martes, mayo 15, 2007

Las nubes de tu pelo

"No hay mejor lugar que entre las nubes de tu pelo
para revolver las drogas de los versos.
Lo mejor del sol… el brillo de la luna
que es tu corazón.
En medio del mar te sientes como en un desierto.
Primavera ven y cúrame el invierno.
Loco trovador, es tu canción desnuda
solo corazón.
Hoy me quedo en casa
lo de fuera no me interesa.
Ya saldré a dar una vuelta otro día que no llueva
¿Cuántas flores para un ramo?
¿Cuántos versos para un poema?"




(Cada día me gustas más, Fito.
Y pensar que hace un año no sabía ni quién eras...)

lunes, mayo 14, 2007

Proyectos

.... a corto-medio plazo. Algunos de ellos:

Viajar a Argentina (aún me quedan algunos meses, pero ya tengo el billete).
Mejorar mi revés. Tener más estrategia en el juego.
Organizar una fiesta de disfraces.
Enamorarme (¿debería ser esto un proyecto?)
Irme a la playa el próximo fin de semana.
Ser feliz (que no se me olvide).
Escribir un e-mail.
Comprar flores.
Hacer una escapada al cielo.
Pensar.
Mirarme al espejo... y sonreír.

domingo, mayo 13, 2007

Escribir

Me dices que últimamente no escribo tanto.
No tengo esa sensación.
Escribo casi todos los días. Siempre que puedo.

Pero me quedo pensando en lo que me dices.
Y quizá tengas razón.
Porque hay días que no encuentro las palabras que expliquen mis sentimientos.
O porque me gustaría escribir todo lo que llevo dentro pero... no llego a atreverme.
O porque ya no queda nada que decir.
O porque nadie lo entendería.
O porque tú no lo entenderías.
Tal vez porque ahora mismo no existan las palabras para definir lo que hay aquí dentro.
O como diría Fito en una de sus canciones, porque "puede que no valga la pena escribir tan lejos de la poesía".
Porque quizá ahora me apetezca más callar que hablar.
O porque me gustaría chillarlo más que hablarlo.

El otro día hablábamos de los miedos.
Tengo la suerte de encontrarme en una época sin muchos miedos en los que esconderme.
No es miedo, no.
Puede que sea simplemente incapacidad.

jueves, mayo 10, 2007

Resultado

Anoche, borracho, cantaba demasiado esperando furioso gozar. Hipnotizado, incrédulo, justificar kilopondio lanzado lloros mezquinos. Nadaba ocupada permaneciendo quisiera resistir simpática tendencia urbana velándote. Yo, zozobrando al buscar caminos donde encontrar fuerza, ganas. Hoy idilio Jácara kioskera leyendo misteriosos...


Está claro que no ganamos ningún premio a la narrativa, pero creo que ha merecido la pena intentarlo. En negrita he resaltado las frases que han llegado a tener cierta coherencia.

Ha sido divertido.
Gracias a todos por vuestra colaboración.
Volveremos a intentarlo.

martes, mayo 08, 2007

Experimento

Hoy propongo un juego, un experimento. Como siempre, con las palabras (ya que aquí no existen ni las miradas, ni los besos, ni las pieles, ni los gestos...).

A ver si entre todos somos capaces de escribir (no sé si un cuento, al menos una frase con sentido). Cada uno debe escribir UNA SOLA PALABRA, siguiendo el orden del abecedario.

Empiezo con la a (deberéis seguir con la b, la c, la d... En el caso hipotético de llegar a la z, el siguiente debería volver a la a):

Anoche...

domingo, mayo 06, 2007

Descanso

Cuando menos busco...




más encuentro.




¡Qué bien sienta el Atlántico!


lunes, abril 30, 2007

Palabras

Ayer leí en el periódico que las mujeres usamos una media de 20.000 palabras al día, frente a las 7.000 que utilizan los hombres.
Al margen de que siempre me ha hecho gracia cualquier estudio de este tipo (¿existirá alguien capaz de contar realmente las palabras que usamos?), creo que es innegable que las mujeres hablan/hablamos más que los hombres.

Las mujeres, por lo general, tenemos más capacidad de exteriorizar nuestros sentimientos. Y por tanto, de contarlos. Quizá seamos más comunicativas, más hacia fuera. Tal vez sea que nos guste que los demás sepan qué nos pasa, en qué momento estamos, qué es lo que nos preocupa, etc., etc.

Claro que habrá alguno por ahí que lo resuma diciendo que nosotras somos más pesadas. No lo creo.

Me gusta la gente capaz de contar lo que siente, lo que le apasiona, en lo que piensa cuando se le pregunta en qué piensas. Me gusta la gente que habla sin avasallar, que escucha y que deja hablar. Me gusta también la gente que utiliza los silencios. No me gustan los que hablan por hablar. Ni los que callan cuando saben que de ellos se espera una respuesta.

Ay, qué difícil es encontrar el equilibrio...

sábado, abril 28, 2007

Miradas

Me gusta mirarte.




Y a ti, ¿qué te gusta mirar?

jueves, abril 26, 2007

Lluvia

Me gusta reinventarme cada día.
Mirar hacia fuera a través de ese cristal empapado.
Día gris en Madrid.
Arco iris dentro.

Me gusta saber que los malos no pueden conmigo.
Que nadie tiene el derecho de robarme mis ilusiones.
Sigue lloviendo.
Pero hoy no me hace falta sol.

Me gusta creer que puedo con todo.
Que la fortaleza no es un regalo.
Ahora diluvia.
El suelo mojado, es lo que quiero escuchar.

Me gusta sentir que alguien dibuja en mí.
Secretos inconfesables a media noche.
Hoy el día es húmedo.
Hoy, a pesar de todo, me gusta.

lunes, abril 23, 2007

Un libro... y una flor

Cuando me he despertado y he escuchado en la radio que era 23 de abril (últimamente voy tan acelerada que no sé ni en qué día vivo), he pensado que era una fecha bonita para vivir en Barcelona.

Me parece sublime un día en el que las personas se regalan libros y flores. Me encantan los libros y me apasionan las flores.

Pero en Madrid no tenemos esa costumbre. Ya me gustaría. Aunque reconozco que he esperado tímidamente a que alguien me sorprendiera con libro o con flor. NADA.

Afortunadamente, algún amigo catalán se ha acordado de mí. Y a falta de rosas o de libros, me ha hecho llegar una tarjeta virtual: "Al amigo no lo busques perfecto, búscalo amigo".

Me ha gustado tanto esa frase que en cuanto la he leído he pensado en que la publicaría. CIERTO.

Claro que hoy el email no ha dejado de darme sorpresas agradables (mirarlo es respirar en medio de una jornada larga, pesada y complicada).

Y en estos momentos, me siento la Mujer en el Baño de Lichtenstein (por cierto, una de mis ilustraciones preferidas).
Con permiso.



domingo, abril 22, 2007

La lista de la compra

Que no se me olvide meter en el carro:

2 latas de buen humor.
3 cajas de optimismo.
250 gramos de fantasía.
1 sobre de frescura.
2 paquetes de sensibilidad.
1/2 kilo de dulzura.
2 botes de pasión.
750 gramos de inteligencia.
2 bolsas de cordura.
1/4 de rebeldía.
100 gramos de sabiduría.
2 tarrinas de delicadeza.
6 botellines de risas con gas.
2 botellas de energía.


Seguro que se me olvida algo.
¿Qué echas de menos?

viernes, abril 20, 2007

Es todo un arte

- ¿Tú crees que beso bien?

- No creo en esas preguntas. Todo el mundo besa bien. Todo el que quiere, claro.

- ¿Dices querer como sinónimo de amar?

- Las dos cosas. Es como con las caricias. Nadie acaricia mal.

- ¡Pero qué cosas dices! Claro que no todo el mundo acaricia bien. Ni todo el mundo besa bien. Si quieres, te doy nombres y apellidos. Ojalá todo el mundo besara bien. Ni todo el mundo sabe querer.

- Pero eso es otra cosa. Tú me has preguntado por los besos.

- Ya, pero ahora dime... ¿tú crees que beso bien?

miércoles, abril 18, 2007

Hoy

Los recuerdos, contra la pared.
Las ilusiones, en cuarentena.
Las fantasías, a punto de nieve.
Las palabras, maceradas en sal y limón.

El miedo, acechando.
El interés, bajando la guardia.
La fuerza, abrigándome.
La esperanza, en rebajas.

El beso, haciéndose esperar.
El deseo, en presente.
Las manos, dejándome hacer.
Mi cuerpo, más vivo que nunca.

Esplendor.
En blancoy negro.
Arcoiris.
En grises.
Colores.
Bajos de croma.

Así soy.
Hoy soy esto.

martes, abril 17, 2007

Casualidades

Por cincunstancias de mi trabajo, hoy me he acercado al mundo de la papiroflexia, ese entretenimiento convertido en arte que consiste en doblar papel.


Todos conocemos el típico avión, la pajarita, el molinillo o el barco de papel. Pero después de hoy, he comprobado que estos artistas del papel construyen figuras sofisticadísimas a las que le dedican incluso horas para las que desarrollan una gran memoria y a las que aplican gran concentración.


La jornada de rodaje de hoy ha sido dura e intensa. Al finalizar el día, el artista al que estábamos grabando ha querido obsequiar a parte del equipo con algunas figuras especiales: una lechuza impresionante, un escorpión que casi picaba, una casa con chimenea... pequeños tesoros hechos únicamente a base de papel.


A mí, por ser la única chica del equipo, me ha preparado la que él llamaba la mejor de todas. La más importante.

Le he ido viendo todo el proceso intentando descubrir qué me iba a hacer. Una mariposa, una bruja, un payaso, una mariquita... le iba diciendo yo, más perdida que un ocho.


Sólo la casualidad ha querido que la figura fuera ésta.


Un caballo alado.
El caballo con el que he soñado en voz alta.
El caballo al que le hemos dado alas.

El caballo en el que, algún día... tú vendrás a por mí.


sábado, abril 14, 2007

Mi calor

Arrímate al sol que más calienta...


Arrímate a mí.

miércoles, abril 11, 2007

Castigada

Tengo que quererme un poco más.
Tengo que quererme un poco más.
Tengo que quererme un poco más.
Tengo que quererme un poco más.
Tengo que quererme un poco más.
Tengo que quererme un poco más.
Tengo que quererme un poco más.
Tengo que quererme un poco más.
Tengo que quererme un poco más.
Tengo que quererme un poco más.
Tengo que quererme un poco más.
Tengo que quererme un poco más.
Tengo que quererme un poco más.

Si fuera una niña pequeña y me hubiera portado mal en el cole, mi profe me hubiera castigado escribiendo esta frase 100 veces en la pizarra.


