontraréis alguno para mí.


Durante este año, en el que he sido muy buena, me he cansado de no buscarlo por otros cauces, digamos, más tradicionales. De ahí que me dirija a Sus Majestades, amigos desde mi infancia, que nunca me han defraudado y siempre han querido lo mejor para mí.

Sepan los tres que, esta noche, volveré a poner mis zapatos junto al árbol. No, mejor botas. Las más grandes que encuentre. Y ríanse ustedes como el resto del mundo cuando les cuento que, aún viviendo sola, sigo poniendo los zapatos debajo del árbol. Pero la fe que tengo en ustedes es tan grande que no me cuesta ningún esfuerzo. Claro que dada la petición de regalo para este año, no sé si las botas son un buen lugar para dejar un novio. Por eso les concedo una tregua de unos pocos meses, y me basta con que lo dejen en mi camino de la forma que Sus Majestades tengan a bien.


No soy excesivamente exigente, así que me fío de su buen gusto y criterio. No hacen falta credenciales ni cartas de recomendación. Sólo que esté dispuesto a ser feliz sin condiciones, a perder la cabeza por mí, a ser posible sin miedos de ningún tipo, y abierto a lo que la vida decida regalarnos.

Me dijeron que las rebajas de Enero eran otra buena oportunidad para encontrar lo que busco, pero he preferido remitirles a ustedes mi petición, con la certeza absoluta de que no me defraudarán.

El año que viene por estas fechas les contaré cómo se portaron en 2008. Y si fueron todo lo generosos que cabía esperar.


Atentamente. Siempre suya.



Pues bien, ha llegado el momento de hacer la carta de este año y creo que les debo hacer ciertas puntualizaciones:



1.- Ruego me digan si disponen de un departamento de quejas. En cualquier caso, envíenme urgentemente la Hoja de Reclamaciones.



2.- Conocer los motivos de por qué los "novios" que tuvieron a bien regalarme durante este año fueron del especímen conocido como losmásrarosdeMadrid (miren que no soy nada presuntuosa y me quedo en Madrid, pero bien podría haber dicho losmásrarosdelUniverso).



3.- Saber en qué se basaron para sus elecciones. Bueno, más que nada saber si me tenían (o me tienen) algún tipo de manía. No me canso de decirles que yo he sido muy buena...



4.- Quizá sea ésta una duda que ni Vds. puedan responder, pero me encantaría saber por qué todos, una vez que han dejado esa modalidad para la que fueron elegidos, vuelven a contarme lo mucho que les gusto pero lo mucho más que le gustan las demás.




Dicho lo cual, Majestades, casi que este año dejo la carta en blanco. Porque ya no sé si pedir un novio, una novia o un saco de carbón (sostenible, eso sí)...

Por nada querría que consideran esto como un ultimátum, pero permítanme que les diga que si este año se portan de la misma manera conmigo, me voy con el gordo de Papa Noel, que aunque me cae fatal, igual es más obendiente. Y visto lo rápido que pasa el tiempo, creo que no tendré tiempo de pedirle un novio, así que casi mejor que iré encargando un marido.


De todas formas, y por su seguridad (y por el futuro de los regalos de los niños de España), espero que a la segunda vaya la vencida.
Me quedo a su entera disposición para cualquier duda o sugerencia.

Afectuosamente.

domingo, enero 04, 2009

Australia

No sé si por las críticas que había leído, por el cartel (demasiado pastel), por su largo metraje, o por el tema de la película, la verdad es que se me habían pasado las ganas de ir a verla.





Es una superproducción. Y como tal, tiene todos los ingredientes que la definen.
Me ha gustado, debo reconocerlo.
Por varios motivos, pero quizá el más importante (reconócelo, Luna) es que me he enamorado.
Sí, por completo... Y mira que hacía tiempo que no me pasaba.

Durante las dos horas y media que dura Australia, este caballero me ha tenido totalmente subyugada.
...
...


El actor, pero sobre todo el personaje que interpreta: su rudeza que luego no es tal, la ternura que le va saliendo como por arte de magia, las lágrimas que le brotan de los ojos en un par de momentos, la capacidad de ordeno y mando, su fuerza de voluntad...
En algún momento determinado, la trama deja al descubierto su incapacidad para el amor y el compromiso. Algo que detesto pero que por desgracia conozco muy bien. Alarma. Pero como es una peli, esto se pasa enseguida y el tío es capaz de enamorarse como el que más y prácticamente dejarlo todo por su amada.

