martes, febrero 05, 2008

Parejas

Hablábamos la otra noche de las parejas. De las distintas categorías que se dan en función de cómo seamos, del momento vital en el que nos encontremos o de lo que necesitemos de la otra parte.

Y alguien dijo que para que su pareja funcionara necesitaba estar permanentemente nervioso. Con un pellizco en el estómago. Que no entendía a las parejas que deciden vivir alejadas de la pasión y cuyos lazos se deben más a la comprensión, el cariño, la confianza o la serenidad.


Para mí, la pareja ideal necesita esas dos vertientes. Quizá surja de una de ellas para, con el tiempo, adentrarse en el otro camino. Creo que es ley de vida. Aunque haya que luchar mucho para no olvidar ni lo uno ni lo otro.
Tampoco es lo mismo enamorarte a los 20 que a los 40. Eso creo. Ni creo que nos enamoramos igual de una persona que de otra.


Hay tantas tipologías de parejas como personas existen en el mundo. Es decir, infinitas. Tanto como espectadores como protagonistas, unas nos gustan más que otras; en unas estamos más a gusto que en otras.

Y no sé por qué, pero últimamente me ha dado por pensar que encontrar a la pareja ideal es verdaderamente... una misión imposible.

sábado, febrero 02, 2008

El macho-alpha

Que soy una gran observadora, no es nuevo.
Que disfruto con la gente, tampoco.
Por eso me parece interesantísimo, divertido y muy estimulante presenciar conversaciones entre hombres, en las que, quizá sin ellos darse cuenta (he dicho quizá) miden sus fuerzas.

El tópico de "yo la tengo más grande", sobrevuela entre muchos chicos en cualquiera de sus conversaciones, aún cuando no se habla ni de tamaños ni de miembros. La relación de competitividad que se establece entre muchos hombres, incluso entre los mejores amigos, es algo que me llama poderosamente la atención. Cierto es que no ocurre en todos los casos, tal vez ni en la mayoría, pero cuando se da y soy espectadora de primera, me sumerjo fascinada en ese mundo revolucionado por no sé que hormona masculina.

El yo soy mejor que tú, gano más, me ligo a más mujeres y además a las más guapas, tengo un coche más grande (de nuevo el tamaño), tengo más fuerza que tú, o hago más pesas no me parecen, sin embargo, especialmente dañinos. Creo que se trata de una competitivdad (en la mayoría de los casos) más sana de lo que pueda parecer. En el sentido de que ellos no buscan el daño gratuito, ni el faltar por faltar. Simplemente reivindican su yo. Y creen que esa es la mejor forma de actuar. Por supuesto, sobra decir que mucho más acentuado cuando hay mujeres delante.

Todo esto surge después de que llevo unos cuantos días oyéndoles decir que son unos machos-alpha. Y desde luego se muestran como tal, cada uno a su manera, cada uno como macho-dominante de su territorio (más grande o más pequeño, más real o más imaginario). No quieren dejar ni una sola duda para que los demás (y no sólo las demás) sepan dónde actúan y sobre todo, donde ganan.

Les he propuesto hacer un serio tratado del macho-alpha y de sus diferentes tipologías. Seguro que podéis ayudarme.

¿Cómo distingues tú al macho-alpha?
Estoy convencida de que algún macho-alpha también paseará por estas líneas. No te hagas de rogar y cuéntame cómo se llega a eso...

miércoles, enero 30, 2008

Kamasutra del lavabo



He encontrado esta foto en el blog de sexo de El Mundo, y me ha parecido tan ingeniosa y original que he querido compartirla.
Atención también al artículo en el que se afirma que "el sexo como actividad atlética y deportiva está convirtiendo muchos dormitorios en una especie de pista de circo", y en el que se nos alerta de posibles luxaciones, fisuras y otros problemas traumatológicos o musculares derivados de una pasión desmedida.

Supongo que tiene mucha, pero que mucha razón. Parece que a la mayoría les/nos ha dado últimamente por el más difícil todavía, por complicar lo que no debería ser complicado, por sofisticarlo todo hasta el imposible... Pero parece evidente también que a todos nos gusta ir un poquito más allá... y que la originalidad es, sin duda, un camino hacia el éxito.

Aunque quizá nos estemos pasando unos cuantos pueblos.
Quizá, quizá, quizá...

martes, enero 29, 2008

Me basta así

"Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo,
o sea
tu mismo olor,
y tu manera
de sonreir,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
-de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso-,
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando –luego- callas…
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta".

Lo escribió Angel González y me parece tan hermoso que creo que nadie podría superarlo.
Casualidad de llegar a estas letras el mismo día, por dos caminos bien distintos.


A mí también me bastaría así.
Incluso con la mitad.

lunes, enero 28, 2008

T4

Hacía tiempo que no iba a la T4 de Barajas. Curiosa y concretamente, desde mi vuelta del viaje a Argentina, por mediados del pasado mes de Septiembre.
Y tenía que ser hoy. El lunes 28.
Por trabajo.
Impartir un curso sobre cómo hablar en público para ejecutivos me ha llevado hoy, excepcionalmente, a la T4. Desde primerísima hora de la mañana hasta bien entrada la tarde. Es decir, todo el día.


Y me ha dado por pensar en las casualidades. También en las circunstancias. Soy de las que piensa que la vida está hecha a base de circunstancias. Ya lo decía Ortega.
Mi vida se ha ido construyendo, en gran parte, por las circunstancias que me han rodeado y por puras casualidades. Entré a trabajar en la radio por mera casualidad, porque un amigo de mi compañero de clase se iba a la mili y mi compañero me dijo pasaté. Dejé la radio por circunstancias, me separé del que era mi pareja y mi jefe, así que lo vi claro. Trabajo en mi actual empresa también porque las circunstancias de hace tres años y medio me llevaron a ella.
Encontrarme con muchas personas que fueron importantes en mi vida se debió a increíbles casualides; así como enterarme de cosas mucho más nocivas o peligrosas.

Tuve un tiempo en el que no creía en las casualidades. "La casualidad no existe" solía decir. Es una teoría que he cambiado con el tiempo. Aunque de vez en cuando, dudo.


Y ahora dime cuál es tu opinión: ¿crees en la casualidad? ¿existe realmente? ¿o todo se debe a la causalidad?


.......................................................................................................................(Por cierto, bienvenido)

domingo, enero 27, 2008

Nubes




Tan amenazantes como desafiantes.
Y en días como hoy acudo a uno de mis proverbios de cabecera: "Siempre hay mil soles en el reverso de las nubes".



viernes, enero 25, 2008

Esta noche

Me faltan tus manos,
me falta tu sonrisa,
me falta una mirada
me sobran ganas.

Me faltan motivos
que me hagan entender
todo lo que no consigo explicar.

Me falta que llames a mi puerta
con ganas de atracar a mi razón,
para piropear los rastros de la pasión,
que no termina
pero que tampoco llega.

No te faltan sueños que no se cumplen
porque tienes más que realidades
no te falta quien te diga
todo lo que quieres escuchar(me).

Inquieta.
Con faltas.
Ahora que lo leo, que nadie lo saque de contexto.
¿Es sobrar lo contrario de faltar?
¿Me sobre lo que no me puede faltar?
¿Me falta todo aquello que no me sobra?

Me dirás una y mil veces más que no me entiendes,
que nada me falta,
que me sobra felicidad, aunque sea de todo a cien.

Pero esta noche estoy cansada,
paseo de puntillas no vaya a ser que me descubras.
Qué quieres si estoy llena de faltas.

Qué quieres si eres tú quien me hace falta.

lunes, enero 21, 2008

Distancia

Son cientos de kilómetros
o uno solo.
No hace falta que cruce el Atlántico
para que me sientas lejos
ni que esté a tu lado
para que me sientas cerca.

Distancia.
Es lo que ahora me sobra,
un viaje a no sabemos dónde
un camino a no sabemos qué.
La inexistencia del encuentro de dos pieles que se conocen
las miradas que no pueden cruzarse
los paseos no compartidos.

Es silencio,
es espera
es letargo
es paciencia
es un sueño que no llega
es tu recuerdo.
Distancia.
Una sombra entre más tinieblas que luces
una hoja arrancada del calendario
un mirar a todas partes
sabiendo que en ninguna parte nos encontraremos.

Maldita distancia,
capaz de incendiar un te echo de menos,
de imaginar lo inimaginable,
de buscar lo perdido,
de no encontrar lo buscado.

Distancia.
Entre dos personas.
Deseos compartidos
arrebatados por un capricho.

Y ahora dime si me sientes lejos.
Porque aún estándolo
yo te siento cerca.




domingo, enero 20, 2008

Mujeres

Hace días decía que iba a instaurar una ceremonia de premios a los correos electrónicos recibidos durante la semana.

Sin duda, el ganador en la categoría del más provocador, en esta semana que ahora acaba, es este:

"Recuerdo que un amigo mío solía decir eso de : Las mujeres en la vida se dividen en dos tipos, mujeres sólo para follar y mujeres para enamorarse y después follar".



Apasionante...

jueves, enero 17, 2008

Tipología

En vista de lo que está dando de sí mi penúltimo post y lo apasionante del tema amistad entre personas de distinto sexo, paso a inventarme la siguiente tipología de amigos:

- Amigos que empezaron siéndolo y con el tiempo dejaron de serlo porque surgió algo mucho más íntimo. La frontera se rompe y todos tan contentos.
En este caso pueden pasar dos cosas: que la historia vaya bien o que fracase. En este segundo caso, con toda probabilidad la amistad también desaparecerá por completo, tarde o temprano.

- Amigos gays, con los que sabes que jamás pasará nada. Durante un tiempo largo, mi mejor amigo era un chico homosexual. Y fue una gozada, se establece una relación muy especial, muy cercana, para mí, maravillosa.

