viernes, marzo 23, 2007

Si fuera un verbo...

Echar de menos.


¿Alguien sabe cómo se conjuga este verbo?

miércoles, marzo 21, 2007

El cielo

Uno de los grandes triunfos a mis 35 es saber que cuento con mucha gente que me quiere.
Sí, soy de esas personas que necesitan saberse queridas. Qué le voy a hacer...
Estoy en un momento vital interesante, intenso, alerta siempre. Pero necesito echar mano constantemente de eso que me sujeta firmemente a tierra.
Mi gente, mis amigos, las personas en las que puedo confiar y que me entienden, me respetan y me esuchan.

Hoy los duendes se han juntado para hacerme sentir bien. Desde primera hora de la mañana hasta ahora que estoy a punto de echar el cierre al miércoles. De muchas maneras. De múltiples colores.

En días como hoy me descubro sabiéndome que me importa mil veces más la calidad de las caricias que la del motor del coche que me lleva y me trae, la de las palabras dichas con el corazón que la de las palabras que se lleva el viento, la de las verdades enteras que las mentiras a medias... incluso las mentiras de tres cuartos.

En noches como hoy me encantaría gritarle al mundo. Decirle aquí estoy yo, cuenta conmigo... que el paseo es mucho mejor si es compartido.

Me gusta saberme querida.
Quizá el cielo madrileño de media tarde haya servido de algo...

lunes, marzo 19, 2007

Luna





Por circunstancias de mi trabajo, hoy me ha tocado la luna.
Y me ha dado por soñar, por imaginar, por viajar a paraísos inventados. Por sentirme feliz, aunque sólo fuera un juego.
Lo malo de la felicidad es que le coges gusto. Que no se conforma con ser momentánea. Que echa raíces muy pronto.
Y hoy mi felicidad es redonda, clara, grande y luminosa.
¿A qué sabe hoy tu felicidad?


domingo, marzo 18, 2007

No lo sé.

No sé si valen más mis palabras o mis silencios. Si valgo más por lo que digo o por lo que callo.
No sé si me ganan mis sueños o mis realidades. Si soy lo que los demás ven o lo que nadie quiere ver.
La dichosa noria.

No sé si quiero o puedo. Si te quiero o me puedes.
No sé si debo o no debería.
No sé por qué estoy hoy aquí.

No sé ni por qué escribo ni a quien lo escribo.
No sé por qué sonrío cuando quiero gritar.
No sé por qué lloro si me gustaría brillar.

No lo sé.

No sé de dónde vengo pero sí a donde voy.
Me he equivocado.
Sé de donde vengo pero no a donde quiero ir.

No lo sé.

No quiero saberlo.
Me he vuelto a equivocar.
No quiero no saberlo.

¿Qué más da?

jueves, marzo 15, 2007

De compras

He oído decir que acaban de abrir una tienda nueva en NY : la "Tienda de Maridos".

Cuando las mujeres van a elegir un marido, tienen que seguir las instrucciones que se indican a la entrada:
1.- Sólo se puede visitar esta tienda una vez.
2.- Hay 6 plantas y el valor de los maridos aumenta a medida que se va subiendo de planta.
3.- Se puede elegir marido en cualquier planta o seguir subiendo a las siguientes plantas, pero NO SE PUEDE volver a bajar, excepto para salir del edificio.

Así que una mujer va a la "Tienda de Maridos" para encontrar uno.
En la primera planta, el cartel de la puerta indica: Primera Planta, estos hombres tienen trabajo.
El cartel de la segunda planta dice: Segunda planta, estos hombres tienen trabajo y adoran a los niños.
En el cartel de la tercera planta pone: Tercera planta, estos hombres tienen trabajo, adoran a los niños y son guapísimos.
'¡Vaya!' piensa la mujer, pero se siente obligada a seguir subiendo.
Va a la cuarta planta y el cartel dice: Cuarta planta, estos hombres tienen trabajo, adoran a los niños, son guapísimos y ayudan con las tareas de casa.
'¡¡Madre mía!!', exclama; '¡casi no puedo creerlo!'
Pero a pesar de ello sube a la quinta planta. En el cartel pone: Quinta Planta, estos hombres tienen trabajo, adoran a los niños, son guapísimos, ayudan en casa y son super románticos. Siente la tentación de quedarse, pero no puede resistir seguir subiendo.
Va a la sexta planta y el cartel dice: Planta Sexta, eres la visitante nº 31.456.012 de esta planta. No hay hombres en esta planta. Esta planta sólo existe como prueba de que las mujeres son imposibles de complacer. Gracias por visitar la "Tienda de Maridos".


Para evitar un conflicto de géneros, el propietario de la tienda ha abierto también una "Tienda de Esposas" justo enfrente.
Esto es lo que hay:
La primera planta tiene esposas que adoran el sexo.
En la segunda planta hay esposas que adoran el sexo y tienen dinero.

Se desconoce el contenido de la plantas 3 a 6, nunca han sido visitadas.

martes, marzo 13, 2007

Preferir

¿Qué prefieres que te llamen: guapo/a o inteligente?

¿Qué prefieres oír: que eres bueno/a o que estás bueno/a?

lunes, marzo 12, 2007

Orillas

Llevo días (qué digo días, semanas) enganchada a esta canción.
Es de esas letras que me hubiera gustado escribir a mí.
De esas letras que te abren el alma, te la diseccionan, y te la cosen con nostalgias.
Es de esas letras que te adivinan lo que tú ya sabías, pero en bonito.
Es de esas letras que voy escuchando una y otra vez de camino al trabajo, de camino a casa, de camino al camino...

"En la otra orilla"

Antes de empezar yo te perdono
en brazos de este amor
me estaba haciendo lodo.
Antes de empezar me gustaría
saber por qué este amor
se hizo pesadilla...

y si tus besos no son mi orilla
naufragaremos toda la vida.

Antes de seguir con esta historia
de todo lo mejorlo guardo en la memoria.
Antes de seguir y castigarnos
prefiero el corazónde pie que arrodillado...

y si tus besos no son mi orilla
naufragaremos toda la vida.

Antes de acabar de despedirme
tienes que saber
que no me marcho triste
que no quiero herirte aunque me pierdas
ni que me hagas daño aunque me quieras.

Y antes de seguir con desengaños
te dejo esta canción
como único legado...

que si tus besos no son mi vida
navegaremos en otra orilla
y si tus besos no son mi orilla
naufragaremos toda la vida.


Gracias Rosana.

Cuesta abajo

No dejo de sorprenderme.

Y supongo que ése es uno de mis mejores logros.

¡Feliz lunes a todos!

viernes, marzo 09, 2007

Ser mujer en Irán

Abro mi correo y me encuentro con el siguiente mensaje:


"Hola.soy zita.una mujer irani en Madrid.casi siempre leo tu blog,yo no tengo blog en spañol,poedes scribir algo,sobre la situacion de mujer en iran,porfavor? Solo para sencibilizar a tus vizitantes.algo es algo.
Gracias: zita"



La foto es esta:




Lo primero que tengo que decir es que no conozco Irán, y no me gusta hablar de las cosas que no he visto con mis propios ojos.
Por mi profesión de periodista, he tenido la suerte de viajar con mucha frecuencia. Y me he movido por varios países musulmanes, incluso por lugares bastante integristas, de alguno de los cuales he tenido que salir corriendo al ver cómo las mujeres del grupo nos tiraban piedras cuando se daban cuenta de que les estábamos grabando, concretamente a mí, que era la única mujer del equipo. En cualquier caso, esto no deja de ser una anécdota y como tal lo tomo.


Pero no conozco Irán. Ni creo que pueda hablar con mucho conocimiento, más que por las noticias o comentarios que nos llegan de allí. Sin embargo, conozco a varios iraníes (residentes y admiradores apasionados del estilo de vida español), a los cuales los identifico con una gran sonrisa y que me han hablado muy bien de su país... a pesar de los pesares.

Por tanto, prefiero hablar de mis sentimientos al ver esa foto, Zita. Primero, no me gusta la violencia. Sea cual sea, venga de donde venga. No soporto que me levanten la voz, mucho menos que alguien utilice la violencia para conseguir sus objetivos. Ahí ya cae toda la razón.

Obviamente, no me gusta que la mujer esté oprimida. Mucho menos por parte de otras mujeres. Pero como todos sabemos, en ocasiones el machismo es fomentado por las propias mujeres.
Es difícil para una mujer occidental, totalmente independiente, entender ciertas aptitudes, costumbres y tradiciones que afectan sobre todo a las mujeres musulmanas. Aunque Irán está experimentando una cierta apertura, creo que las mujeres siguen teniendo muy difícil el acceso a determinadas carreras y a puestos de trabajo. Sin embargo, más del 50% de los universitarios de allí son mujeres.

A la mujer iraní siempre la hemos visto con su velo negro, el chador, pero no está ahí el problema. Al fin y al cabo, eso no deja de ser una costumbre. El problema es lo que tapa ese velo: sus ilusiones, su deseo por progresar, por dejarse ver, sus libertades, sus gustos... Muchas mujeres iraníes han tenido que huír de su país para vivir en libertad. Y eso ya es tremendo.


Añado unas palabras de la escritora Rosa Regás, que conoce bien aquel país ya que hasta allí viajó en varias ocasiones para documentarse bien para una de sus novelas:

"Tras el velo, pues, se esconde la creencia de que en la mujer hay algo pecaminoso que hay que ocultar, una debilidad, cuanto menos, que hay que reordenar, proteger, guiar. De ahí el gesto de humildad tan bien visto, de sumisión, de aceptación de un destino impuesto como si se tratara de un ser humano de segunda categoría. Y, sin embargo, las mujeres islámicas defienden el chador como un elemento que les permite acceder a una igualdad que de otro modo no tendrían en el trabajo, y los hombres que se preocupan de este asunto dicen que en la mezquita, en el cine, las mujeres han de estar separadas de los hombres para preservar su privacidad".

Ese velo negro es hoy más que un símbolo. Hay quien ve en él una barrera, otros un muro infranqueable, una costumbre incómoda, un retroceso, una imposición, un suplicio... En cualquier caso, es una pena que haya que llevarlo por obligación.


Y ahora Zita, si quieres decirnos tú cuál es la situación a día de hoy de las mujeres en tu país...

Gracias por permitirme haberos conocido un poco mejor.

miércoles, marzo 07, 2007

Ilusiones

Buscando ilusiones.
Buscar para encontrar.
Sonrisas. Risas. Carcajadas.