... Ya sólo me quedan 88.

martes, abril 10, 2007

Fantasmas

Hoy quería sentarme a escribir sobre el sabor de tu piel.
O incluso escribir en tu piel.
Sobre el encanto de tu risa, la fuerza de tus ojos, el valor de tus palabras.
Hoy quería describir el brillo de tus manos al encuentro con las mías.
Escribir sobre la pasión, las Pasiones.

Hoy me hubiera encantado saborear tus silencios. Casi tanto como los gritos que me lanzas recubiertos de secreto.
Gritarle al mundo que me tienes, me puedes siempre, me olvidas nunca.
Escribir con tinta mojada en almíbar.
Decirte espera, enseguida voy, que ya acabo este post.

Hoy me hubiera gustado ser reina.
Y escribir sobre ese reinado de hierba y cielo azul.
Hoy quería escribir sobre el fuego, sobre ese nosequé que me impregnas cuando te miro.


Y de pronto me he dado cuenta de que no existes.
De que hoy, aunque quiera, no puedo.
Que me iré a esa cama tan vacía como de costumbre.
Que la única respiración que escucharé será la mía.
Que la vida en esta casa la pongo yo.

Hoy me he dado cuenta de que no existes.
Aunque te haya inventado mil veces.

lunes, abril 09, 2007

Una de cal... y otra de arena

A veces pienso que las penas se quedan bajo la piel. Debajo de esa capa tan fina y transparente que nos recubre por completo.
Que se escondieron hace mucho tiempo en ese lugar y que ahí se quedaron. Esperando.
Que cuando menos te lo esperas, ahí están. Porque en realidad nunca se fueron.
Y la piel es más transparente y más fina de lo que te esperabas. Se rompe con más facilidad de la que creíamos. Y te las vuelves a encontrar. A las penas.


A menudo pienso que las felicidades se agarran algo más dentro. Que cuando son de verdad, se quedan para siempre. Al menos, su rastro permanece.
Que no es difícil encontrarlas, aunque quizá no sea tan evidente como rascar debajo de la piel.
Tal vez vivan alojadas cerca del corazón, que es con el órgano con el que me gusta enfrentarme a la vida. Con el bombeo de la sangre corren el peligro de romperse, eso sí. Por lo que es mejor tenerlas bien agarradas. Creer en ellas.


Llevo días en los que no sé si es mejor apretarme el pecho o rascarme hasta romperme la piel. Si saco unas u otras a airear. Si prefiero lucirme ante unas o renunciar a las otras.
A veces creo que no son tan diferentes.
Como les pasa a las viejas conocidas, que aunque distintas, son complementarias.
Necesarias las unas a las otras.

miércoles, abril 04, 2007

Claridad

Hay veces que no veo bien.



Bueno, en realidad, que no lo veo claro.

(Foto: JC Marugán)

martes, abril 03, 2007

Efecto boomerang

Eso me pasa por preguntar.
Con lo mona que estoy calladita...

¿Eres feliz?, fue la mía.
No sabía cuando la hacía que algunas preguntas tienen un efecto boomerang.

¿Y tú?, directamente a por mí.
Silencio.
Fue creciendo en el tiempo.
Había que romper aquel silencio.
Pero no sabía muy bien cómo.
Mirada al infinito.
Sólo el más observador se hubiera dado cuenta del nudo en la garganta. Incluso de algo más evidente.

No.

Y mira que me jode no serlo...

lunes, abril 02, 2007

Palabras

Igual que el ejecutivo escoge su corbata al comenzar el día, el goloso su dulce favorito en una pastelería repleta de tentaciones, o el niño su juguete preferido cuando le dicen que le van a hacer un regalo, yo soy de las que prefiere escoger palabras.
Para todo.

Palabras con las que construyo pequeños tesoros convertidos en sms, para ganar al menos... una sonrisa.
Palabras que pronuncio al oído, escogidas de la fuente inagotable de la provocación y el descaro.
Palabras escritas en tantos y tantos sitios.
Palabras escrupulosamente elegidas también cuando toca ira, no todo va a ser bonito.
Palabras producto de la concentración en mis horas de trabajo, que para eso tengo que lidiar con ellas a todas horas.
Palabras que dan forma a mi fantasía.
Palabras con las que me presento al mundo tal y como soy.
Palabras para dar una sorpresa, para envolver un regalo.
Palabras para decir lo que otros sólo quieren escuchar con la mirada.
Palabras que jamás saldrán de un cajón.
Palabras que un día me dijiste que usaba con la misma precisión que el cirujano su bisturí.

Palabras... Me gustan.

sábado, marzo 31, 2007

Deseos

Perderme en tu respiración.
Convertirme en el sitio donde te desnudas de todos tus miedos.
Ser tu cielo, pero también tu selva.
Inventarme un desafío nuevo.
Trepar por esa estructura real que se llama tu cuerpo.
Y encontrar el hueco donde quiero permanecer.
Ser lo que tú no eres.
Darte lo que tú no tienes.
Regalarme a cambio de nada.
Quizá de un beso.

Saberme fuerte en un mundo de debilidades.
Las tuyas.
Poder ser una de ellas.
Seguir recorriendo los centímetros de tu piel.
Saboreándolos con ternura, con furia.
Mirarte y sonreírte siempre.
Bailándonos sin otra música que la que desprende mi boca.
Tocarnos para comprender que ahí empieza todo.

Bebernos sin necesidad de abrir una botella.
Ser el borde exacto de tu cordura.
Situarme en esa esquina que forma tu locura y mi cada vez más escasa sensatez.
Abrigarme de tus huracanes.
Quedarme en el puerto de los secretos que coleccionas hechos a base de papel.
Ser el deseo que convierte tu día en sol y tu noche en luna.
Ser deseo, sí.

miércoles, marzo 28, 2007

El piano

Sin duda. Aquellos fueron los días más felices de mi existencia. Yo vivía en una casa antigua, privilegiadamente situada al borde del mar. Había sido construida en el siglo XVIII, y sus actuales dueños, descendientes directos del matrimonio que la ordenó edificar, la habían convertido hacía algo menos de tres años en lo que ahora tiende a llamarse hotelito rural.

Mi habitación era una de las mejores. El azul intenso que caracteriza al Cantábrico servía de cortina y de cuadro que adorna las paredes a partes iguales. Su color, tan característico, pero también su olor, su música, o esa capacidad para convertir la calma en tragedia en apenas unos segundos, protagonizaban mi vida. Mis días, pero también mis noches.

Ella llegó un catorce de Septiembre. Despacio, sin ruido, sin aspavientos. Como llega el otoño cuando no se hace esperar.

Por eso que algunos llaman casualidades de la vida, enseguida se acercó a mi lado. Primero me observó, con una de esas miradas que lo quieren saber todo sin necesidad de decir nada. Luego me escuchó. Finalmente, sin haber oído una palabra de su boca, me acarició.

Me dejé tocar. Con cautela. Ante la mirada de los cuatro o cinco que estaban allí mismo, aunque con otras cosas más interesantes que hacer que contemplar a dos almas empujadas por el deseo.

Pasaron los primeros minutos, las primeras horas. La intimidad creció en proporción a lo solos que nos fuimos quedando en aquella habitación redonda, acristalada, asomada a un azul ahora casi negro iluminado por una lejana luz que se hacía llamar faro.
La timidez de los primeros roces convertida ahora en descaro. Olvidado lo dulce del primer encuentro, empujada por la fuerza de la pasión. La emergencia del que se sabe compatible con el de enfrente, de quien no quiere perder la oportunidad.

No hicieron falta palabras. Desde aquel primer contacto, nos reencontrábamos cada noche. A la misma hora. Cuando nos asegurábamos que el resto se había ido a dormir.
Inventando cada noche nuevas formas de ganar...

Ella se fue como llegó. Como es devorado el otoño por un invierno que no tiene facilidad para avisar.

Y hoy sigo mirando al azul Cantábrico desde esta habitación redonda en la que me sé viejo, viejo pero vivo, recordando aquellas manos largas, profundas, caprichosas, inusuales. Esas que un día detrás de otro consiguieron dar un poco de color, al fin, a mis pupilas en blanco y negro.


martes, marzo 27, 2007

No me gusta

No me gustan los moderadores de comentarios (ni la verificación de palabra, tenía que decirlo alguna vez, me pone de los nervios. Ni las personas que encima lo comentan).
No creo en las censuras.
No soy partidaria de las prohibiciones.
No me atrae coleccionar noes.
No quiero no saber.
No entiendo a aquellos que no saben querer.
No quiero jugar sólo con las reglas de los demás.
No me interesa la violencia.
No quiero hablar de fútbol (ni oír hablar, eso ya es más difícil).
No sé disimular.
No aprendo de los errores.
No tengo todo el tiempo libre que me gustaría.
No tengo tiempo que perder.
No me gustan las lentejas.
No quiero ser una más.
No pretendo ser tu dueña.
No ...

¿Quién sigue la lista?

lunes, marzo 26, 2007

domingo, marzo 25, 2007

Rara

Ayer, me decían que era valiente tener un blog tan personal como el mío. Que leyéndome se sabía si estaba contenta o triste, alegre o jodida.
Nunca he querido tener un blog que no fuera personal. Aunque en días como hoy me gustaría que fuera de política, de agricultura, de cotilleos, o incluso de fútbol (que es lo que más me horripila del mundo). Es decir, que no tuviera que escribir sobre lo que siento o cómo me siento.

Pero no me sale hablar de política desde estas líneas...

Estoy rara. Sí, de repente. Porque a poco que lo intenten, me meten en un callejón de salida.
No son agradables los domingos por la noche. Menos aún cuando, tras un fin de semana delicioso, tranquilo y feliz te encuentras con lo que no has de buscar.
Estoy haciendo un esfuerzo, sí. Y me gustaría que fuera en la dirección correcta.

Sé que hay cosas que no quiero volver a oír. Ni determinadas actitudes que no tengo por qué aguantar. Ni ciertos egoísmos que se me clavaron un día en el alma y no hay forma de sacármelos.

Me gusta mucho la gente que se acerca a mí sin precauciones, sin miedo. Sin etiquetas. Sin ases guardados en la manga. Me gusta la gente que me disfruta por lo que soy. También por lo que doy, que nunca es poco (a ver si aprendo). La gente que trabaja mi sonrisa, que me contagia la suya.

Sigo rara. Escribir no me cura. Esto nunca ha sido terapia. A veces, sí han sido gritos. Otras, palabras al oído. Provocaciones varias, que eso sí se me ha dado bien.

Hoy vuelvo descarnada.
Desde luego, estaría mejor en el cine...

viernes, marzo 23, 2007

Si fuera un verbo...

Echar de menos.


¿Alguien sabe cómo se conjuga este verbo?

miércoles, marzo 21, 2007

El cielo

Uno de los grandes triunfos a mis 35 es saber que cuento con mucha gente que me quiere.
Sí, soy de esas personas que necesitan saberse queridas. Qué le voy a hacer...
Estoy en un momento vital interesante, intenso, alerta siempre. Pero necesito echar mano constantemente de eso que me sujeta firmemente a tierra.
Mi gente, mis amigos, las personas en las que puedo confiar y que me entienden, me respetan y me esuchan.