Pero por supuesto me enamoro también (de las pocas vecez que me gustan los guapos) de su cara y de su cuerpo. Me cuentan que acaba de ser nombrado "el hombre vivo más sexy del mundo". Le recuerdo de la película "Scoop", de Woody Allen. También de "El Truco final". Está arrebatador.

Acudo a internet.
Le busco.
Leo una crítica: "El film tiene un gran atractivo, particularmente para el mercado femenino, con su saga melodramática larguísima sobre ganado vacuno, las generaciones robadas, el bombardeo a Darwin y los abdominales de Hugh Jackman".

Estupendos sus abdominales, sin duda. Especial su sonrisa. Reconozco que está tremendo este chico, sí. Mucho mejor con barba (hay que ver Luna, cómo hemos cambiado. Últimamente, todos con barba).
...
Me dejo seducir por él.
Al fin y al cabo eso es el cine... ¿no? Magia.
...
Pues eso.
Que me ha gustado Australia...

sábado, enero 03, 2009

Contenta

"No sonríes porque estás contento,
...


estás contento porque sonríes".

...

...

(A quien me dijo esto, todas mis sonrisas. Y mi promesa de contentarme... cada día más)

...

...

viernes, enero 02, 2009

Miradas

Es un proverbio árabe:

"Quien no comprende una mirada, tampoco comprenderá una larga explicación"
...

Esto lo dijo Gustavo Adolfo Bécquer:
...
"... Que el alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada"



(Gracias por la foto, C.)


miércoles, diciembre 31, 2008

Mis doce uvas

1.- Alejarme de todo lo que me hizo daño en 2008.

2.- Quererme más.

3.- Querer un poquito menos a quien no se merece más.

4.- Sonreírme cada mañana al mirarme en el espejo.

5.- Seguir buscando... para al fin, encontrar.

6.- Ganar.

7.- No cometer los mismos errores que los de este año que hoy acabamos.

8.- Escribir más y mejor. Y a ser posible, algo serio.

9.- Volver a ser quien fui.

10.- Tener la capacidad de elegir, de decidir.

11.- Ser yo.

12.- Estar cerca de ti.

¡Feliz 2009!




martes, diciembre 30, 2008

Libros

Son días de regalos.
Días de libros.


De muchos tipos.
Éste me ha hecho especial ilusión.



Sí, esas pequeñas cosas... que nos alegran el día, que nos hacen sonreír... que nos hacen felices.

Dice la contraportada que "Esas pequeñas cosas"es un regalo para esa persona excepcional cuya generosidad cambió las cosas. Para alguien que se merece un "gracias" muy especial".

De sencillas ilustraciones y frases que te hacen pensar, lo único malo es que te lo lees en dos paradas de autobús, pero yo sigo dándole vueltas porque desde el sábado encuentro nuevos matices.



Mis preferidas:

"Los que más ayudan son quienes se quedan cuando ha pasado el primer arrebato de compasión".

"Me vi reducida a la melancolía por la brutalidad de los demás. Tú me recogista, me sacudiste el polvo, me devolviste la seguridad y la esperanza".

"Gracias poe estar ahí cuando me embarqué en alguna idiotez... Y por quedarte a recoger los platos rotos sin decir ni una sola vez: ¡Te lo advertí!"


(Y ahora me voy a por "El Secreto" que es, a estas horas, lo único que me espera junto a la almohada).