Buscar atención y encontrar cariño.
Buscar sensatez y encontrar sentido común.
Buscar silencios y encontar palabras.

Me acuerdo del cuento de Pulgarcito.
Ese que iba echando migas de pan al suelo para encontrar el camino de vuelta.
Ahora soy yo la que va tirando sonrisas al suelo.
Porque pienso que bien plantadas darán su fruto.
Y me aligerarán el camino de regreso.

Reacciono.
Intento recuperarme a mí misma.
A lo que siempre he sido.
Y pienso que he sido (quiero creer que soy) de las que ríen.

¿Por qué conformarse con tan poco?
Peor aún, ¿por qué conformarse con casi nada?
No tengo respuesta, no creo que la haya.

Ilusiones.
Las busco bajo las piedras.
En las 30.000 visitas a este blog que están a punto de caer (¿hacemos una fiesta?).
En las llamadas, correos y comentarios que recibo a diario.
En el trabajo bien hecho.
En el cariño de mis amigos.
En la luz del sol que esta mañana me ha hecho soñar.
En escribir, siempre intenso, siempre sincero. A veces duro. Pero qué a gusto me siento...
En dormir con la conciencia bien tranquila.
En las rentas del fin de semana en Santander.
En la mirada puesta en otro continente, allá abajo tirando al sur.
En saber que no va conmigo ni el rencor ni la venganza.
En estrenar mis zapatillas de pádel.
En ser más buena.
Incluso en estarlo.

Ilusiones.
Buscar para encontrar.
Las busco.
Las encuentro.

martes, marzo 06, 2007

En carne viva

Me he dado cuenta de que hay una cosa peor a que descubras que las personas a las que quieres te mientan.
Que te mientan dos veces.


Me despierto antes de que suene el despertador.
No estoy durmiendo bien.
Hoy no toca atasco, voy en dirección contraria.
Decepción.
Me asalta la duda. No, ya no.
Hoy me asaltan las certezas.
Está nublado.
Claro, no hay motivos para sonreír.
Valentía.
Leo. Escribo. Leo. Escribo.
Un sueño roto.
El corazón partío, que diría Alejandro Sanz.
Mentiras como puñales.
Palabras que hieren.
Que tengas un buen día.
Estupidez.
Mi cabeza, una centrifugadora.
No me puedo concentrar.
Oigo "tienes los ojos tristes".
Lo oigo pero no lo escucho.
Es martes, y estás solo.
Nunca dije que fuera lista.
Sólo que no soy tonta.
Te gusta mi nuca.
Me gusta que te guste.
Y que miraras hacia el eclipse.
Que vieras la luna roja.
Otra vez las mentiras.
Me falta el aire.
Me faltan tantas cosas.

jueves, marzo 01, 2007

Camino


Lo importante no es la meta,
lo importante es el camino.
(Al menos, eso dicen.
Y yo, en este momento, me lo creo...)

martes, febrero 27, 2007

no
No
nO
NO
no
NO
No
nO
no
nO
NO
No
no
NO
nO
No


¡Con lo bonito que es decir Sí!

lunes, febrero 26, 2007

Billete

Llevo todo el día sintiéndome billete. Todos me sonreían nada más verme, más de uno quería llevarme al lado de su corazón, me han pasado de mano en mano sin ni siquiera mirarme a la cara, y todos se han esforzado en que mantuviera mi integridad. Incluso alguno ha habido que me ha querido cambiar por otro más poderoso. Sólo uno ha querido hacerme un burruño para demostrar su estupidez.

Y en ello estoy. Mirándome al derecho y al revés para saber si al menos soy de 5 o de 500 euros.

domingo, febrero 25, 2007

Diferentes modos de enamorarse

Hace algunos días, escribía aquí mismo un nada científico tratado sobre la pena, basándome en las experiencias de alguien cercano a mí.

Pues bien, hoy quiero reflexionar sobre los diferentes modos con los que nos enamoramos. Pienso que cada vez que el amor llama a nuestra puerta, lo hace de diferente forma. Bien por las circunstancias de cada relación, por el momento vital en el que nos encontremos o por cómo se produzca. Pero sobre todo, por la persona que tenemos delante.

Tengo 35 años y la suerte de haberme enamorado en varias ocasiones. Ahí está mi vida:

- Mi primer amor. Con todo lo que eso significa. Mariposas en el estómago, las hormonas a flor de piel, las ganas de darlo todo, la idea absoluta de que eso sería para siempre. Adolescencia en el corazón, madurez a pesar de todo en la cabeza. Varios años compartiendo una manera muy parecida de ver la vida. Recuerdos llenos de cariño cuando miro hacia atrás para asomarme a aquella historia maravillosa.

- Amor de juventud. Desde el principio intuí que no sería definitivo. Estrellitas a cada paso, muchas más luces que sombras, ráfagas incluso. Quizá una venda en los ojos para comprender que tenía más de cuento que de realidad. Que en una relación es mejor mantener posición de igualdad. El mundo roto cuando aquello terminó. Amor hasta el último día. Incertidumbre absoluta por aquel final tan de película como había sido el resto de la historia. Sonrisas cuando pongo a trabajar la memoria hacia todo aquello.

- Amor maduro. Porque así lo construimos, a pesar de que yo era joven aún. Un amor absolutamente estable, de aguas tranquilas, nada revueltas. Pareja 100%, ningún secreto, ninguna duda, ningún miedo. A pesar de todo, demasiado diferentes para seguir con ello después de un mundo construido a la medida de dos. Demasiado distintos para haber comenzado con aquello que vino tras una larga amistad. Mi experiencia me ha demostrado que es mejor dejar la amistad en su sitio y que el amor debe comenzar por otros caminos. Es sólo mi experiencia. Un sabor dulce al recordar los ecos de una historia profunda y sincera, mezclado con el amargor de quien sabe que lo difícil, en ocasiones, se vuelve imposible.

- Mi último amor. No por ser el más reciente, el más intenso. El que me hizo comprender lo que significa perder la cabeza. El que me transportó a la adolescencia más insultante, a las intensidades más profundas. El que me devolvió la sonrisa cuando tenía el corazón en mil pedazos. De nuevo tan distintos como osada para empezar historias que nunca sé donde van a terminar. Pero, en estos temas, prefiero moverme por impulsos del corazón. Quizá el amor más irracional, el menos sensato, el más loco. Camino también sembrado por lágrimas y dificultades, no vaya a ser que encuentre una relación fácil y me crea que la vida es un regalo... Carne de gallina al recordarlo.


No han sido muchos amores. Supongo que los suficientes. Sí, soy de relaciones largas.
No sé si habrá otros, nuevos o viejos. No sé si estoy en condiciones de vivirlos. Pero lo que tengo claro es que la vida es mucho más bonita estando en ese estado maravilloso estado que todos hemos conocido alguna vez.

viernes, febrero 23, 2007

Nostalgia

Llevo todo el día disfrazada de nostalgia. Cargando con ella como puedo. Intentando esquivarla sin conseguirlo.

A estas horas, me he dado cuenta de que la nostalgia es una mala compañera de viaje. Una farsa. Una embustera.
Porque se apodera de la sombra que has dejado en esa esquina y la convierte en luz. Porque convierte los silencios en burbujas. Porque transforma lo bueno en mejor, lo malo en regular, el hielo en deshielo, lo lejano en próximo, lo difícil en seguro, el no en un quizá, el quizá en un tal vez, el tal vez en definitivamente sí.

Se me agarrotó la nostalgia esta mañana y me hizo un nudo en la garganta. A ratos creí vencerla. Pero ahora sé que me espera sentada en el borde de mi cama. Y aunque no tengo ganas de hablar, quizá me haga un sitio en su regazo y hasta lleguemos al sueño juntas.

martes, febrero 20, 2007

Amigas

Paseo entre la perenne sonrisa de una, la templanza de otra, y la naturalidad de la tercera. Compartimos risas, secretos a voces, raquetazos al viento, penas ahogadas no siempre en una copa de alcohol, preguntas a veces sin respuestas, respuestas casi siempre sin preguntas.
Me atrevo con los "yo nunca he" más íntimos. Los busco sin rebuscarlos. Me salen porque me dejan.

Establecemos pequeñas bandas de a dos depende de la ocasión. Yo contigo, luego contigo, ahora contigo. Nos gustamos y nos lo decimos.
Ante mi asombro, las tres están de acuerdo en mi falta de sensatez. Lo llevo clavado en el alma. Aún sonrío al pensarlo. Mejor no pensarlo.


Entre cuatro, hay de todo. Por eso se puede elegir:

- La íntegra, nunca una palabra más alta que otra, nunca una mala cara, nunca un enfado. Natural como el aire puro, transparente como su mar, sabrosa. Divertida. Me fío.

- La más cerebral. Reflexiva, pausada, necesitada de sus tiempos. Serena y sensata (tú sí). La que mejor maneja sus dudas. La que menos teme a sus miedos. 32 años siguiéndonos la pista...

- La pasión con forma de mujer. Alegre, positiva hasta decir basta, fiel a sí misma, generosa y ocurrente. Sabe poner al mal tiempo buena cara y por eso me gusta respirarla. Aprender de ella, con ella.

- La última, la que todos conocéis. No hace falta que cuente mucho más. Rizos en la cabeza, serpentinas en el alma.

Alguien dijo que tener un amigo es tener un tesoro.
Teneros a vosotras, uno de mis pequeños grandes triunfos.


Por vosotras... ¡salud!

lunes, febrero 19, 2007

Cajones

Dice Lou Marinoff, el autor de aquella laureada "Más Platón y menos Prozac" que "la felicidad dura más que una borrachera, pero exige que seas creativo y que trabajes. La felicidad no viene sola".

El otro día escuchaba a un buen amigo decir que la felicidad hay que buscarla.
Y justo en estos momentos tengo todos los cajones de la casa patas arriba. La estoy buscando. Con creatividad, eso sí.

De momento, no está ni en el de la ropa interior ni en el de los cubiertos. Ni en el de los calcetines ni en el de los trapos de cocina. Ni con los pijamas ni con los collares. Ni con los manteles ni en el cajón de los secretos.