Hoy los duendes se han juntado para hacerme sentir bien. Desde primera hora de la mañana hasta ahora que estoy a punto de echar el cierre al miércoles. De muchas maneras. De múltiples colores.

En días como hoy me descubro sabiéndome que me importa mil veces más la calidad de las caricias que la del motor del coche que me lleva y me trae, la de las palabras dichas con el corazón que la de las palabras que se lleva el viento, la de las verdades enteras que las mentiras a medias... incluso las mentiras de tres cuartos.

En noches como hoy me encantaría gritarle al mundo. Decirle aquí estoy yo, cuenta conmigo... que el paseo es mucho mejor si es compartido.

Me gusta saberme querida.
Quizá el cielo madrileño de media tarde haya servido de algo...

lunes, marzo 19, 2007

Luna





Por circunstancias de mi trabajo, hoy me ha tocado la luna.
Y me ha dado por soñar, por imaginar, por viajar a paraísos inventados. Por sentirme feliz, aunque sólo fuera un juego.
Lo malo de la felicidad es que le coges gusto. Que no se conforma con ser momentánea. Que echa raíces muy pronto.
Y hoy mi felicidad es redonda, clara, grande y luminosa.
¿A qué sabe hoy tu felicidad?


domingo, marzo 18, 2007

No lo sé.

No sé si valen más mis palabras o mis silencios. Si valgo más por lo que digo o por lo que callo.
No sé si me ganan mis sueños o mis realidades. Si soy lo que los demás ven o lo que nadie quiere ver.
La dichosa noria.

No sé si quiero o puedo. Si te quiero o me puedes.
No sé si debo o no debería.
No sé por qué estoy hoy aquí.

No sé ni por qué escribo ni a quien lo escribo.
No sé por qué sonrío cuando quiero gritar.
No sé por qué lloro si me gustaría brillar.

No lo sé.

No sé de dónde vengo pero sí a donde voy.
Me he equivocado.
Sé de donde vengo pero no a donde quiero ir.

No lo sé.

No quiero saberlo.
Me he vuelto a equivocar.
No quiero no saberlo.

¿Qué más da?

jueves, marzo 15, 2007

De compras

He oído decir que acaban de abrir una tienda nueva en NY : la "Tienda de Maridos".

Cuando las mujeres van a elegir un marido, tienen que seguir las instrucciones que se indican a la entrada:
1.- Sólo se puede visitar esta tienda una vez.
2.- Hay 6 plantas y el valor de los maridos aumenta a medida que se va subiendo de planta.
3.- Se puede elegir marido en cualquier planta o seguir subiendo a las siguientes plantas, pero NO SE PUEDE volver a bajar, excepto para salir del edificio.

Así que una mujer va a la "Tienda de Maridos" para encontrar uno.
En la primera planta, el cartel de la puerta indica: Primera Planta, estos hombres tienen trabajo.
El cartel de la segunda planta dice: Segunda planta, estos hombres tienen trabajo y adoran a los niños.
En el cartel de la tercera planta pone: Tercera planta, estos hombres tienen trabajo, adoran a los niños y son guapísimos.
'¡Vaya!' piensa la mujer, pero se siente obligada a seguir subiendo.
Va a la cuarta planta y el cartel dice: Cuarta planta, estos hombres tienen trabajo, adoran a los niños, son guapísimos y ayudan con las tareas de casa.
'¡¡Madre mía!!', exclama; '¡casi no puedo creerlo!'
Pero a pesar de ello sube a la quinta planta. En el cartel pone: Quinta Planta, estos hombres tienen trabajo, adoran a los niños, son guapísimos, ayudan en casa y son super románticos. Siente la tentación de quedarse, pero no puede resistir seguir subiendo.
Va a la sexta planta y el cartel dice: Planta Sexta, eres la visitante nº 31.456.012 de esta planta. No hay hombres en esta planta. Esta planta sólo existe como prueba de que las mujeres son imposibles de complacer. Gracias por visitar la "Tienda de Maridos".


Para evitar un conflicto de géneros, el propietario de la tienda ha abierto también una "Tienda de Esposas" justo enfrente.
Esto es lo que hay:
La primera planta tiene esposas que adoran el sexo.
En la segunda planta hay esposas que adoran el sexo y tienen dinero.

Se desconoce el contenido de la plantas 3 a 6, nunca han sido visitadas.

martes, marzo 13, 2007

Preferir

¿Qué prefieres que te llamen: guapo/a o inteligente?

¿Qué prefieres oír: que eres bueno/a o que estás bueno/a?

lunes, marzo 12, 2007

Orillas

Llevo días (qué digo días, semanas) enganchada a esta canción.
Es de esas letras que me hubiera gustado escribir a mí.
De esas letras que te abren el alma, te la diseccionan, y te la cosen con nostalgias.
Es de esas letras que te adivinan lo que tú ya sabías, pero en bonito.
Es de esas letras que voy escuchando una y otra vez de camino al trabajo, de camino a casa, de camino al camino...

"En la otra orilla"

Antes de empezar yo te perdono
en brazos de este amor
me estaba haciendo lodo.
Antes de empezar me gustaría
saber por qué este amor
se hizo pesadilla...

y si tus besos no son mi orilla
naufragaremos toda la vida.

Antes de seguir con esta historia
de todo lo mejorlo guardo en la memoria.
Antes de seguir y castigarnos
prefiero el corazónde pie que arrodillado...

y si tus besos no son mi orilla
naufragaremos toda la vida.

Antes de acabar de despedirme
tienes que saber
que no me marcho triste
que no quiero herirte aunque me pierdas
ni que me hagas daño aunque me quieras.

Y antes de seguir con desengaños
te dejo esta canción
como único legado...

que si tus besos no son mi vida
navegaremos en otra orilla
y si tus besos no son mi orilla
naufragaremos toda la vida.


Gracias Rosana.

Cuesta abajo

No dejo de sorprenderme.

Y supongo que ése es uno de mis mejores logros.

¡Feliz lunes a todos!

viernes, marzo 09, 2007

Ser mujer en Irán

Abro mi correo y me encuentro con el siguiente mensaje:


"Hola.soy zita.una mujer irani en Madrid.casi siempre leo tu blog,yo no tengo blog en spañol,poedes scribir algo,sobre la situacion de mujer en iran,porfavor? Solo para sencibilizar a tus vizitantes.algo es algo.
Gracias: zita"



La foto es esta:




Lo primero que tengo que decir es que no conozco Irán, y no me gusta hablar de las cosas que no he visto con mis propios ojos.
Por mi profesión de periodista, he tenido la suerte de viajar con mucha frecuencia. Y me he movido por varios países musulmanes, incluso por lugares bastante integristas, de alguno de los cuales he tenido que salir corriendo al ver cómo las mujeres del grupo nos tiraban piedras cuando se daban cuenta de que les estábamos grabando, concretamente a mí, que era la única mujer del equipo. En cualquier caso, esto no deja de ser una anécdota y como tal lo tomo.


Pero no conozco Irán. Ni creo que pueda hablar con mucho conocimiento, más que por las noticias o comentarios que nos llegan de allí. Sin embargo, conozco a varios iraníes (residentes y admiradores apasionados del estilo de vida español), a los cuales los identifico con una gran sonrisa y que me han hablado muy bien de su país... a pesar de los pesares.

Por tanto, prefiero hablar de mis sentimientos al ver esa foto, Zita. Primero, no me gusta la violencia. Sea cual sea, venga de donde venga. No soporto que me levanten la voz, mucho menos que alguien utilice la violencia para conseguir sus objetivos. Ahí ya cae toda la razón.

Obviamente, no me gusta que la mujer esté oprimida. Mucho menos por parte de otras mujeres. Pero como todos sabemos, en ocasiones el machismo es fomentado por las propias mujeres.
Es difícil para una mujer occidental, totalmente independiente, entender ciertas aptitudes, costumbres y tradiciones que afectan sobre todo a las mujeres musulmanas. Aunque Irán está experimentando una cierta apertura, creo que las mujeres siguen teniendo muy difícil el acceso a determinadas carreras y a puestos de trabajo. Sin embargo, más del 50% de los universitarios de allí son mujeres.

A la mujer iraní siempre la hemos visto con su velo negro, el chador, pero no está ahí el problema. Al fin y al cabo, eso no deja de ser una costumbre. El problema es lo que tapa ese velo: sus ilusiones, su deseo por progresar, por dejarse ver, sus libertades, sus gustos... Muchas mujeres iraníes han tenido que huír de su país para vivir en libertad. Y eso ya es tremendo.


Añado unas palabras de la escritora Rosa Regás, que conoce bien aquel país ya que hasta allí viajó en varias ocasiones para documentarse bien para una de sus novelas:

"Tras el velo, pues, se esconde la creencia de que en la mujer hay algo pecaminoso que hay que ocultar, una debilidad, cuanto menos, que hay que reordenar, proteger, guiar. De ahí el gesto de humildad tan bien visto, de sumisión, de aceptación de un destino impuesto como si se tratara de un ser humano de segunda categoría. Y, sin embargo, las mujeres islámicas defienden el chador como un elemento que les permite acceder a una igualdad que de otro modo no tendrían en el trabajo, y los hombres que se preocupan de este asunto dicen que en la mezquita, en el cine, las mujeres han de estar separadas de los hombres para preservar su privacidad".

Ese velo negro es hoy más que un símbolo. Hay quien ve en él una barrera, otros un muro infranqueable, una costumbre incómoda, un retroceso, una imposición, un suplicio... En cualquier caso, es una pena que haya que llevarlo por obligación.


Y ahora Zita, si quieres decirnos tú cuál es la situación a día de hoy de las mujeres en tu país...

Gracias por permitirme haberos conocido un poco mejor.

miércoles, marzo 07, 2007

Ilusiones

Buscando ilusiones.
Buscar para encontrar.
Sonrisas. Risas. Carcajadas.

Buscar atención y encontrar cariño.
Buscar sensatez y encontrar sentido común.
Buscar silencios y encontar palabras.

Me acuerdo del cuento de Pulgarcito.
Ese que iba echando migas de pan al suelo para encontrar el camino de vuelta.
Ahora soy yo la que va tirando sonrisas al suelo.
Porque pienso que bien plantadas darán su fruto.
Y me aligerarán el camino de regreso.

Reacciono.
Intento recuperarme a mí misma.
A lo que siempre he sido.
Y pienso que he sido (quiero creer que soy) de las que ríen.

¿Por qué conformarse con tan poco?
Peor aún, ¿por qué conformarse con casi nada?
No tengo respuesta, no creo que la haya.