lunes, diciembre 29, 2008

El Intercambio


Estupendo broche de oro para un fin de semana maravilloso.
...
Una buena película.
Una gran película.
Dura, muy dura. Una historia real desarrollada a finales de los años 20 en Los Angeles.
...
La garantía de la magistral dirección de Clint Eastwood.
El guión, la fotografía (magistrales claroscuros en el divino rostro de la protagonista), el montaje, y el vestuario, caracterización y ambientación de la época contribuyen al éxito.
...
Una historia que te remueve por dentro. De la que salgo sintiéndome orgullosa por haber nacido mujer, pero dando gracias por pertenecer a una época en la que las mujeres somos tratadas como individuos con los mismos derechos que los hombres.
Y admirando profundamente a esas mujeres que, mucho antes que nosotras, lucharon con la valentía como mejor bandera.
Porque no hay madre coraje sin ser valiente.
"Esperanza" es una de las últimas palabras que pronuncia la protagonista.
Envidiable su modo de enfrentarse a lo que le toca vivir.
...
Me gusta mucho el cine, sí.
Pero sobre todo, el buen cine.
Y no hay mejor manera para terminar un domingo estupendo.
Cargado de sorpresas, de más regalos, de ilusiones, de visitas inesperadas.
Con la satisfacción de saber que siempre hay alguien al otro lado del teléfono que te va a decir que sí, que puede ir al cine contigo, pero que además, quiere.

domingo, diciembre 28, 2008

Le bastaron nueve palabras

...
...

Los amantes:

Ellos son dos por error que la noche corrige
...



Eduardo Galeano

sábado, diciembre 27, 2008

Dedicado

Gracias LM por permitirme robarte horas de sueño para enseñarme a colgar vídeos como éste.

Pero sobre todo, gracias por ser el dueño de mis sueños.

jueves, diciembre 25, 2008

37

"(...)
Ese mismo día, el 25 de Diciembre de 1971, mira tú por donde estabas llorando como una loca. Supongo que despistada sin saber muy bien qué hacías por aquí.
Hay días maravillosos".

37 años después, aún tengo dudas de qué hago por aquí.
Pero sé que en cada cosa que hago me dejo el corazón.
Y hoy, además, lo reparto entre todos los que continuáis mirando a la luna roja.

Hay días maravillosos, sí.
Y éste puede serlo.

miércoles, diciembre 24, 2008

Reencarnación

"Si pudiera reencarnarte en algo, lo haría en un sacapuntas"
...
...
¡Qué vida más apasionante me espera!


domingo, diciembre 21, 2008

Preguntando, gerundio

"Si no fueras tan preguntona, serías perfecta".

Pero como la perfección no es un objetivo en mi vida ni algo en lo que crea ni tan siquiera le veo utilidad alguna, me sigo preguntando. Porque si no, no sería yo.
Y entonces, no te gustaría.

Tengo en estos días tantas preguntas y encuentro tan pocas respuestas que he decidido arrojar aquí alguna de ellas.

¿Por qué?
¿Por qué tanta falta de tiempo, tanto exceso de ganas?
¿Por qué tantas ausencias?
¿Por qué tus miedos, tus dudas?
Pero sobre todo, ¿a cuento de qué tanto silencio?
¿Qué significa echardemenos?
¿Es lo mismo echar de menos mis conversaciones que echarme de menos a mí?
¿Por qué últimamente todos vienen a contarme lo mismo?
¿De dónde saco ya la fuerza? ¿Y el valor?
¿Cómo decirte lo que pienso, sobre todo lo que siento?
¿Cómo lograr entenderte?

Preguntar no siempre es fácil. Es cierto que responder, en ocasiones tampoco.
Pero lo fundamental es poder hacerlo mirándose a los ojos.
Hablar.
Hablarse.
Sentirse.
Mucho mejor.
Ni hablar por hablar,
ni hablar sin escuchar
pero es cierto que hablando se entiende la gente.
Y yo, a ti, te entiendo mucho mejor cuando me hablas.

Sí, unas veces pregunto y siempre respondo.
Y no creo que si un día me diera por la perfección dejara de hacerlo.



domingo, diciembre 14, 2008

Siroco

Había comenzado a sonreír. Después de tanto tiempo en el que los ojos se le habían acostumbrado a un exceso de lágrimas.
Nunca había creído en los milagros, pero esta vez entendió que existe una diosa llamada fortuna y que por fin los dioses le concedieron un trato de favor.

Poco a poco, sin darse cuenta, fue abandonado los miedos, las incertidumbres. Se fue acostumbrando a sonreírse cada vez que se miraba en el espejo, a sonreírle al viento, a sonreírle a todos, hasta a su propia sombra.