Pero aún no he terminado. Hay muchos cajones en mi casa. Y por algún rincón tiene que estar... Y ya de paso me entero si es verdad lo de la borrachera.

domingo, febrero 18, 2007

Sí, quiero

Me caso



(Quería haber escrito ME CANSO.
Y hay que ver el poder que tiene una letra.
O mejor dicho, la falta de ella).

sábado, febrero 17, 2007

Para pintarme la sonrisa

- ¿Necesitas algo? ¿Puedo ayudarte?
- No, no lo creo.
- ¿Estás segura?
- Estoy convencida de que no puedes darme lo que quiero.
- Yo no lo tendría tan claro...
- Tan claro como el agua: sólo estoy buscando mi pintalabios.

jueves, febrero 15, 2007

Por vosotros

Cada cual tendrá sus motivos para escribir. Pero no termino de creerme a aquellos que dicen que escriben su blog para sí mismos. Recostada en mi razonamiento más elemental, les diría que si de verdad quieren escribir para ellos mismos, lo hagan en un cuaderno privado que, una vez cerrado, no salga del cajón. Eso sí es escribir para uno mismo.

No es mi caso. Aunque me gusta escribir y lo hago por mero placer y como ejercicio para mi coco y para mi alma, me gusta que me lean. Pues claro.

Por eso este post se lo dedico a tres personas.

A mi amigo P., porque sin querer saber los motivos de mi silencio me has hecho saber que echabas de menos ese ejercicio mañanero de pasearte por mis sentimientos.

Al otro P., curioso como yo, siempre ahí, sintiéndome aun sin verme o sin oírme. Pidiéndome palabras a cambio de sonrisas.

Y a otro amigo al que no conozco pero que lo siento cerca. Ybris, que en su comentario a mi último post me dedicó unas de las palabras más enriquecedoras que me hayan dicho jamás, y que en un ejercicio de mirarme el ombligo releo en estos momentos: "Pero ¿sabes? Uno sale a veces de tus letras con la extraña sensaciónde haber encontrado lo que siempre andaba buscando.Y de quedarse con ganas de más. Mañana vuelvo".

Por ese mañana vuelvo estoy aquí.
A vosotros, gracias.


Continuará...

miércoles, febrero 07, 2007

El trueque

Compro un corazón sin miedos.
Alquilo sonrisas eternas, besos interminables, caricias infinitas.

Busco respuestas sin preguntas.
Encuentro silencios escandalosos.

Compro una delicadeza que me ponga la piel de gallina.
Alquilo un trozo de amor, una pizca de ilusión.

Bebo sueños mientras cuento las monedas.

No hay dinero para comprar lo que no me vendes.
Ni tiempo para disfrutar lo que no me regalas.

Quizá todo tenga un precio.
Quizá nada pueda comprarse.
Sólo sé que pagaría.
Si con el dinero llegara todo eso que tanto deseo.

martes, febrero 06, 2007

Tratado de la pena

Mi amigo C. cree que existen tres tipos de penas:

- Las penas cucaracha, inherentes al ser humano y a la propia vida. Molestas pero inofensivas. No atacan, pero dan asco. No hacen ruido, pero asustan. Se puede acabar con ellas sin demasiado esfuerzo.

- Las penas león, cuyos rugidos asustan al más pintao. Son feroces, peligrosas, difíciles de espantar. Pesadas y patentes. A veces hacen guardia en la puerta de tu casa para no dejarte salir. Te rodean, te acorralan. Te pueden.

- Y las penas fantasma. Dice C. que éstas son las más peligrosas, porque representan los miedos. Las que se enganchan dentro de nuestro coco aunque no existan como tal (por ejemplo, los celos). Las penas que podemos llegar a inventamos nosotros mismos, las que nos impiden ser feliz.


No sé si esta teoría es muy correcta o si puede servirle a algún estudioso del alma humana para su próximo tratado. En cualquier caso, me temo que existen muchos más tipos de penas.

Por lo menos, esta noche, yo me he encontrado con otra en la chistera. No pertenece a ninguna de esas categorías. Y no hay forma de hacerla salir...

lunes, febrero 05, 2007

18 años sin sexo

Hace unos días leí una entrevista con la escritora Susanna Tamaro en la que afirmaba que no echaba de menos el sexo y que era muy feliz sin él.
Defendía que a cierta edad las hormonas desaparecen y por lo visto, y según sus palabras, entras en un cierto estado de gracia.
Por lo visto, lleva más de 18 años sin practicar el sexo. Y reconoce que salir de esa obsesión es una forma de gran libertad.

Me llamó la atención un par de preguntas que ella misma formulaba al entrevistador.
¿Cuántas horas pasa usted practicando el sexo? ¿Por qué una cosa que hacemos tan poco, y a menudo incluso mal, tiene que ser tan determinante?

Reconozco que ésta última no tiene desperdicio.
Y ahora, por favor, si alguien se atreve a contesarla...

jueves, febrero 01, 2007

Ingenio

Tan sorprendente como escuchar nuestra canción preferida en la radio nada más encenderla.
Tan emocionante como encontrarte con un amigo después de quince años sin verle y comprobar que no ha cambiado nada.
Tan entretenido como buscar piñones en el parque.
Tan enriquecedor como una pastilla de avecrén (al menos, eso dice el anuncio).
Tan estimulante como escuchar un "lo has hecho bien".
Tan divertido como una comedia de Billy Wilder.
Tan especial como el sol de invierno.
Tan singular como la luna roja.

¿Tienes una idea de lo que hablo?

miércoles, enero 31, 2007

Diferentes

"No es que las cosas me vayan mal,
es que me van diferente".

lunes, enero 29, 2007

Volver

Yo adivino el parpadeo
de las luces que a lo lejos,
van marcando mi retorno.
Son las mismas que alumbraron,
con sus pálidos reflejos,
hondas horas de dolor.
Y aunque no quise el regreso,
siempre se vuelve al primer amor.
La quieta calle donde el eco dijo:
"Tuya es su vida, tuyo es su querer",
bajo el burlón mirar de las estrellas
que con indiferencia hoy me ven volver.

Volver,
con la frente marchita,
las nieves del tiempo
platearon mi sien.
Sentir,
que es un soplo la vida,
que veinte años no es nada,
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.
Vivir,
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo,
que lloro otra vez.

Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.
Tengo miedo de las noches
que, pobladas de recuerdos,
encadenen mi soñar.
Pero el viajero que huye,
tarde o temprano detiene su andar.
Y aunque el olvido que todo destruye,
haya matado mi vieja ilusión,
guarda escondida una esperanza humilde,
que es toda la fortuna de mi corazón.


Al final, todos volvemos. Acabamos volviendo.
¿A qué vuelves tú una y otra vez?

domingo, enero 28, 2007

Revolución


viernes, enero 26, 2007

Blogger

No me gustan los cambios. A veces, no los entiendo.
Por eso no me gustan los cambios que ha hecho Blogger.
De repente, veo los comentarios de mi último post. ¡La mayoría se han convertido en anónimos!
Además, salen letras raras, símbolos extraños, el dichoso cartelito de conexión segura que me pone de los nervios...

Será que no me gusta pelearme con los botones. Pero todavía no le he encontrado la gracia. No me he dado de frente con ninguna de las ventajas... Todo se andará.

Da mucho de sí esto de tener un blog. Ayer me las dieron con queso. Y me las comí enteritas. Un amigo mío me bromeó diciéndome que existe una norma ISO para los blogs. Yo, que en el fondo soy una ingenua, me lo creí. Me contaba con tanta naturalidad los requerimientos, que no tuve más remedio que creerlo. Había que escribir todos los días, sin faltas de ortografía, un número obligado de posts al año... Hasta ahí, todo correcto.
El problema para que yo pudiera obtener ese ISO era la falta de enlaces en mi página, las pocas fotos que tengo, que no cuelgo música ni vídeos (ahí mi inutilidad es total y absoluta, lo reconozco)... Además, había que pagar 200 euros al año.

"¿Y para qué quieres tener una norma por las que has pagado?", pregunté. "¿Sólo por lo que digan y para que lo vean los demás?", volvía preguntar.


Aún me estoy riendo de lo fácil que es tomarme el pelo...

miércoles, enero 24, 2007

Encuesta (II)

Acabo de recibir un correo electrónico del Instituto Nacional de Estadística. Me pide que, en vista de tan buenos criterios ante la pregunta anterior, os haga hoy la siguiente encuesta:

¿Qué crees que desune más en una pareja?

a.- El corazón.
b.- La cabeza.
c.- El sexo.

martes, enero 23, 2007

Encuesta

Encuesta, nada científica, entre los lectores de este blog.

¿Qué crees que une más en una pareja?

a.- El sexo.
b.- El corazón.
c.- La cabeza.

lunes, enero 22, 2007

Otra intimidad más

A menudo me pregunto por qué me cuesta tanto conseguir ciertas cosas. Aunque creo que hasta ahora no me ha ido mal la vida y las circunstancias no me han sido adversas, soy consciente de que todo me cuesta especialmente.
Claro que puede que sea una opinión puramente subjetiva y que todos, al fin y al cabo, pensemos de una manera parecida. Quizá creamos que a nosotros las cosas nos cuestan más que al vecino...

Pero hay algo en esa felicidad deseada que no llega. He compartido tanto en este blog que supongo que da igual una intimidad más. El sentir que todavía tengo que seguir esperando (¿a qué?), que nunca tengo el viento de cola, que hay ciertas cosas que aún no son para mí, que todo es...

Puede que sea que estoy de bajón, o esta maldita soledad de desayuno y cena, la conversación con mi amiga B. sobre lo que queremos y lo que tenemos, o el sentirme poco escuchada cuando he llamado para contar mis problemas. Puede que todos me vean demasiado fuerte cuando en realidad soy demasiado vulnerable. Puede que esté cansada, o desilusionada, o que me haya vuelto escéptica. Puede que sea que se acercan los días de lluvia y no se me ocurre con quien meterme bajo la manta acurrucada en un sillón.
Ojalá sea sólo porque tengo la regla y no me aguanto ni yo.

¿Qué más da... una intimidad más?

domingo, enero 21, 2007

Existencialismo básico

¿De dónde vienes?

¿A dónde vas?

sábado, enero 20, 2007

Cajera

Cuando era pequeña, mi sueño era ser cajera. Cajera de las de antes, cuando no existían los códigos de barras y había que teclear todos los precios manualmente. Por eso me fabriqué mis máquinas registradoras y siempre que mi hermana me preguntaba a qué quería jugar, la respuesta era fácil: a las tiendas. Por supuesto, yo era la cajera.