Ilusiones.
Las busco bajo las piedras.
En las 30.000 visitas a este blog que están a punto de caer (¿hacemos una fiesta?).
En las llamadas, correos y comentarios que recibo a diario.
En el trabajo bien hecho.
En el cariño de mis amigos.
En la luz del sol que esta mañana me ha hecho soñar.
En escribir, siempre intenso, siempre sincero. A veces duro. Pero qué a gusto me siento...
En dormir con la conciencia bien tranquila.
En las rentas del fin de semana en Santander.
En la mirada puesta en otro continente, allá abajo tirando al sur.
En saber que no va conmigo ni el rencor ni la venganza.
En estrenar mis zapatillas de pádel.
En ser más buena.
Incluso en estarlo.

Ilusiones.
Buscar para encontrar.
Las busco.
Las encuentro.

martes, marzo 06, 2007

En carne viva

Me he dado cuenta de que hay una cosa peor a que descubras que las personas a las que quieres te mientan.
Que te mientan dos veces.


Me despierto antes de que suene el despertador.
No estoy durmiendo bien.
Hoy no toca atasco, voy en dirección contraria.
Decepción.
Me asalta la duda. No, ya no.
Hoy me asaltan las certezas.
Está nublado.
Claro, no hay motivos para sonreír.
Valentía.
Leo. Escribo. Leo. Escribo.
Un sueño roto.
El corazón partío, que diría Alejandro Sanz.
Mentiras como puñales.
Palabras que hieren.
Que tengas un buen día.
Estupidez.
Mi cabeza, una centrifugadora.
No me puedo concentrar.
Oigo "tienes los ojos tristes".
Lo oigo pero no lo escucho.
Es martes, y estás solo.
Nunca dije que fuera lista.
Sólo que no soy tonta.
Te gusta mi nuca.
Me gusta que te guste.
Y que miraras hacia el eclipse.
Que vieras la luna roja.
Otra vez las mentiras.
Me falta el aire.
Me faltan tantas cosas.

jueves, marzo 01, 2007

Camino


Lo importante no es la meta,
lo importante es el camino.
(Al menos, eso dicen.
Y yo, en este momento, me lo creo...)

martes, febrero 27, 2007

no
No
nO
NO
no
NO
No
nO
no
nO
NO
No
no
NO
nO
No


¡Con lo bonito que es decir Sí!

lunes, febrero 26, 2007

Billete

Llevo todo el día sintiéndome billete. Todos me sonreían nada más verme, más de uno quería llevarme al lado de su corazón, me han pasado de mano en mano sin ni siquiera mirarme a la cara, y todos se han esforzado en que mantuviera mi integridad. Incluso alguno ha habido que me ha querido cambiar por otro más poderoso. Sólo uno ha querido hacerme un burruño para demostrar su estupidez.

Y en ello estoy. Mirándome al derecho y al revés para saber si al menos soy de 5 o de 500 euros.

domingo, febrero 25, 2007

Diferentes modos de enamorarse

Hace algunos días, escribía aquí mismo un nada científico tratado sobre la pena, basándome en las experiencias de alguien cercano a mí.

Pues bien, hoy quiero reflexionar sobre los diferentes modos con los que nos enamoramos. Pienso que cada vez que el amor llama a nuestra puerta, lo hace de diferente forma. Bien por las circunstancias de cada relación, por el momento vital en el que nos encontremos o por cómo se produzca. Pero sobre todo, por la persona que tenemos delante.

Tengo 35 años y la suerte de haberme enamorado en varias ocasiones. Ahí está mi vida:

- Mi primer amor. Con todo lo que eso significa. Mariposas en el estómago, las hormonas a flor de piel, las ganas de darlo todo, la idea absoluta de que eso sería para siempre. Adolescencia en el corazón, madurez a pesar de todo en la cabeza. Varios años compartiendo una manera muy parecida de ver la vida. Recuerdos llenos de cariño cuando miro hacia atrás para asomarme a aquella historia maravillosa.

- Amor de juventud. Desde el principio intuí que no sería definitivo. Estrellitas a cada paso, muchas más luces que sombras, ráfagas incluso. Quizá una venda en los ojos para comprender que tenía más de cuento que de realidad. Que en una relación es mejor mantener posición de igualdad. El mundo roto cuando aquello terminó. Amor hasta el último día. Incertidumbre absoluta por aquel final tan de película como había sido el resto de la historia. Sonrisas cuando pongo a trabajar la memoria hacia todo aquello.

- Amor maduro. Porque así lo construimos, a pesar de que yo era joven aún. Un amor absolutamente estable, de aguas tranquilas, nada revueltas. Pareja 100%, ningún secreto, ninguna duda, ningún miedo. A pesar de todo, demasiado diferentes para seguir con ello después de un mundo construido a la medida de dos. Demasiado distintos para haber comenzado con aquello que vino tras una larga amistad. Mi experiencia me ha demostrado que es mejor dejar la amistad en su sitio y que el amor debe comenzar por otros caminos. Es sólo mi experiencia. Un sabor dulce al recordar los ecos de una historia profunda y sincera, mezclado con el amargor de quien sabe que lo difícil, en ocasiones, se vuelve imposible.

- Mi último amor. No por ser el más reciente, el más intenso. El que me hizo comprender lo que significa perder la cabeza. El que me transportó a la adolescencia más insultante, a las intensidades más profundas. El que me devolvió la sonrisa cuando tenía el corazón en mil pedazos. De nuevo tan distintos como osada para empezar historias que nunca sé donde van a terminar. Pero, en estos temas, prefiero moverme por impulsos del corazón. Quizá el amor más irracional, el menos sensato, el más loco. Camino también sembrado por lágrimas y dificultades, no vaya a ser que encuentre una relación fácil y me crea que la vida es un regalo... Carne de gallina al recordarlo.


No han sido muchos amores. Supongo que los suficientes. Sí, soy de relaciones largas.
No sé si habrá otros, nuevos o viejos. No sé si estoy en condiciones de vivirlos. Pero lo que tengo claro es que la vida es mucho más bonita estando en ese estado maravilloso estado que todos hemos conocido alguna vez.

viernes, febrero 23, 2007

Nostalgia

Llevo todo el día disfrazada de nostalgia. Cargando con ella como puedo. Intentando esquivarla sin conseguirlo.

A estas horas, me he dado cuenta de que la nostalgia es una mala compañera de viaje. Una farsa. Una embustera.
Porque se apodera de la sombra que has dejado en esa esquina y la convierte en luz. Porque convierte los silencios en burbujas. Porque transforma lo bueno en mejor, lo malo en regular, el hielo en deshielo, lo lejano en próximo, lo difícil en seguro, el no en un quizá, el quizá en un tal vez, el tal vez en definitivamente sí.

Se me agarrotó la nostalgia esta mañana y me hizo un nudo en la garganta. A ratos creí vencerla. Pero ahora sé que me espera sentada en el borde de mi cama. Y aunque no tengo ganas de hablar, quizá me haga un sitio en su regazo y hasta lleguemos al sueño juntas.

martes, febrero 20, 2007

Amigas

Paseo entre la perenne sonrisa de una, la templanza de otra, y la naturalidad de la tercera. Compartimos risas, secretos a voces, raquetazos al viento, penas ahogadas no siempre en una copa de alcohol, preguntas a veces sin respuestas, respuestas casi siempre sin preguntas.
Me atrevo con los "yo nunca he" más íntimos. Los busco sin rebuscarlos. Me salen porque me dejan.

Establecemos pequeñas bandas de a dos depende de la ocasión. Yo contigo, luego contigo, ahora contigo. Nos gustamos y nos lo decimos.
Ante mi asombro, las tres están de acuerdo en mi falta de sensatez. Lo llevo clavado en el alma. Aún sonrío al pensarlo. Mejor no pensarlo.


Entre cuatro, hay de todo. Por eso se puede elegir:

- La íntegra, nunca una palabra más alta que otra, nunca una mala cara, nunca un enfado. Natural como el aire puro, transparente como su mar, sabrosa. Divertida. Me fío.

- La más cerebral. Reflexiva, pausada, necesitada de sus tiempos. Serena y sensata (tú sí). La que mejor maneja sus dudas. La que menos teme a sus miedos. 32 años siguiéndonos la pista...

- La pasión con forma de mujer. Alegre, positiva hasta decir basta, fiel a sí misma, generosa y ocurrente. Sabe poner al mal tiempo buena cara y por eso me gusta respirarla. Aprender de ella, con ella.

- La última, la que todos conocéis. No hace falta que cuente mucho más. Rizos en la cabeza, serpentinas en el alma.

Alguien dijo que tener un amigo es tener un tesoro.
Teneros a vosotras, uno de mis pequeños grandes triunfos.


Por vosotras... ¡salud!

lunes, febrero 19, 2007

Cajones

Dice Lou Marinoff, el autor de aquella laureada "Más Platón y menos Prozac" que "la felicidad dura más que una borrachera, pero exige que seas creativo y que trabajes. La felicidad no viene sola".

El otro día escuchaba a un buen amigo decir que la felicidad hay que buscarla.
Y justo en estos momentos tengo todos los cajones de la casa patas arriba. La estoy buscando. Con creatividad, eso sí.

De momento, no está ni en el de la ropa interior ni en el de los cubiertos. Ni en el de los calcetines ni en el de los trapos de cocina. Ni con los pijamas ni con los collares. Ni con los manteles ni en el cajón de los secretos.

Pero aún no he terminado. Hay muchos cajones en mi casa. Y por algún rincón tiene que estar... Y ya de paso me entero si es verdad lo de la borrachera.

domingo, febrero 18, 2007

Sí, quiero

Me caso



(Quería haber escrito ME CANSO.
Y hay que ver el poder que tiene una letra.
O mejor dicho, la falta de ella).

sábado, febrero 17, 2007

Para pintarme la sonrisa

- ¿Necesitas algo? ¿Puedo ayudarte?
- No, no lo creo.
- ¿Estás segura?
- Estoy convencida de que no puedes darme lo que quiero.
- Yo no lo tendría tan claro...
- Tan claro como el agua: sólo estoy buscando mi pintalabios.

jueves, febrero 15, 2007

Por vosotros

Cada cual tendrá sus motivos para escribir. Pero no termino de creerme a aquellos que dicen que escriben su blog para sí mismos. Recostada en mi razonamiento más elemental, les diría que si de verdad quieren escribir para ellos mismos, lo hagan en un cuaderno privado que, una vez cerrado, no salga del cajón. Eso sí es escribir para uno mismo.

No es mi caso. Aunque me gusta escribir y lo hago por mero placer y como ejercicio para mi coco y para mi alma, me gusta que me lean. Pues claro.

Por eso este post se lo dedico a tres personas.

A mi amigo P., porque sin querer saber los motivos de mi silencio me has hecho saber que echabas de menos ese ejercicio mañanero de pasearte por mis sentimientos.

Al otro P., curioso como yo, siempre ahí, sintiéndome aun sin verme o sin oírme. Pidiéndome palabras a cambio de sonrisas.