- Amigos que empezaron con un simple ligoteo, la historia no va a más, los dos se dan cuenta y decides dejarlos en la carpeta de simplementeamigos. ¿Esto es posible? Quizá sea complicado pero no del todo imposible. Porque donde hubo fuego siempre quedaron rescoldos. ¿O no? Cabeza fría… en pro de una bonita amistad.

- Amigos después de haber sido pareja. Una pareja larga y estable que se rompe. Hay pocos pero algunos conozco. Les va mejor como amigos que como pareja. Para mí, totalmente imposible. A mis parejas las elijo como tal, no como amigos.

- Amigos con derecho a roce. Muy complicado, pero muy abundantes. Hay que tener la cabeza muy fría y saber muy bien a qué se está jugando. A veces, un lío. Cierto que un maravilloso lío, pero el problema surge cuando descubres, por h o por b, que ni amistad ni nada… Puede llegar a ser decepcionante.

- Amigos sin más. Sigo defendiendo que es posible tener amigos con los que jamás te enrollarías. ¿Por qué? Simplemente porque no.

- Amigos con los que jamás te enrollarías porque hay motivos suficientes para no hacerlo: son los maridos de tus amigas, el vecino de tu novio, el íntimo de tu chico, tu vecino de la puerta de al lado...

- Amigos para siempre. En cualquiera de los tipos anteriores, seguro que se encuentran.


Seguro que hay muchos otros tipos de amigos.
¿Alguien quiere seguir ampliando la lista?

lunes, enero 14, 2008

Breve

El post de hoy es un comentario al texto dedicado de ayer.

Lo escribe Fernando:

"Los amigos suelen ser mucho más importantes que los amantes. Los de verdad suelen durar mucho".


Y como hoy no me apetece hablar de amigos, mucho menos de amantes, me ha venido al pelo.


Gracias a todos por los comentarios del post anterior. En cuanto esté un poco más despierta y sobre todo con las ideas más claras (atendiendo peticiones varias) volveré al famoso tema amistad hombre/mujer.

domingo, enero 13, 2008

Por ti

Soy una ferviente defensora de la amistad entre un hombre y una mujer. Para ello, únicamente se debe cumplir un pequeño detalle: que las dos partes tengan muy claro que nunca cruzarán ese pequeño límite que siempre existe entre un hombre y una mujer. Cuando eso pasa, esa amistad es maravillosa.

Cuando pensé en dedicarte un post, tenía muy claras dos cosas:

- Que debía ser sencillo, porque luego dices que no me entiendes lo que escribo.
- Y que debía salir directamente del corazón.

Por eso, no daré demasiadas vueltas para decirte que una de las mejores cosas que me han pasado es 2007 ha sido conocerte, y que espero que en 2008 y en todos los que vengan detrás podamos compartir muchas cosas.

Una amistad nace de muchas cosas. La nuestra lo hizo de miradas, de sonrisas, de tímidas palabras... De ahí a confidencias mojadas hasta altas horas de la madrugada, de secretos que no lo eran tanto, de tu absoluta fidelidad a tus amigos, de tartas de chocolate, de piropos al aire, de tus verdades, de las mías...

Tú no lo sabes, pero me das mucho con muy poco. No sé si te lo crees, pero me robaste un trozo de mi alma aquel día que volviste a por mí, a por nosotras. Nunca ver a alguien me hizo tanta ilusión. Convertiste una noche de buena en maravillosa. Y nunca tendré palabras para agradecertelo. Me cuidaste, me protegiste, me dijiste sin palabras "¿dónde podría estar mejor?", y con palabras me dijiste "¿dónde voy a estar mejor?". Gracias. Aquel día supe que estaba ante un amigo de verdad.

Un día te llamé ONG. De la buena gente. De los que acuden cuando se les pide un favor. Y allí estabas. No era para mí, pero como si lo fuera. Tampoco lo olvidaré.

Curiosamente, eres la única persona en el mundo que me llama cosas que jamás nadie me ha dicho: Quinceañera, cosa que no me viene nada mal dada mi tendencia a una madurez excesiva que me hace sentirme una vieja prematura en muchas ocasiones; y masculina, que me sorprende y me hace sonreír aún más ya que si fuera icono de algo creo que podría serlo de la feminidad. "Pero si encima juegas al padel como un tío", te escuchaba ayer. Ya sabes que a ti te lo permito todo. Y sí, me lo miraré.


Por tu discreción absoluta,
por tu "jamás me sacarás nada",
por ese "guapa" cuando los demás callan,
por sonreírme siempre,
por tu sinceridad,
por preferir a las chicas,
por tu originalidad cuando aparcas donde nadie lo hace,
por las ganas que me tienes en la pista,
porque sí.

Porque te lo mereces,
porque nos une mucho más de lo que nos separa,
porque no entiendes lo que escribo pero me lees,
porque compartimos algo muy especial.

Por ti, D.

martes, enero 08, 2008

Mirada

Soy tan admiradora de las letras y las palabras que, esta mañana, mientras conducía camino al trabajo (sí, atasco horroroso después de las vacaciones) pensaba que iba a crear un concurso entre los correos electrónicos que recibo semanalmente. Y que podría crear una categoría de premios: el más impactante, el más bonito, el más morboso, el más surrealista, el más osado...

Con el tiempo, lo haríamos entre todos. Y poco a poco, iría creciendo. Iríamos rompiendo barreras y con un poco de suerte, llegaríamos a ser internacionales. Las categorías aumentarían y todos tan contentos.

Esta semana lo tengo claro. Es la respuesta a un correo mío con un tono un tanto ácido, quejica supongo, y no excesivamente amable.


... And the winner is:

"Te leo, y según lo hago no puedo evitar imaginarte con un mono azul de trabajo, un delantal de cuero, camiseta blanca muy ajustada. Delante de un torno afilando un cuchillo de dimensiones estratosféricas. Salen muchas chispas. Parece que lo más peligroso son las chipas hasta que levantas la mirada de refilón. "



sábado, enero 05, 2008

Carta

Queridos Reyes Magos:

......... Este año, cansada de pedir paz y armonía para el mundo, os voy a pedir algo para mí. Algo muy especial que me hace mucha ilusión. Un novio. Bueno, ahora que me doy cuenta voy a matizar: un buen novio, que no sé si es lo mismo que un novio bueno.
Fijaos bien en lo que pido porque no quiero ni líos ni amantes ni amigos especiales ni rollos ni nada por el estilo. No. No quiero nada de eso. Quiero un novio, así, a la antigua usanza.

......... No sé cómo andáis de novios en vuestros almacenes. No sé si estarán agotados o si lo habrán pedido mucho este año. Me imagino que no. Últimamente, no veo yo a la gente con muchas ganas de compromiso, la verdad. Pero estoy segura que encontraréis alguno para mí.

........ Durante este año, en el que he sido muy buena, me he cansado de no buscarlo por otros cauces, digamos, más tradicionales. De ahí que me dirija a Sus Majestades, amigos desde mi infancia, que nunca me han defraudado y siempre han querido lo mejor para mí. Sepan los tres que, esta noche, volveré a poner mis zapatos junto al árbol. No, mejor botas. Las más grandes que encuentre. Y ríanse ustedes como el resto del mundo cuando les cuento que, aún viviendo sola, sigo poniendo los zapatos debajo del árbol. Pero la fe que tengo en ustedes es tan grande que no me cuesta ningún esfuerzo. Claro que dada la petición de regalo para este año, no sé si las botas son un buen lugar para dejar un novio. Por eso les concedo una tregua de unos pocos meses, y me basta con que lo dejen en mi camino de la forma que Sus Majestades tengan a bien.

......... No soy excesivamente exigente, así que me fío de su buen gusto y criterio. No hacen falta credenciales ni cartas de recomendación. Sólo que esté dispuesto a ser feliz sin condiciones, a perder la cabeza por mí, a ser posible sin miedos de ningún tipo, y abierto a lo que la vida decida regalarnos.

........ Me dijeron que las rebajas de Enero eran otra buena oportunidad para encontrar lo que busco, pero he preferido remitirles a ustedes mi petición, con la certeza absoluta de que no me defraudarán.

...... El año que viene por estas fechas les contaré cómo se portaron en 2008. Y si fueron todo lo generosos que cabía esperar.

........ Atentamente. Siempre suya.

Viñetas

Siento mucho que no se puedan leer bien las viñetas. Os paso los textos de la del genio de la playa, a petición de Primaveritis, que es la que más difícilmente se lee.


Rubia: Llevamos ya 3 semanas encalladas aquí y ni un barco en el horizonte.
Morena: Mirad, una lámpara maravillosa.
Castaña: Rápido, frótala.
Genio: Ohhhhhhhhhhh, cuánto tiempo. A ver, concedo tres deseos. Sois tres, o sea que uno para cada una. ¿De acuerdo?
Morena: Añoro a mi familia, quiero volver a casa.
Genio: Concedido, siguiente...
Castaña: Yo también añoro a mi familia, me encantaría volver a casa.
Genio: Otra clienta satisfecha. El último deseo para la última señorita.
Rubia: Pufff, mis amigas acaban de irse y yo las añoro. Quiero que vuelvan aquí conmigo.

jueves, enero 03, 2008

Rubias

Hay rubias tontas, tontas que no son rubias, y rubias que no tienen un pelo de tonta.

Pero ya se sabe lo que pasa con los tópicos. Que a veces son ciertos.
He dicho a veces.

La mayoría de rubias no somos tontas. Pero parece que para muchas personas, ser rubia imprime carácter. No voy a decir si para bien o para mal.

Hoy, un amigo me ha regalado un divertido libro sobre las rubias. Hagan caso a lo que pone en la contraportada: "Pongan una rubia en su vida. No se arrepentirán".


Ojo a cómo coge la chica de la portada el cartel de TOMO 1. En la última página dice "Aviso para rubias: ¡tienes el cómic al revés!".

En realidad, se trata de un divertido puñado de cómics donde digamos... ridiculizan a las rubias aunque, todo sea dicho de paso, con bastante gracia.