Los años pasan y las vocaciones infantiles, también. Se van quedando en el cajón de los recuerdos. Como tantas otras cosas. Aunque no puedo evitar pensar en aquellos juegos tan dulces cada vez que estoy en la cola de un súper...
Será que me estoy haciendo mayor.


Y tú, ¿qué querías ser de mayor?

miércoles, enero 17, 2007

Sal y luego quédate

Quédate ahí. En medio de mis risas.
Sal de allí. Del silencio de mis dudas.

Búscate un hueco en el rincón de mis alegrías.
Acomódate en la esquina de mis deseos.
Huye de la sombra de mis tristezas.
Aléjate de la resaca de mis incertidumbres.

Conquista todos los poros de mi cerebro.
Seduce a las neuronas de mi piel.
Respira la música de mis besos.
Cómete el secreto de mis silencios.

Hazme el calor cuando hiele.
Y enfríame antes de que el fuego nos queme.

Sal de ahí.
Quédate aquí.

martes, enero 16, 2007

Acabose

Me pinchan y salto. Me lo noto. Me lo tengo que hacer mirar.
Me dicen ven y voy. Lo sé. Tengo que hacer que me lo miren.
Eso también.

Tengo tantas ganas de vivir que a veces la propia vida se me queda pequeña.
Tantas ganas de reír que no me compensan los semblantes serios.
Tantas ganas de vibrar que no me apaño con una cuerda mal tensada.
¿Para qué?

Ganas de miradas de fuego, en vez de acero.
Ganas de palabras de verdad.
Verdades para adornar esa ensalada de mango y helado de chocolate.
Sonrisas que derritan ese helado. Muchas sonrisas.
Y de paso, que me derritan a mí.
Ganas.

Ganas de que sea sí lo que digo, lo que pienso, lo que ofrezco.
Ganas de que mis razones ganen.
Ganas de que lo mío también vale.
Y también importa.
De que sé muy bien lo que digo.

Porque acabose, te pongas como te pongas, no lleva tilde.

domingo, enero 14, 2007

Una pista...

jueves, enero 11, 2007

Adiós, abuela

Ayer fue un día largo. Muy largo.
Largo, duro y triste. Muy triste.
Porque lo inminente no lo fue tanto.
Porque no me gustan las despedidas.
Porque no me gustan las despedidas en plural.
Porque te has ido para siempre.

Echaré de menos tus cosquillas. Tus palabras. Tus silencios.
Esos ojos azules tan especiales, los más transparentes que jamás he visto, y que ha sido tu legado para tu recién nacida bisnieta.
Echaré de menos las historias que me has contado. Las que has callado.
Echaré de menos tu olor, tus afirmaciones, tu discreción absoluta.
Tu casa, tus armarios, tus guisos, tus risas, tu cariño.

A una abuela se la quiere desde que llegamos a este mundo.
Y yo he tenido una de las mejores.

Te echaré de menos.
Ya lo hago.

Hasta siempre, abuela.


martes, enero 09, 2007

Algunos

El sol la luz un partido de pádel con mis amigas comer todo lo que me gusta mis rizos escribir leer las caricias una ducha larga dormir sin despertador una conversación interesante jugar a los dados incluso ganar los bombones esos que tanto me gustan mirar las fotos observar escucharos las cañas de después del partido los blogs jugar al "yo nunca he" las sonrisas de mis sobrinos comprarme un pantalón sin que me lo tengan que meter los sms los correos electrónicos llenos de buen gusto los besos el cielo nublado nadar la música mis amigos el jamón bailar guardar secretos el mar aprender...

Estos son algunos de los motivos de mi felicidad.
¿Cuáles son los tuyos?

lunes, enero 08, 2007

Des-ilusión

Ilusión:

1. f. Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos.

2. f. Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.

Desilusión:

1. f. Acción y efecto de desilusionar o desilusionarse.

jueves, enero 04, 2007

Pienso, luego existo

De repente, me he puesto a pensar en la cantidad de cosas en las que hay que pensar al cabo del día:

En tener buenas ideas en mi curro.
En cómo sorprender a las personas a las que quiero.
En la lista de la compra.
En qué decir.
En con quién comer.
En qué quiero ser de mayor.
En ti.
En mí.
En cómo superarme día a día.
En el próximo partido.
En si voy a ir o no.
En el argumento de un próximo relato.
En qué vamos a hacer.
En la tregua (?).
En la paz.
Y por supuesto, en qué escribir en el post de cada día (o casi).

Y tú, ¿en qué piensas?

martes, enero 02, 2007

El origen del cornudo

Ni ponerlos ni que nos los pongan.
Pero si algún día ocurre, al menos saber su origen etimológico:

En la antigüedad, en los países nórdicos, los gobernadores de las comarcas, por su condición de tal, podían seleccionar a las mujeres con las que deseaban intimar. Cuando esto se producía, la puerta de la casa donde se encontraba el gobernador con la mujer seleccionada era adornada con los cuernos del alce, en señal de su presencia.
Si la mujer estaba casada, su marido mostraba felizmente a sus vecinos el adorno, puesto que representaba un orgullo que el gobernador estuviese allí.


Si es que todos los días se aprende algo nuevo...

domingo, diciembre 31, 2006

El último

Éste es el último post del año.
Un año al que despido con un sabor agridulce.
No ha sido un año malo. Tampoco excesivamente bueno.
Otro año de intensidades. De cosas muy buenas y también muy malas. De esfuerzos. De esfuerzos inútiles. De querer hacer. De caminos incompletos...

Termino este año con una sonrisa. La mía. Y con un propósito: el de ser, a partir de ahora, un mucho más egoísta de lo que he sido hasta ahora. En otras palabras, pensar en mí.

Dejo en este 2006 muchas ilusiones, alguna que otra persona, más de un objetivo, deseos que no alcancé. Me deja este 2006 alguna que otra arruga en mis ojos, un par de cicatrices en el alma, sentimientos a flor de piel, y muchas (demasiadas) preguntas sin contestar.

Termino el año peor que lo empecé. Un año en el que me acostumbré a ser sombra, en el que me gané el cariño de mucha gente, en el que me creí tus tequieros y te los devolví cocidos a fuego lento para que no se te escaparan, en el que sonreí mil y una veces creyéndome sol a pesar de ser luna, en el que me dije otras mil veces esto no puede seguir así, en el que por fin entendí que Caperucita nunca puede hacerse amiga del lobo, en el que me dijeron quédate a mi lado cuando yo ya había decidido salir corriendo, en el que ahogué mis penas con amigos que saben cómo estoy con solo mirarme; pero sobre todo, el año en el que me miré en el espejo sin tener que salir huyendo porque me gustaba lo que veía.

Quedan menos de 24 horas para que termine un año que quiero que termine cuanto antes. Un año de lecturas, de escritura, de tantos y tantos blogs que me han enseñado, ayudado y acompañado. Otro año de una verdadosa que tiene cuerda para rato, aunque reconozco que hace pocas semanas pensé en cerrarla definitivamente. Una experiencia fascinante con un marcador al que miro tímidamente para ver alucinada que ha contado más de 26.400 visitas, y subiendo.

Un año de tantas y tantas horas invertidas en un trabajo que me gusta pero que en muchos momentos me tiene esclava. De personas que no siempre han sabido estar en su sitio, y de otras que se han esforzado en ponerme siempre las cosas lo más fáciles posible.

Un año de fuerza de voluntad, de no tirar la toalla (eso jamás), de si tú me dices ven lo dejo todo, de mucho aprendizaje, de soledades y ausencias, de soledades y audiencias de las que se clavan en el alma y no se olvidan, de risas y carcajadas, de equilibrio a pesar de todo.

El otro día alguien me dijo que al cumplir los 35 cerraba un ciclo de siete años. Hoy sólo pienso en inaugurar este 2007 que ya está encima y dejarme engatusar por todo lo que quiera depararme. Ojalá sea bueno...

Feliz Año Nuevo a todos vosotros.

Salud.

jueves, diciembre 28, 2006

Carta de amor

Era el mes de septiembre. Tenía una semana de vacaciones. Un día, en el buzón, recibí una convocatoria de un concurso de escritura. Había varias categorías. Me presenté a microrrelato y a carta de amor.
Curiosamente, la carta me salió con tintes a desamores. Se la di a leer sólo a dos personas. Una de ellas me dijo que había mucho de mí en aquellas letras.

Hace dos días me han comunicado que esa carta de amor ha ganado el tercer premio del concurso.
Ahí os la dejo...

"Ésta podría ser tu carta de amor. Porque un día me dijiste que todos deberíamos tener el derecho a recibir, al menos, una carta de amor al año.
Pero no te preocupes. Me has hablado mil veces de tus miedos al amor. Por eso, ésta no va a ser la tuya. Permíteme que me la escriba a mí misma. Aunque en el remite cambie a última hora mi nombre por el tuyo.


Jugamos a mezclar el fuego de mis ojos con el acero de tu mirada, el cielo al que me acostumbré a viajar con ese infierno de todo a cien que te empeñabas en mostrarme, mis manos ardientes al contacto con tu piel con las tuyas que me manejaban a su antojo. Tus mundos y los míos.

Me encuentro buceando entre el amor y el desamor. Y no sé si debo escribirle al adiós o a la indiferencia. Dicen que entre el amor y el odio hay una barrera tan delgada como la piel de una burbuja, pero no encuentro ese camino.

Siempre creí que una carta de amor debía estar cargada de tequieros, de deseo, de estrellas... Al menos sé que has aprendido a entenderme. Que en esta carta, aunque no lo leas, está todo esto.
Sobre todo, deseo. Y afiladas palabras que tendrás que digerir tú solo. Esas que un día me dijiste que usaba con la misma facilidad con la que un cirujano utiliza su bisturí.


Quizá no debería escribir esta carta. Porque con ella vuelvo a decir sin que me oigan, sigo escribiendo para que no me lean. Intento explicar para no hacerme entender.

Los dos sabemos que la necesidad no tiene nada que ver con el amor, ni la piel con el corazón. Que el abecedario de caricias no comparte códigos con el alfabeto de nuestras bocas, que ni tan siquiera el significado de tus palabras coincide con el de las mías.
Y aquí me tienes. Deshojando todo lo que encontré a mi paso, buscando un sí pero hallando un no, pidiéndote permiso para instalarme dentro sin ganas ni tiempo para encontrar la casilla de salida. Encontrándote sin buscarte, respirándote sin olerte. Con mi maleta ya gastada repleta de felicidades a una sola banda a la que se me olvidó echarle el candado aunque en realidad nunca tuvo llave.
Una llave para abrir, no para cerrar. Para abrirte a mi sombra y diseccionarte a mi gusto, para mí sola. Verte y descubrirte.