Fue, primero, como un siroco; lo más parecido a una dulce ráfaga de viento de primavera. Más tarde cogió la fuerza de un huracán. Llevándose por delante desgastes y soledades. Las ojeras eran ahora de felicidad. De horas negadas al sueño en favor de eso que enseguida llamaron magia. Porque la magia existe y estaba más cerca de lo que creía. Tiempo de amaneceres infinitos, de secretos al oído, de tatuarse la piel, de corazones pintados en la pared, de cuentos con final feliz.

Pero lo que ella no sabía es que los huracanes acaban convirtiéndose en tornados. Más pronto de lo que quería y mucho más de lo que se hubiera imaginado, las fuerzas de la naturaleza se volvieron en su contra. Y otra vez sintió cómo la estructura que la sujetaba al suelo salía volando dejándola desnuda, asustada, patas arriba. Con miedo.
Otra vez.

Ahora sabe que los sueños, de vez en cuando, se cumplen.
Pero que las pesadillas no tardan en aparecer.
Y cada día al despertarse no quiere dejar de pensar cómo volver a que su sueño se haga realidad. Porque un tornado, al fin y al cabo, acaba desapareciendo.
Y tras la tormenta siempre llega la calma.
Al menos, eso dicen.

sábado, diciembre 13, 2008

En un parking

Hace un rato, pagando el parking en la estación del AVE:

- ¿Me das un recibo, por favor?

- No.

- Perdón... ¿cómo dice? (dejo de tutearle y paso al usted, como si quisiera protegerme).

- Que no te doy nada. Hasta que no me regales tus ojos, no te lo doy.

- (Respiro aliviada). Pero, ¿para qué querrías mis ojos? Me quedaría sin poder hacer nada...

- No te preocupes, yo sería tu guía.

- Estoy segura que te cansarías. Te cansarías muy rápido. Todos los hombres os cansáis muy rápido.

- Tienes razón. Enseguida nos cansamos. Pero mira que soy un buen guía...


(Pido perdón por este post pelín egocéntrico. Pero es que ha sido tal cual, y me ha parecido tan adecuado a este momento que me ha hecho mucha gracia.
Tal vez porque aún escucho los ecos de aquel maravilloso "Lo único que tengo claro en la vida es que tus ojos son los más bonitos del Universo".
Y porque sé que los hombres, efectivamente, enseguida se cansan.
O enseguida huyen.
O enseguida salen corriendo.
O enseguida se van).

jueves, diciembre 11, 2008

El encuentro

Una de las cosas que más me gustan de mi ciudad, Madrid, es la perpetua sensación de anonimato. Nadie te conoce, nadie te controla, nadie critica, nadie sabe más de ti... Nadie te encuentra.
En Madrid es difícil encontrarte con alguien... así por casualidad.
Bueno, eso creía.

Hoy he cambiado mi rutina de horarios y recorridos. Y aunque ese camino no me es del todo ajeno, por circunstancias que no vienen al caso, lo he recorrido a una hora en la que jamás paso por ahí.
Puente de los Franceses. Alrededor de las 12 de la mañana. Escuchando música en el coche. Me paro en el semáforo en el que me paro todos los días. No hay forma de encontrarlo en verde.

Cuando circulas por Madrid es difícil observar los coches que pasan a tu alrededor. Nunca me fijo en ninguno.
Casi nunca.

Desde el semáforo veo tu coche. No sé por qué pero me fijo en él desde lo lejos. No es que estuviera muy brillante. Enseguida bajo los ojos a la matrícula. Tres simples letras (DDX) me dicen que estoy en lo cierto.
Y me pregunto por qué hoy, por qué así, por qué en ese preciso instante. Pienso en las casualidades y en si existen. En si por algún oculto capricho de la vida tu vida y la mía están hechas para confluir.

Tan cerca y tan lejos. Es curiosa la vida.
Quiero pitar pero algo me dice que no. Quiero bajar la ventanilla y gritar pero alguna incapacidad mental transitoria me impide hacerlo.
Y me quedo ahí, petrificada, sin saber a dónde tirar. Hoy que podría darme la vuelta y seguirte hasta donde tú hubieras querido llevarme.
No encuentro los pedales, no reconozco la palanca de cambios, no veo el verde de adelante ni esucho el claxon de las prisas del de atrás.