Le he pedido a mi amigo que eligiera la viñeta en la que mejor me viera reflejada. Ha escogido ésta:




Yo he tenido que hacer lo mismo. Y aunque me ha costado, al final me quedo con ésta:



Por cierto, sólo una cosa más. No soporto que por la calle me digan: ¡¡Rubia...!!
Claro que mucho peor sería que me dijeran: ¡¡Tonta!!


martes, enero 01, 2008

Especial

Fue el regalo que le había preparado para el último día del año. Especial. Llevaba varios días buscándolo. Con sumo cuidado. Por todos los lados, pero sobre todo, a todas horas. Dándole vueltas. En cómo hacer que se acordara de él. Para siempre. En llegar allí donde no todo el mundo llegaba.
No tuvo el mismo cuidado con el envoltorio. Se le olvidó decorarlo. Pero como él mismo dijo, no era nada detallista.

"Nunca podré enamorarme de ti".


Fue su mejor regalo para el último día del año. El que preparó con un cuidado especial.
Y ella, incrédula, le dejó marchar.



lunes, diciembre 31, 2007

El último...

post de 2007, un año tan intenso como sorprendente. Un año muy interesante, cuyo balance es positivo... a pesar de todo.

Por varios motivos no empecé bien el 2007. El final no es que sea maravilloso pero como todo en la vida podría ser peor. Lo del medio... de todo ha habido, pero lo que es seguro es que ha estado lleno de sorpresas. El otro día alguien me decía que su año había sido de huracanes. El mío, más bien de terremotos.

Un año que yo catalogo, por encima de todo, de universo femenino. Nunca había estado tan rodeada de mujeres como este año. Y hoy recuerdo todo lo bueno que me dieron: nuestro maravilloso viaje a Argentina; tantas escapadas a Alicante (sol, paellas y... ¡¡zapatos!!); esas interminables partidas de padel de fines de semana que comenzaban a las 11 de la mañana y las terminábamos a las tantas de la madrugada, cambiando la pista por los bares donde mojábamos nuestras penas y alegrías; tantas y tantas conversaciones; las cenas en mi casa o en las vuestras; las llamadas a mi móvil (siempre en medio, haciendo de intermediaria) en mitad del trabajo para hacerme el día más fácil; nuestros e-mails llenos de chispa; tantos secretos a voces y ese juego del "yo nunca he..." que descubri un día como hoy del año pasado; compartir ese flamante descapotable y decirte al subir "si con esto ya no ligamos, mejor nos retiramos"; esas partidas de dados que nos llevamos hasta los aeropuertos de la otra punta del mundo para asombro de los japoneses de rigor; tantas cosas... que hoy me faltan y que me han dejado una brecha demasiado grande y demasiado abierta.

Un año de estar muy segura con lo que quiero y lo que no; lo que acepto y lo que no; las personas que me interesan y las que no. Un año en el que me he sentido muy querida por muchas y muy diferentes personas. También de algún que otro desengaño. De mejor no lo recordamos. De amigos nuevos. De amigos que no lo eran tanto y que este año se hicieron un hueco y aquí se quedaron. De compartir este blog, en contra de mi costumbre, con algunas personas conocidas (aún estoy esperando un par de comentarios. "Os lo doy con una sola condición..."). De momentos en los que me he sentido sola. De no saber por dónde tirar. De decir "hasta aquí". De ilusiones renovadas. De nervios al subir la escalera. De ausencias.

Un año también para querer. No para amar, pero sí para querer. Yo disfruto mucho queriendo, por eso me dan rabia los que no saben querer. O los que tienen miedo a querer. Los que dicen que no se enamoran, ¡qué pena!
El otro día un amigo me decía "sólo hay dos personas a las que les digo te quiero en estos momentos. Una es mi hija. La otra eres tú". Y cuando eso te lo dice un amigo mirándote a los ojos... pues el cielo se abre y piensas que no lo estás haciendo del todo mal, y que el mundo es (a pesar de todo) maravilloso. Y que eso es de verdad un amigo, el que un día te sorprende riendo y otro llorando mientras le cuentas tus penas y tiene a punto la palabra oportuna "siempre habrá quien te quiera sin polvo".

Un año de seguir creciendo. De mucho trabajo y esfuerzo en el día a día. De jornadas interminables y algunas sombras en el camino. De saber que estoy haciendo bien mi trabajo, aunque haya personas a las que no les guste tanto saberlo. O no quieran saberlo. Allá ellas.

De robarle tiempo al sueño para seguir haciendo una de las cosas que más me gustan, escribir.


2007 está terminando.
Y yo lo acabo con una sonrisa.
Sonrisa que significa ilusión.
Ilusión sinónimo de futuro.
El futuro es vida.
Y la vida es (a ratos)... bella.


Cuando dentro de unas hora levante mi copa lo haré por muchos de vosotros. La vida no es más que las personas que nos acompañan. A todos los que habéis pasado por la mía en este 2007, gracias.


¡Feliz 2008 para todos!

miércoles, diciembre 26, 2007

Incendio

Anoche me pareció que estaba demasiado cerca de un incendio.
Luego comprendí que el fuego estaba en tu espalda,
bajando por tus brazos hasta llegar a mi cintura,
rodeando mi pecho hasta quemarme el corazón.
...
...
Anoche me di cuenta que el fuego de tu piel
estaba en la mía.
Y que el incendio de mis ojos, ojos de fuego,
eran sólo reflejo de tu aliento.
...
...
Anoche entendí que te hago un hueco
entre mis silencios,
y que me dejas permanecer, serena,
entre tus besos.
...
...
Anoche me transformé en dos cuerpos
para acabar siendo uno,
y poder respirarte,
sin miedo a intoxicarme.
...
...
Y aunque me da pánico el fuego
anoche no quise apagar aquel incendio.

martes, diciembre 25, 2007

36

36
Podrían ser millones de euros que me han tocado en la primitiva.
O los polvos que he protagonizado en el último mes.
O los kilos que me dicta la báscula.
Podrían ser besos que he recibido en el último cuarto de hora.
Tal vez los premios que me han dado a lo largo de mi vida.

Son los años que tengo,
los que cumplo hoy.
36

Una buena edad.
Para vivir.
Para sentir.
Para disfrutar.
Para compartir
y para compartirlos.
Para tomar decisiones.
Para reír.
Para dejar de aguantar
y dejar de esperar.

36
Una buena edad para creer.
Para elegir.
Para mirar de frente.
Para ilusionarme.
Para volverme loca.
Para serenarme después.


Tengo sueños, dudas, ilusiones, esperanzas, incertidumbres y muchas ganas para los 36. Recuerdo que de pequeña me gustaban los números pares. Y éste, no sé por qué va a ser un buen año. Tengo 365 días por delante para comprobarlo... ¿me acompañas?

sábado, diciembre 22, 2007

Resumiendo

Me envía un meme Pipero a través de sus particulares volutas, y yo me pongo a ello. Se trata de resumir el año contando lo aprendido, lo olvidado y lo perdido. Allá voy:


Aprendí:


Que la envidia es muy mala y los envidiosos, peligrosos.
A jugar al mus (pero ya se me ha olvidado).
Lo que es un glaciar y cómo poder caminar sobre ellos.
Que la mayoría de los hombres se acercan a mí con la muy noble intención de acostarse conmigo (he tardado 35 años en darme cuenta, no está mal).
Que no todos somos iguales ni necesitamos las mismas cosas.
A ser más tolerante.
Que las personas suelen tropezar dos veces con la misma piedra.
Que la soledad llega sin avisar.
A ser mejor persona.




Olvidé:


Que me hicieron daño.
Que me lo volvieron a hacer.
Muchos miedos.
A tener necesidad de ti.
Llamarte por tu cumpleaños.
Decir adiós.
Que las mujeres, a veces, son muy peligrosas.
El sabor de algunos besos.
Lo malo... me quedo con lo bueno.



Perdí:


Alguna que otra ilusión.
Amigas.
Varios besos.
Un poco de inocencia.
Un pendiente.
Vergüenza.
A mi abuela.
Varias pelotas jugando al padel.
Interés.



Para el 2008


Una promesa: Ser feliz.
Un deseo: Enamorarme.
Un anhelo: Mi grupo de "las Pepas".
Un objetivo: Que tú también te enamores (pero no es un objetivo, sólo una ilusión).
Un reto: No tengo




Ha sido un buen ejercicio. Por eso el que quiera, ya sabe lo que tiene que hacer...

jueves, diciembre 20, 2007

Sorpresa

10,30 de la mañana. De un lado para otro en mi oficina. Tenía una mañana complicada: a primera hora reunión con alguien de la propia oficina para explicarle la edición de un vídeo, antes de salir a otra reunión con presentación de un proyecto muy importante.

Lluvia en Madrid, es decir, atasco monumental. No quiero llegar tarde.
He dormido poco, anoche tocó fiesta navideña de mi empresa. Tengo ojeras (escondidas como mejor he podido), sueño, y prisa.

A lo que iba: 10,30 más o menos. Me suena el móvil. Es la recepcionista. "Corre, baja, que te han traído un regalo". Cojo el ascensor. Es más rápido que bajar cinco pisos a esa hora de la mañana.
Sospecho en flores. En una sola persona.



Enorme y maravillosa cesta llena de frutas de todos los colores. Y una nota. Un sobre grande. Era mi primer regalo de cumpleaños. También uno de los más simbólicos. "Es que el 25 no te pillo trabajando".

Me ha hecho ilusión la sorpresa, la cesta y las frutas. Pero nunca olvidaré la carta de dentro del sobre grande.
Un maravilloso resumen de algunas cosas que pasaron el 25 de Diciembre de 1971, y que has finalizado de una manera que por bonita te la robo, me la apropio y la cito textual:

"Ese día mira por donde estabas llorando como una loca, supongo que despistada sin saber que hacías por aquí. Hay días maravillosos".