Ése será el día en que pueda escribirte tu carta de amor. La que estará llena de palabras maceradas en almíbar y adornada con caricias de algodón. La que tampoco llegaremos a creernos.

Mientras tanto, hoy me escribo, te escribo".

miércoles, diciembre 27, 2006

El poder inexorable del tiempo.

¿Para qué sirven 5 minutos?

Por ejemplo, para ver las cosas más claras.

Incluso más bonitas.

jueves, diciembre 21, 2006

Gritar

Hay una cosa que no soporto: los chismes, los equívocos, las trampas. La mala idea.

Por eso no puedo permitir que nadie hable por mí o que se haga pasar por mí. Yo, que siempre hablo a las claras y mirando a los ojos (aunque eso pueda ser considerado por muchos como un error) me siento muy orgullosa de ese aspecto de mi personalidad.

Lo que he dicho, lo mantengo.
Nunca hablo a las espaldas de nadie. Siempre voy de frente.
Pero lo que no he dicho (ni escrito) no tengo por qué asumirlo yo.

Me encantaría gritar ¡Estoy harta, mi paciencia se ha terminado!
Pero éste es un sitio demasiado bonito para gritar.

martes, diciembre 19, 2006

Un día cualquiera

Hoy:

Me he sentido feliz por el trabajo bien hecho.

He comido en un restaurante turco, saboreando a tope esos dos pastelitos de miel y pistachos que tanto me gustan.

He salido corriendo por la calle Alcalá.

Me he decepcionado con la primera llamada del día.

Me han dado plantón.

Me han llamado imprescindible.

No he tenido tiempo para escribir.

He recibido la primera tarjeta de felicitación navideña, no virtual.

Me he reído a carcajadas, olvidándome de las patas de gallo.

Me he encontrado con un antiguo compañero de trabajo en mi oficina.

He dado un beso al aire.

Me has llamado para contarme tus penas.

No me han hecho partícipe de otras penas.

He estado en esa casa en la que hace tanto que no entraba.

Me he peleado con la tecnología.

Entendí regalito cuando me dijeron recadito.

He escuchado la misma canción en el coche doce veces.

Hoy... volveré a dormir sola.

lunes, diciembre 18, 2006

Reflexión

Apuro mis últimos días con 34.
Agoto las ilusiones antes de que llegue el momento.
Corro para conseguir los pocos objetivos que me marqué hace ahora un año.
Escucho mucho. Hablo menos.
Miro a mi alrededor como lo hacen los niños. Alucinados.
Y espero.

Saco a pasear mis esperanzas. Sólo de vez en cuando.
Las abrigo para que no se constipen.
Porque me da miedo que luego nadie pregunte por ellas.
¿Tan difícil es decir qué tal estás?
Observo. Y espero.
Aunque cada vez espero menos.

Colecciono momentos inolvidables.
Me visto de Caperucita para atraer al lobo.
Siempre me han gustado los feroces.
Y me apellido la valiente, sólo porque me gusta.
Porque un día sin venir a cuento, durante este año que ahora acaba, llegando a una fiesta casi de extrangis, alguien que sabía quien era pero que nunca había cruzado ni media palabra conmigo, me saludó con ese preciso "Tú eres R. la valiente", al que acudo con frecuencia cuando esa valentía me ha dejado plantada de mala manera (sí, me gustan las frases largas).

Los años pasan.
Algunas cosas cambian.
Las personas, nunca.
En todo caso, para mal.

Eso dicen.
No termino de creérmelo.
Mientras tanto, yo espero.
Aunque cada vez menos.
Creo que eso ya lo he dicho.

domingo, diciembre 17, 2006

Adicción

¿Por qué será que todo lo bueno crea adicción?

El chocolate.
La comida.
Los besos.
El mar.
La buena vida.
Viajar.
Los libros.
La fantasía.
Vivir.
Las caricias.
Dormir.
Enamorarse.
El sexo.
¡Tantas cosas!

Y a ti, ¿qué te crea adición?

jueves, diciembre 14, 2006

Frívola

Los 5 secretos de una mujer feliz:

1.- Es importante encontrar a un hombre que comparta contigo la responsabilidad y las tareas del hogar, y que tenga un buen trabajo.

2.- Es importante encontrar a un hombre alegre, que disfrute del baile, los paseos, y que te haga reír.

3.- Es importante encontrar a un hombre tierno, de quien se pueda depender afectivamente sin que por ello te subordine, y además, que no mienta.

4.- Es importante encontrar a un hombre que sea buen amante y que adore tener sexo contigo.

5.- Es MUY, pero MUY IMPORTANTE, que estos cuatro hombres NO se conozcan entre sí.

martes, diciembre 12, 2006

Un bonito verbo

Me gusta amar a través de la admiración.
Me gusta que me amen por los caminos del respeto.

Me gusta amar por lo que dicen nuestras pieles.
Me gusta que me amen a través del deseo.

Me gusta amar desde la confianza.
Me gusta que me amen con libertad.

Me gusta amar con el corazón.
Me gusta que me amen de forma original.

Me gusta amar apasionadamente.
Me gusta que me amen irracionalmente.

Me gusta amar también desde la sensatez.
Me gusta que me amen con descaro.

Me gusta amar con sabor a compromisos.
Me gusta que me amen a ritmo de boleros.

Me gusta amar.
Me encanta que me amen.

lunes, diciembre 11, 2006

Hasta siempre

La muerte siempre nos pilla en mal momento.
Sobre todo, la muerte de las personas a las que queremos.
Sobre todo, la muerte de los que son especiales.
Sobre todo, la muerte de aquellos a los que echaremos de menos.
Sobre todo, cuando te llaman a las once de la noche para decirte que se ha muerto la persona con la que te has estado tomando unas cervezas el día antes.

La vida es caprichosa, injusta en ocasiones.
"La vida es un regalo", me decían ayer.
Hasta que deja de serlo, supongo.

La muerte nunca nos pilla en un buen momento.
Mucho menos cuando quien se va es un amigo.
Te echaremos de menos, E.

domingo, diciembre 10, 2006

De viaje

Siempre he pensado que todo viaje tiene algo de huída, de escape.
Afortunadamente, no huyo de nadie. A estas alturas, ni de mí misma. Pero sí de ciertas cosas. Todos huímos de algo...

Un paréntesis.
Una pequeña escala.
Parar por necesidad.
Por deseo.

Un viaje donde la distancia física se vuelve terapéutica.
Un vuelo para alejarme de todo lo que me duele, de lo que sangra.
Unos días para enamorarme.
De mí misma, sí.
Para gritarle al mundo. Sin miedo.
Y sonreír al sol, que no me da tregua.
O llorar mirando a la luna, intensa siempre. Mágica.

La felicidad tiene ecos.
La infelicidad produce resaca.
Paseo entre esas voces dulces y ese maldito mal sabor de boca.
Tejiendo vida.
Respirando amores.
Imaginando paraísos.
Deshaciendo fantasías.
¿Qué es sino la vida?

Para algunos simple huída.
Siempre lo he pensado. Todo viaje tiene algo de eso.
Y hoy, además de pensarlo, así lo siento.


lunes, diciembre 04, 2006

El valor del tiempo

Hay que ver lo rápida que pasa la vida,
lo rápido que pasan los años,
lo rápido que pasan los meses...

.. y lo larga que puede llegar a ser una semana.

Hay que ver.

sábado, diciembre 02, 2006

Otra vez yo

El eco de tus besos,
la resaca de tus caricias,
el sabor dulce de tu boca
y la orilla de tu piel.

Imagino.
Recuerdo.
Pienso.
Deseo.

Esos secretos no compartidos.
Esos misterios amontonados bajo mis sábanas.
Mis intimidades.
Las tuyas.
Las nuestras.

Imagino.
Recuerdo.
Pienso.
Deseo.

Quizá sea la hora a la que escribo.
O las ausencias.
Mis necesidades.
El motivo por el que veía salir el sol.
Un camino hacia la felicidad.
Largo. Difícil.
Pero camino al fin y al cabo.

Imagino.
Recuerdo.
Pienso.
Deseo.

viernes, diciembre 01, 2006

Hoy

... Hasta que un día te levantas y, de repente, te das cuenta de que te has quedado sin palabras.

jueves, noviembre 30, 2006

Tanto y tan poco

Tengo tanto que decir...


que no sé por dónde empezar.

miércoles, noviembre 29, 2006

Piensa en verde

















Porque es el color de la esperanza.

Porque verdes son mis ojos.

Porque verde que te quiero verde.

Porque a todos nos gusta ser un poco verdes.



(Foto: FJ González Catalán)

domingo, noviembre 26, 2006

De mudanza

Me he dado cuenta de que tengo una colección de noes,
un álbum repleto de dudas salpicado de mentiras,
un cofre lleno de reproches, en vez de tesoros,
una paleta embadurnada de soledades, donde debía haber colores.

Me he dado cuenta de que tengo una caja adornada con indiferencias,
un cajón que rebosa egoísmo que no es mío,
un cuento lleno de fantasmas, en vez de héroes,
una canción de chicle, desafinada y triste.

Me he dado cuenta de que el sol está en mi cara.
Poderoso.
Me he dado cuenta de que es tiempo de mudanza.
¡Qué pereza! Con lo poco que me gustan las mudanzas.


Me he dado cuenta de que puedo mirar al mundo con la cara bien alta.
Aunque hoy prefiera cerrar la puerta y esconderme.
Para que nadie me vea.

jueves, noviembre 23, 2006

¡Estoy embarazado!

El otro día comentaba que una de las cosas por las que te das cuenta que ya eres mayor es que nadie te pregunta qué quieres ser de mayor.
Pero hay otra circunstancia que, por si aún no te habías dado cuenta de que eres rematadamente mayor, no deja lugar a dudas. Tus amigos/as están embarazados/as. (Y lo malo es que en muchos casos van por el segundo incluso por el tercero).

Hoy me han dado la feliz noticia dos buenos amigos. Uno, espera impaciente a una niña chinita aunque aún no le puede poner fecha a la feliz llegada después de largos meses de duros trámites. Al otro, le esperan los ocho meses más felices de su vida.

A los dos les he felicitado con un beso sincero y rotundo. Pero supongo que ninguno de ellos se ha dado cuenta de que una pequeña lágrima ha estado a punto de asomar de mi ojo izquierdo.