Pero ha sido hoy. Justamente hoy.
Y aunque no encuentro razones, a las rayas de la carretera no he dejado de preguntarles si algún día seré capaz de vivir sin echarte de menos.

martes, diciembre 09, 2008

Efímero

Efímero:
...
1.- adj. Pasajero, de corta duración.
2.- adj. Que tiene la duración de un solo día.
,,,
...
(Dedicado a todos aquellos que no saben/no quieren/no pueden dejar de serlo)

jueves, diciembre 04, 2008

Hombres

Divertida velada a dos bandas en torno a sendos cócteles (Dry Martini para él, Piña Colada sin alcohol para mí).
Converso con mi amigo LM sobre la vida, las relaciones, los hombres, las mujeres... Hablamos de la vida, sí.
LM tiene 35 años, quiero decir, es un hombre joven, dato nada baladí para lo que viene a continuación. Además, es cabal hasta donde yo sé, inteligente, sensato y bastante razonable.

Pues bien, a pesar de todo eso, de sus legítimas facultades y de sus esplendorosos 35, va y me suelta dos teorías que dice son una realidad entre los de su género. Atención:

1.- Que los hombres nunca terminan una relación hasta que tienen la próxima agarrada. Y bien agarrada.
Y me dejó pensando. Pero no fui lo suficientemente valiente como para decirle que probablemente tenía razón, que si miro mi experiencia personal esa teoría es cierta, que mi último hombre no me dejó hasta que tuvo su cama bien cubierta, que conozco a muchos amigos que van por ese camino, que vivimos en un mundo en el que es demasiado fácil cambiar de camisa, que la valentía no está al alcance de todos, que las mentiras cotizan al alza...
Lo que más pude fue sonreírle y decirle que no estaba de acuerdo con esa teoría. Que había muchos hombres que no actuaban así y que eso no era más que un tópico.

Su segunda teoría creo que fue aún peor.

2.- Que los hombres, por lo general, no soportan las relaciones con mujeres muy inteligentes.
Y aunque en aquel momento también se la negué, creo que en el fondo algo de eso hay.
No me gusta generalizar, nunca. Y aborrezco los tópicos que no llevan a ningún lado, pero reconozco que, como mujer preguntona que soy, mis preguntas no siempre son bien acogidas. ¿Pasará lo mismo con la inteligencia?
Tengo mis dudas.


Teorías que dichas por otro perfil de hombre hubieran sonado machistas, incluso retrógradas, pero que sentenciadas por un tipo joven con la cabeza bien amueblada se merecen que al menos me quede un rato pensando en ellas.
Y que sin duda me han servido para conocer un poco mejor al género masculino.

Cogimos el dry martini y la piña colada y...
¡por los hombres!

Chin chin.

lunes, diciembre 01, 2008

Fuego griego

...
El que lo ha probado...
...
lo sabe

sábado, noviembre 29, 2008

Hubiéramos amanecido

Hubiéramos amanecido
entre los retales de pasiones inagotables,
aferrados al lecho del placer,
acariciando ecos de azúcar y sal.

Hubieras amanecido
buscando calor,
regalando una sonrisa a medias
que me dice que la felicidad ni se compra ni se vende.

Hubiera amanecido
sorteando las sombras de tu cuerpo
escondiéndome en el rincón de tu imaginación
que una vez más, me altera.
Y me grita,
vida.

Hubiéramos amanecido
cantándole al sol
prometiéndonos escalofríos sin apenas tocarnos
diciéndonos sin palabras
abrasados por esa varita que algunos llaman química.
Atosigados por tanta urgencia,
indómita y egoísta,
que nos maneja como a dos niños.
Ignorantes de que nada se puede hacer
cuando todo está dicho.
Bebiendo la perfección de aquel baile
cuyos pasos no fueron enseñados,
pero tantas veces imaginados.
Respirando alientos de vida,
naufragando por mares de silencio
sin apenas tiempo
para un nuevo desafío.

Hubiéramos amanecido
entre lianas de besos,
en medio de una selva ingobernable,
conjurando a ese momento
para hacerlo eterno.
Para volver a ese amanecer,
hoy
mañana
y siempre.