Y a otro amigo al que no conozco pero que lo siento cerca. Ybris, que en su comentario a mi último post me dedicó unas de las palabras más enriquecedoras que me hayan dicho jamás, y que en un ejercicio de mirarme el ombligo releo en estos momentos: "Pero ¿sabes? Uno sale a veces de tus letras con la extraña sensaciónde haber encontrado lo que siempre andaba buscando.Y de quedarse con ganas de más. Mañana vuelvo".

Por ese mañana vuelvo estoy aquí.
A vosotros, gracias.


Continuará...

miércoles, febrero 07, 2007

El trueque

Compro un corazón sin miedos.
Alquilo sonrisas eternas, besos interminables, caricias infinitas.

Busco respuestas sin preguntas.
Encuentro silencios escandalosos.

Compro una delicadeza que me ponga la piel de gallina.
Alquilo un trozo de amor, una pizca de ilusión.

Bebo sueños mientras cuento las monedas.

No hay dinero para comprar lo que no me vendes.
Ni tiempo para disfrutar lo que no me regalas.

Quizá todo tenga un precio.
Quizá nada pueda comprarse.
Sólo sé que pagaría.
Si con el dinero llegara todo eso que tanto deseo.

martes, febrero 06, 2007

Tratado de la pena

Mi amigo C. cree que existen tres tipos de penas:

- Las penas cucaracha, inherentes al ser humano y a la propia vida. Molestas pero inofensivas. No atacan, pero dan asco. No hacen ruido, pero asustan. Se puede acabar con ellas sin demasiado esfuerzo.

- Las penas león, cuyos rugidos asustan al más pintao. Son feroces, peligrosas, difíciles de espantar. Pesadas y patentes. A veces hacen guardia en la puerta de tu casa para no dejarte salir. Te rodean, te acorralan. Te pueden.

- Y las penas fantasma. Dice C. que éstas son las más peligrosas, porque representan los miedos. Las que se enganchan dentro de nuestro coco aunque no existan como tal (por ejemplo, los celos). Las penas que podemos llegar a inventamos nosotros mismos, las que nos impiden ser feliz.


No sé si esta teoría es muy correcta o si puede servirle a algún estudioso del alma humana para su próximo tratado. En cualquier caso, me temo que existen muchos más tipos de penas.

Por lo menos, esta noche, yo me he encontrado con otra en la chistera. No pertenece a ninguna de esas categorías. Y no hay forma de hacerla salir...

lunes, febrero 05, 2007

18 años sin sexo

Hace unos días leí una entrevista con la escritora Susanna Tamaro en la que afirmaba que no echaba de menos el sexo y que era muy feliz sin él.
Defendía que a cierta edad las hormonas desaparecen y por lo visto, y según sus palabras, entras en un cierto estado de gracia.
Por lo visto, lleva más de 18 años sin practicar el sexo. Y reconoce que salir de esa obsesión es una forma de gran libertad.

Me llamó la atención un par de preguntas que ella misma formulaba al entrevistador.
¿Cuántas horas pasa usted practicando el sexo? ¿Por qué una cosa que hacemos tan poco, y a menudo incluso mal, tiene que ser tan determinante?

Reconozco que ésta última no tiene desperdicio.
Y ahora, por favor, si alguien se atreve a contesarla...

jueves, febrero 01, 2007

Ingenio

Tan sorprendente como escuchar nuestra canción preferida en la radio nada más encenderla.
Tan emocionante como encontrarte con un amigo después de quince años sin verle y comprobar que no ha cambiado nada.
Tan entretenido como buscar piñones en el parque.
Tan enriquecedor como una pastilla de avecrén (al menos, eso dice el anuncio).
Tan estimulante como escuchar un "lo has hecho bien".
Tan divertido como una comedia de Billy Wilder.
Tan especial como el sol de invierno.
Tan singular como la luna roja.

¿Tienes una idea de lo que hablo?

miércoles, enero 31, 2007

Diferentes

"No es que las cosas me vayan mal,
es que me van diferente".

lunes, enero 29, 2007

Volver

Yo adivino el parpadeo
de las luces que a lo lejos,
van marcando mi retorno.
Son las mismas que alumbraron,
con sus pálidos reflejos,
hondas horas de dolor.
Y aunque no quise el regreso,
siempre se vuelve al primer amor.
La quieta calle donde el eco dijo:
"Tuya es su vida, tuyo es su querer",
bajo el burlón mirar de las estrellas
que con indiferencia hoy me ven volver.

Volver,
con la frente marchita,
las nieves del tiempo
platearon mi sien.
Sentir,
que es un soplo la vida,
que veinte años no es nada,
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.
Vivir,
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo,
que lloro otra vez.

Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.
Tengo miedo de las noches
que, pobladas de recuerdos,
encadenen mi soñar.
Pero el viajero que huye,
tarde o temprano detiene su andar.
Y aunque el olvido que todo destruye,
haya matado mi vieja ilusión,
guarda escondida una esperanza humilde,
que es toda la fortuna de mi corazón.


Al final, todos volvemos. Acabamos volviendo.
¿A qué vuelves tú una y otra vez?

domingo, enero 28, 2007

Revolución


viernes, enero 26, 2007

Blogger

No me gustan los cambios. A veces, no los entiendo.
Por eso no me gustan los cambios que ha hecho Blogger.
De repente, veo los comentarios de mi último post. ¡La mayoría se han convertido en anónimos!
Además, salen letras raras, símbolos extraños, el dichoso cartelito de conexión segura que me pone de los nervios...

Será que no me gusta pelearme con los botones. Pero todavía no le he encontrado la gracia. No me he dado de frente con ninguna de las ventajas... Todo se andará.

Da mucho de sí esto de tener un blog. Ayer me las dieron con queso. Y me las comí enteritas. Un amigo mío me bromeó diciéndome que existe una norma ISO para los blogs. Yo, que en el fondo soy una ingenua, me lo creí. Me contaba con tanta naturalidad los requerimientos, que no tuve más remedio que creerlo. Había que escribir todos los días, sin faltas de ortografía, un número obligado de posts al año... Hasta ahí, todo correcto.
El problema para que yo pudiera obtener ese ISO era la falta de enlaces en mi página, las pocas fotos que tengo, que no cuelgo música ni vídeos (ahí mi inutilidad es total y absoluta, lo reconozco)... Además, había que pagar 200 euros al año.

"¿Y para qué quieres tener una norma por las que has pagado?", pregunté. "¿Sólo por lo que digan y para que lo vean los demás?", volvía preguntar.


Aún me estoy riendo de lo fácil que es tomarme el pelo...

miércoles, enero 24, 2007

Encuesta (II)

Acabo de recibir un correo electrónico del Instituto Nacional de Estadística. Me pide que, en vista de tan buenos criterios ante la pregunta anterior, os haga hoy la siguiente encuesta:

¿Qué crees que desune más en una pareja?

a.- El corazón.
b.- La cabeza.
c.- El sexo.

martes, enero 23, 2007

Encuesta

Encuesta, nada científica, entre los lectores de este blog.

¿Qué crees que une más en una pareja?

a.- El sexo.
b.- El corazón.
c.- La cabeza.

lunes, enero 22, 2007

Otra intimidad más

A menudo me pregunto por qué me cuesta tanto conseguir ciertas cosas. Aunque creo que hasta ahora no me ha ido mal la vida y las circunstancias no me han sido adversas, soy consciente de que todo me cuesta especialmente.
Claro que puede que sea una opinión puramente subjetiva y que todos, al fin y al cabo, pensemos de una manera parecida. Quizá creamos que a nosotros las cosas nos cuestan más que al vecino...

Pero hay algo en esa felicidad deseada que no llega. He compartido tanto en este blog que supongo que da igual una intimidad más. El sentir que todavía tengo que seguir esperando (¿a qué?), que nunca tengo el viento de cola, que hay ciertas cosas que aún no son para mí, que todo es...

Puede que sea que estoy de bajón, o esta maldita soledad de desayuno y cena, la conversación con mi amiga B. sobre lo que queremos y lo que tenemos, o el sentirme poco escuchada cuando he llamado para contar mis problemas. Puede que todos me vean demasiado fuerte cuando en realidad soy demasiado vulnerable. Puede que esté cansada, o desilusionada, o que me haya vuelto escéptica. Puede que sea que se acercan los días de lluvia y no se me ocurre con quien meterme bajo la manta acurrucada en un sillón.
Ojalá sea sólo porque tengo la regla y no me aguanto ni yo.

¿Qué más da... una intimidad más?

domingo, enero 21, 2007

Existencialismo básico

¿De dónde vienes?

¿A dónde vas?

sábado, enero 20, 2007

Cajera

Cuando era pequeña, mi sueño era ser cajera. Cajera de las de antes, cuando no existían los códigos de barras y había que teclear todos los precios manualmente. Por eso me fabriqué mis máquinas registradoras y siempre que mi hermana me preguntaba a qué quería jugar, la respuesta era fácil: a las tiendas. Por supuesto, yo era la cajera.

Los años pasan y las vocaciones infantiles, también. Se van quedando en el cajón de los recuerdos. Como tantas otras cosas. Aunque no puedo evitar pensar en aquellos juegos tan dulces cada vez que estoy en la cola de un súper...
Será que me estoy haciendo mayor.


Y tú, ¿qué querías ser de mayor?

miércoles, enero 17, 2007

Sal y luego quédate

Quédate ahí. En medio de mis risas.
Sal de allí. Del silencio de mis dudas.

Búscate un hueco en el rincón de mis alegrías.
Acomódate en la esquina de mis deseos.
Huye de la sombra de mis tristezas.
Aléjate de la resaca de mis incertidumbres.

Conquista todos los poros de mi cerebro.
Seduce a las neuronas de mi piel.
Respira la música de mis besos.
Cómete el secreto de mis silencios.

Hazme el calor cuando hiele.
Y enfríame antes de que el fuego nos queme.

Sal de ahí.
Quédate aquí.

martes, enero 16, 2007

Acabose

Me pinchan y salto. Me lo noto. Me lo tengo que hacer mirar.
Me dicen ven y voy. Lo sé. Tengo que hacer que me lo miren.
Eso también.

Tengo tantas ganas de vivir que a veces la propia vida se me queda pequeña.
Tantas ganas de reír que no me compensan los semblantes serios.
Tantas ganas de vibrar que no me apaño con una cuerda mal tensada.
¿Para qué?

Ganas de miradas de fuego, en vez de acero.
Ganas de palabras de verdad.
Verdades para adornar esa ensalada de mango y helado de chocolate.
Sonrisas que derritan ese helado. Muchas sonrisas.
Y de paso, que me derritan a mí.
Ganas.

Ganas de que sea sí lo que digo, lo que pienso, lo que ofrezco.
Ganas de que mis razones ganen.
Ganas de que lo mío también vale.
Y también importa.
De que sé muy bien lo que digo.