Como a los amigos no se les puede envidiar, hoy prefiero compartir su felicidad con ellos. Y brindo en voz alta por esas dos noticias tan deliciosas, por esos dos corazones que ya han empezado a latir y que hoy han hecho que el mío fuera un poquito más rápido.

¡Salud!

miércoles, noviembre 22, 2006

Me gusta

Me gusta cuando te quedas.
Cuando bordeamos el sol con las palabras.
Me gusta cuando viajamos hasta la luna sin esfuerzo.

Me gusta tu zumo de nada.
Tu boca de desayuno.
Tus llamadas de poca cortesía y mucho descaro.

Me gusta encontarte despierto.
Y respirarte entre sueños.
Me gusta tu piel hecha mi pijama.

Me gusta lo que me dices, cuando me lo dices.
Me gusta cuando callas, si lo que callas es lo que quiero oír.

Me gusta ese paseo a la locura.
El rally que dibujo por tu cuerpo sin curvas desconocidas.
Me gusta mi sonrisa frente a la tuya.

Me gustan las burbujas que no están en la botella.
Las caricias que no son enlatadas.
Las estrellas que no salen de noche.

Me gusta

lunes, noviembre 20, 2006

Vocación

Una de las cosas que te hacen ver que eres mayor es que, de repente, nadie te pregunta qué quieres ser de mayor.
Debe ser por eso por lo que ya nadie me lo pregunta. Pero si hoy alguien me preguntara qué quiero ser de mayor, lo tendría claro.
Contestaría que de mayor quiero escribir tan bien como él:

“En el principio hízose la noche: una noche falsamente eterna que nunca se convierte ni siquiera en madrugada, por lo cual, el día primero, Dios Nuestro Señor (además de crearse a sí mismo) crea el día y, como el palizón le deja agotado, tiene tanto sueño que no se aclara y se echa a dormir, actividad que le ocupa hasta el día sexto, en que se despierta y, deprisa y corriendo, tiene que crear el universo, el ancho mundo, los vegetales, los animales, los homínidos, la física nuclear y los fantasmas, que (como son tan alocados) se dedican a pintar el cielo de color azul, porque habéis de saber que en un principio (es decir: las cinco primeras jornadas) el cielo era de color verde, razón por la cual se confundía muy a menudo con los prados de césped, a los cuales, a su vez, les parece ahora monótono llevar una existencia tan verde, y se tornasuelan en bellas gamas de colores que vuelven locos de envidia a los arcos iris, los cuales, para no ser menos, adoptan la forma de figuras geométricas: cuadrados, triángulos, cubos, cilindros y, sobre todo, pirámides, que asombran a los faraones egipcios, personajes sumamente enamoradizos que deciden tomarlas bajo su tutela, cosa que las entristece sobremanera y las hace adoptar esa coloración polvorienta, producto de la tristeza y las lágrimas derramadas sobre el Nilo, que a estas alturas no es todavía un río sino un torrente bordeado de pitas, y con un quiosco de bebidas novecentista donde un señor vestido de gris pide el juego del parchís, y un señor chapucero pide el salero, y un tranviario desconocido pide una cabeza de burro con cocido, y una puta con bigote rubio pide pan con tomate en el Vesubio, y un chavalito progre con melena pide vino blanco en la cena, y un gitano orejudo pide un aviador cornudo...”


LA CREACIÓN, Quim Monzó.


Y ahora tú, ¿qué quieres ser de mayor?

domingo, noviembre 19, 2006

Shakespeare se equivocó

Olvidar o no olvidar..., esa es la cuestión.

viernes, noviembre 17, 2006

Una noche en la ópera

Hace unos días escribí un post que comenzaba así: "Como hace mucho tiempo que nadie me da una sorpresa, la propia vida (que cuando quiere es sabia) se encargó de dármela ella misma..."

Era una historia bonita. Sin embargo, no lo publiqué. Se quedó en la carpeta de borradores. No sé muy bien por qué.

Qué casualidad que a los pocos días, por fin alguien me da una sorpresa. Sucedió ayer. Una llamada a media tarde me preguntaba si saldría pronto de trabajar. El plan: ir al teatro.

- "¿Qué vamos a ver?"
- "Ya sabes que no me gusta que me preguntes tanto. Déjate llevar".
- "Ya, pero ya sabes tú también que yo soy muy curiosa".
- "No seas pesada. Hmmm... al Albeniz. Vamos al Albeniz".
- "¿Y qué ponen?"
- "Algo bonito".
- "Bueno, vale, ahora nos vemos".
- "Pero sobre todo, no te retrases. No podemos llegar tarde. Es un estreno importante"


En Madrid llovía. El tráfico estaba fatal. La mejor solución: ir en metro.
Nos bajamos en la estación de Ópera. Me empecé a extrañar. Y tiramos hacia una dirección inequívoca. Allí estaba el Teatro Real, no el Albéniz.

- "Jo, parece que vamos al Teatro Real".

Nos acercamos a la puerta del Real.

- "Anda, entra".

Mi emoción se dispara. Nunca había estado en el Real. El cartel anuncia "El amor de las tres naranjas", una ópera de un autor ruso.
Subimos unas escaleras. Estamos en un palco ¡En uno de los mejores del teatro! A mi lado, un escritor muy popular que me saluda con un afectuoso Buenas tardes.

No sé por qué pero me acuerdo de Julia Roberts en Pretty Woman, cuando rompe a llorar en medio de la ópera que está viendo de purita emoción. Echo de menos que la ópera que me toca a mí no sea de amor. No voy a poder llorar.

Aunque reconozco que la ópera no es un género que me llene del todo, estar allí es todo un espectáculo. Maravilloso. La escenografía, la orquesta, los más de sesenta personajes que me da tiempo a contar en un mismo momento sobre el escenario, las personas que asisten al Real (interesante mezcla: unas en vaqueros, otras vestidas casi de gala), el vestuario, la música...

Ayer pasé dos horas geniales escuchando ruso. Y reconozco que en un momento dado, dejé de mirar la pantalla de la traducción porque no me hacía falta para entender la historia sin tener ni papa de ese idioma.

Disfruté mucho ayer. Y se lo debo a quien, desde hace mucho tiempo, no deja de sorprenderme. Para lo malo, y como anoche, también para lo bueno.

jueves, noviembre 16, 2006

Ilusión

Un día, hace mucho tiempo, me enamoré de una ilusión. De algo parecido a un sueño, quizá más cerca de una utopía.
Claro que eso lo supe años después, cuando pude mirar aquello con la frialdad que da el paso del tiempo.

Bebía de una fuente más bien seca, inventaba palabras inexistentes, me enfrentaba a sombras que me asustaban más que me sorprendían, subía montañas fantasma de esas que no tienen fin.
Pero tenía ilusión. Y ganas. Aunque a veces ni la ilusión ni las ganas sean suficiente.

Hoy no quiero eso. Hoy no quiero enamorarme de un sueño que sólo disfruto yo. Hoy quiero enamorarme de una persona, de un hombre, de un nombre, de una cabeza, de un cuerpo, de un corazón...

miércoles, noviembre 15, 2006

Todo pasa

Es cierto que el tiempo lo cura todo.


... Incluso lo bueno.

lunes, noviembre 13, 2006

Roja, sí

Siempre prefiero mil palabras a una imagen.
Casi siempre prefiero quinientas palabras a una imagen.
Muchas veces prefiero cien palabras a una imagen.
Algunos días prefiero diez palabras a una imagen.
En ocasiones, incluso prefiero un par de palabras a una imagen.

Esta noche prefiero una imagen. Ésta.





Gracias, Sangre

domingo, noviembre 12, 2006

Ángeles

De pequeños nos enseñaron que los ángeles de la guarda existían. Crecimos, y como de tantas otras cosas, nos desengañamos enseguida.

Pero hoy, por las escaleras, me he topado con uno de ellos.
Es lo bueno de crecer. Que descubres que nada es eterno.
Que las verdades que dejaron de serlo, finalmente se convierten en realidad.
Aunque los ángeles no tengan alas.

viernes, noviembre 10, 2006

Deseo

Mis manos bailando sobre tu piel.
Mi pelo derramado sobre tu sonrisa
Dos cuerpos navegando en el mar de la vida.
Tus dedos buscando un escondite.
Tus ojos comprando un billete al paraíso.
Coreografías mil veces ensayadas.
Descaro.
Prisa. Urgencia.
Destellos tambaleándose en el aire.
Inventando el todo desde la nada.
Fabricando amores efímeros pero inolvidables.
Bebiéndonos con fuerza.
Con dulzura.
Susurrando al infinito que no se acabe nunca.
Convierto tu cuerpo en un puzzle en el que poner un poco de orden.
Desordeno tus fantasías.




Conozco un camino a la felicidad.
Deseo.

jueves, noviembre 09, 2006

Sigo...

A mi último post, alguno de vosotros ha respondido con otra pregunta. ¿Por qué escribes?
Y como a mí me gusta que me respondan, pagaré con la misma moneda... aunque no tenga tan claro por qué lo hago.


Porque, en muchos casos, es una válvula de escape. Una ilusión, una razón para sonreír. A veces, no sabéis hasta qué punto.
Para intentar aprender. Con vosotros, de vosotros.
Obviamente, porque me gusta escribir. Porque lo llevo haciendo desde que era pequeña y forma parte de mi vida. Tanto, como respirar.
Porque me ayuda a canalizar mis dudas, mis miedos. A punto de cumplir los 35, soy una mujer vulnerable, sí. ¿Y qué? Dudo. Ultimamente, mucho. Me muevo en un hilo de acróbatas. Y me caigo. Pero afortunadamente, siempre hay alguien ahí para recogerme y curarme las heridas. Ojalá me gustara mirarme el ombligo. Ojalá.

Mi enorme curiosidad, sumado al magnetismo que me produce este apasionante mundo del blog, me ha llevado a querer saber algo más de los que pasáis a menudo por aquí. La intención: aprender, mejorar (me), evolucionar. En una palabra, crecer.
No ha sido una cuestión de ego en absoluto. Obviamente, me gusta leer lo bueno. Pero he querido saber también lo malo. Vuestras impresiones. Las más dulces, pero también las menos buenas.
Ya he comentado en otras ocasiones que me gustan los mensajes anónimos. Porque por encima de todo, me gusta jugar. Y los que más me conocéis, sabéis que también provocar. Que me provoquen. Así son las normas del juego. Yo escribo lo que quiero, vosotros exactamente igual. Aunque alguien haya borrado su propio comentario. Jamás censuraré ninguna palabra. Dicen que nunca hay que decir jamás. Y el día que no pueda expresar aquí lo que de verdad siento, cerraré este blog.