Gracias por tu amistad con mayúsculas, por tu cariño, por tus palabras y tus silencios. Gracias por tu tiempo, tus llamadas, tus secretos, tus consejos.
Por haber convertido muchos días difíciles en regulares. Y los regulares, en bonitos.
Creo haberte contado hace un rato que me hubiera gustado compartir tu cesta de frutas esta misma noche.

¿Sabes una cosa?
¡¡Casi!!

lunes, diciembre 17, 2007

Mi respuesta

De formas distintas cada vez.
Depende de la persona que tenga enfrente, de mi situación personal, del momento, de la vida.
Con el corazón y con la piel.
Con los ojos abiertos y también cerrados.
Rápidamente, sin darme cuenta.
Pero también despacio, disfrutándolo.

Un mucho de B, con un poco de A.
Es la respuesta al último test que no respondí, y que muchas personas me han preguntado desde entonces.

Me enamoro sobre todo, con ilusión. Quizá como una niña. Como una veinteañera camino de los quince (¿verdad D.?). También con ansia, con impaciencia, con urgencia, aunque nada de esto sea bueno. ¿Quién ha dicho que enamorarse sea bueno para la salud?

Sabéis que hablo mucho de amor. Tal vez demasiado. Quizá porque de alguna manera me falta.
Tengo miedo de aburriros.
Hay quien dice que soy demasiado seria. Que debería ponerme un poco más frívola.
Y hablar (o mejor, escribir) de otras cosas menos intensas y más divertidas.

Ya me callo.
Abro micrófonos...

domingo, diciembre 16, 2007

Aprendiendo...


viernes, diciembre 14, 2007

Decepción

Parece que últimamente le he cogido gusto a coleccionar decepciones.
Claro que unas duelen más que otras.
La tuya, además, sorprende.

"Tu sinceridad da miedo, R.", me decía el otro día un amigo de esos amigos en los que sabes que puedes confiar.
Y en un ataque de soberbia le contesté que quizá no merecían la pena las personas que no se atrevían a hacer frente a mis verdades.
"Es sólo un consejo. Haz con él lo que quieras".
Las prisas impidieron que me lo grabara con fuego en la frente. Y ya de paso, en la lengua.

Ayer rozaba el cielo con los dedos...
y hoy vuelven nubes, que amenazan tormenta.

No entiendo.
O no te entiendo.
O no entiendo nada.
O a nadie.
O a casi nadie.

La felicidad se me antoja cara. Demasiado.
Y mira que tengo un pacto con ella para ver quién llega más lejos.
No se encuentra en mercadillos de saldos, maldita sea.

No me gusta que no me den tiempo.
Que me cierren las puertas, me callen la boca, o silencien mis sentimientos.
Que me digan ven y sin darme cuenta, vuélvete.
Que no haya camino ni siquiera por el que fracasar.
No me gusta que te escapes como arena entre los dedos.
Ni que el riesgo sea mínimo.
Ni que no haya siquiera opción para el riesgo.
No me gusta que me frenen el mañana.


Mi madre (y todas las madres son sabias) lleva días diciéndome que ponga debajo de mi cama un cuenco con sal y otro con vinagre. Para espantar a algún mal de ojo que parece que se ha colado por la ranura de la ventana... Después de esta tarde, voy a empezar a considerarlo.

martes, diciembre 11, 2007

Otro test

Se ruega a todos los lectores habituales de este blog que respondan a la siguiente pregunta. Se agradecerán muy especialmente las respuestas de los lectores menos habituales, de los circunstanciales, de los pasabaporaquí, e incluso de los recien llegados



¿Cómo te enamoras?


A.- Despacio, poco a poco. Pensando "me estoy enamorando... "


B.- Rápidamente, sin darte cuenta. De pronto un día dices "me he enamorado..."




Es que hace tanto tiempo que no me pasa que quiero darme cuenta en cuanto me aparezcan los primeros síntomas...



(Gracias)

lunes, diciembre 10, 2007

Corbatas


Me gustan mucho las corbatas. Bueno, en realidad me gusta quitarlas. Pero como la vida es caprichosa, hace muchos años que no me rodeo de ellas.

En mi mundo laboral (tan creativos y progres todos ellos, de la raza de los modernos y postmodernos) no están nada bien vistas. De hecho, son inexistentes. Ni los grandes jefes en sus momentos más gloriosos las llevan.

En los armarios de mi mundo personal, la verdad es que ahora mismo no hay corbatas ni calzoncillos, por la sencilla razón de que no hay ningún hombre que guarde su ropa junto a la mía. Y si echo la vista atrás, mis últimas parejas tampoco eran de llevar corbata. Encontradas (las parejas, no las corbatas) en mi ámbito laboral, y siendo más artistas, más modernos y mucho más progres que yo, habían desterrado esta prenda de sus vestuarios. Es más, las odiaban. Había uno que incluso veía en ellas una soga al cuello.

Metáforas aparte, sólo me queda conformarme con las que me cruzo en los pasos de cebra o espero el verde de los semáforos, con robar miradas a alguno de mis vecinos (que para eso vivo en una zona muy formalita donde las tiendas de corbatas no tienen que cerrar), con esperar a los presentadores de los informativos (y a veces ni eso), o a encender la tele para ver si con un poco de suerte me topo con mi adorado George Clooney en uno de esos anuncios en los que se muestra mucho más irresistible de lo que será en su estado natural.


Conclusión: Que la erótica de la corbata, para mí, está en quitarla. En saber quitarla. Y como todo en la vida, tiene su truco.

Aunque como digo, hace mucho que no veo cómo ponerlas... como para encima acordarme de cómo quitarlas.

sábado, diciembre 08, 2007

Certezas

- "El del primero me espía", te decía el oto día.

- "¿Y cómo lo sabes?".

Buena pregunta. Supongo que hay ciertas cosas que se saben. Sin necesidad de querer o poder demostrarlas. Son certezas.
Las sabes, las sientes, y a veces (es lo de menos), las compruebas. Pero para mí, eso es lo de menos.

Pasa, por ejemplo, con las cosas del corazón. No quieres comprobarlas... por si acaso. Pero las sabes. No hay equívocos o engaños posibles. Al menos, no hacia uno mismo. ¿Para qué sirve engañar a los demás si jamás podremos engañarnos a nosotros mismos?

Supongo que una de las mejores y mayores certezas son los tequieros. ¿Qué más da saber por qué, con qué finalidad o hasta cuándo? El poder decir te quiero mirando a los ojos es lo importante. Sin mayor artificio. Sin más adornos. Y sé que no todo el mundo puede ni es capaz ni tan siquiera se lo propone. Allá ellos.

Pero hoy tengo un par de certezas recién encendidas como las luces que me recuerdan que ya casi estamos en Navidad.

Y una de ellas, te lo prometo, es que el del primero me espía.
...
...

viernes, diciembre 07, 2007

Lo que es

No es un diario (nunca me ha gustado esa palabra).
No hablo de mis vecinos.
No cuento lo que no quiero.
No digo cuántos ni dónde ni por qué.

Es solamente... un trozo de mí.
Y hoy además... es un poco de ti.

domingo, diciembre 02, 2007

Eres

Eres
brújula de los caprichos de mi piel
sueño que cada día busco y cada noche espero
diana de mi mirada
regalo que la vida me debe, que se me escapa
que ya no espero.

Eres
el tiempo que no tengo
las ganas que me sobran
el balcón de mis deseos
música sin clave de sol.


Eres
refugio del miedo que me asalta
la ironía de todos mis noes
el barco que se hunde con la marea baja (el imposible)
la furia de mi volcán.


Eres
impulso de mi cordura
frenazo a mi descaro
acierto de mis errores
el eco de una caricia apenas dibujada.


Eres...

viernes, noviembre 30, 2007

Test

¿Qué es lo que nos acerca?

A.- Cabeza.

B.- Corazón.

C.- Sexo.


¿Qué es lo que nos aleja?

A.- Cabeza.

B.- Corazón.

C.- Sexo.

jueves, noviembre 29, 2007

Verdades... (a medias)

DEMOSTRACIÓN DE QUE LA LENGUA ESPAÑOLA NO ES MACHISTA EN ABSOLUTO.

ZORRO: Espadachín Justiciero.
ZORRA: Puta.
PERRO: Mejor amigo del hombre.
PERRA: Puta.
AVENTURERO: Osado, valiente, arriesgado, hombre de mundo.
AVENTURERA: Puta.
CUALQUIER: Fulanito, Mengano, Zutano.
CUALQUIERA: Puta
REGALADO: Adjetivo; participio del verbo regalar.
REGALADA: Puta
CALLEJERO: De la calle, urbano.
CALLEJERA: Puta
HOMBREZUELO: Hombrecillo, varón, mínimo, pequeñito.
MUJERZUELA: Puta
HOMBRE PÚBLICO: Personaje prominente.
MUJER PÚBLICA: Puta
GOLFO: Masa de agua marina parcialmente rodeada de tierra
GOLFA: Puta
LOBO: Mamífero predador rapaz y feroz. Hombre experimentado y agresivo.
LOBA: Puta
LIGERO: Hombre débil y/o sencillo
LIGERA: Puta
ADÚLTERO: Infiel
ADÚLTERA: Puta
"QUE HIJO PUTA": Expresión de "menuda suerte"
"QUE HIJA PUTA": Expresión de "menuda Zorra, ojala se muera"
PUTIN: Honorable jefe de Estado Ruso.
PUTINA: Putilla.

MUJER QUE VENDE SUS SERVICIOS: Puta
HOMBRE QUE VENDE SUS SERVICIOS: Consultor

lunes, noviembre 26, 2007

El banquillo

El otro día, me decía un amigo (rompecorazones él, todo hay que decirlo, aunque lo niegue profundamente) que en cuestiones de corazón siempre hay que tener el banquillo preparado.