Sí, amanecemos.

martes, noviembre 25, 2008

En el dentista

En ocasiones, es necesario sufrir para dejar de sufrir.


En cualquier caso, nuestro objetivo vital ha de ser no sufrir.


Y sobre todo, no permitir que nadie nos haga sufrir.



(Hay que ver lo que da de sí estar sentada en ese potro de tortura que es, para mí, la silla del dentista, mientras te sacan una muela.
Miento, dos.
Y la duda de saber si me habré quedado sin juicio para siempre, que esa es otra).

domingo, noviembre 23, 2008

Sin darme cuenta

Sin darme cuenta

Madrid se ha llenado de luces,
he vuelto a mi eterna manía de conducir con guantes desde los primeros fríos,
las compras se han envuelto de turrón
y cualquiera te vende un décimo de lotería.

Sin darme cuenta
he enterrado los miedos
y ahora convoco a los fantasmas del pasado para jugar una partida de póker.
Sin darme cuenta
imagino, sueño, sonrío
y mucho mejor, río.

Sin darme cuenta
he vuelto a apostar por lo seguro,
he olvidado lo que me hizo tan frágil,
me he sentado conmigo misma y me he preguntado qué es lo que quiero.
Sin darme cuenta
me gusta lo que veo en el espejo,
me interesa todo lo que me cuentas,
he vuelto a mis gorras de mil formas y colores.

He cantado a gritos sin darme cuenta
y he acariciado el olvido sin hacerme daño.
Sin darme cuenta soy lo que quiero,
subida a un caballo alado e imaginario que, encantado, me permite llevar las riendas.

Sin darme cuenta
he escapado de cuentos donde en vez de príncipes, había sapos.
Y más de una serpiente.
Convertida ahora en princesa que cotiza a la alza
no quiero que nadie más me arrebate mi reino
...sin darme cuenta.

He vuelto a comprar felicidades caseras
también sin darme cuenta,
a compartir fantasías, a descubrir lo que sabía pero no quería,
a intercambiar futuros,
a conquistar nuevos mundos,
a saborear otros cielos.
Sin darme cuenta
encuentro a quienes quieren responder a mis preguntas
a quienes mi felicidad sí importa
a quien sin disimulo la incrementa
a quien con descaro la fabrica
a quien se cuestiona lo que siento
y a quien abro la caja de mi pandora
porque cada vez tengo menos secretos,
menos cuidados,
menos silencios.
Sin darme cuenta es ilusión lo que ahora me llama.

Y casi sin darme cuenta
le he hecho un brindis a la vida
no por lo que fui
ni tan siquiera por lo que seré.
Simplemente por lo que soy.

Sin darme cuenta
el otoño sacude mi cara,
golpea mi alma.
Que por algo es, mi estación del año preferida.
Y sin darme cuenta hago caminos de hojas
que son, a fin de cuentas,
caminos de vida.
...

jueves, noviembre 20, 2008

Aires nuevos

Una ventana abierta
...
...
¡Con lo bonito que es abrir!
¿Por qué algunos se empeñarán en cerrar?
...
Abrir ventanas,
corazones,
las manos.
los sentidos.
...
Abrir bien los ojos,
las esperanzas,
puertas de fantasía.
...
Yo soy de abrir
nunca de cerrar.
...
Y desde que abrí aquella ventana
no deja de entrar felicidad.
...
Foto: J.C. Marugán
(¿Qué digo foto? ¡Fotazo!)

martes, noviembre 18, 2008

Incómodo

Debe ser incómodo vivir discriminando comentarios anónimos, apagando el ordenador con cada visita sorpresa, o incluyendo claves imposibles de recordar.

Debe ser muy incómodo vivir entre mentiras, recordando verdades a medias y olvidando lo que nunca se llegó a decir.

Debe ser muy incómodo vivir sin amar, con miedo a los tequieros, sin ganas de soñar.



... Debe ser tan incómodo que no lo puedo ni imaginar.

lunes, noviembre 17, 2008

Finales

Como escritora, me gustan los finales que no son del todo felices.

Como vividora, prefiero las perdices de los finales felices.