Hay días en los que es difícil escribir. Otros, resulta que la inspiración está de vacaciones, o de huelga no anunciada, o de boda. O te ha mandado a hacer puñetas. Yo qué sé.
A veces las palabras se te hacen pequeñas, inservibles para decir todo lo que querrías decir.
Supongo que siempre hay entrelíneas.
Hay días para la frivolidad. Otros, para las intensidades.
Hay días vacíos, muchos.

Hay días en los que soy muy pequeña.
Hay días en los que me siento grande.
En todos ellos intento escribir. Aunque no siempre lo consiga.

Escribo porque me hace feliz.
Y os agradezo a todos vuestras respuestas. Todas me han servido. De todas he aprendido algo.
GRACIAS.

martes, noviembre 07, 2006

Por curiosidad


¿Por qué me lees?

domingo, noviembre 05, 2006

Pedir perdón

Leyendo el nostálgico artículo de Javier Marías en EPS de hoy, "Los antiguos amigos", me entero que fue él, junto a Gustavo Pérez de Ayala, el enargado de corregir la traducción argentina del libro Love Story.

Se reprocha Marías haber sido los responsables de lo que él llama "la formulación española de la muy ridícula frase convertida en lema de enamorados durante una larga temporada: AMAR SIGNIFICA NO TENER QUE DECIR NUNCA LO SIENTO".

Yo era muy pequeña la primera vez que vi aquella película. Sin embargo, siempre me pareció una estupidez la frase, esa que ahora Javier Marías define como insensata y cursi.
Me preguntaba, con esa ingenuidad permitida a los muy jóvenes, que por qué no se podía decir lo siento a los que más queríamos.

Han pasado muchos años desde entonces. Afortunadamente, la ingenuidad no me ha abandonado definitivamente, pero sigo pensando que pedir perdón es una de las cosas que más honran al ser humano. Y más aun, cuando se lo decimos a las personas que nos importan.


Si rectificar es de sabios, pedir perdón es de gente noble.
Y si alguien que nos quiere nos pide perdón, perdonarlo es un ejercicio maravilloso.

sábado, noviembre 04, 2006

Mentiras del lenguaje

(Algunas)

Envidia sana.
Hasta que la muerte nos separe.
A la tercera va la vencida.
Mentiras piadosas.
Lo que yo te diga.
Sí.
No.
La arruga es bella.
El tamaño no importa.
No hay dos sin tres.
Una imagen vale más que mil palabras.
Venganza dulce.
Divorcio amistoso.
Amor incodicional.


Hay tantas...

viernes, noviembre 03, 2006

Ciclos

Viajan las ilusiones escondidas bajo llave.
Hasta que alguien las destapa.
Es entonces cuando explotan.
Mantenerse. ¿Hasta cuándo?
Hasta que vuelve el sereno con su manojo de llaves en la mano.
Para de nuevo encerrarlas.


Viajan los deseos bajo la piel.
Hasta que alguien los desata.
Es entonces cuando nos creemos estar vivos.
Permanecen. ¿Hasta cuándo?
Hasta que llega el viento frío que arrasa todo el fuego con el que tropieza.
Para de nuevo sobrevivir, en lugar de vivir.

lunes, octubre 30, 2006

Ayer

"En la mesa y en el juego se demuestra un caballero".

No soy muy amiga de los refranes, pero a veces no tengo más remedio que dejarme seducir por ellos...



(Dedicado a todos aquellos que en vez de jugar, prefieren ganar.
En especial, a los que quieren ganar abusando del contrario.
Y en concreto, a los que necesitan ganar en la pista lo que no ganan en la vida).

viernes, octubre 27, 2006

Pues eso...



.....................Queda claro, ¿no?

miércoles, octubre 25, 2006

De mayor quiero ser frívola

A propósito de mi penúltimo post (el del famoso reportaje sobre los estereotipos masculinos), un amigo mío me ha regañado diciéndome que no era verdad que yo entendiera mucho de hombres. Ya sabes, aquello de “dime de qué presumes...”

Le dije que todo fue un juego, una provocación (otra más), un post frívolo que tampoco viene mal.
Me contestó que si de verdad me quería poner frívola debía hablar de tetas, culos y orgamos.

Aprovecho la ocasión para decirle que ni las tetas ni los culos ni los orgasmos me parecen temas frívolos.

De las tetas y los culos no tengo mucho que decir, la verdad. Intento llevarme bien con unas y otro. Somos algo así como un trío de hecho en régimen de gananciales. No nos va mal.

Y en cuanto a los orgasmos, soy de las que piensa que mucho mejor que describirlos con palabras es... sentirlos.

martes, octubre 24, 2006

Misterio

Empecé a trabajar en la radio hace muchos años, siendo muy joven. Estudiaba tercero de carrera.
Recién llegada al mundo profesional, uno de los grandes me dijo que una de las recetas más infalibles para que una mujer atara en corto a un hombre era ofrecerle una cuarta parte de misterio y tres cuartas partes de fascinación.

Muchos años después lo leí en uno de sus libros, cuando comparaba el amor que sentía por la radio con el de una mujer.

Y sí, reconozco que me gusta el misterio y que lo cultivo. Lo intento mantener en todas las circunstancias, no sólo con los hombres.

Pero hoy, no sé por qué, me ha dado por pensar que quizá tanto post acabe con ese pequeño tesoro llamado misterio...

lunes, octubre 23, 2006

Hoy, trapo rojo

Leo un reportaje de un dominical, entre divertida y alucinada, titulado "25 claves para entenderles". El subtítulo avisa: Un gabinete de expertos nos ayuda a comprobar si los estereotipos sobre los hombres son ciertos.
Y yo, que de hombres sé un rato pero que últimamente me tienen algo despistada, voy y me pongo a ello. A comprobar si los estereotipos son ciertos...

Para quien no haya tenido a bien leer el reportaje, os contaré que en él se formulan 25 preguntas (pues sí amigos, no soy yo la única que pregunta) de la talla de:

¿En qué piensa cuando dicen que en "nada"?
Con los amigos, ¿sólo hablan de sexo y fútbol?
¿Por qué no recuerdan los aniversarios?
¿Necesitan demostrar que pueden hacerlo todo?
¿Les preocupa el tamaño de su virilidad?
¿Son infieles por naturaleza?
¿Qué es lo que más les excita?
¿El coche es su verdadero y único amor?

... Llegado a este punto, vuelvo a la primera página para mirar quién lo firma. Lo que me imaginaba: está escrito por una mujer.

Si éstas son algunas de las preguntas, imaginaos las respuestas. Algunas, tan eruditas como su propio enunciado. Pero curiosamente, la mayoría (ya lo avisaba el subtítulo) son dadas por expertos (hombres), que me imagino se conocen muy bien entre sí.

Os dejo algunas perlas, que yo, que de hombres sé un rato, todavía estoy dándole vueltas.

"Ante un partido de fútbol o una película de acción, consiguen abstraerse completamente del mundo".
"La mayoría de las veces, con los amigos hablan de sexo y fútbol. Otras, de coche y de política".
"Aceptar consejos femeninos es asumir que ella puede ser más inteligente".
"No recuerdan los aniversarios porque tienen poco interés en hacerlo".
"Sólo se sienten padres tras el nacimiento".
"A la hora de dar y recibir placer erótico, el tamaño no importa".
"El hombre suele tener más parejas y darle mayor importancia al sexo que la mujer".
"Los hombres se excitan por la vista".
"En lo primero que se fijan los hombres es en los senos de una mujer".
"Lo que más les molesta de una mujer es que les critiquen su falta de habilidad en el sexo".
"Mientras que la mujer busca hombres inteligentes, a ellos les atrae más encontrar parejas que se asemejen a sus madres y que los apoyen en casa antes de ir a trabajar".

Y ya paro que no quiero ponerme pesada. Prometo que tanto las preguntas como las respuestas son literales.
Ahí lo dejo... Pero me encantará saber lo que piensas.


(Dedicado a quien esta mañana me ha recordado lo mucho que me gustan los capotes, pero sobre todo las muletas).

domingo, octubre 22, 2006

Error de envío

El otro día iba con un amigo en el coche. Recibí un sms de una amiga para ver si esa noche me apuntaba a irme de fiesta, como habíamos hecho la noche anterior. De inmediato la contesté que no podía porque ya había quedado. Además, le hacía un repaso rápido a lo bien que nos lo habíamos pasado hacía unas pocas horas.
No sé en qué estaría pensando, que en vez de mandárselo a ella se lo envié al amigo que iba a mi izquierda conduciendo. No era un mensaje comprometido, pero no me apetecía que él lo leyera.
Así que, una vez que me di cuenta de la metedura de pata, le dije que por favor lo borrara y no lo leyera, que no era para él.

Mi amigo, ni corto ni perezoso, en vez de borrarlo de inmediato, y después de leerlo (lo sé porque es alguien a quien conozco muy bien y sé que disfruta tomándome el pelo siempre que puede. Su sonrisa le delató), me dijo que no le había llegado. Dio el tema por zanjado.

A todos nos puede la curiosidad. Es difícil no mirar cuando nos encontramos algo que creemos puede interesarnos...

Pero sinceramente, con la mano en el corazón, ¿qué hubieras hecho tú? ¿lo hubieras leído, a pesar de estar en tu móvil, si la persona que va a tu lado te pide que por favor lo borres porque no era para ti?

jueves, octubre 19, 2006

No sé...

Ya no sé qué sonrisa inventar. Ni que mirada utilizar.
No sé qué palabras son las que lograrán que el sol bañe esa mirada distante.
¿Y si ya no me quedaran más fuerzas?
Soy una niña desvalida.
Cansada y agotada de esperar.
De esperar ¿el qué?
Una imbécil a la que llaman fuerte, pero débil.
Hoy, mucho.
Con miedo, con penas, con demasiados silencios.
Con pasillos eternos llenos de sombras que se me acercan demasiado.

No me gusta el vacío que de vez en cuando me visita.
No me gusta dar a la nada. Me gusta dar, pero no cuando lo que das se tira por la ventana.
Me gusta recibir sonrisas. Y un poco de dulzura.
Sólo eso.
No estoy en condiciones de pedir. ¿O sí?
¡Qué mala es la indiferencia!
La vida es complicada, sí. Pero a veces, lo es demasiado.
Y estoy agotada (ya lo he dicho) y no sé cómo enfrentarme a ella.