Porque acabose, te pongas como te pongas, no lleva tilde.

domingo, enero 14, 2007

Una pista...

jueves, enero 11, 2007

Adiós, abuela

Ayer fue un día largo. Muy largo.
Largo, duro y triste. Muy triste.
Porque lo inminente no lo fue tanto.
Porque no me gustan las despedidas.
Porque no me gustan las despedidas en plural.
Porque te has ido para siempre.

Echaré de menos tus cosquillas. Tus palabras. Tus silencios.
Esos ojos azules tan especiales, los más transparentes que jamás he visto, y que ha sido tu legado para tu recién nacida bisnieta.
Echaré de menos las historias que me has contado. Las que has callado.
Echaré de menos tu olor, tus afirmaciones, tu discreción absoluta.
Tu casa, tus armarios, tus guisos, tus risas, tu cariño.

A una abuela se la quiere desde que llegamos a este mundo.
Y yo he tenido una de las mejores.

Te echaré de menos.
Ya lo hago.

Hasta siempre, abuela.


martes, enero 09, 2007

Algunos

El sol la luz un partido de pádel con mis amigas comer todo lo que me gusta mis rizos escribir leer las caricias una ducha larga dormir sin despertador una conversación interesante jugar a los dados incluso ganar los bombones esos que tanto me gustan mirar las fotos observar escucharos las cañas de después del partido los blogs jugar al "yo nunca he" las sonrisas de mis sobrinos comprarme un pantalón sin que me lo tengan que meter los sms los correos electrónicos llenos de buen gusto los besos el cielo nublado nadar la música mis amigos el jamón bailar guardar secretos el mar aprender...

Estos son algunos de los motivos de mi felicidad.
¿Cuáles son los tuyos?

lunes, enero 08, 2007

Des-ilusión

Ilusión:

1. f. Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos.

2. f. Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.

Desilusión:

1. f. Acción y efecto de desilusionar o desilusionarse.

jueves, enero 04, 2007

Pienso, luego existo

De repente, me he puesto a pensar en la cantidad de cosas en las que hay que pensar al cabo del día:

En tener buenas ideas en mi curro.
En cómo sorprender a las personas a las que quiero.
En la lista de la compra.
En qué decir.
En con quién comer.
En qué quiero ser de mayor.
En ti.
En mí.
En cómo superarme día a día.
En el próximo partido.
En si voy a ir o no.
En el argumento de un próximo relato.
En qué vamos a hacer.
En la tregua (?).
En la paz.
Y por supuesto, en qué escribir en el post de cada día (o casi).

Y tú, ¿en qué piensas?

martes, enero 02, 2007

El origen del cornudo

Ni ponerlos ni que nos los pongan.
Pero si algún día ocurre, al menos saber su origen etimológico:

En la antigüedad, en los países nórdicos, los gobernadores de las comarcas, por su condición de tal, podían seleccionar a las mujeres con las que deseaban intimar. Cuando esto se producía, la puerta de la casa donde se encontraba el gobernador con la mujer seleccionada era adornada con los cuernos del alce, en señal de su presencia.
Si la mujer estaba casada, su marido mostraba felizmente a sus vecinos el adorno, puesto que representaba un orgullo que el gobernador estuviese allí.


Si es que todos los días se aprende algo nuevo...

domingo, diciembre 31, 2006

El último

Éste es el último post del año.
Un año al que despido con un sabor agridulce.
No ha sido un año malo. Tampoco excesivamente bueno.
Otro año de intensidades. De cosas muy buenas y también muy malas. De esfuerzos. De esfuerzos inútiles. De querer hacer. De caminos incompletos...

Termino este año con una sonrisa. La mía. Y con un propósito: el de ser, a partir de ahora, un mucho más egoísta de lo que he sido hasta ahora. En otras palabras, pensar en mí.

Dejo en este 2006 muchas ilusiones, alguna que otra persona, más de un objetivo, deseos que no alcancé. Me deja este 2006 alguna que otra arruga en mis ojos, un par de cicatrices en el alma, sentimientos a flor de piel, y muchas (demasiadas) preguntas sin contestar.

Termino el año peor que lo empecé. Un año en el que me acostumbré a ser sombra, en el que me gané el cariño de mucha gente, en el que me creí tus tequieros y te los devolví cocidos a fuego lento para que no se te escaparan, en el que sonreí mil y una veces creyéndome sol a pesar de ser luna, en el que me dije otras mil veces esto no puede seguir así, en el que por fin entendí que Caperucita nunca puede hacerse amiga del lobo, en el que me dijeron quédate a mi lado cuando yo ya había decidido salir corriendo, en el que ahogué mis penas con amigos que saben cómo estoy con solo mirarme; pero sobre todo, el año en el que me miré en el espejo sin tener que salir huyendo porque me gustaba lo que veía.

Quedan menos de 24 horas para que termine un año que quiero que termine cuanto antes. Un año de lecturas, de escritura, de tantos y tantos blogs que me han enseñado, ayudado y acompañado. Otro año de una verdadosa que tiene cuerda para rato, aunque reconozco que hace pocas semanas pensé en cerrarla definitivamente. Una experiencia fascinante con un marcador al que miro tímidamente para ver alucinada que ha contado más de 26.400 visitas, y subiendo.

Un año de tantas y tantas horas invertidas en un trabajo que me gusta pero que en muchos momentos me tiene esclava. De personas que no siempre han sabido estar en su sitio, y de otras que se han esforzado en ponerme siempre las cosas lo más fáciles posible.

Un año de fuerza de voluntad, de no tirar la toalla (eso jamás), de si tú me dices ven lo dejo todo, de mucho aprendizaje, de soledades y ausencias, de soledades y audiencias de las que se clavan en el alma y no se olvidan, de risas y carcajadas, de equilibrio a pesar de todo.

El otro día alguien me dijo que al cumplir los 35 cerraba un ciclo de siete años. Hoy sólo pienso en inaugurar este 2007 que ya está encima y dejarme engatusar por todo lo que quiera depararme. Ojalá sea bueno...

Feliz Año Nuevo a todos vosotros.

Salud.

jueves, diciembre 28, 2006

Carta de amor

Era el mes de septiembre. Tenía una semana de vacaciones. Un día, en el buzón, recibí una convocatoria de un concurso de escritura. Había varias categorías. Me presenté a microrrelato y a carta de amor.
Curiosamente, la carta me salió con tintes a desamores. Se la di a leer sólo a dos personas. Una de ellas me dijo que había mucho de mí en aquellas letras.

Hace dos días me han comunicado que esa carta de amor ha ganado el tercer premio del concurso.
Ahí os la dejo...

"Ésta podría ser tu carta de amor. Porque un día me dijiste que todos deberíamos tener el derecho a recibir, al menos, una carta de amor al año.
Pero no te preocupes. Me has hablado mil veces de tus miedos al amor. Por eso, ésta no va a ser la tuya. Permíteme que me la escriba a mí misma. Aunque en el remite cambie a última hora mi nombre por el tuyo.


Jugamos a mezclar el fuego de mis ojos con el acero de tu mirada, el cielo al que me acostumbré a viajar con ese infierno de todo a cien que te empeñabas en mostrarme, mis manos ardientes al contacto con tu piel con las tuyas que me manejaban a su antojo. Tus mundos y los míos.

Me encuentro buceando entre el amor y el desamor. Y no sé si debo escribirle al adiós o a la indiferencia. Dicen que entre el amor y el odio hay una barrera tan delgada como la piel de una burbuja, pero no encuentro ese camino.

Siempre creí que una carta de amor debía estar cargada de tequieros, de deseo, de estrellas... Al menos sé que has aprendido a entenderme. Que en esta carta, aunque no lo leas, está todo esto.
Sobre todo, deseo. Y afiladas palabras que tendrás que digerir tú solo. Esas que un día me dijiste que usaba con la misma facilidad con la que un cirujano utiliza su bisturí.


Quizá no debería escribir esta carta. Porque con ella vuelvo a decir sin que me oigan, sigo escribiendo para que no me lean. Intento explicar para no hacerme entender.

Los dos sabemos que la necesidad no tiene nada que ver con el amor, ni la piel con el corazón. Que el abecedario de caricias no comparte códigos con el alfabeto de nuestras bocas, que ni tan siquiera el significado de tus palabras coincide con el de las mías.
Y aquí me tienes. Deshojando todo lo que encontré a mi paso, buscando un sí pero hallando un no, pidiéndote permiso para instalarme dentro sin ganas ni tiempo para encontrar la casilla de salida. Encontrándote sin buscarte, respirándote sin olerte. Con mi maleta ya gastada repleta de felicidades a una sola banda a la que se me olvidó echarle el candado aunque en realidad nunca tuvo llave.
Una llave para abrir, no para cerrar. Para abrirte a mi sombra y diseccionarte a mi gusto, para mí sola. Verte y descubrirte.

Ése será el día en que pueda escribirte tu carta de amor. La que estará llena de palabras maceradas en almíbar y adornada con caricias de algodón. La que tampoco llegaremos a creernos.

Mientras tanto, hoy me escribo, te escribo".

miércoles, diciembre 27, 2006

El poder inexorable del tiempo.

¿Para qué sirven 5 minutos?

Por ejemplo, para ver las cosas más claras.

Incluso más bonitas.

jueves, diciembre 21, 2006

Gritar

Hay una cosa que no soporto: los chismes, los equívocos, las trampas. La mala idea.

Por eso no puedo permitir que nadie hable por mí o que se haga pasar por mí. Yo, que siempre hablo a las claras y mirando a los ojos (aunque eso pueda ser considerado por muchos como un error) me siento muy orgullosa de ese aspecto de mi personalidad.

Lo que he dicho, lo mantengo.
Nunca hablo a las espaldas de nadie. Siempre voy de frente.
Pero lo que no he dicho (ni escrito) no tengo por qué asumirlo yo.

Me encantaría gritar ¡Estoy harta, mi paciencia se ha terminado!
Pero éste es un sitio demasiado bonito para gritar.

martes, diciembre 19, 2006

Un día cualquiera

Hoy:

Me he sentido feliz por el trabajo bien hecho.

He comido en un restaurante turco, saboreando a tope esos dos pastelitos de miel y pistachos que tanto me gustan.

He salido corriendo por la calle Alcalá.

Me he decepcionado con la primera llamada del día.

Me han dado plantón.

Me han llamado imprescindible.

No he tenido tiempo para escribir.

He recibido la primera tarjeta de felicitación navideña, no virtual.

Me he reído a carcajadas, olvidándome de las patas de gallo.

Me he encontrado con un antiguo compañero de trabajo en mi oficina.

He dado un beso al aire.

Me has llamado para contarme tus penas.

No me han hecho partícipe de otras penas.

He estado en esa casa en la que hace tanto que no entraba.

Me he peleado con la tecnología.

Entendí regalito cuando me dijeron recadito.

He escuchado la misma canción en el coche doce veces.