Yo, tan racionalista como siempre, le contesté que cómo iba a tener el banquillo listo si ni tan siquiera tengo al titular definido.

Pero creo que es un buen consejo. Y hoy he comenzado a pensar en la alineación. Aunque me temo que tengo once vacantes... (me suena que son once los jugadores de un equipo de fútbol, pero no tengo ni idea. Por Dios, si he metido la pata que alguien me corrija).

Bueno, a lo que iba. Que no tengo banquillo, no tengo titulares, no tengo reservas.
Pero tengo a un ángel de la guarda que me ha hecho el mejor regalo del día: "Vas a ser feliz".

¿A qué hora?, me has preguntado.
No lo sé.

¿Cuándo?, ahora pregunto yo.
Muy pronto.

Me llegaba desde el otro lado del teléfono. Y me ha pillado haciendo la compra. Mi nevera no aguantaba más mi soltería.

¿Qué hubiera pasado si, en vez del anuncio por los altavoces con las últimas ofertas del Carrefour, hubiera sido realmente el aviso de último vuelo del aeropuerto de Barajas?

¿Dónde estás?

En el aeropuerto. Es una llamada de despedida.

¿Y a dónde vas?

Ya te lo he dicho, muy lejos.

miércoles, noviembre 21, 2007

Historias

A Gordito Disfrutón le gustaba decirle no.
No era un tipo duro ni malvado ni retorcido ni mucho menos perverso.
Simplemente, disfrutaba negando a Rubita Feliz.
Quizá no lo hiciera aposta, pero lo hacía.
Y mucho.
Tanto negaba Gordito Disfrutón a Rubita Feliz que un día, casi sin darse cuenta, ella se transformó en Rubita Melancólica.

De sobra es conocido que la escondía, como si de un tesoro oculto se tratara.
Afortunadamente, había construido un mundo de ensueño para ella. Casi siempre, en versión horizontal.
Pero entre cuatro paredes.
Todo lo que se escapara de allí, estaba prohibido.
Era como si Rubita Feliz ahora Rubita Melancólica no tuviera derecho. Alguien no le permitía.

Un día, Gordito Disfrutón, que era muy listo, quiso esconder las palabras de Rubita Feliz ahora Rubita Melancólica. Una vez más, ocultarlas.
No vaya a ser que alguien se entere que existe.
Y no se le ocurrió mejor idea que sepultarlas con más palabras, las suyas propias.
Pero Rubita Feliz ahora Rubita Melancólica, que también es muy lista, se dio cuenta.
Esta vez fue demasiado obvio. Muy poco trabajado.
Y como además, es muy buena, volvió a cerrar el pico.
Pero ahí quedaron sus palabras, enterradas a varios metros de profundidad.
Para que nadie las leyera.

Detalles así convertían a Rubita Feliz antes Rubita Melancólica en Rubita Infeliz.
La muy tonta ella, pensaba además que mejor enterrarlas que borrarlas. Un bonito detalle de Gordito Disfrutón, fueron sus primeras palabras.
Y le dio por pensar. Así se quedó un rato. Un rato largo.
Porque lo que pudo ser una bonita sorpresa se lo convirtieron en detalle de mal gusto. Feo.

Por más que se lo digo, ella no es consciente de que está perdiendo el tiempo. Creo que nunca lo será. Pero sigue luchando por volver a convertirse cuanto antes en Rubita Feliz.
Y sabe que ya le queda menos.


martes, noviembre 20, 2007

Vitamina con forma de mail

Me lo ha escrito esta mañana un amigo en un vitamínico correo electrónico:

"Verás, echardemenos es un verbo maldito y una pasión fraudulenta.
Primero, porque en realidad no echamos tanto de menos las cosas, es que nos empeñamos en hacerlo. Y segundo, porque las cosas nunca vuelven a ser como eran, y añorar el pasado es como buscar vida inteligente en Marte.
Por eso, ¿por qué no echar de menos lo que nunca has visto? ¿por qué no echar de menos lo que nunca has hecho? A mí me consume la nostalgia por todo lo que no podré hacer y por toda la gente que no podré conocer antes de morirme. Por eso, lo pasado, pasado. Que lo eche de menos su puta madre".

Ojalá todo fuera tan fácil y aunque no comparto la frase final, el resto me parece perfecto.
Me ha hecho reflexionar, en ello estoy...

sábado, noviembre 17, 2007

Echardemenos

Echardemenos no es un verbo.
Es una lanza bien punzante, es me duelen hasta las entrañas, es sangre de la que no se ve.
Es ausencia(s), es soledad(es), es desengaño(s). Es crueldad.

Es recordar lo que un día fue y ya no volverá,
como arena entre los dedos se nos va,
es no comprender por qué ni cómo ni dónde. Es no comprender.

Echardemenos es un sentimiento que llevo dentro,
que se me ha clavado como un imperdible bien bueno que no se cae.
Admiro a las personas que no echan de menos, que no sienten, que no padecen.
Quizá no sea lo mejor pero es lo que menos duele. Por eso las admiro, por prácticas.

En estos días tengo muchos echodemenos como recién sacados del horno.
Calientes, que queman.
Aún un poco duros, sin suficiente tiempo de cocción (entendiéndose como asimilación).
Pero que si los dejo un poco más ahí dentro estoy segura que explotarán.

Echardemenos me hace humana, frente a la frialdad que veo y siento ahí fuera,
me deja kao pero con la cabeza muy alta,
me acerca y me aleja, hay tiempo para todo,
me sorprende, me regala dudas, me quita lágrimas, me roba sentimientos puros.


Te echodemenos.
Sí, a ti también.

jueves, noviembre 15, 2007

Hasta que algo (o alguien) nos separe...

Los datos son de poner los pelos de punta. En 2006 se incrementó en un 330,6% respecto a 2005, el número de matrimonios que se disuelven en su primer año. Son cifras dadas por el Instituto Nacional de Estadística.

El INE explica esta llamativa evolución por la aplicación de la nueva ley (de hace un par de años), que permite el divorcio sin necesidad de separación. Atendiendo al tipo de ruptura matrimonial, el 52% de las separaciones han sido de mutuo acuerdo y el 48% contenciosas.

El estudio recién publicado da más datos: En los tres tipos de disolución matrimonial se observa que el mayor número de rupturas tiene lugar entre los 40 y 49 años, tanto en hombres como en mujeres.

Según el tipo de ruptura, los matrimonios disueltos por nulidad han tenido una duración media de 9 años, los disueltos por separación 17,8 años y los disueltos por divorcio 14,7 años.
La mayor parte de las separaciones (36,5%) se producen después de los 20 años de matrimonio, en segundo lugar figuran las relativas a matrimonios que duran entre seis y 10 años (16,4%).
En el caso de los divorcios, el 27,1% corresponden a matrimonios con una duración superior a los 20 años, seguidos por aquellos que duran entre seis y 10 años (20,6%).


Está claro que cada día aguantamos menos, somos menos tolerantes en la pareja, nos volvemos más impacientes, más exigentes y enseguida decimos ahí te quedas, me voy. Las mujeres, ahora, somos exactamente iguales a los hombres en cuanto a la capacidad de tomar decisiones y a ser independientes, por lo que tampoco alargamos ninguna situación si no nos convence cien por cien.
Venía precisamente de hablar del tema con un amigo cuando me he encontrado con la noticia y ese dato alucinante del incremento de más de un 300% de divorcios en los primeros años de casados, en tan solo un año.

El otro día, en una reunión de amigos ninguno sobrepasábamos los 35. Y sin embargo éramos todos separados (o divorciados). Quizá la menos separada era yo porque nunca me he casado aunque haya vivido con mis parejas. Y me atreví a comentarlo en voz alta: "pero qué triste, todos tan jóvenes... y todos tan separados".

Pocos son los que quedan sin haber pasado por esta triste experiencia. Y no digamos si subimos un poco más en el escalafón de años: dos y tres divorcios a las espaldas son ya bastante habituales.

¿Hay alguna solución para frenar este incremento tan gigantesco?
Dicho de otra manera quizá un poco más romántica: ¿alguien sabe que hacer para evitar tantas separaciones?

martes, noviembre 13, 2007

¿Por qué?

¿Para qué sirve un blog?
Muchas veces me lo pregunto.

¿Puro exhibicionismo? ¿Psicoanálisis gratuito? ¿Demostración de uno mismo? ¿Para escribir lo que, en otros foros, no nos atrevemos a decir? ¿Para que nos lean? ¿Para que nos lea alguien determinado?
¿Para los demás o para uno mismo?

Supongo que para todo eso y mucho más. Depende del momento, de la actitud vital... de tantas cosas.
No miento si digo que he pensado en cerrar el mío (que es éste) en varias ocasiones. Además, es un curro. Sin embargo, algo me lo impide. Es impensable en este momento vivir sin verdadosa.

Porque es una ventana abierta a mi libertad en medio del trabajo diario, porque me gusta lo que leo, porque sé que me lo miras con frecuencia, porque si no tengo hijos ni perros ni tamagochi ni marido al menos tengo un blog, porque da morbo cuando le cuento a alguien que tengo un blog no decirle la dirección (bueno, esto es broma), porque me gusta escribir y así me obligo, porque cuando sea mayor lo leeré y me reiré de mí misma, porque es un estímulo, porque me ha permitido conocer a gente estupenda..., porque sí.

No sé si es bueno que existan razones para hacer lo que nos gusta. Es como cuando te agrada una persona, no siempre hay que saber por qué. A veces, ni tan siquiera hay razones.