Hay días en los que uno se siente idiota.
Hoy me ha tocado a mí.

miércoles, octubre 18, 2006

Mano


A veces, es eso todo lo que necesito.
Una mano donde agarrarme, que me diga por dónde debo ir y por dónde no.
Que me enseñe el camino.
Que me coja con fuerza, que me guíe.
Que me lo ponga fácil.


Una mano fuerte pero dulce.
Sí, fuerte. Muy fuerte.
Una mano que me diga ven.
Decidida pero no incisiva.

Una mano que me acaricie.
Que escriba en mi piel.
Que baile por ella sin necesidad de melodías.
Que se pierda en mi cuerpo sin querer buscar la casilla de salida.

Una mano dice mucho.
Dos, ni te cuento.




martes, octubre 17, 2006

Respuesta (III)

Soy de las que, además de pensar, siente.

Respuesta (II)

Soy de las que piensa que los miedos no hay que fomentarlos gratuitamente.
Y que no me gusta que me metan el dedo en la llaga.

Respuesta (I)

Soy de las que piensa que, igual que no hay mujeres frígidas sino hombres inexpertos, no hay preguntas malintencionadas sino respuestas desafortunadas.

Pregunta (III)

¿Hasta dónde hay que defender una verdad... frente a las mentiras de los demás?

Pregunta (II)

¿Hasta dónde hay que defender una verdad... cuando la persona que tienes enfrente no quiere escucharla?

Pregunta (I)

¿Hasta dónde hay que defender una verdad?

domingo, octubre 15, 2006

Más cerca

Enamorarse de la persona equivocada.
Reír con quien te hace llorar.
Irse a vivir con la persona a la que quieres pero de la que no estás enamorada.
Creer a quien te miente.
Querer a quien no sabe querer.
Perdonar a quien no dice lo siento.
Soñar con quien no cree en los sueños.
Amar a quien te dice que no eres su prioridad.
Buscar a quien se esconde.
Encontrar lo que no buscas.


La vida es caprichosa.
Supongo...

viernes, octubre 13, 2006

Confianza

"Confío en ti".
Es una de las mejores cosas que me pueden decir, y que más aprecio escuchar.
Llego a casa con los ecos de esas tres mágicas palabras. Algo que me llena de orgullo y felicidad, aunque reconozco que ir a una fiesta y que una persona que sabe quien eres pero con la que nunca has cruzado palabra te reciba con un "Aquí está R., la valiente" es también motivo de subidón.

Y a ti, ¿qué es lo mejor que te pueden decir?

miércoles, octubre 11, 2006

La espera

Sé que tengo que esperar.

Sí, pero... ¿hasta cuándo?

martes, octubre 10, 2006

Ganas

Tengo ganas.
No, tengo muchas ganas.
Tantas que a veces pienso que voy a explotar.
Tantas... que si esto fuera un bolero diría que me falta el aire.

Ganas de que me mires.
De que me toques.
Ganas de hablar sabiéndome escuchada.
Ganas de que me respires, de que me bebas.
Ganas de que compartas mis lágrimas.
De que provoques mis risas.
Ganas de que me muestres.
De que te escondas en mí.

Tengo ganas de gritar.
De callar.
De llorar.
Tengo ganas de vivir.
No sé si de ésta o de otra manera.

Tengo ganas de que me hierva la sangre.
Con miradas.
Con palabras.
Con tus manos dentro.
Y fuera.

Tengo ganas de ser inolvidable.
De dejar de ser luna para convertirme en sol.
Ganas de perderme.
Tengo ganas de encontrar mi lugar.
Olvidar los otros.
Ganas de reinventarte.

Tengo tantas ganas...

lunes, octubre 09, 2006

Bye bye

Hacerles frente. Sin miedo.
Meterlos en cintura. Con mano dura.
Ahuyentarlos. Espantarlos. Alejarlos.
¿Qué tal sodomizarlos?
Poderles. Ganarles la partida.
Hacerles un corte de mangas. Descaradamente.
Reírme en su cara. Sin disimulos.
Sacarlos a bailar. O incluso coquetear con ellos.

... Cualquier cosa excepto dejarme vencer por ellos.


¡Ay, qué poco me gustan mis fantasmas!

domingo, octubre 08, 2006

Entendimiento

En la obra de teatro que vi ayer, "La comedia del bebé", uno de los protagonistas comenta los motivos de su felicidad, asociados a la época que él está viviendo: la siempre bien valorada juventud.

En esa particular lista, el amor y la relación que mantiene con su mujer se llevan los primeros puestos. Curiosa y no sé si paradojicamente, al final de su enumeración, y para definir lo estupendo de su matrimonio, dice: "Ni siquiera nos entendemos el uno a otro".

Una frase que me dejó pensando.
¿Crees que es indispensable el entendimiento de la otra persona en una relación de amor, o por el contrario se puede amar sin llegar a entender del todo a la persona que tenemos enfrente?

viernes, octubre 06, 2006

¡Tengo un spot!

Una de las cosas buenas de esto del blog es hacer amigos.
Personas de las que apenas conoces las referencias que dejan en sus páginas, pero que de alguna manera, están ahí.

Esta mañana, me he encontrado una encantadora sorpresa.
Es de una persona de la que sé que es divertida, algo gamberra, observadora, deportiva y muy inquieta.
Me ha hecho un regalo que quiero compartir con todos vosotros.

Gracias, Stiff

Aquí lo dejo... Por cierto, huele muy bien.

miércoles, octubre 04, 2006

Pelotas. Palabras. Burbujas.

Comenzamos compartiendo unas pelotas. De ida y vuelta. O de más ida que vuelta.
Respirando el aire que te sobraba. Aprovechando la distancia que imponía la pista para poner distancia a lo que no la tiene.

Continuamos compartiendo unas letras. Primero, las mías. Ésas que tanto te gusta corregir. Las que decoras con guirnaldas rojas, porque sabes que el rojo es mi color.
Entonces nos adentramos por un maravilloso camino por el que prefiero ir de la mano. Aunque ahora que lo pienso, lo que prefiero últimamente es ir de la mano... sea cual sea el camino.

Mis palabras sobre las tuyas, o las tuyas al lado de las mías.
"¿Por qué no te atreves más con lo que escribes?"
Quizá es que me falte valor. O tiempo. O ganas.

Mientras, imagino un piano con vida propia, escribo cartas de desamor olvidando que debían ser de amor, me conformo con estos trozos de mí que son los posts de casi adiario, o invento argumentos que tendrán que defender otros.

Luego llegó el turno de atender a tus palabras. Por allí navegamos otras cuantas réplicas. Esta vez, no fue difícil convencerte. Nos entendíamos.

Terminamos compartiendo media docena de burbujas salpicadas por mis sábanas. Cuando menos te lo esperas, descubres que los fuegos artificiales no sólo tienen lugar allá arriba.

Y te sorprendes a ti misma pensando que las pelotas, las letras, y las burbujas no son tan distintas.
¿Quién me lo iba a decir a mí?

lunes, octubre 02, 2006

Verdades y mentiras (las mías)

Es verdad que estoy confusa.
No es verdad que lo tengo todo hecho.
Es verdad que me ilusiono rápido.
No es verdad que sea temeraria.
Es verdad que cada vez me molesta más la mediocridad.
No es verdad que no eres celoso.
Es verdad que me gusta cantar.
No es verdad que me gusta el fútbol.
Es verdad que pienso demasiado.
No es verdad que siento poco.
Es verdad que cada día me gusta más escribir.
No es verdad que no me gusta el chocolate.
Es verdad que no quiero ser fantasma.
No es verdad que me guste esconderme.
Es verdad que estoy sola.
No es verdad que me sienta sola.
Es verdad que me gusta escuchar.
No es verdad que sepa tocar el harpa.
Es verdad que tengo hambre a todas horas.
No es verdad que quiera tirar la toalla.
Es verdad que a veces me rompo.
No es verdad que no luche.
Es verdad que voy subida en una noria.
No es verdad que no hago preguntas.


... Son verdades lo que aquí escribo.
No es verdad que no me salen del alma.

domingo, octubre 01, 2006

Una semana

Ha sido una semana intensa.
La he vivido muy intensamente.
Me ha gustado. Por muchos motivos.
El tema que más me ha quitado el sueño lo he resuelto con mucha dignidad.
Estoy satisfecha con el trabajo bien hecho, con el trabajo en equipo. Orgullosa de que confíen en mí, recordándome sin decirme lo mucho que me gusta mi trabajo.
Sonrisas y enhorabuenas de viernes por la noche.

Al día siguiente me sorprendieron con otra excursión.
No sabía que el cielo me tenía preparado este regalo.




Ya he dicho en alguna otra ocasión que me vuelven loca los cielos nublados. Con fuerza, arrogantes, con personalidad. La intensidad otra vez.
Nubes que me persiguen y que me recuerdan que siempre hay un sol escondido detrás de ellas.

A menudo pienso que las nubes son para compartirlas. Y eso es lo que hoy pretendo. Compartir algunas gotas de lo que a mí me gusta, de lo que me hace respirar hondo, de lo que soy...

Y sí, esta semana he sido feliz. Como somos felices las personas. A ratos.

miércoles, septiembre 27, 2006

Elegir

¿Por qué elegir implica renunciar?


martes, septiembre 26, 2006

El mismo cepillo de ayer

Llego a casa agotada y con ganas de pocas fiestas.
Entro en el baño, con intención de ignorar al arrogante de las cedras que me mira desde la estantería de la derecha.

No me permite que lo ignore, ha vuelto a hacer de las suyas.

¡¡Se ha liado con el peine de púas anchas!! Ese que desenreda como ningún otro mis rizos. El que no le presto a nadie, que yo soy muy mía.

Supongo que la cuestión es dar la nota. Llamar la atención. ¿Qué digo? Llamar mi atención.
Los miro de un reojo que no es tal. Ahí están. Revueltos el uno con el otro, dejándose llevar por el desenfreno, la lujuria, la pasión. Supongo que lo de la compenetración entre un cepillo de dientes y un peine de púas anchas debe ser cuestión de suerte.

Podría decir algo tan manido como ¡Y yo con estos pelos! Pero no, prefiero autoconvencerme con un ¿Ves como estaba mejor encerrado bajo llave?