Hoy... volveré a dormir sola.

lunes, diciembre 18, 2006

Reflexión

Apuro mis últimos días con 34.
Agoto las ilusiones antes de que llegue el momento.
Corro para conseguir los pocos objetivos que me marqué hace ahora un año.
Escucho mucho. Hablo menos.
Miro a mi alrededor como lo hacen los niños. Alucinados.
Y espero.

Saco a pasear mis esperanzas. Sólo de vez en cuando.
Las abrigo para que no se constipen.
Porque me da miedo que luego nadie pregunte por ellas.
¿Tan difícil es decir qué tal estás?
Observo. Y espero.
Aunque cada vez espero menos.

Colecciono momentos inolvidables.
Me visto de Caperucita para atraer al lobo.
Siempre me han gustado los feroces.
Y me apellido la valiente, sólo porque me gusta.
Porque un día sin venir a cuento, durante este año que ahora acaba, llegando a una fiesta casi de extrangis, alguien que sabía quien era pero que nunca había cruzado ni media palabra conmigo, me saludó con ese preciso "Tú eres R. la valiente", al que acudo con frecuencia cuando esa valentía me ha dejado plantada de mala manera (sí, me gustan las frases largas).

Los años pasan.
Algunas cosas cambian.
Las personas, nunca.
En todo caso, para mal.

Eso dicen.
No termino de creérmelo.
Mientras tanto, yo espero.
Aunque cada vez menos.
Creo que eso ya lo he dicho.

domingo, diciembre 17, 2006

Adicción

¿Por qué será que todo lo bueno crea adicción?

El chocolate.
La comida.
Los besos.
El mar.
La buena vida.
Viajar.
Los libros.
La fantasía.
Vivir.
Las caricias.
Dormir.
Enamorarse.
El sexo.
¡Tantas cosas!

Y a ti, ¿qué te crea adición?

jueves, diciembre 14, 2006

Frívola

Los 5 secretos de una mujer feliz:

1.- Es importante encontrar a un hombre que comparta contigo la responsabilidad y las tareas del hogar, y que tenga un buen trabajo.

2.- Es importante encontrar a un hombre alegre, que disfrute del baile, los paseos, y que te haga reír.

3.- Es importante encontrar a un hombre tierno, de quien se pueda depender afectivamente sin que por ello te subordine, y además, que no mienta.

4.- Es importante encontrar a un hombre que sea buen amante y que adore tener sexo contigo.

5.- Es MUY, pero MUY IMPORTANTE, que estos cuatro hombres NO se conozcan entre sí.

martes, diciembre 12, 2006

Un bonito verbo

Me gusta amar a través de la admiración.
Me gusta que me amen por los caminos del respeto.

Me gusta amar por lo que dicen nuestras pieles.
Me gusta que me amen a través del deseo.

Me gusta amar desde la confianza.
Me gusta que me amen con libertad.

Me gusta amar con el corazón.
Me gusta que me amen de forma original.

Me gusta amar apasionadamente.
Me gusta que me amen irracionalmente.

Me gusta amar también desde la sensatez.
Me gusta que me amen con descaro.

Me gusta amar con sabor a compromisos.
Me gusta que me amen a ritmo de boleros.

Me gusta amar.
Me encanta que me amen.

lunes, diciembre 11, 2006

Hasta siempre

La muerte siempre nos pilla en mal momento.
Sobre todo, la muerte de las personas a las que queremos.
Sobre todo, la muerte de los que son especiales.
Sobre todo, la muerte de aquellos a los que echaremos de menos.
Sobre todo, cuando te llaman a las once de la noche para decirte que se ha muerto la persona con la que te has estado tomando unas cervezas el día antes.

La vida es caprichosa, injusta en ocasiones.
"La vida es un regalo", me decían ayer.
Hasta que deja de serlo, supongo.

La muerte nunca nos pilla en un buen momento.
Mucho menos cuando quien se va es un amigo.
Te echaremos de menos, E.

domingo, diciembre 10, 2006

De viaje

Siempre he pensado que todo viaje tiene algo de huída, de escape.
Afortunadamente, no huyo de nadie. A estas alturas, ni de mí misma. Pero sí de ciertas cosas. Todos huímos de algo...

Un paréntesis.
Una pequeña escala.
Parar por necesidad.
Por deseo.

Un viaje donde la distancia física se vuelve terapéutica.
Un vuelo para alejarme de todo lo que me duele, de lo que sangra.
Unos días para enamorarme.
De mí misma, sí.
Para gritarle al mundo. Sin miedo.
Y sonreír al sol, que no me da tregua.
O llorar mirando a la luna, intensa siempre. Mágica.

La felicidad tiene ecos.
La infelicidad produce resaca.
Paseo entre esas voces dulces y ese maldito mal sabor de boca.
Tejiendo vida.
Respirando amores.
Imaginando paraísos.
Deshaciendo fantasías.
¿Qué es sino la vida?

Para algunos simple huída.
Siempre lo he pensado. Todo viaje tiene algo de eso.
Y hoy, además de pensarlo, así lo siento.


lunes, diciembre 04, 2006

El valor del tiempo

Hay que ver lo rápida que pasa la vida,
lo rápido que pasan los años,
lo rápido que pasan los meses...

.. y lo larga que puede llegar a ser una semana.

Hay que ver.

sábado, diciembre 02, 2006

Otra vez yo

El eco de tus besos,
la resaca de tus caricias,
el sabor dulce de tu boca
y la orilla de tu piel.

Imagino.
Recuerdo.
Pienso.
Deseo.

Esos secretos no compartidos.
Esos misterios amontonados bajo mis sábanas.
Mis intimidades.
Las tuyas.
Las nuestras.

Imagino.
Recuerdo.
Pienso.
Deseo.

Quizá sea la hora a la que escribo.
O las ausencias.
Mis necesidades.
El motivo por el que veía salir el sol.
Un camino hacia la felicidad.
Largo. Difícil.
Pero camino al fin y al cabo.

Imagino.
Recuerdo.
Pienso.
Deseo.

viernes, diciembre 01, 2006

Hoy

... Hasta que un día te levantas y, de repente, te das cuenta de que te has quedado sin palabras.

jueves, noviembre 30, 2006

Tanto y tan poco

Tengo tanto que decir...


que no sé por dónde empezar.

miércoles, noviembre 29, 2006

Piensa en verde

















Porque es el color de la esperanza.

Porque verdes son mis ojos.

Porque verde que te quiero verde.

Porque a todos nos gusta ser un poco verdes.



(Foto: FJ González Catalán)

domingo, noviembre 26, 2006

De mudanza

Me he dado cuenta de que tengo una colección de noes,
un álbum repleto de dudas salpicado de mentiras,
un cofre lleno de reproches, en vez de tesoros,
una paleta embadurnada de soledades, donde debía haber colores.

Me he dado cuenta de que tengo una caja adornada con indiferencias,
un cajón que rebosa egoísmo que no es mío,
un cuento lleno de fantasmas, en vez de héroes,
una canción de chicle, desafinada y triste.

Me he dado cuenta de que el sol está en mi cara.
Poderoso.
Me he dado cuenta de que es tiempo de mudanza.
¡Qué pereza! Con lo poco que me gustan las mudanzas.


Me he dado cuenta de que puedo mirar al mundo con la cara bien alta.
Aunque hoy prefiera cerrar la puerta y esconderme.
Para que nadie me vea.

jueves, noviembre 23, 2006

¡Estoy embarazado!

El otro día comentaba que una de las cosas por las que te das cuenta que ya eres mayor es que nadie te pregunta qué quieres ser de mayor.
Pero hay otra circunstancia que, por si aún no te habías dado cuenta de que eres rematadamente mayor, no deja lugar a dudas. Tus amigos/as están embarazados/as. (Y lo malo es que en muchos casos van por el segundo incluso por el tercero).

Hoy me han dado la feliz noticia dos buenos amigos. Uno, espera impaciente a una niña chinita aunque aún no le puede poner fecha a la feliz llegada después de largos meses de duros trámites. Al otro, le esperan los ocho meses más felices de su vida.

A los dos les he felicitado con un beso sincero y rotundo. Pero supongo que ninguno de ellos se ha dado cuenta de que una pequeña lágrima ha estado a punto de asomar de mi ojo izquierdo.

Como a los amigos no se les puede envidiar, hoy prefiero compartir su felicidad con ellos. Y brindo en voz alta por esas dos noticias tan deliciosas, por esos dos corazones que ya han empezado a latir y que hoy han hecho que el mío fuera un poquito más rápido.

¡Salud!

miércoles, noviembre 22, 2006

Me gusta

Me gusta cuando te quedas.
Cuando bordeamos el sol con las palabras.
Me gusta cuando viajamos hasta la luna sin esfuerzo.

Me gusta tu zumo de nada.
Tu boca de desayuno.
Tus llamadas de poca cortesía y mucho descaro.

Me gusta encontarte despierto.
Y respirarte entre sueños.
Me gusta tu piel hecha mi pijama.

Me gusta lo que me dices, cuando me lo dices.
Me gusta cuando callas, si lo que callas es lo que quiero oír.

Me gusta ese paseo a la locura.
El rally que dibujo por tu cuerpo sin curvas desconocidas.
Me gusta mi sonrisa frente a la tuya.

Me gustan las burbujas que no están en la botella.
Las caricias que no son enlatadas.
Las estrellas que no salen de noche.

Me gusta

lunes, noviembre 20, 2006

Vocación

Una de las cosas que te hacen ver que eres mayor es que, de repente, nadie te pregunta qué quieres ser de mayor.
Debe ser por eso por lo que ya nadie me lo pregunta. Pero si hoy alguien me preguntara qué quiero ser de mayor, lo tendría claro.
Contestaría que de mayor quiero escribir tan bien como él:

“En el principio hízose la noche: una noche falsamente eterna que nunca se convierte ni siquiera en madrugada, por lo cual, el día primero, Dios Nuestro Señor (además de crearse a sí mismo) crea el día y, como el palizón le deja agotado, tiene tanto sueño que no se aclara y se echa a dormir, actividad que le ocupa hasta el día sexto, en que se despierta y, deprisa y corriendo, tiene que crear el universo, el ancho mundo, los vegetales, los animales, los homínidos, la física nuclear y los fantasmas, que (como son tan alocados) se dedican a pintar el cielo de color azul, porque habéis de saber que en un principio (es decir: las cinco primeras jornadas) el cielo era de color verde, razón por la cual se confundía muy a menudo con los prados de césped, a los cuales, a su vez, les parece ahora monótono llevar una existencia tan verde, y se tornasuelan en bellas gamas de colores que vuelven locos de envidia a los arcos iris, los cuales, para no ser menos, adoptan la forma de figuras geométricas: cuadrados, triángulos, cubos, cilindros y, sobre todo, pirámides, que asombran a los faraones egipcios, personajes sumamente enamoradizos que deciden tomarlas bajo su tutela, cosa que las entristece sobremanera y las hace adoptar esa coloración polvorienta, producto de la tristeza y las lágrimas derramadas sobre el Nilo, que a estas alturas no es todavía un río sino un torrente bordeado de pitas, y con un quiosco de bebidas novecentista donde un señor vestido de gris pide el juego del parchís, y un señor chapucero pide el salero, y un tranviario desconocido pide una cabeza de burro con cocido, y una puta con bigote rubio pide pan con tomate en el Vesubio, y un chavalito progre con melena pide vino blanco en la cena, y un gitano orejudo pide un aviador cornudo...”