Pero yo, que soy de pensar, le sigo dando vueltas al asunto: ¿por qué tengo un blog?

domingo, noviembre 11, 2007

Domingo

Acaba un fin de semana largo.
Largo e intenso.
Un fin de semana de soledades y abandonos, de conversaciones maravillosas, de bombones de foie, de dolor y lágrimas, de Madrid en la piel porque Pamplona no era para mí, de controversias y cambio de pareceres, de sms que van y vienen haciendo burbujas en el aire, de sinceridades, de la casa más bonita del mundo, de dudas, de barreras que no son tales, de amigos de verdad, de amigas que no lo son tanto, de miedo, de un viaje al sur de Madrid repleto de sorpresas, de vuestros comentarios que cada día me gustan más (leo que alguien me dice que soy una romántica irremediable, sí, ¿qué le voy a hacer?), de la resaca por el trabajo bien hecho, de sabores llenos de magia, de escuchar cosas bonitas y dejar de oír otras porque nadie me las dice, de quedarme con la boca abierta porque no tengo más remedio...

Un fin de semana en el que reclamo paz, que no llega, maldita sea y tanto necesito. Tan poco me gusta el gris que la vida sólo me depara intensidades. Pero ojalá no fueran tantas, o no siempre en la misma dirección.

Tengo una tristeza clavada en un corazón que de momento sigue en pié. Y muchos por qués que nadie se atreve a responder. Incomprensiones por un camino de asfalto que otros se empeñan en suavizar, en dulcificar, en hacérmelo más fácil. Me caigo y me levanto. ¿Por qué no venden mercromina para las pupas del alma? Están en ello, dicen los expertos. Sé paciente, que todo llega.

¿Sabes como son los besos domingueros? Largos, casi interminables.
Como este fin de semana.

sábado, noviembre 10, 2007

Cambio climático

En medio del otoño
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llega la primavera
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jueves, noviembre 08, 2007

Recuerdo, vivido, sentido

Reconozco que el amor más salvaje me llegó bien mayorcita. Lo más parecido a ese amor adolescente que no tuve entonces, porque el que me ocupó en la adolescencia se presuponía muy maduro.

Pasados los 30 me enamoré como un niña. Comprendí que el amor es irracional. Que no tiene nada que ver con la cabeza. Que sale por los poros de los piel. Entendí lo que significaba la química. Lo que es que dos pieles hagan fuegos artificiales sin necesidad de otra energía que el propio deseo.
Me salían los tequieros sin pensarlos. Sin programarlos, sin ordenarlos. Me salían de dentro. Era necesidad.

Dejé a un lado la cautela para adentrarme por la senda del riesgo (en lo que a sentimientos se refiere), de la ausencia de tranquilidad (algo a lo que estaba acostumbrada), de los nervios constantes, de las mariposas que creí que sólo existían en las películas... Y así pasó el tiempo. Mucho.

Y hoy llevo grabados en mi piel ciertos jeroglíficos ancestrales con pócimas secretas de amantes, y filigranas llenas de letras en azul.

Hoy miro atrás sabiendo que he de mirar hacia adelante.
Pero hay ciertas cosas que no se olvidan.
Nunca.

lunes, noviembre 05, 2007

Robados

¿Valen lo mismo los besos robados?

Te lo pregunto a ti... que los robas.
Y también a ti... que te los han robado alguna vez.

¿De verdad quieres un beso aunque sea robado?
¿Tanto te importa dar un beso... que prefieres que te lo roben?

Siempre he pensado en que es bonito eso de que te roben un beso.
Y que no siempre es una frase hecha.
Ser ladrón de besos debe ser un oficio fascinante.
Sin guantes blancos de por medio.
Debe dar categoría en el DNI (cuando el DNI era carné de identidad y te ponían hasta la profesión).
Claro que estar en paro debe ser en esos casos una tragedia.

Pero es cierto.
Cuando menos te lo esperas, alguien está dispuesto a robarte un beso.
Y hay veces que hasta lo consiguen.

sábado, noviembre 03, 2007

Ensalada

Miedo
,,,,
Dudas
,,,,
Desconfianza
,,,,
Distancia
,,,,
Intranquilidad
,,,,
Más dudas
,,,,
Más miedo
,,,,
Más
............
..............
A pesar de todo, y como me acaban de decir "La vida es como una ensalada, donde cada ingrediente le aporta un sabor distinto... no dejes que un bocado amargo te haga decir que ya no te gusta"
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,,,,,,,,,,
A quien me dio ese gran consejo, GRACIAS

jueves, noviembre 01, 2007

Amigas

Supongo que todo adiós tiene algo de muerte. Y es algo a lo que no me termino de acostumbrar.

Hay adioses que los esperas. Los que no, son cuchillos directos al corazón. Por eso, el tuyo me duele hasta lo infinito (y no es una frase hecha). Un adiós que me huele a capricho, a adolescencia tardía. Un adiós que noentiendonada.
Pero era tu regalo para este día festivo.

La amistad es un regalo maravilloso. Creo que si hago algo bien en la vida es ser amiga. Pero hoy ya no hablamos el mismo idioma, ni miramos desde el mismo lado del cristal, ni queremos contarnos. De repente, ya no tenemos nada que decirnos. Aunque desgracidamente, ocurre sólo en una dirección.

Hoy me quedo un poco huérfana, sí. Si este año lo he compartido con alguien, ha sido contigo. Y de repente, no sé qué número de teléfono marcar.

La vida me está dando fuerte últimamente. Y hay días en que no sé ni adónde mirar.

Te voy a echar de menos, B. Mucho.

lunes, octubre 29, 2007

Lunes

El vino de rueda a última hora de la tarde con M. mojado en nuestros sentimientos más sinceros.
Las fotografías de J.C. llenas de luces y sombras. "Véndelas, no seas tonto".
Los mimos de B. Siempre. Hoy, por teléfono.
Las manos de A. que hacen magia donde otros hacen indiferencia.
Las preguntas tan ingenuas de M. Sonrisas... una vez más.
El encuentro con A. Queríamos alargarlo... no sabiendo muy bien cómo.
Mi vestido nuevo. Verde que te quiero verde.
La inteligencia de R. de la que me gusta aprender cada día. Su chispa, su ingenio. Un milagro.
La comprensión de M. Ayer, hace un mes, mañana, el año que viene, el lustro siguiente...
El buen humor de N. Conversaciones cruzadas entre prisas y nervios.

La hoja en blanco de V. Parece que el lunes empieza a terminar...

viernes, octubre 26, 2007

Luna brillante

Veo en la tele que esta noche brilla la luna más llena de todo el año.
Y pienso que me gustaría disfrutarla más allá de estas cuatro paredes.

Hay cosas que no entiendo. Que no entenderé jamás.
El desprecio es una de ellas.
El egoísmo, otra.
Y la vida, hoy, me ha vuelto a poner de frente junto a ellas.

Sí, la luna está brillando. Allá afuera.
¿Por qué no pasas y me acompañas?
Yo soy roja, tú blanca. Hacemos buena pareja.
Podemos contarnos cosas.
Tú me cuentas cómo se vive allá arriba, yo aquí abajo.
¿Tú te pones triste alguna vez? ¿Tú convives con mediocres?
¿Tú eres feliz? ¿Tú estás enamorada?

Vuelvo a la realidad.
A la luna no hay quien la mueva.
Ni quien la engañe.
Ni quien la utilice.

Y hoy, además, está brillando más que ninguna otra noche en el año.
Aprovéchala.

jueves, octubre 25, 2007

¿De verdad es un estorbo?

Leo unas declaraciones de Bienvenida Pérez, esa mujer rubia un tanto insípida cuyos mayores méritos son haberse casado con un ex ministro de la Marina Británica y casi al mismo tiempo haber tenido un lío con un alto militar de aquel país, que “el sexo es poder y el amor, un estorbo”.

He de reconocer que la frase no me parece tan insípida. Hay días en los que quiero creer en tal afirmación, seguramente todo sería más fácil, pero no encuentro el camino que me lleve a esa conclusión tan rotunda. ¿Alguien sabe cómo?

lunes, octubre 22, 2007

sms

Hablábamos de los sms. De lo que nos gusta enviarlos y recibirlos. De cómo se convierten (aún no queriendo. ¿Seguro?) en lo que yo llamo sms incendiarios.
En la cantidad de cosas que significan con tan pocas palabras.
En lo que queremos decir sin apenas necesidad de escribirlo.
En las situaciones en las que nos hemos visto envueltos mientras los escribíamos.
En lo que hemos conseguido con ellos.
En lo que hemos perdido.

He de reconocer que siempre (casi) los respondo. Y además, me encanta. Muy pocas veces no provoco lo que al final acaba siendo una auténtica conversación por escrito. Los disfruto. Eso sí, (ya lo he comentado alguna otra vez aquí) con sus comas, sus tildes, sus puntos y todas las palabras escritas íntegramente.

De mi teléfono móvil normalmente borro los que envío y guardo los recibidos. Sobre todo, aquellos que me parecen especiales. En una ocasión, al cambiar el teléfono, me daba tanta pena perderlos que los escribí en una libreta (¡más de cien!).

Poer cierto, no me gusta que no me respondan. He enviado uno a las 15,30 de la tarde y aún estoy esperando la respuesta...

Me gustaría compartir con vosotros esos sms especiales, divertidos, jugosos, osados... ¿Cuál ha sido el sms que más te ha gustado enviar/recibir? ¿En qué situación rocambolesca te has visto envuelto mientras los escribías? ¿Cúal ha sido el último? ¿Cuál el que guardas con más cariño?

Y para que no parezca que soy de las que tiro la piedra y escondo la mano, ahí va mi respuesta: Iba en el ascensor de mi trabajo. Acababa de mantener una conversación muy larga con el autor del mensaje. Pi pi: "Se me ha olvidado decirte que te quiero".
Desgraciadamente, eso fue hace mucho tiempo.

Ahora te toca a ti. Adelante...

jueves, octubre 18, 2007

Pienso

No todas las palabras son bonitas.
Ni todos los días radiantes.
No todas las historias son entretenidas.
No todo es capaz de atraparte.

El gris existe. ¡Y vaya que existe!
Las dudas, también.
La incertidumbre, lo desigual, las confusiones, las paradojas son realidad.
La soledad, también.