Como superviviente, me basta con llegar al final.

sábado, noviembre 15, 2008

El baile

Supongo que por muchos motivos.
Porque os he cogido cariño y mucho gusto a mirar por esta ventana de esperanza, porque es difícil renunciar a lo que nos hemos acostumbrado, porque yo soy esto (y mucho más), porque lo necesito tanto como respirar (escribir), porque estoy llena de vida, porque me llegó un e-mail diciendo "yo rezo porque nunca cierres tu blog", porque es una gozada saberme querida, porque he pensado que me gustaría enseñarles este blog a mis hijos futuros, porque lo empecé con mucha ilusión y así debe continuar.
Por muchos motivos.

Pero sobre todo, porque quiero.


Recuerdo que cuando era pequeña, era una niña muy tímida. Tan vergonzosa que hablaba muy bajito para que no pudieran oírme. Las monjas de mi colegio me regañaban por no levantar la voz. Sin embargo, lo que más me gustaba era que me eligieran en clase para leer en voz alta. Porque se trataba de contar historias escritas por otros. Entonces, desaparecían mis miedos y mis pueriles vergüenzas. Aparecía la niña R. segura, capaz de comerse el mundo y de convencer al más escéptico de que la historia que estaba leyendo era buena.
En cuanto cerraba las tapas de lo que me mandaban leer, volvía a mi situación de enfermiza timidez.

La vida me ha hecho desprenderme de esa timidez de todo a cien, aunque por ahí se han quedado algunas vergüenzas que manejo como mejor puedo, y que algunos despistados pueden confundir con altivez o seriedad en exceso.

En aquella pista de baile volví a descubrirme como la mujer que nunca debí dejar de ser y sobre todo, como la que quiero seguir siendo: fuerte, segura, y capaz. Olvidados los miedos, no hay mucho que temer.
Por eso vuelvo.

Por cierto, ¿alguien quiere bailar conmigo?

domingo, noviembre 09, 2008

Referéndum

Los referéndums se hacen para cosas serias, vale.
Que si OTAN sí, OTAN no. Que si República o Monarquía. Que si esto o lo otro.
De acuerdo.

Pero es que esto también es importante.
Y es que ando estos días con dudas.
Con muchas.
Y después de darle muchas vueltas, pensar los pros y los contras, no encuentro una respuesta consecuente.
Así que planteo un referéndum.
Mejor dicho, os lo planteo a vosotros.

¿Seguir o no seguir?
¿Mantener viva a mi verdadosa o dar muerte para siempre a esta luna roja que anda un poco desteñida?
Los motivos que encuentro para una y otra decisión son encontrados: Por un lado, quiero protegerme. Por otro, no puedo evitar mirar de reojo a ese contador que supera las 93.500 visitas (ni en sueños pensé en llegar ahí cuando abrí este blog) y pensar en que esta página la hacemos entre todos, y quizá dejar de escribir sea pelín egoísta.

Total, que estoy hecha un lío.
Y como en estos días me sobran problemas y ando más bien escasa para tomar decisiones, ésta que es de las más fáciles... la dejo en vuestras manos.

El referéndum es claro:
¿Muerte o vida para Verdadosa?

domingo, noviembre 02, 2008

Andresín

Desde que era bien pequeña, mi padre me llamaba Andresín. No sé muy bien quién era ese personaje, pero me llamaba por su nombre siempre que conseguía lo que me proponía; cosa que ocurría... con mucha frecuencia.
Nunca he sido especialmente caprichosa, pero sí he conseguido muchas de las cosas que he perseguido. Esto tiene dos matices: el malo (pesada hasta decir basta) y el bueno (perseverancia y fuerza de voluntad, que me han acompañado desde siempre).

Todavía hoy, con 36 maravillosos años, se refieren a mí como Andresín cuando me ven perseverar y perseguir muchos de mis sueños. Saben que, más tarde o más temprano, de una forma o de otra... acabaré consiguiéndolos.

Por eso me gusta mucho la frase de "querer es poder". Y que nadie me la discuta ahora.
Y por eso, hoy, domingo principios de Noviembre, a punto de dar las 9 de la noche, sé que puedo conseguir lo que más deseo en el mundo.
Es cuestión de tiempo.

... Y ya me falta menos.


(Por cierto, ¿alguien sabe quién era el tal Andresín?)