LA CREACIÓN, Quim Monzó.


Y ahora tú, ¿qué quieres ser de mayor?

domingo, noviembre 19, 2006

Shakespeare se equivocó

Olvidar o no olvidar..., esa es la cuestión.

viernes, noviembre 17, 2006

Una noche en la ópera

Hace unos días escribí un post que comenzaba así: "Como hace mucho tiempo que nadie me da una sorpresa, la propia vida (que cuando quiere es sabia) se encargó de dármela ella misma..."

Era una historia bonita. Sin embargo, no lo publiqué. Se quedó en la carpeta de borradores. No sé muy bien por qué.

Qué casualidad que a los pocos días, por fin alguien me da una sorpresa. Sucedió ayer. Una llamada a media tarde me preguntaba si saldría pronto de trabajar. El plan: ir al teatro.

- "¿Qué vamos a ver?"
- "Ya sabes que no me gusta que me preguntes tanto. Déjate llevar".
- "Ya, pero ya sabes tú también que yo soy muy curiosa".
- "No seas pesada. Hmmm... al Albeniz. Vamos al Albeniz".
- "¿Y qué ponen?"
- "Algo bonito".
- "Bueno, vale, ahora nos vemos".
- "Pero sobre todo, no te retrases. No podemos llegar tarde. Es un estreno importante"


En Madrid llovía. El tráfico estaba fatal. La mejor solución: ir en metro.
Nos bajamos en la estación de Ópera. Me empecé a extrañar. Y tiramos hacia una dirección inequívoca. Allí estaba el Teatro Real, no el Albéniz.

- "Jo, parece que vamos al Teatro Real".

Nos acercamos a la puerta del Real.

- "Anda, entra".

Mi emoción se dispara. Nunca había estado en el Real. El cartel anuncia "El amor de las tres naranjas", una ópera de un autor ruso.
Subimos unas escaleras. Estamos en un palco ¡En uno de los mejores del teatro! A mi lado, un escritor muy popular que me saluda con un afectuoso Buenas tardes.

No sé por qué pero me acuerdo de Julia Roberts en Pretty Woman, cuando rompe a llorar en medio de la ópera que está viendo de purita emoción. Echo de menos que la ópera que me toca a mí no sea de amor. No voy a poder llorar.

Aunque reconozco que la ópera no es un género que me llene del todo, estar allí es todo un espectáculo. Maravilloso. La escenografía, la orquesta, los más de sesenta personajes que me da tiempo a contar en un mismo momento sobre el escenario, las personas que asisten al Real (interesante mezcla: unas en vaqueros, otras vestidas casi de gala), el vestuario, la música...

Ayer pasé dos horas geniales escuchando ruso. Y reconozco que en un momento dado, dejé de mirar la pantalla de la traducción porque no me hacía falta para entender la historia sin tener ni papa de ese idioma.

Disfruté mucho ayer. Y se lo debo a quien, desde hace mucho tiempo, no deja de sorprenderme. Para lo malo, y como anoche, también para lo bueno.

jueves, noviembre 16, 2006

Ilusión

Un día, hace mucho tiempo, me enamoré de una ilusión. De algo parecido a un sueño, quizá más cerca de una utopía.
Claro que eso lo supe años después, cuando pude mirar aquello con la frialdad que da el paso del tiempo.

Bebía de una fuente más bien seca, inventaba palabras inexistentes, me enfrentaba a sombras que me asustaban más que me sorprendían, subía montañas fantasma de esas que no tienen fin.
Pero tenía ilusión. Y ganas. Aunque a veces ni la ilusión ni las ganas sean suficiente.

Hoy no quiero eso. Hoy no quiero enamorarme de un sueño que sólo disfruto yo. Hoy quiero enamorarme de una persona, de un hombre, de un nombre, de una cabeza, de un cuerpo, de un corazón...

miércoles, noviembre 15, 2006

Todo pasa

Es cierto que el tiempo lo cura todo.


... Incluso lo bueno.

lunes, noviembre 13, 2006

Roja, sí

Siempre prefiero mil palabras a una imagen.
Casi siempre prefiero quinientas palabras a una imagen.
Muchas veces prefiero cien palabras a una imagen.
Algunos días prefiero diez palabras a una imagen.
En ocasiones, incluso prefiero un par de palabras a una imagen.

Esta noche prefiero una imagen. Ésta.





Gracias, Sangre

domingo, noviembre 12, 2006

Ángeles

De pequeños nos enseñaron que los ángeles de la guarda existían. Crecimos, y como de tantas otras cosas, nos desengañamos enseguida.

Pero hoy, por las escaleras, me he topado con uno de ellos.
Es lo bueno de crecer. Que descubres que nada es eterno.
Que las verdades que dejaron de serlo, finalmente se convierten en realidad.
Aunque los ángeles no tengan alas.

viernes, noviembre 10, 2006

Deseo

Mis manos bailando sobre tu piel.
Mi pelo derramado sobre tu sonrisa
Dos cuerpos navegando en el mar de la vida.
Tus dedos buscando un escondite.
Tus ojos comprando un billete al paraíso.
Coreografías mil veces ensayadas.
Descaro.
Prisa. Urgencia.
Destellos tambaleándose en el aire.
Inventando el todo desde la nada.
Fabricando amores efímeros pero inolvidables.
Bebiéndonos con fuerza.
Con dulzura.
Susurrando al infinito que no se acabe nunca.
Convierto tu cuerpo en un puzzle en el que poner un poco de orden.
Desordeno tus fantasías.




Conozco un camino a la felicidad.
Deseo.

jueves, noviembre 09, 2006

Sigo...

A mi último post, alguno de vosotros ha respondido con otra pregunta. ¿Por qué escribes?
Y como a mí me gusta que me respondan, pagaré con la misma moneda... aunque no tenga tan claro por qué lo hago.


Porque, en muchos casos, es una válvula de escape. Una ilusión, una razón para sonreír. A veces, no sabéis hasta qué punto.
Para intentar aprender. Con vosotros, de vosotros.
Obviamente, porque me gusta escribir. Porque lo llevo haciendo desde que era pequeña y forma parte de mi vida. Tanto, como respirar.
Porque me ayuda a canalizar mis dudas, mis miedos. A punto de cumplir los 35, soy una mujer vulnerable, sí. ¿Y qué? Dudo. Ultimamente, mucho. Me muevo en un hilo de acróbatas. Y me caigo. Pero afortunadamente, siempre hay alguien ahí para recogerme y curarme las heridas. Ojalá me gustara mirarme el ombligo. Ojalá.

Mi enorme curiosidad, sumado al magnetismo que me produce este apasionante mundo del blog, me ha llevado a querer saber algo más de los que pasáis a menudo por aquí. La intención: aprender, mejorar (me), evolucionar. En una palabra, crecer.
No ha sido una cuestión de ego en absoluto. Obviamente, me gusta leer lo bueno. Pero he querido saber también lo malo. Vuestras impresiones. Las más dulces, pero también las menos buenas.
Ya he comentado en otras ocasiones que me gustan los mensajes anónimos. Porque por encima de todo, me gusta jugar. Y los que más me conocéis, sabéis que también provocar. Que me provoquen. Así son las normas del juego. Yo escribo lo que quiero, vosotros exactamente igual. Aunque alguien haya borrado su propio comentario. Jamás censuraré ninguna palabra. Dicen que nunca hay que decir jamás. Y el día que no pueda expresar aquí lo que de verdad siento, cerraré este blog.

Hay días en los que es difícil escribir. Otros, resulta que la inspiración está de vacaciones, o de huelga no anunciada, o de boda. O te ha mandado a hacer puñetas. Yo qué sé.
A veces las palabras se te hacen pequeñas, inservibles para decir todo lo que querrías decir.
Supongo que siempre hay entrelíneas.
Hay días para la frivolidad. Otros, para las intensidades.
Hay días vacíos, muchos.

Hay días en los que soy muy pequeña.
Hay días en los que me siento grande.
En todos ellos intento escribir. Aunque no siempre lo consiga.

Escribo porque me hace feliz.
Y os agradezo a todos vuestras respuestas. Todas me han servido. De todas he aprendido algo.
GRACIAS.

martes, noviembre 07, 2006

Por curiosidad


¿Por qué me lees?

domingo, noviembre 05, 2006

Pedir perdón

Leyendo el nostálgico artículo de Javier Marías en EPS de hoy, "Los antiguos amigos", me entero que fue él, junto a Gustavo Pérez de Ayala, el enargado de corregir la traducción argentina del libro Love Story.

Se reprocha Marías haber sido los responsables de lo que él llama "la formulación española de la muy ridícula frase convertida en lema de enamorados durante una larga temporada: AMAR SIGNIFICA NO TENER QUE DECIR NUNCA LO SIENTO".

Yo era muy pequeña la primera vez que vi aquella película. Sin embargo, siempre me pareció una estupidez la frase, esa que ahora Javier Marías define como insensata y cursi.
Me preguntaba, con esa ingenuidad permitida a los muy jóvenes, que por qué no se podía decir lo siento a los que más queríamos.

Han pasado muchos años desde entonces. Afortunadamente, la ingenuidad no me ha abandonado definitivamente, pero sigo pensando que pedir perdón es una de las cosas que más honran al ser humano. Y más aun, cuando se lo decimos a las personas que nos importan.


Si rectificar es de sabios, pedir perdón es de gente noble.
Y si alguien que nos quiere nos pide perdón, perdonarlo es un ejercicio maravilloso.

sábado, noviembre 04, 2006

Mentiras del lenguaje

(Algunas)

Envidia sana.
Hasta que la muerte nos separe.
A la tercera va la vencida.
Mentiras piadosas.
Lo que yo te diga.
Sí.
No.
La arruga es bella.
El tamaño no importa.
No hay dos sin tres.
Una imagen vale más que mil palabras.
Venganza dulce.
Divorcio amistoso.
Amor incodicional.


Hay tantas...

viernes, noviembre 03, 2006

Ciclos

Viajan las ilusiones escondidas bajo llave.
Hasta que alguien las destapa.
Es entonces cuando explotan.
Mantenerse. ¿Hasta cuándo?
Hasta que vuelve el sereno con su manojo de llaves en la mano.
Para de nuevo encerrarlas.


Viajan los deseos bajo la piel.
Hasta que alguien los desata.
Es entonces cuando nos creemos estar vivos.
Permanecen. ¿Hasta cuándo?
Hasta que llega el viento frío que arrasa todo el fuego con el que tropieza.
Para de nuevo sobrevivir, en lugar de vivir.