Me buscáis pero no me encontráis.
Te encuentro sin buscarte.
Me evitas para no decir no.
Te sigo, queriendo que por fin llegue el sí.

Hay noches en las que la luna sangra.
Días, en los que el sol no sale.
Se esconde.
O huye, que no siempre es lo mismo.

Lo complicado a veces lo es demasiado.
Lo fácil, casi nunca lo es suficiente.
Los silencios, demasiado largos.
Las palabras también se me escapan.
Arrogantes.
Indómitas.
Y soy incapaz de pronunciarlas.
Ni siquiera de imaginarlas.

Y entonces pienso si lo que no soy capaz de imaginar es porque no existe.
O porque tengo esa incapacidad.

¿Complicada?
¿Rara?
Sólo diferente.

miércoles, octubre 17, 2007

Estampitas

Corta, muy corta, pero deliciosa conversación telefónica con un compañero de trabajo:


- ¿Cómo estás?
- Bien, como siempre.
- ¿Cómo está tu corazón?
- Bien, como siempre.
- ¿En fase de reconstrucción?
- Eso significa que antes ha estado destruido... No me gusta la pregunta...
- No hombre... no lo decía con esa intención.
- De todas formas (digo) tú pon velas a tus santos para que mi corazón esté bien.
- Pero si yo no creo en los santos.
- No, si yo tampoco..., pero por si acaso.
- Bueno, le rezaré a Nuestra Señora de la Buena Actitud. Tú encomiéndate a ella.
- ¿Tienes estampitas?
- Lo siento, pero no se caracteriza por un gran merchandising. No te preocupes, le pediré por ti...




(A quien me hizo sonreír a primera hora de la mañana, gracias).





martes, octubre 16, 2007

Empieza con K

Podía haber sido una comida de trabajo aburrida como tantas otras. Podía haber sido una comida de trabajo sin más, como tantas otras. Podía haber sido una comida de trabajo como la de todos los días.

Pero no, ha sido una comida especial. Porque las comidas de trabajo divertidas y relajadas también existen. Y porque hay personas que tienen la capacidad de transformar esas comidas de trabajo en divertidas y relajadas.

Por muchas cosas ha sido especial. Por esos platos que iban y venían llenos de cosas riquísimas. Porque alguien pidió enseguida cubiertos normales y pude olvidarme de los palillos. Porque me ha reconciliado un poco con la comida japonesa. Porque tenía enfrente a personas con las que da gusto hablar, de las que es muy fácil aprender. Porque las conversaciones han sido suficientemente interesantes. Porque me encanta comer con champán. Porque hay miradas que lo dicen todo. Porque estoy orgullosa de mis amigos. Pero sobre todo, porque en la mitad de la comida (de trabajo, no lo olvidemos), alguien me ha preguntado:

- ¿Tú crees que en el amor, como en la guerra, todo vale?
- Categoricamente no, he contestado.
- ¿Y por qué dices que no? Debería valer todo, ¿no te parece?


La falta de confianza con mi interlocutor, o mi prudencia, (o las tres o cuatro copas de champán que a esa hora ya debía de llevar encima) me ha impedido contestarle los motivos por los que creo que no vale todo en el amor. Pero esa es otra conversación. O mejor dicho, otro post.

Hoy me quedo con el recuerdo de una entrañable comida.
Y de las palabras robadas a una tarde de Madrid en medio de un taxi.
La culpa, una vez más, la tiene el nada maldito champán.

lunes, octubre 15, 2007

Esperar

De pequeña, en el colegio, me enseñaron a conjugar el verbo esperar de la siguiente manera:

Yo espero.
Tú esperas.
Él espera.
Ella espera.
Nosotros esperamos.
Vosotros esperáis.
Ellos esperan.
...
...
Al hacerme mayor, he descubierto que esa no era la forma correcta. Los matices llegan con los años, está claro.
...
Yo espero.
Tú no esperas.
Él no espera jamás.
Ella sigue esperando.
Nosotros esperamos cosas distintas.
Vosotros esperáis a ratos.
Ellos esperan... el autobús.

jueves, octubre 11, 2007

Otra verdad (mía)

No es por falta de tiempo.
.........
........
Cuando las cosas no funcionan, es por falta de ganas.

martes, octubre 09, 2007

Cuidado

Es una noticia del periódico de hoy: "Las relaciones tormentosas dañan el corazón".

Lo dice la redactora de la sección de Sanidad: "De todos es sabido que los gritos, las peleas y los conflictos constantes ponen en riesgo a la más sólida de las parejas y pueden acabar rompiendo más de un corazón.

Por si alguno aún lo dudaba, un estudio científico acaba de confirmarlo. Literalmente. Según este trabajo, las personas que mantienen una relación tormentosa tienen más posibilidades de padecer una enfermedad cardiovascular.
Para llevar a cabo esta investigación, publicada en el último número de la revista 'Archives of Internal Medicine', un equipo de científicos británicos dirigidos por el especialista Roberto de Vogli analizó el caso de más de 9.000 individuos, quienes completaron un cuestionario sobre los aspectos negativos de sus relaciones más íntimas.


Entre otras cosas, los participantes tuvieron que aportar datos sobre el apoyo mutuo, la confianza, los intereses compartidos o la reciprocidad de la relación.

Además, los investigadores también midieron otras variables como la edad, el sexo, el tipo de ocupación laboral o si los individuos se habían divorciado o separado en los últimos meses.

Después, siguieron la evolución de cada paciente durante más de 12 años para comprobar si desarrollaban algún problema de salud y, especialmente, si padecían algún evento cardiovascular".


El resultado:

- Según el refranero: "Ni contigo ni sin ti tienen mis penas remedio, contigo porque me matas y sin ti porque me muero".

- Según Sabina: "Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres... porque el amor cuando no muere, mata; porque amores que matan nunca mueren".

- Según mi humilde opinión: "Mejor vino y rosas".

Pues eso.

lunes, octubre 08, 2007

A trozos

¿Se pueden romper los sueños rotos?


No hace falta que respondáis.

La respuesta es SÍ.

viernes, octubre 05, 2007

Infiel

Cuando hice la Primera Comunión me regalaron un cuaderno de esos monísimos en los que las niñas de entonces pegábamos los recordatorios, las fotos de ese día tan importante, la lista de regalos y otras emociones varias.
Lo que más me gustó entonces (y lo que más me gusta ahora, cada vez que lo releo cuando me dan repentinos ataques de nostalgia) fue el apartado de dedicatorias. Allí firmaban y dejaban sus mensajes los amigos y familiares.

El mensaje que sin duda más me impresionó fue el de mi padre: "Sé fiel a ti misma y lo serás a los demás". Desde entonces, ha sido uno de los valores más importantes de mi vida. Serme fiel. Y por tanto, serlo al resto.

Sí, lo soy. Ni me arrepiento ni me avergüenzo ni me asusta decirlo ni nada por el estilo.

Pero he de reconocer que llevo un tiempo dándole vueltas a la idea de cambiar. De dejar de serlo. Total, tampoco me ha servido de mucho.

Quizá porque ya no me sorprendes tanto, alguno podría decir que incluso me aburres. Lo cierto es que ya no te siento, apenas te aprecio. Sinceramente, me has dejado de sorprender. Te has vuelto insulso. ¡Con lo que me gustabas antes!
Y seamos honestos, cuando dos han dejado de gustarse... lo mejor es cambiar. Mirar para otro lado, comparar y si encuentras algo mejor, quedártelo.

Pasar de la fidelidad a la infidelidad es mucho más fácil de lo que yo creía.
Y a decir verdad, no me encuentro mal. No tengo remordimientos.
¡Después de 5 años juntos!


Tenía ganas. Muchas.
Lo he intentado.
Lo he conseguido.

Por fin he cambiado de perfume.

martes, octubre 02, 2007

En taxi

Taxi por esa maravillosa ciudad que es Buenos Aires. Cada viaje, una aventura. Cada taxista, un descubrimiento.

A cada cual más interesante, más divertido, más sorprendente. Y todos muy honestos, por cierto.

Pero con uno mantuve una conversación que me fascinó. Tanto como para apuntarla en mi cuaderno de notas y poder compartirla con vosotros:

Taxista.- "Para tener un negocio hace falta tener grandes capitales. Y para eso, hacen falta grandes socios. Y eso es como el matrimonio..."

Yo.- (ingenuamente) "¿Algo difícil?"

Taxista.- (categórico) "Difícil no, imposible".

Abro el debate: ¿estás de acuerdo?

(Por cierto, atención a la manera que tienen los taxistas de buscar trabajo para sus hijos).




jueves, septiembre 27, 2007

Conversaciones

- No sé qué te pasa, pero estás muy rara últimamente.
- No te entiendo.
- Rara o cursi, como prefieras.
- ¿Qué?
- No haces más que escribirme "que si te ordeno, que si te siento esponja, que si hasta el volante te recuerda, que a dónde vas, que si el menú de otoño que por cierto debe engordar una barbaridad..." Hacía mucho que no me utilizabas para lanzar esos mensajes tan... tan... mejor me callo.
- ¿Qué pasa, no tengo derecho a ponerme romántica?
- Haz lo que quieras, pero luego todo el mundo te pregunta que qué te pasa, como yo ahora.
- Eso es cierto, Verdadosa.
- Y entonces me dirás que estás harta de escuchar que si estás enamorada, que si hay alguien, que estás feliz, que estás radiante... cuando no hay nada de eso.
- Ya.
- Porque no hay nada de eso, ¿verdad?
- No, no hay nada de eso.
- ¿Estás segura?
- Sí. Segura.
- Mira si te conozco ya (dos años escribiéndome a diario son dos años. Bueno un poco más) que estoy convencida que en breve comenzarás con tus nostalgias y tus palabras agrisadas.
- Te estás pasando de lista, ¿no?
- ¿Me equivoco?
- ¿Me equivoco yo diciéndote que te estás pasando de lista?
- Oye, que aquí pregunto yo.
- No bonita, no. Aquí pregunto yo. Lo que pasa que tú eres algo así como mi portavoz.
- Otras veces me llamas tu alter ego, que parece que da más categoría... si no te importa, digo.
- Pero mi alter ego no puede ser tan... tan repelente, digo yo.
- Eso depende de cómo sea tu ego.
- Mi ego... bien, gracias. En su sitio (creo).
- Por cierto, ayer te llamaron hermética. Un compañero de trabajo.
- Sabes que no lo soy. Pero si lo soy con ellos será por algo.
- Sí, en eso tienes razón. Y mira que me jode dártela. La razón, digo.
- Oye, ¿por qué te has levantado hoy tan rebelde?
- ¿Y por qué me escribes tú últimamente con tantas palabras de algodón? Esa era mi primera pregunta al empezar el post... y a estas alturas todavía no me has contestado.
- Bueno, ya sabes que soy una hermética.
- Mentirosa.
- Verdadosa.
- Y a mucha honra. Por cierto, ¿le has planchado la camiseta?
- ¿Qué?
- Lo que oyes, bueno, lo que lees.
- No te entiendo.
- Sí, que mientras tú estás con tus cursiladas, a él le pone su camiseta. Que le inspira, vaya.
- Sigo sin entenderte.
- Esa que habías visto hace poco por la calle...
- Tienes demasiados datos de mí.
- Todos los que tú quieres darme. Ni más ni menos.
- Dar o no dar. Esa es la cuestión. Ser o no ser, que dirían algunos.
- Chica lista, tú.
- Algún día me dirás por qué.
- Oye, antes de que te vayamas, ¿vas a volver mañana?
- No lo sé. Depende.
- ¿Nos apostamos algo?
- ¿A qué?
- A que tu siguiente post será melancólico. Casi triste...
- Ahora soy yo la que me callo.
- Mejor así. Hasta mañana. ¿Alquien quiere apostar conmigo?




miércoles, septiembre 26, 2007

En todas partes

Te desayuno con prisas, no vaya a ser que te enfríes.
Te mezclo con el chocolate de los cereales, con el azúcar del café. Aún no llegas a ser empalagoso.


Te quedas durante la ducha. Y te siento esponja. En cada rincón, por todos los poros.
Te convierto también en agua, cayendo con fuerza. Intensamente.


Eres el pan caliente de la hora de comer.
Tierno y jugoso.
Imprescindible.
Generoso.


Te recuerdo en el tacto del volante, de camino a casa.
Eres ahora gasolina, fuerza, furia.
Vitamina.


Te respiro en la soledad de estas cuatro paredes.
Te sueño, te busco, te deseo, te imagino, te sorprendo.

Incluso te olvido.

lunes, septiembre 24, 2007

... sin mando

Párate.

Te lo ordeno.

Y mírame.

Sobre todo, mírame.

Aguántame la mirada, sí.

No huyas.

Sonríeme.

Ponme nerviosa.

Disfrútame.

Secuéstrame.

Sin recompensas.

Retírame.

Juégame.

Sin trampas.

Piénsame.

A gritos.

Recúbreme.

A tientas.

Rocíame.

De ti mismo.

Vacíame.

Con ganas.

Descúbreme.

Y diviérteme.

Sedúceme.

Con manos.

Con palabras.

Con sonrisas.

Con silencios.

Con caricias.

Búscame.

Ya.

Es una orden.



sábado, septiembre 22, 2007

Siguiéndote

¿A dónde vas?



jueves, septiembre 20, 2007

Menú II

Hace ya mucho tiempo, un 9 de Marzo de 2006, publiqué en forma de post el siguiente menú:

1º Plato:

Cóctel de esperanza.
Revuelto de pasión.
Sopa ilusionante.

2º Plato:

Ternura rebozada.
Besos en su jugo.
Caricias a la plancha.

Postre:

Pirámide de imaginación y toppings de fantasía.
Flan de sonrisas.
Revolvcones flambeados.


El tiempo pasa, y los sentimientos cambian.
Éste es el menú de otoño:

1º Plato:

Menestra de nostalgias.
Entremeses de miradas cruzadas.
Puré de suspiros.

2º Plato:

Suflé de piel al rojo vivo.
Silencios al vapor.
Recuerdos al pil pil.

Postre:

Macedonia de reciente de amor.
Pastelitos de palabras al oído.
Explosión en texturas de chocolate.



(Sé que no te gustará tanto, pero está dedicado a ti).

martes, septiembre 18, 2007

Sorpresas

¿Qué es una sorpresa?

Una filigrana,
un libro escondido en una estantería,
una sonrisa robada,
unas letras escritas a toda prisa en un espejo.

Una intención,
una forma de ser, y de querer.
Un oficio (el de sorprendedor),
una actitud (la de la sorprendida).

Un corta y pega muy estudiado,
mezcla de azul y negro,
simbiosis entre lo que tú eres y lo que yo doy.
Ecos del pasado, que ojalá fueran de futuro.
Esfuerzo robado al tiempo,
una mirada al fuego que un día ardió,
a los besos que esparcimos por encima del mantel.

Un misterio escondido en el sótano,
un juego cosido entre tus manos,
la magia repartida por las escaleras,
la excusa para que yo no deje de preguntar.


¿Qué es una sorpresa?
Un motivo,
en mitad de cualquier esquina,
para ser feliz.

lunes, septiembre 17, 2007

Difícil

Hay veces que nos empeñamos en lo difícil.
No sé cuánto tiene que haber de difícil para convertirse en imposible.
No sé si las personas nos diferenciamos entre los que apuestan por lo fácil y los que prefieren intentar lo difícil.
No sé quiénes son los más inteligentes en sus elecciones.


¿Qué hace una mujer de 35 con tantos recursos sola?
Esa es la pregunta difícil de la noche, contesté. Pero no tengo la respuesta.

Hoy creo (hoy siento) que he tirado por el camino de lo difícil demasiadas veces.
Y que ha llegado la hora de buscar uno mucho más sencillo.

jueves, septiembre 13, 2007

Argentina

Cuatro amigas rumbo a un país desconocido. Bueno, no tanto. Mera licencia para empezar. Muchos kilómetros por delante. Muchas más ilusiones. Ganas.

Buenos Aires-El Calafate-Ushuaia-Buenos Aires. Ese era el periplo incial. A última hora le añadimos Iguazú, ¡qué acierto!, y eso que yo era bastante reacia.

Tenía muchas ganas de hacer este viaje. Pero ahora no paro de recomendarlo a todo el mundo. Debería ser una obligación. Como mínimo, una propuesta de ley. En una de estas se lo digo a ZP (Nota de la autora: creo que es la primera vez que hablo de política y/o políticos en este blog) para que lo planteen en el Congreso: financiación del 90% del coste de los viajes a Argentina. Por lo menos, del primero.

A pesar de la grandiosidad de las Cataratas, de ese arco iris reventón y coqueto, y de haber sido capaz de quitarme los pantalones para bañarme a gusto en el río Iguazú después de hacer rafting (eso me pasa por no llevar ropa de verano), me quedo con lo vivido en la Patagonia y en Tierra de Fuego.




Con unos grampones (ellos lo llaman así, con g) que te colocan en los pies, nunca olvidaré la experiencia del trekking sobre hielo, paseando a mis anchas por encima del Perito Moreno; los despegues y aterrizajes en esos lugares tan lejanos que se convertían en tan cercanos; las montañas tan nevadas; la nieve tan seductora; los paseos en trineo; el vino caliente en mitad de la noche y de la nada; la inmensidad de los glaciares...







Estábamos muy abajo en el mapa, tanto que casi podíamos caernos. Pero me sentía tan bien... Un simple paseo por la ciudad de Ushuaia, completamente sola, es otro de mis mejores recuerdos. Dejó de llover justo en ese momento, y mientras ellas seguían con sus infatigables jornadas de compras, yo me dediqué a una de mis aficiones preferidas: la observación.




Al final pienso que el mundo es muy pequeño y que somos todos muy parecidos... por muy lejamos que vivamos los unos de los otros.

La carne, el tango, los alfajores, el frío, el sol, el agua, los glaciares, la Quilmes, las picadas, el dulce de leche... son mejores aún estando allí. Traigo las rutinas cubiertas para una temporada, la piel, los cinco sentidos...

Descubriendo mil matices diferentes en cada una de ellas, que quince días dan para mucho. Con nuestros dados como testigo, que los tiempos en los aeropuertos son muy largos y la recompensa generosa (¿quién me querrá tanto que no me ha dejado ganar ni una sola partida?).

Brindo por Argentina y por los argentinos.
Y de verdad, hacedme caso, id en cuanto podáis a conocerla.








martes, septiembre 11, 2007

Volver

Obviamente, porque es un tango.
Porque me gusta esa palabra. Tiene fuerza. Sí, a mí me gusta volver.
Lo hago una y otra vez.

Vuelvo a mi casa, a mis cotidianeidades, a este rincón. También a las rutinas.
Vuelvo a lo de siempre pero como casi nunca.
Vuelvo con las pilas cargadas, con el corazón lleno de caricias, con los ojos asombrados de tanto bonito como he visto.
Vuelvo íntegra, confiada, con esperanza. Con muchas ilusiones.

También vuelvo la cabeza atrás. Porque no habrá una tercera.
De eso estoy segura. No, no lo habrá.

Hoy he vuelto incluso a mi trabajo, después de tantos días de una maravillosa libertad casi insultante, en los que la única preocupación era ver, sentir y dejarme llevar.

Ha sido un gran verano. Me lo merecía.
Y me lo he regalado. Yo sola. A mí misma.

Como siempre por estas fechas, espero impaciente a ver caer las hojas. Ya queda menos para mi estación preferida. Pero me da pena decir adiós a las vacaciones.
Y hoy, tengo que reconocerlo.